The Secret of Monkey Island: Special Edition
The Secret of Monkey Island: Special Edition
Carátula de The Secret of Monkey Island: Special Edition

Guybrush, el mejor pirata

Ramón Méndez

Han pasado casi dos décadas desde que The Secret of Monkey Island vio por primera vez la luz. Para celebrarlo, LucasArts nos obsequia con un remozado remake del juego original, que no pierde ni un ápice de su calidad original, con un sentido del humor imperecedero.

Una de las grandes sorpresas del pasado E3 estuvo relacionada con uno de los títulos más queridos por los amantes de las aventuras gráficas: Monkey Island. Fueron dos juegos compartiendo anuncio, hasta el punto de que por momentos reinó una cierta confusión sobre cuál había sido la noticia, pero ambas eran un regalo para los abundantes aficionados de la licencia: por un lado, Tales of Monkey Island, una nueva historia narrada mediante un sistema de episodios, que llegó a PC la semana pasada; por el otro, lo que muchos llevaban años esperando, un remake del The Secret of Monkey Island original, que hoy, día 15 de julio de 2009, llega a Xbox Live Arcade y PC. Sobran las palabras para presentar al pirata más famoso de todos los tiempos, que regresa a la vida con un aspecto inmejorable.

Han pasado casi dos décadas desde que Ron Gilbert, Tim Schafer y Dave Grossman crearon, bajo el sello de Lucasfilm Games, una de las mejores aventuras gráficas que jamás se hayan visto en plataforma alguna. La leyenda continuaría con una secuela, LeChuck's Revenge, desarrollada por los mismos autores y con el mismo motor del título original. Seis años más tarde, llegaría The Curse of Monkey Island, aunque ya sin los genios responsables del original, lo cual desgraciadamente se notaría más de lo deseado. La Fuga de Monkey Island, que llegaría en el año 2000, supuso una desilusión para muchos seguidores de la franquicia. Desde entonces, y hasta este mes de julio de 2009, la franquicia estaba en el limbo, pero regresa con más fuerza que nunca. El título que nos ocupa es, sin lugar a dudas, el homenaje que todos esperábamos.

El mismo Guybrush de siempre
Nuestro protagonista es Guybrush Threepwood, un joven rebosante de vitalidad y energía que quiere convertirse en un gran pirata. Sin embargo, no todo será tan fácil como podría esperar, y los líderes piratas le someten a tres pruebas muy complicadas: vencer en un combate de insultos, robar una estatua de la mansión del gobernador, y encontrar un tesoro enterrado. Si ya de por sí las cosas no se antojan sencillas, todo se complicará todavía más cuando el pirata fantasma LeChuck secuestra a Elaine, la gobernadora, a la que ha amado desde que estaba vivo. Guybrush se hará con una tripulación para ir detrás del rufián y liberar a la chica de esta historia. En este aspecto, nada ha cambiado, y nos enfrentaremos a las mismas situaciones aleatorias y surrealistas de antaño.

La calidad que atesora ya de por sí el título original, en su primera versión, es muy elevada. Durante su desarrollo no se dejó ni una sola característica al azar, sin luchar por obtener la máxima calidad posible. De hecho, para uno de los momentos más memorables del juego (es decir, los combates de insultos) se contó con la experta pluma de Orson Scott Card, autor de dos grandes series de ciencia-ficción como son la saga de Ender y la saga de Alvin Maker. Sin duda, ha dado rienda suelta a su vena más gamberra con su participación en Monkey Island, donde el espectáculo y el gran sentido del humor, por imposible que sea, están a la orden del día. El equipo creativo también es de gran calidad, con un Ron Gilbert creador de grandes aventuras como Maniac Mansion o Indiana Jones and the Last Crusade, y un Tim Schafer soberbio que participó en Mania Mansion, Day of the Tentacle, Full Throttle o Grim Fandango.

Pero hay un aspecto en el que, inevitablemente, esta edición especial de The Secret of Monkey Island se diferencia con respecto al original: la jugabilidad. Como es lógico, el SCUMM ya no sirve a día de hoy, y por eso mismo se ofrece un interfaz adecuado a los tiempos que corren. Con el fin de disfrutar de un mayor espacio en pantalla para la acción (anteriormente reducida para poder tener en pantalla todos los comandos de acción y el uso de objetos), la tabla de verbos y el inventario estarán ocultos en todo momento. Para acceder a estos últimos tendremos un simple menú, mientras que los verbos podremos ir cambiándolos para aplicarlos al botón A. Por su parte, cuando encontremos algo con lo que podemos interactuar, se adaptará al botón B para facilitarnos las cosas.

Todo esto, claro está, es lo que veremos en el modo remozado para la alta definición. Pero es que, con una simple pulsación de un botón, podremos cambiar, en cualquier momento y lugar, entre esta versión mejorada y el juego clásico original de 256 colores, en el cual veremos en pantalla todos esos comandos y el inventario, además de los carismáticos píxeles que dieron vida a la leyenda. Como los tiempos han cambiado mucho y el mercado de los videojuegos es muy diferente con respecto a hace dos décadas, para facilitar la resolución de los puzzles y situaciones, el juego cuenta con un sistema de ayuda con tres niveles, que van desde una ligera ayuda a una flecha que indica directamente el camino a seguir. Cambios menores para un título que, en general, sigue ofreciendo una calidad asombrosa en jugabilidad y diversión.

Apartado técnico
Visualmente, este remake de Monkey Island es una delicia. Se ha mantenido la base del original, pero se ha trabajado en todos los demás aspectos para redondear su acabado. Hablamos de entornos muy cuidados y detallados, pintados a mano, así como de un nuevo diseño para los personajes que, si bien de primeras en algunos casos concretos se antoja algo extraño, consigue que nos acostumbremos sin muchos problemas a la nueva versión de los carismáticos personajes. Todo esto a 1080i, con una resolución de 1920x1080. Colorido, con detalladas escenas en primer plano y cuidados escenarios cargados de vida, es una verdadera preciosidad que demuestra que los juegos descargables están alcanzando un nuevo nivel.

Todo esto sin olvidarnos de que podemos acceder a la sencilla y clásica versión de 256 colores, la cual pese a su pixelación y lo anticuado de su aspecto, se mantiene firme y férrea en todo momento, soportando bien las altas resoluciones que se presentan en pantalla. A nivel sonoro, se ha respetado el original pero se ha dado un paso más, ya que se ha optado por remasterizar y volver a grabar, con mucho acierto, la banda sonora original, que sigue siendo tan pegadiza y apropiada para los acontecimientos del juego como siempre. Del mismo modo, Dominic Armato, Alexandra Boyd y Earl Boen, que prestan su voz a los principales personajes del juego, han grabado las frases nuevas introducidas en el título, para que el trabajo de doblaje sea perfecto, tanto a nivel de calidad como de fidelidad.

Pero más allá de la calidad técnica, Monkey Island ha destacado desde sus inicios por su soberbia y alocada jugabilidad. El argumento surrealista ha sido siempre capaz de encauzarnos por infinidad de situaciones imposibles en las que llegamos a pensar como se espera que lo hagamos en un mundo donde lo ilógico está a la orden del día. En ese aspecto, el nuevo interfaz deja constancia de lo bien que se puede adaptar esa forma de contar una historia a las nuevas plataformas y tecnologías, aunque en Xbox 360 no termine de ser tan cómodo con si tuviésemos un ratón a nuestra disposición. Dinámico, divertido e intenso, Monkey Island es único en su especie, y con este remake no hace sino volver a reclamar su trono. Eso sí, incomprensiblemente, aunque la versión revisada cuenta con todos los textos en español, esto no es así con la versión antigua, que está sólo disponible en inglés, lo cual provocará que muchos usuarios no puedan disfrutar de su espíritu clásico.

LO MEJOR

  • Excelente propuesta como título descargable
  • Mantiene intactos su carisma y capacidad de diversión
  • Poder jugar de dos maneras, con sólo pulsar un botón

LO PEOR

  • Algunas dificultades para navegar por los menús en Xbox 360
  • La ausencia del español en la versión clásica
  • Los textos no siempre encuentran su lugar acertado en pantalla

CONCLUSIÓN

The Secret of Monkey Island lleva casi dos décadas siendo un referente en el género de las aventuras gráficas, y pese al tiempo transcurrido, no ha perdido ni un ápice de su carisma y calidad. Con esta edición especial, podremos disfrutar tanto del juego clásico en estado puro, con sus píxeles y 256 colores, como de la versión remozada en alta definición y gráficos y sonido revisados. En ambos casos se trata de la misma aventura, con una jugabilidad excelente y un sentido del humor único que nos hará pasar horas de diversión. La principal pega es que en su versión clásica no se haya ofrecido una traducción a nuestro idioma, que evitará que muchos usuarios puedan disfrutar de este guiño al título clásico. Algo extraño dado que la versión remozada si está traducida, pero que no evita que estemos ante un título especial que sigue siendo único. [image|nid=1445664|align=center|preset=inline] - Poder jugar de dos maneras, con sólo pulsar un botón- Mantiene intactos su carisma y capacidad de diversión- Excelente propuesta como título descargable

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.