El examen de Wii MotionPlus

Ha pasado casi un mes desde que el nuevo periférico de Nintendo viese la luz en el mercado, tiempo suficiente para hacer una breve valoración sobre el resultado que ha ofrecido con los productos que han liderado su lanzamiento.

Verano es tiempo de reflexión. Meses de sosiego donde el trabajo escasea -para casi todo el mundo-, el clima invita ir a la playa y la mayoría de los jugadores ponen a prueba esos juegos que les han encantado pero con los que no ha habido un hueco para jugar. Es momento de conocer si realmente las promesas que se han realizado durante la temporada han llegado a buen puerto o si, por el contrario, las grandes sorpresas de la temporada se han evaporado como el humo sin dejar ni rastro. Sacamos un folio, comenzamos a escribir cada una de las nuevas adquisiciones de este año. Entre ellas aparece reluciente ese periférico llamado a cambiar radicalmente el devenir de la consola de Nintendo, que tan de moda se ha puesto en los tiempos que corren gracias a Natal, Milo y el nuevo sistema de Sony.

Desde la compañía japonesa se pedía paciencia. La primera toma de contacto con el periférico fue muy halagüeña; como siempre los espectadores quedaron sorprendidos por las posibles innovaciones que un movimiento casi en 360 grados podía ofrecer a los jugadores de la consola de sobremesa. Pero había que esperar, analizar correctamente la situación con alguno de los productos expresamente creados para explotar las posibilidades del aparato. No hubo más remedio que esperar a la llegada de Grand Slam Tennis, que tras una serie de versiones de prueba poco afortunadas aparecía en el mercado para ofrecer una mecánica de juego que, hasta la fecha, no tienen rival ni dentro ni fuera de la industria de los videojuegos. Lo mismo -aunque quizás en menos escala-, sucede con Virtua Tennis 2009, ya que independientemente de la calidad del juego en sí pocos pueden negar que WM+ responda mucho mejor que cualquier otro sistema tradicional.

La otra prueba la pasaba con galones hace apenas unos días gracias a la nuevo de Tiger Woods, esta vez con un minijuego de frisbee que permite observar paso a paso las diferencias entre jugar con periférico y hacerlo sin. El resultado es realmente sorprendente -ahí están los videos de YouTube para corroborarlo-, con un reconocimiento de movimientos que por una sencilla regla de tres elimina de un plumazo los movimientos predeterminados toda vez que se abre un abanico de posibilidades casi infinito. De ahí proceden las primeras preguntas sobre un Red Steel que realmente sepa transmitir la sensación de manejar una espada real, un posible Star Wars donde realmente el jugador blanda una espada láser con su rango de acciones sin limitarse desde el principio a realizar dos o tres combinaciones preestablecidas que apenas permiten un mínimo margen de imaginación durante la partida.

La prueba de fuego la pasaba hace también cuestión de días con el producto abanderado que a todas luces lleva el peso de demostrar si realmente Wii MotionPlus es ese accesorio que necesitaba la consola o si por el contrario es sencillamente una de tantas estrategias para seguir ganando dinero. Wii Sports Resort ha sido una de las mejores sorpresas que depara este 2009 a los usuarios de la sobremesa de Nintendo, no sólo por su adictivo planteamiento sino también por ser el primer videojuego realmente capaz de mostrar hasta dónde puede llegar este periférico, si bien resulta obvio que su andadura en el mercado acaba de comenzar. En Japón se ha colocado rápidamente en el primer puesto de los videojuegos más vendidos del país sin apenas esfuerzo. El accesorio, elogiado por usuarios y prensa.

En occidente la importancia de este lanzamiento se ha valorado desde otro rasero, midiendo no tanto sus posibilidades como el uso real una vez estemos disfrutando del videojuego en cuestión. El público se muestra contento por las funciones que permite el aparato, pero tampoco se acaba de vislumbrar el grado de perfección que supuestamente iba a alcanzar el wiimote. Cualquiera de los dos títulos de tenis que han aparecido recientemente representa una evolución considerable respecto a la prueba deportiva del Wii Sports original, si bien aún queda mucho trabajo por realizar para que las sensaciones que transmite la mecánica de juego guarden un mínimo de semejanza con la realidad. El sistema de juego ha mejorado, las posibilidades del wiimote se han expandido, posibilitando nuevas florituras. La pregunta es, ¿cuánto tiempo transcurrirá hasta que el aparato quede desfasado?

Las críticas hablan de un velocímetro que apenas reconoce la fuerza del movimiento. Algunos usuarios comienzan a ver con malos ojos que cada doce meses aparezca en el mercado un nuevo periférico que supuestamente está llamado a revolucionar la industria. El próximo paso está en manos de un Vitality Sensor cuyas cualidades están aún por confirmar. Los primeros meses de Wii MotionPlus han dado a los usuarios una de cal y otra de arena; si por un lado se han cumplido las expectativas mínimas que se habían depositado sobre él, por el otro queda una inevitable sensación de que todavía queda mucho por llover antes de que ninguna empresa logre verdaderamente cambiar el concepto de juego tal y como se conoce en la actualidad.

A estas alturas, coincidiendo con la pausa estival que se toman colegios, institutos y unos pocos afortunados universitarios, no quedaba otro remedio que someter a un pequeño examen sorpresa las cualidades de un aparato con el que hemos batallado durante semanas con la única intención de desglosar todo lo que se puede extraer de él. De tener que valorar el resultado final sólo es posible hablar de un aprobado holgado que permite a Nintendo seguir explotando este filón hasta próximo aviso, especialmente cuando se trata de potenciar la principal característica de su consola de sobremesa. Lo que no acaba de quedar claro es cuál será la reacción del periférico durante los próximos trimestres sin ningún videojuego que aparentemente vaya a asentarse en él como única vía para entretener al jugador.

Sólo hay que recordar que los pesos pesados del catálogo de la plataforma que quedan pendientes por aparecer en el mercado -entre ellos el esperado Dead Space Extraction- en su gran mayoría no harán uso de este periférico para mejorar el sistema de control, lo que nos lleva de nuevo a plantearnos la cuestión que ha protagonizado los foros de debate desde que el accesorio fuese presentado públicamente; ¿realmente era necesario para mejorar lo presente? WM+ sí que ha sabido contestar tajantemente a esta pregunta sin necesidad de perder el tiempo en debates infructuosos: no sólo es necesario, sino que además parece llamado a ofrecer interesantes experiencias al jugador en el futuro.
 
Por el momento tanto Nintendo como la comunidad de aficionados pueden descansar tranquilo, Wii MotionPlus ha superado los exámenes de verano sin necesidad de recuperar ninguna asignatura, si bien todavía queda mucho camino por recorrer para conocer el valor auténtico de este accesorio de cara al futuro, también con vistas a tener un leve atisbo de cómo será recordado cuando el paso del tiempo lo convierta en un objeto obsoleto, exactamente igual que sucederá con lo que hoy conocemos como nueva generación.