El nuevo iPod de Sony
PSP Go quiere convertirse en el próximo dispositivo multimedia de moda cuando salga a la calle, tanto por llevar la marca PlayStation, como por su amplio abanico de funcionalidades, ¿pero lo conseguirá?
Hace no muchos años Sony era líder mundíal en reproductores portátiles (aunque parezca que haya pasado una eternidad, dado lo rápido que avanza la tecnología). A ella le debemos la palabra "Walkman", que popularizó de tal forma que así llamábamos a cualquier reproductor de cintas independientemente de su marca, del mismo modo que los pañuelos de papel son Kleenex o el pan de molde pan Bimbo. Pero ese tiempo pasó, pese a que consiguió alargarlo un poco más con un producto de lo más curioso, el MiniDisc. La era digital, con el MP3 a la cabeza, los pilló descolocados completamente y quedaron fuera del sector, justo lo contrario a lo que sucedió en el mercado de televisores LCD, donde llevar el logo de Bravia es sinónimo de calidad y no les va nada mal.
Hoy en día es cierto que sus nuevos Walkman comparten estantería en las tiendas con los productos de Apple y los de Creative (los únicos capaces de aguantar, en su momento, la fuerza de la manzana, aunque últimamente anden en horas bajas). Pero, desde luego, no es lo mismo, en este sector es un jugador más que si desapareciera nadie lo echaría en falta. En realidad, donde de verdad sobrevive la marca Walkman es en los terminales de SonyEricsson y tampoco es que por allí les vaya muy bien, ya que dada la fuerte bajada en cuota de mercado se rumorea que la alianza se podría disolver. No obstante, entre tanto murmullo también se escucha algo sobre un Teléfono-PSP, que bien podría sacar Sony en solitario sin su compañera sueca. De hecho, el primer paso para consumar esta idea ya está dado y se llama PSP Go.
Bueno, después de este rodeo, por fin llegamos a lo que quiero tratar en esta columna. Quiero ser sincero desde el primer momento, para que luego mis palabras no suenen confusas. No me gusta PSP Go, es un producto que jamás compraré, sobre todo porque ya tengo una PSP y una larga fila de UMDs en mi habitación que pretendo seguir utilizando. La ausencia del lector es el principal fallo para poder enganchar a los actuales usuarios del sistema y que den el salto a la nueva máquina, aunque no el único. Su precio suena desorbitado, teniendo en cuenta que su hermana número 3000 cuesta actualmente casi 100 € menos (o sin el casi, si miramos ofertas). Dicho esto, eso no significa que me parezca un mal producto, sobre todo para su fabricante, y voy a tratar de explicar mi punto de vista al respecto.
Para mí, PSP Go es comparable al iPod Touch en muchos sentidos. La pantalla es muy similar, ideal para ver películas o series yendo en transporte público o simplemente estando fuera de casa. El tamaño del aparato no es muy superior, aunque sí se nota en grosor. Y tiene múltiples funcionalidades que van más allá de su objetivo principal, los videojuegos en el primer caso y la reproducción multimedia en el segundo. La principal, que se pueden instalar aplicaciones que convierten ambos aparatos en las PDAs actuales, ya que las originales se han acabado convirtiendo en teléfonos para poder sobrevivir a un mundo donde parece fundamental estar conectado las 24 horas del día. Tanto PSP Go como iPod Touch, en el fondo y en la forma, son dispositivos orientados al entretenimiento del gran público. Es más, si algún día hay un PSPhone (llámase X si no gusta el término, no sirvo para poner nombres), competirá directamente con el iPhone del momento.
El objetivo de Sony realmente no ha cambiado tanto, la PSP original ya nació como un aparato multimedia, algo que vienen haciendo en toda la gama PlayStation cada vez añadiendo más características. Las películas en UMD pretendían ser uno de sus pilares, pese a que yo (y muchos más) ya vimos desde el principio que era una columna que se venía abajo por sí sola. Su principal tara era su tamaño, es inviable meterte en el bolsillo una PSP, si es que te cabe, para ir escuchando música, sobre todo las originales. Es mejor optar por cachivaches minúsculos que molestan mucho menos (como el iPod Nano, aunque no es precisamente santo de mi devoción). Así que la partida en este mercado la tenían perdida incluso antes de empezar a jugarla. Por el contrario, pueden sentirse muy orgullosos de ser el primer competidor de Nintendo que no fracasa estrepitosamente en su rincón predilecto, las consolas portátiles, teniendo alrededor de 50 millones de compradores en todo el mundo. Otra cosa es la piratería, pero no viene al caso, o puede que sí...
Precisamente uno de los motivos del éxito de PSP es la posibilidad de instalarle cualquier cosa. Sí, está claro que no de forma muy limpia, y también es evidente que entre ése "cualquier cosa" entran los propios juegos de PSP. De todos modos, al fin y al cabo a Sony le ha servido para vender millones de consolas y se ha dado cuenta (han tardado lo suyo) del filón que supone eso. Lo que va a intentar explotar no es más que lo que sus usuarios han hecho sin pedirle permiso: poder llevar todos tus juegos contigo sin ocupar espacio físico, salvar los problemas del UMD empezando por la lentitud de carga y permitir instalar programas que vayan más allá de simples juegos. En esta ocasión, obviamente, lo quiere hacer cobrando. Así que la idea no es mala, y por eso pienso que me parece un buen producto.
Sin embargo, encuentro dos grandes errores que me hacen ser pesimista frente al futuro de PSP Go. Uno de ellos, comentado anteriormente, es el hecho de que va a peder la posibilidad de revender la consola a los que ya tienen una. Nadie va a desprenderse de su PSP actual para tener que tirar sus juegos a la basura por no tener donde meterlos en la nueva. Otra cosa, eso sí, son los piratas que no han pasado ni una vez por caja, aquí sí que tengo mis dudas sobre lo que harán (en gran parte dependerá de lo que tarden en "desbloquear" el firmware). El otro punto que no termino de ver claro es la fecha en la que sale, encuentro díficil que PSP pueda durar más de dos años y a nadie le haría gracia comprarse una consola que se queda sin apoyo al poco tiempo. No obstante, este E3 ha parecido significar que aún le queda tirón a la plataforma (por suerte), por tanto es difícil especular en este sentido.
Por si no os habéis dado cuenta, he remarcado la palabra consola. Considero que, en definitiva, ésa es la principal clave de todo este asunto, el quid de la questión que lo llaman. Al igual que iPod es, hoy en día, sinónimo de reproductor MP3, cumpliendo la misma función que el término Walkman en su época, PlayStation sigue siendo, aún a duras penas por el constante acoso de Wii, el equivalente a consola en boca de muchas personas. Dado que PSP Go no va dirigida a los jugadores habituales (si lo fuera, entonces la estrategia de Sony me parecería completamente desastrosa), ¿conseguirán vendérsela a la gente como el reproductor multimedia definitivo? Personalmente, lo veo difícil, muy difícil, y meterle una pantalla táctil les hubiera ayudado mucho, aunque sólo fuera para aplicaciones y juegos exclusivos en PSN. Está tan de moda llevarla que los dispositivos que no cuentan con una a determinadas personas les parecen del siglo pasado. Ahora bien, como lo consigan, los artistas del fotochopeo ya podéis ir preparando gifs de "It prints money" a lo Nintendo DS.
Por cierto, antes de cerrar, quiero comentar una cosa que no tiene mucho que ver, ayer fue mi cumple, así que no os olvidéis de felicitarme. No, es broma (aunque lo de que he cumplido años es cierto). Hablando en serio, y dado que este artículo ha tocado en parte el mundo de la música, quiero aprovechar para desear que el gran Michael Jackson descanse en paz allá donde esté. Era excéntrico, algunos incluso lo definen como un loco, ¿pero no están todos los genios algo trastornados? Y éste lo era de la música, con un sentido del ritmo y del espectáculo, con sus increíbles pasos de baile, que su figura y sus canciones perdurarán durante muchos años en nuestras memorias cuando ya nadie se acuerde de su polémica vida, como lo han hecho otros artistas míticos. Me voy a escuchar HISTory...
Este artículo refleja únicamente la opinión de su autor y no necesariamente la de MeriStation.