Demon's Souls, Impresiones

Con la inmejorable noticia de que Demon's Souls llegará a Estados Unidos de la mano de Atlus, los aficionados a los videojuegos tendrán mayores oportunidades de probar uno de los juegos más singulares y únicos que se pueden encontrar hoy en día en PS3.

Con la inmejorable noticia de que Demon's Souls llegará a Estados Unidos de la mano de Atlus, los aficionados a los videojuegos tendrán mayores oportunidades de probar uno de los juegos más singulares y únicos que se pueden encontrar hoy en día en PS3.

En un mundo de los videojuegos donde la gran mayoría de los estudios han desarrollado un irracional miedo a la dificultad, ver un juego como Demon's Souls es toda una sorpresa. No hace demasiado tiempo, los desarrolladores veían en la dificultad de sus juegos no sólo un aliciente para sus potenciales usuarios, personas como él que buscaban en el entretenimiento electrónico un desafío para pasar sus ratos libres; también existía la idea de que un juego difícil daba más vida a los juegos cuyo contenido se quedaba corto, particularmente en una época donde cada Kb se cotizaba caro a la hora de armonizar gráficos, sonido y el propio programa.

De esa filosofía poco queda ya, la dificultad de muchos títulos ha bajado en la misma proporción que un público más numeroso ha llegado a este sector. Si hay una cosa que aterroriza al diseñador moderno de juegos, es ver a un jugador atascado o frustrado ante un reto que no puede superar con relativa facilidad. De ahí ese interés desmesurado por guiar cada paso, los tutoriales, las claves ofrecidas poco o nada disimuladas en el propio juego para ayudarte, las curvas de dificultad progresiva... Incluso los juegos difíciles de hoy en día sólo llegan a ese punto después de una cuidada curva de aprendizaje hasta llegar a un punto en el que se pueda ofrecer un reto de verdad.

Pero hay muy pocos títulos hoy en día que tengan una dificultad aplastante como una de sus cualidades más atractivas. Hacer un juego difícil tiene su ciencia, no basta con poner retos extenuantes, hay que lograr que esa dificultad consiga tanto burlarse del jugador como motivarlo a seguir adelante. Demon's Soul es el heredero de una tradición iniciada con la serie King's Field, que a su vez bebe de los clásicos del rol, un género que años atrás sólo estaba reservado a aquellos con la dedicación y las ganas de acometer un buen reto. Frente a las concesiones modernas realizadas por estudios como Bethesda, con sus sistema de dificultad adaptados al jugador y otras facilidades, el equipo de From Software ha ideado un juego donde la muerte espera a cada paso, donde el jugador deberá aprender por las malas que el acumular equipamiento y poder no le servirá para convertirse en una fuerza de la naturaleza capaz de despedazar a cualquiera que se ponga a su paso; simplemente le servirá para sobrevivir, a duras penas, para ver un nuevo día y a un nuevo enemigo más peligroso que el anterior.

Demon's Souls no es un King's Field y no tiene su misma estructura, pero se nota donde están los orígenes del estudio que le ha dado forma. La trama es minimalista y descorazonadora, con el reino de Boletaria como trágico escenario, roto por los abusos de la magia de su rey, que al final traen la desgracia a su pueblo al liberar a un poderoso demonio que aniquila a toda la población y amenaza con expandirse por el resto del mundo. Ante esa amenaza, diferentes héroes tratan de adentrarse en el reino para enfrentarse a una amenaza que supera en mucho las capacidades de los meros mortales: toda una legión de huestes infernales esperan tras la espesa niebla que se ha levantado alrededor de este reino. Hay un sistema de alineamiento, entre luz y oscuridad, que se desarrolla según ciertas acciones y misiones y afecta a diferentes aspectos como el tipo de poderes que vas ganando, pero es un juego que se concentra específicamente en todo lo que es el combate y la táctica, así que la historia no tiene un gran protagonismo en general.

La primera decisión que tendrá que tomar el jugador es la de crear su personaje, lo que demuestra lo poco apegado que está el juego al concepto tradicional de rol que hay en Japón. Puedes decidir el género, un gran número de rasgos físicos y una clase, a elegir entre diez distintas. Las clases no marcan restricciones estrictas en la evolución de tu personaje, con el suficiente tiempo y experiencia puedes desarrollar especialidades híbridas y hacer que cualquier personaje sea un maestro en los ocho tipos distintos de armas que existen y los dos tipos de escuelas de magia que se pueden utilizar: Milagros, de naturaleza defensiva y sanadora; y Magia, de naturaleza más ofensiva. Todo depende de cómo inviertas tu "experiencia", que aquí tiene su equivalencia en las almas recolectadas en tus aventuras, que sirven tanto para subir de nivel como para comprar nuevos objetos o mejorar los que ya tienes.


Las clases en concreto son: Knight -bien equilibrado en todas sus características-, Priest -clase defensiva que se centra en su fuerza y su facilidad para los Milagros-, Thiefs -gran agilidad y pobre defensa para moverse rápido y acuchillar por la espalda a los demonios-, Mages -que parten con ventaja en el uso de la magia-, Temple Knight -otra clase defensiva más centrada en el uso de Milagros-, Soldier -centrado en atributos físicos a costa de los mentales-, Wanderer, -que viene a ser un Thief con mayores atributos de combate físico y menos mentales-, Barbarian -completamente volcado en los atributos físicos- Royal -que sería un Thief con menos atributos físicos y más aptitud para la magia- y Hunter -que empieza con la capacidad de manejar distintos tipos de arma de corta y larga distancia-.

El combate en Demon's Souls es completamente táctico, muy visceral y físico en el sentido de que cada golpe que realices o que pares con tu escudo tiene un peso y una importancia notable, dar golpes sin ton ni son es una buena manera de acabar muerto en muy poco tiempo. Cada golpe, movimiento y bloqueo gasta stamina, y sin stamina el personaje está vendido, así que es imprescindible tener una buena táctica adaptada al tipo de enemigo al que te enfrentas a cada momento. Aquí no hay carne de cañón ni oleadas de enemigos que lleguen para ser barridos por uno de tus golpes, más bien se tiende al combate uno contra uno, con unos demonios que adoptan numerosas formas y son tan o más capaces como el propio protagonista, haciendo de cada situación un reto. El juego se toma tan en serio el realismo del combate que tiene en consideración el entorno, de modo que un arma grande se chocará con las paredes si se trata de usar en espacios reducidos -lo que también puede ser usado a tu favor.

Morir es una parte natural de este juego, puede suceder a cada paso, por lo que aquí se desarrolla de un modo muy fluido, que penaliza al jugador pero le invita a seguir. Cada vez que mueres tu alma va al Nexus, el punto de encuentro desde donde partes antes de cada aventura en el reino y donde se encuentran los NPCs que te permiten adquirir nuevas habilidades y equipamiento. Tu alma también puede luchar, aunque con la vida reducida, y sólo puedes recuperar tu cuerpo físico derrotando a uno de los grandes monstruos que habitan en el reino, encontrando unos objetos bastante raros, siendo resucitado por otro jugador, o bien asesinando a un jugador como fantasma rojo, pero de eso hablaremos más adelante. Si mueres una vez más en forma de alma, perderás todas las almas recolectadas y volverás al Nexo. En ese momento tienes la opción de tratar de llegar al punto donde fuiste eliminado para tratar de recuperar las almas, pero si mueres una tercera vez, las almas recolectadas desaparecen, para siempre.

Es un juego muy estricto a la hora de hacer respetar la estructura que ofrece. Cada vez que mueres, todos los enemigos que has derrotado en la zona en la que estabas reaparecen, así que hay que volver a empezar. El jugador no puede guardar en ningún momento, el juego guarda automáticamente de modo que sea imposible realizar ensayo y error. Si mueres, has muerto, y no hay más, habrá que lidiar con la situación de la forma que se estime más oportuna. Lo único que Demon's Souls respeta es el equipamiento, un pequeño respiro dado lo extenuante que es conseguir algunas armas y armaduras específicas.

From Software juega al filo de lo que separa un reto difícil de uno que desanime, y aunque cada jugador tenga sus propios límites, se puede decir que el estudio acierta a la hora de ofrecer al jugador algo que es difícil de encontrar: miedo, pánico y un verdadero sentimiento de derrota, lo que es un soplo de aire fresco en un panorama actual donde los estudios se empeñan en que hay que encarnar a lo más duros héroes y marines espaciales para ofrecer un falso sentido de poder y superioridad.


Este impresiones no quedaría completo sin la mención del original modo multijugador que ofrece Demon's Souls, lleno de grandes ideas que pueden realmente marcar escuela. Es totalmente  posible completar Demon's Souls en modo offline, con tus propias fuerzas, aunque difícil. Una forma de superar con algo más de facilidad los retos que el juego ofrece es conectando la consola a internet. Cada jugador tiene su propia versión de Boletaria, pero en el modo online los jugadores pueden dejar pistas a otros jugadores. Cosas como avisar de que que detrás de una esquina espera un tipo determinado de enemigo.

Si el jugador que ha leído el aviso se molesta en darle su aprobación, el jugador que lo escribió recibe una curación extra. También los jugadores, en forma de fantasmas, pueden entrar en los reinos de otros jugadores; bien para ayudar, en forma de fantasmas azules; o bien para asesinar al jugador, en forma de fantasmas rojos -siempre y cuando tenga una piedra especial y siempre a partir de cierto punto del juego, no en cualquier momento-. Este original sistema de PVP tiene sus recompensas, y también modifica la tendencia bondadosa u oscura del jugador, además de añadir un elemento más de incertidumbre al juego para disfrute de los que realmente quieren todo menos una plácida travesía.

En el aspecto audivisual, el título de From Software demuestra ser tan crudo como sus propias mecánicas. Las animaciones están cuidadas y los diferentes paisajes suelen ser sobrecogedores o angostos y angustiosos según el momento. El estudio ha puesto todos sus recursos en lograr un ambiente determinado, dejando los detalles menos notables para lograr dar vida a un juego que tiene su punto álgido en los terribles y gigantescos demonios y criaturas a los que tendrás que enfrentarte para triunfar en tu odisea. Muy pocos juegos consiguen trasladar el sentimiento de indenfensión ante los grandes monstruos que este juego ofrece.

Demon's Souls, siguiendo la estela de King's Field, se ha convertido en los últimos meses en un juego de culto para una pequeña pero entusiasta comunidad de jugadores, que se ha aprovechado de la excelente decisión de Sony de dejar PS3 como una consola sin bloqueo regional, y del hecho de que el juego está completamente en inglés en su versión asiática para Hong Kong. Pero ese status lo había convertido en una pieza codiciada debido al limitado suministro de la versión asiática, lo que estaba empezando a encarecer el juego. El anuncio de Atlus de encargarse de este título para llevarlo a Estados Unidos limita las posibilidades de que el juego se encarezca más y ofrecerá más visibilidad a un juego que no va a arrasar en ventas, pero que merece toda la atención posible, su originalidad y valentía lo merecen, y también lo merecen los jugadores que han esperado durante tanto tiempo un juego capaz de colmar sus expectativas. Lo ideal sería que también llegara a Europa, pero Atlus no tiene sede europea, así que ahora dependerá de que alguna casa se anime a ello, aunque la ausencia de bloqueo regional siempre es una ayuda para los que no quieran esperar.

Demon's Souls

Libertad para el jugador y enemigos que cambian de forma en este RPG de acción exclusivo de Playstation 3.
Demon's Souls