Ninja Blade, Impresiones

Tokio, ciudad cosmopolita donde las haya, se está viendo invadida por horrendas criaturas que en ocasiones adquieren el tamaño de rascacielos. Un poderoso clan ninja actuará a modo de fuerzas especiales para contener dicha amenaza en Ninja Blade, una de las mayores promesas de Xbox 360 para los primeros meses del año.

Tokio, ciudad cosmopolita donde las haya, se está viendo invadida por horrendas criaturas que en ocasiones adquieren el tamaño de rascacielos. Un poderoso clan ninja actuará a modo de fuerzas especiales para contener dicha amenaza en Ninja Blade, una de las mayores promesas de Xbox 360 para los primeros meses del año.

Sin duda, la acción en 3ª persona es una de las apuestas más seguras a la hora de ofrecer títulos espectaculares que no den tregua al jugador, que además estarán llamados a convertirse en superventas en el caso de poseer la suficiente calidad. Los referentes en el género son más que cuantiosos, contando en los últimos años con tres pilares fundamentales: Devil May Cry, God of War y Ninja Gaiden. Ahora, Microsoft, por medio de From Software, quiere ofrecer a sus usuarios un nuevo referente que, aunque sin el menor atisbo de originalidad, promete convertirse en uno de los más intensos y sobrecogedores juegos de acción en tercera persona lanzados hasta la fecha. Anunciado por sorpresa el año pasado (y decimos por sorpresa porque en total ha contado con más de tres años de desarrollo), disponible en Japón desde el 29 de enero, ha llegado al fin el momento de hincarle el diente, todo gracias a la versión completa que ya obra en nuestro poder.

Ninja Blade, el juego que nos ocupa, tiene mucho que ver con Ninja Gaiden, y no sólo en el nombre. Pero también bebe de muchos otros grandes representantes del género, construyendo una amalgama que, tras disfrutarla en sus primeras horas, podemos decir sin duda que funciona. No es de extrañar, dado que el estudio de programación del juego ya trabajó en los más que notables Otogi (2003) y Otogi 2: Inmortal Warriors (2005), ambos lanzados para la primera Xbox y considerados como los más destacados representantes de la acción en 3ª persona para la anterior consola de Microsoft, junto a Ninja Gaiden y su pseudo expansión NG: Black. Pues bien, parece ser que From Software no puede separarse de los ninjas por mucho tiempo (suyas son también algunas de las últimas entregas de la saga Tenchu) dado que, justo tras terminar la secuela de Otogi, se enfrascaron en el proyecto que protagoniza el presente avance.

Son varias las cosas que destacan en el presente título, entre las que se encuentran la música, creada por Norihiko Hibino (compositor con un excelente currículum, al que ya nos referiremos más adelante), y las secuencias cinemáticas, dirigidas por Itsuro Kawasi, de Production I.G (con nombrar únicamente dos de las obras en las que ha participado el estudio, Ghost in the Shell -películas y series- y Evangelion -películas-, sobra hacer más comentarios). Son precisamente dichas secuencias (numerosísimas durante todo el juego) las que han llevado a que Ninja Blade sea descrito por sus creadores como un título de 'acción cinemática'.

Antes de que la demo desembarque al fin en Xbox Live (está fechada para el 9 de marzo, mientras el juego completo llegará a las tiendas el 3 de abril), queremos acercaros las primeras impresiones que nos ha producido el disfrute de aproximadamente un 70 % de la totalidad de la aventura. Carguemos nuestro indicador de Chi, empuñemos firmemente nuestra espada, y dispongámonos a enfrentarnos a engendros del tamaño de rascacielos, al tiempo que recorremos una ciudad que ha sido infectada por un extraño mal que parece imposible de contener.

Esto ya lo he visto antes

Eso es lo que pensaremos en no pocos momentos mientras disfrutamos de Ninja Blade. Las referencias a otros títulos acudirán a nuestra mente de manera incesante, ya sea a nivel argumental, gráfico o jugable. De entrada, en nuestros primeros pasos con Ninja Blade se nos hablará de un extraño parásito con forma de gusano descubierto en África años atrás, el cual infecta y muta a sus víctimas hasta dejarlas reducidas a horrendas criaturas sedientas de sangre. La plaga se extiende con enorme rapidez y virulencia, hasta el punto de empujar a la comunidad internacional a tomar una decisión drástica: un ataque nuclear masivo que acaba por borrar de la faz de la tierra la amplia zona infectada. A lo largo de los años surgen pequeños brotes del parásito en distintas zonas del planeta, los cuales acaban siendo contenidos sin muchos problemas, dado que no poseen ni de lejos la virulencia y rapidez de expansión de la que hicieron gala los extraños gusanos en su primera aparición. Pero en el año 2015, algo está a punto de cambiar.

En Tokio, un nuevo brote del parásito surge repentinamente, en un oscuro callejón de la ciudad. Una joven cae presa de él, y muta en pocos minutos hasta convertirse en una horrenda criatura que comienza a extender la infección por toda la urbe. Uno de los equipos de fuerzas especiales encargados de la erradicación del parásito, compuesto ni más ni menos que por un clan de ninjas, acude rápidamente al lugar para contener dicho brote. Tras llegar, se darán cuenta de que la virulencia del ataque parasitario es mayor incluso a la que sufrió el continente africano años atrás. Quedará en manos del clan ninja la contención de la infección; de lo contrario, la comunidad internacional acabará lanzando un ataque nuclear sobre la ciudad nipona, dejándola reducida a un gigantesco solar carente de toda vida.

Así, nosotros tomaremos el papel de Ken Ogawa, un joven y talentoso ninja que, además, será hijo del líder del clan. Precisamente, nuestro progenitor nos acompañará durante nuestra primera (e intensa) misión para darnos apoyo, armas y las instrucciones necesarias para sobrevivir a todo lo que se nos vendrá encima desde entonces. Y es que uno de los aspectos más destacados de Ninja Blade son sus enemigos. Éstos consisten prácticamente en una sucesión tras otra de final bosses, al más puro estilo Treasure, cada uno más grande, mortífero y horripilante que el anterior. También existen secciones pausadas, en las que nos enfrentaremos a una variada fauna de enemigos de corte más clásico y tradicional. Pero el juego ofrece tal intensidad, espectacularidad y velocidad en el desarrollo de las fases que, repetimos, aún nos encontraremos tratando de recuperar el aliento tras lograr tumbar a un bicharraco de gigantescas proporciones cuando ya tendremos a otro encarándose con nosotros.

Los enemigos poseen un diseño familiar, mezcla de lo visto en Parasite Eve y Resident Evil; y es que no solo serán humanos los infectados por el parásito, sino también plantas, animales e incluso caracoles que acabarán transformados en babosas gigantes. Por supuesto, con tamaño bestiario haciéndonos frente, nuestro personaje deberá demostrar estar a la altura de las circunstancias. Encarnaremos a un ninja de agilidad prácticamente sobrehumana, el cual posee un arsenal compuesto por tres espadas (una katana, un espadón a dos manos y dos espadas cortas, contando estas últimas con cuerdas cortantes para usarlas a modo de látigo, al más puro estilo God of War) y un enorme shuriken poseedor de poderes elementales, con el que podremos tanto eliminar enemigos como derribar los obstáculos que bloqueen nuestro avance.

El sistema de combate recuerda bastante a Heavenly Sword. Nariko, la protagonista de dicha aventura, poseía un arma que podía tomar tres formas, similares a las tres armas que porta Ken Ogawa: espada normal para todo tipo de enemigos, espadón capaz de romper las más férreas defensas o quebrar los escudos y caparazones que cubren a muchas de las criaturas, y dos pequeñas espadas sujetas al protagonista con cuerdas cortantes, capaces de desencadenar ataques rápidos de largo alcance. Además, Ken podrá alternar sus tres armas en tiempo real, tal y como hacía Nariko. La siguiente referencia con la que nos encontramos es God of War, ya que podemos desencadenar distintos QTE sobre nuestros enemigos cuando éstos se encuentran a punto de morder el polvo, para así acabar con ellos de una manera tan sangrienta como espectacular.

Además de un mortífero arsenal de armas blancas (que podremos subir de nivel mediante el uso de orbes rojos, en una clara referencia a Devil May Cry), Ken dispone de su energía Chi para tomar ventaja sobre sus enemigos. Así, al pulsar el botón LB activaremos nuestra 'Visión ninja', la cual consumirá nuestra barra de Chi, dispuesta justo bajo el medidor de salud. Este modo de visión nos ofrecerá importantes ventajas; de entrada, la acción se ralentizará tanto para los enemigos como para el entorno, por lo que podremos esquivar ataques o superar obstáculos con pasmosa facilidad; los colores también se difuminarán, quedando destacados los puntos débiles de nuestros adversarios, las zonas del escenario ocultas (principalmente paredes agrietadas que podremos derribar), los barriles y cajas que esconden ítems, las áreas que nuestro personaje podrá recorrer a placer usando sus habilidades de ninjutsu…

Nuestra barra de Chi (la cual, afortunadamente, se regenerará con el paso del tiempo) también se consumirá a la hora de usar la gigantesca estrella arrojadiza que Ken porta en su espalda. A dicha arma pueden acoplarse diversas piedras elementales, que la imbuirán con los poderes del viento, el fuego, el trueno… El shuriken no solo servirá para atacar a nuestros enemigos, sino también para eliminar obstáculos que entorpezcan nuestro avance. Por ejemplo, nuestra estrella arrojadiza podrá apagar cualquier fuego que obstaculice el recorrido, siempre y cuando antes de lanzarla la imbuyamos con el poder elemental del viento.

Rebobine, por favor

El combate en tiempo real no será el único elemento jugable en la mecánica de Ninja Blade. También se incluirán secciones de shooter sobre raíles en las que tendremos que usar una potente ametralladora de posición para despejar el camino del vehículo sobre el que viajemos. Dicha arma posee dos clases de munición, siendo la segunda una suerte de proyectiles explosivos, ideales para borrar del mapa a los enemigos más grandes y correosos. El tercer y último elemento serán los ya más que clásicos QTE, omnipresentes en todo juego de acción en tercera persona que se precie de serlo. El apelativo de 'juego de acción cinemática' que posee Ninja Blade no es gratuito, ya que dichas secuencias son más que numerosas a lo largo de la acción, alternándose de manera regular con las secciones en las que tenemos control total sobre nuestro personaje.

Así, las secuencias cinemáticas pregrabadas (espectaculares y pasadas de vueltas como pocas veces se han visto; y si no lo creéis, prestad atención a las ocasiones en las que Ken cabalga a lomos de una potente motocicleta) surgirán de manera natural mientras combatimos, sobre todo a la hora de enfrentarnos a los numerosos enemigos finales. Para superarlas, deberemos pulsar la determinada combinación de botones que se nos muestre en pantalla. Si lo hacemos en el tiempo justo, obtendremos una calificación de perfecto, mientras si pulsamos la combinación antes o después del momento indicado nuestras calificaciones pasarán a ser excelentes o buenas. Si fallamos en el botón a pulsar o tardamos demasiado en hacerlo, la secuencia se detendrá, se rebobinará como si de una cinta de vídeo se tratara, y podremos volver a intentarlo de nuevo.

La importancia y presencia de los QTE en Ninja Blade es más que relevante. Buena prueba de ello es que en el menú de opciones podremos modificar la dificultad de estas secuencias semi-interactivas, independientemente de la selección de dificultad para el resto del juego. Ya en el análisis hablaremos largo y tendido sobre dichas escenas, tanto sobre si ha sido conveniente su cuantía como la forma en la que se han introducido los QTE en ellas. De momento, al menos podemos asegurar que consiguen que la espectacularidad de la que hace gala el juego aumente aún más enteros.

En lo referente al apartado gráfico, Ninja Blade cumple con solvencia a la hora de mostrar en pantalla toda la preponderancia que se le supone. No estamos ni mucho menos ante un título poseedor de uno de los apartados técnicos más potentes del catálogo de Xbox 360, pero logra mantenerse por encima de la media sin muchos problemas. Eso sí, al menos por ahora, y aún a falta de jugar las últimas fases, es conveniente criticar los escenarios, ya que pecan de monotonía y repetición prácticamente desde el comienzo de un juego que parece transcurrir enteramente en Tokio, especialmente en tejados, cornisas y rascacielos sin personalidad alguna, los cuales acabarán cayendo como fichas de dominó tras sufrir los envites de los colosos a los que deberemos hacer frente.

Del apartado sonoro destaca la posibilidad de seleccionar entre las voces en inglés o un audio bilingüe que alternará el japonés y el inglés, dependiendo del personaje que esté hablando en ese momento. Desgraciadamente, el juego no ha sido doblado al español, aunque todos los diálogos se encuentran convenientemente traducidos al castellano. Como ya apuntamos al principio del avance, la música (alrededor de 3 horas de BSO) ha sido creada por Norihiko Hibino, compositor encargado de la banda sonora de la saga Metal Gear junto a Harry Gregson-Williams, a pesar de encontrarse siempre bajo la sombra de éste. Las dos entregas de Zone of the Enders son otros de los trabajos destacados de un músico que con Ninja Blade firma una de sus mejores composiciones.

Impresiones

Ninja Blade es un título que condensa en un solo disco elementos tomados de los más afamados juegos de acción en tercera persona. La estética de Ninja Gaiden; el sistema de combate de Heavenly Sword; los QTE de God of War; la rapidez de Devil May Cry… Unid a esto una presencia incesante de final bosses, en un número y cuantía que sólo los juegos de Treasure son capaces de igualar, y tendremos como resultado un título espectacular, repleto de acción por los cuatro costados… pero que no posee un solo elemento original. El juego es una colección de tópicos de principio a fin; muy bien llevados, eso sí, pero tópicos al fin y al cabo.

La mecánica de Ninja Blade se divide en tres vertientes principales: acción tradicional en tercera persona, algunas secciones de shooter sobre raíles, y secuencias cinemáticas interactivas. Al menos de momento, con un 70 % del juego ya finalizado, no podemos emitir queja de las dos primeras vertientes. Sin embargo, aún no sabemos cómo tomarnos la última de ellas. Las secuencias cinemáticas son cuantiosas y espectaculares; pero tanta sucesión de QTE puede acabar cansando, hasta el punto de hacernos pensar que habría sido más conveniente que se las ahorraran, dejando los vídeos tal cual. Pero bueno, de todo esto, y más aún, ya hablaremos detenidamente en el definitivo análisis del juego, cuya publicación verá la luz dentro de un mes aproximadamente.

Ninja Blade

Título de acción y ninjas en el Tokio moderno desarrollado para microsoft el mismo equipo encargado de Otogi y su secuela.
Ninja Blade