Se os acabó el chollo

Sabed, todos esos que nos habéis hecho pagar por armaduras para los caballos, personajes extra, skins, insulsos remakes o trajes alternativos, que os han dejado en evidencia. Rockstar ha dado un puñetazo encima de la mesa y ha dejado bien claro como debe ser el contenido descargable honesto.

Con el auge de la aplicación de Internet en las consolas domésticas, tanto Microsoft como Sony y Nintendo abrieron la distribución digital de contenidos siguiendo la estela de grandes plataformas del PC como Steam, Direct2Drive o Metaboli. En ese momento parecía una fuente interesante de contenidos que de otra forma sería imposible de habilitar: extras para alargar los juegos, clásicos y títulos de producción más modesta que de otro modo tendrían complicado llegar al mercado. Las buenas intenciones duraron lo justo. Las productoras vieron un negocio instantáneo en este canal de distribución y comenzaron a explotarlo de manera poco honesta. Primero fueron imágenes de jugador, temas y fondos de pantalla. Vamos, hacernos pagar por cosas que toda la vida habían sido gratis en el PC y que en lugar de ponerse sin cargo a disposición del usuario para promocionar los títulos, se hacía previo desembolso. Ridiculo. Sí, muy ridículo pero yo pagué por los iconos de Halo 3 y por el tema de Hitman: Blood Money.

Después, a medida que comenzaron a ampliarse con este contenido digital los primeros títulos de la actual generación, empezamos a alucinar con el recital que se nos tenía preparado. El revés más temprano y tristemente célebre fue pagar por las armaduras de los caballos de Oblivion, un auténtico chiste que Bethesda medio arregló con las expansiones Knights of the Nine y Shivering Isles, más acordes al precio estipulado. Pero en todo este tiempo hemos visto desfilar por las tiendas online de nuestras consolas auténticas mofas puestas a la venta, a ver quién pica: remakes con cero adiciones, personajes que se eliminan de una versión para ofrecerlos después pagando como en Soul Calibur IV con Yoda o Vader -yo pagué para bajarme a Vader en 360-, mapas para el multijugador que se tienen acabados antes de la fecha de salida del juego pero que se retienen para hacerlos de pago como en Gears of War 2 o extras que se incluían al realizar una conversión de un sistema a otro pasado un periodo de exclusividad convenientemente segregados tal y como se vio en BioShock para PS3 con las Challenge Rooms. Pero es que el ultraje máximo lo ha cometido Capcom con Street Fighter IV, eliminando los trajes alternativos de los luchadores -demonios, algo que está incluido en todo beat'em up de serie desde los tiempos del hadoken- y hacernos pagar a razón de un euro por cada uno. Un desprósito -aunque yo ya se que voy a pasar por el aro y comprarme los de Ryu, Ken, Sakura, Bison y Akuma-.

No me enrollo más con esto porque hace tiempo un compañero publicó una columna al respecto. La clave es que nos obligan a pagar porque han visto que ganan dinero haciéndolo. Y en nuestras manos está el impedirlo. Simplemente, no compremos este tipo de contenido descargable deshonesto. Es difícil porque juegan con nuestro fetichismo. Y soy el primero al que han chuleado un buen puñado de euros con esto, pero así no vamos a ningún sitio. Es necesario concienciarse y boicotear aquello que es abusivo, simplemente dándole la espalda para que cese. Dicho lo cual, con todos estos antecentes, de repente aparece un contenido descargable para GTAIV, para más inri un episodio excluvisvo, y por poco menos de 20 euros, que es apenas el doble de lo que cuestan muchas de las chorradas anteriormente descritas, Rockstar se marca un juego que se podría haber vendido en tienda a 60 euros. Me vienen a la cabeza nombres de compañías que lo harían sin pestañear. Empleando la base de GTAIV, The Lost & Damned proporciona nuevos protagonistas, modos de juego, numerosos extras y un acercamiento diferente al mismo escenario en unas 12 horas mínimo de experiencia jugable. Esto lo llamo yo un puñetazo encima de la mesa y dejar al resto con el culo al aire.

Estar de parte del usuario, o intentar aprovecharse de él. Las dos posturas han quedado muy claras y somos todos nosotros los que debemos darnos cuenta, ser consecuentes, y como se dice en el argot forero, no alimentar al troll. Porque si no decimos NO bien alto y claro dejando de apoyar determinados contenidos indignos, acabaremos pagando una media de 85 euros por juego, entre mapas, trajes, personajes y cualquier otra cosa que se inventen los grandes ejecutivos, capaces de cortarle un brazo a sus productos para vendérnoslo después y hacernos pagar más. Rockstar ha mostrado el camino de las cosas bien hechas con esta clase magistral de contenido descargable, convirtamos The Lost & Damned en un estándar, en un rasero con el que comparar futuros contenidos descargables de pago. Y esto va más allá de que te guste u odies Grand Theft Auto, es una cuestión meramente conceptual. Esta en nuestra mano parar este abuso que está comenzando a ser muy preocupante.