Juegos por fascículos
La evolución de las plataformas digitales hace a las compañías tomar decisiones controvertidas en el mercado actual del videojuego. Los complementos de pago de Street Fighter IV estarán disponibles incluso antes de que salgan el juego. ¿Debemos aceptar estas políticas?
La evolución de las plataformas digitales hace a las compañías tomar decisiones controvertidas en el mercado actual del videojuego. Los complementos de pago de Street Fighter IV estarán disponibles incluso antes de que salgan el juego. Además, parece que UbiSoft desestima el mercado de PC para centrarse únicamente en consolas. El consumidor, poco a poco y sin demasiados reparos, parece que va aceptando este nuevo modelo de negocio.
El contenido descargable es un tema de rabiosa actualidad y a menudo tengo la suerte de tratarlo con mis compañeros de micro en el podcast de la revista. Haciendo una revisión por las plataformas de venta de las distintas compañías, uno topa con productos de auténtica calidad y por los que gustosamente he pagado mis euros, pero también existen otros que hacen echarse las manos a la cabeza. Yendo más allá del argumento de, si no te gusta no lo compres, hay decisiones que son cuando menos criticables desde el punto de vista del jugador de toda la vida, y que las compañías empiezan a dar, peligrosamente, por sentado.
Peligroso es que, y utilizo el caso de Street Fighter IV por su actualidad, se prepare desde la salida una serie de elementos de pago, que perfectamente podrían estar incluidos en el disco de juego. Parafraseando a mi ya legendario compañero, Joaquin Relaño, se puede decir que nos toman por tontos y aprovechan la fidelidad de jugadores y aficionados para vendernos productos fragmentados, desde el momento de su salida. Ciertamente, la adopción de nuevas vías de distribución en plena crisis es una tarea crítica para las ganancias de las compañías, pero rozan lo éticamente aceptable desde el punto de vista del consumidor. Lo peor es que nosotros picamos, y ahí no hay forma de evadir nuestra culpa.
Y es que, este tipo de contenido, que antaño se utilizaba dentro del propio disco para alargar su vida útil, ya fuera como elemento oculto o como extra al conseguir objetivos, ahora se vende digitalmente al día siguiente de poner el título en la calle. Está claro que el beneficio es mayor, y ahí están las cifras de éxito de este tipo de sistemas, con más ventas para Death Magnetic de Metallica dentro de Guitar Hero que en su formato convencional de solo audio. Sin embargo, hay contenidos y contenidos, e independientemente de su función, me parece cuando menos vergonzoso lanzar al mismo tiempo el título y sus complementos, que bien se podrían haber ofrecido al desembolsar el precio recomendado de venta al público del juego que acabamos de comprar.
Por si fuera poco, y esto asusta todavía más, parece que es una moda en auge y que será la tónica en los próximos años. Al menos, Capcom ya ha comentado que ofrecerá otro tipo de contenido gratis, lo que no les exime del rapapolvo por vendernos los trajes de los luchadores antes de tener el juego en las manos. Personalmente, me molesta más el hecho de demostrarnos que se ríen de nosotros que el ofrecer contenido y servicios de pago. El problema no es que desarrollen ciertos elementos de forma opcional y los vendan, si no que lo hagan en el lapso de tiempo en el que el juego sale al mercado, demostrando ante todo que prefieren cobrar al jugador - a aquel que decida pagarlo claro está- a dar esta opción gratis a toda su legión de seguidores, comprometidos hasta la médula con la saga.
Relacionado con este tema está la guerra de exclusividades en cuanto a contenido descargable, que ha tenido estas semanas su última noticia cuando UbiSoft ha expresado su negativa a lanzar descargas de nuevos elementos en PC. Parece que el mundo de los compatibles, la cuna de las modificaciones de juegos, no lo olvidemos, empieza a ser un terreno espinoso para las compañías, que apuestan por un mercado teóricamente mas seguro como el de las consolas. En este sentido, existe una cierta hipocresía por parte de las desarrolladoras, ya que históricamente ha sido el sector de compatibles el que más ha ayudado a la industria a remontar el vuelo en los momentos difíciles, mantenido sus ventas y, lo que es más importante, aportado multitud de nuevo contenido de manera totalmente desinteresada y gratuita.
Por ello, es chocante que este tipo de descargas, importadas totalmente desde el universo PC se vete ahora para aquellos jugadores que tienen en su ordenador su plataforma primaria de juego. Por supuesto, se puede achacar a la piratería o a las pocas ganas de los desarrolladores de apostar por un canal, en teoría, menos rentable. La consecuencia final es que un gran volumen de jugadores se perderán estas actualizaciones de contenido, que, desde mi punto de vista de jugador, deberían ofrecerse de forma integrada en el disco de juego, desde el día uno de su salida al mercado, siempre que esto sea posible. Al menos así podrían llegar a un público mayor y servir al fin para el que se diseñan que - y recordemos que esto es la industria del entretenimiento - debería ser el de divertir más que el de ganar dinero. Lástima que las decisiones comerciales se impongan, lentamente, a la magia que sigue poseyendo nuestro sector.