Eternal Sonata, Impresiones

Más de un año después de que conociésemos el sueño que tuvo Chopin durante sus últimas horas de vida en Xbox 360, el afamado compositor vuelve a revivir esa última experiencia en PlayStation 3. Eternal Sonata llega a los usuarios de la máquina de Sony sin perder ni un ápice de su encanto.

Más de un año después de que conociésemos el sueño que tuvo Chopin durante sus últimas horas de vida en Xbox 360, el afamado compositor vuelve a revivir esa última experiencia en PlayStation 3. Eternal Sonata llega a los usuarios de la máquina de Sony sin perder ni un ápice de su encanto.

Parece mentira que haya pasado ya casi año y medio desde que la versión de Eternal Sonata para Xbox 360 llegó a nuestras tiendas. El tiempo pasa inexorablemente en esta generación, ya que la avalancha de juegos que estamos sufriendo, la gran mayoría de mucha calidad, está provocando que los títulos se vayan quedando rápidamente en el olvido, incluso cuando son productos de calidad como el título de Tri-Crescendo. Un juego muy bello en su apartado visual con personajes llenos de encanto y un argumento cercano e íntimo que alcanzaba niveles pocas veces vistos en la todavía joven consola de Microsoft. En las próximas semanas, le llegará el turno a la versión de PS3, que ya hemos podido probar para comprobar si el tiempo transcurrido se hace notar.

El sueño más bello
En general, todo sigue igual a nivel argumental y jugable, y tan sólo se harán notar unos cuantos extras para la consola de Sony. Extras, no obstante, bastante satisfactorios y que compensan en gran medida el retraso con respecto a la entrega de Xbox 360. Pero recordemos un poco, para los que no hayan seguido el original, qué nos vamos a encontrar en Eternal Sonata. El juego está ambientado en pleno siglo XIX, concretamente en el día de la muerte del famoso compositor polaco Frederic Chopin, el 17 de octubre de 1849. Tres horas antes de su fallecimiento, este genio de la música tiene un sueño mágico que es el que se desarrolla en este juego. No temáis, dado que esas tres horas serán mucho más largas que eso, alcanzando casi las treinta horas de juego.

Chopin sueña con un mundo colorido en el que la música está siempre presente y en el que habitan personajes muy vivos, cuyos nombres suelen hacer referencia a distintos términos musicales. El desarrollo del juego es idéntico al de cualquier RPG, con escenarios para atravesar plagados de enemigos (visibles en el mapa y, por tanto, con la posibilidad de esquivarlos si no queremos combatir contra ellos), amén de ciudades cargadas de secretos por encontrar. No es un título que dé mucho pie a la exploración, dado que se antoja bastante lineal y directo, con caminos prefijados que, como mucho, tendrán algunas desviaciones para llevarnos hasta algún tesoro oculto.

Pero si por algo destaca Eternal Sonata es en el apartado gráfico, realmente atractivo con su aspecto cel-shading tan bien definido y con numerosos detalles visuales. El diseño de los personajes es muy agradable, y concuerda mucho con ese siglo XIX en el que nos encontramos. Los enemigos, por su parte, pese a ser criaturas terribles, destilan también encanto, dejándose bañar por ese colorista universo que se convierte en el sello de identidad de esta producción. Además, los enfrentamientos contra jefes finales son un verdadero espectáculo, cargado de efectos especiales de luz que inundan la pantalla.

La disposición del sistema de combate recuerda, en cierta medida, al del juego de Square Enix Radiata Stories, ya que protagonistas y enemigos aparecen en un escenario cerrado, y tendremos con control directo sobre el personaje. Estaremos siempre controlados bajo características concretas de combate; es decir, nuestra capacidad de movimiento estará determinada por un temporizador que irá evolucionando según suba de nivel el equipo: al principio del juego tendremos tiempo ilimitado mientras no nos movamos, pero hacia el final acabaremos con un tiempo ajustado para actuar, que correrá incluso si permanecemos inmóviles.

Novedades para PS3
De entre todas las novedades que se han introducido a la entrega de PS3, hay algunas que destacan especialmente sobre las demás. Para empezar, se han introducido nuevas misiones secundarias y dos nuevas mazmorras. Una de ellas es inevitable, y responde al nombre de Lament's Mirror; la otra, en cambio, será algo más compleja de encontrar. Si no se señalan específicamente, no se diferencian del resto del producto, ya que se adaptan a la perfección al universo y al entorno creado, redondeando la experiencia y, lo que es más de agradecer, alargándola un par de horas más. También se ampliará el repertorio de personajes disponibles con dos nuevos nombres, Crescendo y la princesa Serenade, aunque no estarán accesibles hasta los últimos compases del título.

Otra característica bastante llamativa serán las nuevas escenas de vídeo, que no sólo ayudarán a expandir un poco la longitud del título, sino que también servirán para explicar un poco más algunos pequeños detalles que resultaban confusos en el título original (como puede ser la enfermedad de Polka). Parece ser que esto puede influenciar también el resultado final de la aventura, con un nuevo final que se suma a los del original. Detalles muy de agradecer que, aunque no suponen un cambio radical del juego en términos generales, le dotan de un poco más de variedad, alternativas y explicaciones interesantes.

A partir de aquí, nos metemos en el terreno de los cambios menores, que sirven para pulir algunos aspectos del original. Por ejemplo, ahora los combates nos darán menos experiencia, por lo que la subida de nivel será más lenta y, de este modo, se ha visto aumentada ligeramente la dificultad general del producto. También se ha modificado el sistema de colocación al iniciarse los combates, dando ahora una mayor sensación de aleatoriedad en la posición de nuestros personajes sobre el campo de batalla. Otro detalle que observamos es que los objetos han cambiado de lugar, y no se obtienen las mismas cosas en los mismos lugares que en la entrega de Xbox 360.

Un detalle curioso a nivel de añadidos son los nuevos trajes a disposición de los personajes principales (Polka, Allegretto y Beat), aunque tal vez por fuerza de la costumbre nos gusten más los originales. Desgraciadamente, también hemos notado un par de detalles negativos. Para empezar, pese a que el juego luce ligeramente más bello que en Xbox 360, hay algunos problemas de framerate presentes en algunos momentos. Además, el juego tarda mucho en acceder al disco duro, por lo que guardar partida lleva más tiempo del que sería deseable. Eso sí, los tiempos de carga se han visto reducidos con respecto a la entrega original.

Primera impresión
Eternal Sonata conserva todo el encanto, el carisma y el preciosismo con el que nos encandiló hace más de un año. Sigue siendo un gran JRPG en una generación que no se está prodigando en exceso en el género, lo cual lo convierte en una alternativa excelente para una máquina como PlayStation 3 que carece por el momento de muchos títulos del estilo. Una historia llena de color y con un toque muy íntimo que cala hondo a los jugadores, y que contará con bastantes mejoras para esta adaptación, por lo que se convierte en una compra obligada para los amantes del género usuarios de una PS3. Eso sí, los que ya hayan disfrutado del título en Xbox 360 tal vez no encuentren novedades suficientes como para justificar una nueva compra.

Eternal Sonata

RPG para X360 en la línea de la saga "Tales of...". Tomaremos el control del músico Chopin en un mundo de fantasía con un sistema de batalla a lo Star Ocean 3. En julio de 2007 saldrá en Japón.
Eternal Sonata