Drakensang: The Dark Eye, Impresiones

Te invitamos a probar con nosotros el nuevo juego de rol de Radon Labs. Por fin llega la adaptación de la franquicia de rol de mesa más famosa entre los jugadores alemanes... ¿triunfará igual de bien en el resto del mundo?

Los juegos de rol tradicionales, entendiendo por este término a los denominados 'de mesa', siempre han sido una fuente de inspiración para el mundo de los videojuegos. Star Wars d20 fue la base para las dos entregas de Caballeros de la Antigua República, al igual que las distintas ediciones y escenarios de campaña de Dungeons & Dragons han derivado en títulos como Baldur's Gate, El Templo del Mal Elemental o Neverwinter Nights, por citar unos pocos ejemplos. Ahora le llega el turno a la franquicia más famosa en Alemania, The Dark Eye.

Porque en lo que a este hobby se refiere, The Dark Eye ha supuesto un éxito total en dicho país,  desbancando en fama y aceptación a todas las demás ofertas. Drakensang no es el primer intento de llevar el famoso juego a los ordenadores, y ya en los años 90 una trilogía de nombre Realms of Arkania tuvo como argumento el universo creado alrededor de este manual de rol. Pero los videojuegos y su tecnología han cambiado mucho desde aquellos títulos, y este es un hecho que se hace perfectamente patente en el nuevo trabajo de Radon Labs.

Si la trilogía que precede a Drakensang nos presentaba un modo de juego en primera persona, donde el combate pasaba a un estilo táctico sobre una especie de tablero que representaba el entorno y a los personajes, la nueva entrega pretende convertir el mundo de Aventuria en una maravilla tridimensional. Con una fuerte influencia en Baldur's Gate, podemos encontrar muchas similitudes con títulos como Two Worlds, Gothic o Hard to be a God, entre otros. A pesar de ello, Drakensang parece que mantendrá un estilo propio que lo hace atractivo a ojos de los usuarios.

Nada más iniciar el juego, se hace evidente que los desarrolladores han puesto un fuerte empeño en intentar que el título sea una adaptación lo más completa posible al universo del juego de rol. Tanto en el aspecto general, del que hablaremos más adelante, como en las distintas opciones disponibles a la hora de crear nuestro primer personaje. Aquí la libertad es la misma que en un reglamento de juego, y disponemos de suficientes arquetipos que incluso pueden ser personalizados en algunos casos, sin contar el hecho de escoger nuestro propio nombre y género.

Por poner ejemplos, estarán disponibles tres clases diferentes de guerreros, o dos tipos distintos de magos básicos... y eso sin llegar a contar las clases híbridas, como el mago de batalla. Y así hasta 25 elecciones distintas. Además, según nuestra profesión la raza de nuestro personaje quedará establecida, y nuestro alter ego podrá ser un humano, un enano o un elfo. Sean cuales sean nuestras elecciones, el argumento del juego no cambiará según el tipo de personaje escogido, y comenzaremos la partida en la misma ubicación y con los mismos objetivos iniciales.

Un documento de más de mil páginas ha sido el trabajo sobre el cual se ha ido construyendo la historia para Drakensang. Esto significará que aunque el juego no se presentará como un entorno libre sobre el que explorar, o al menos no completamente, tal y como se vio en The Elder Scrolls: Oblivion, sí que promete una linea argumental de lo más interesante y trabajada. Cierto es que no parece que vaya a ser necesario avanzar en la misma de forma completamente lineal, pero Drakensang no ofrece el aspecto de un 'sand-box' basado en The Dark Eye.
Decíamos que el título se afanaba en recoger la experiencia de una partida de rol, y la interfaz de usuario deja entrever esta intención. A falta de ver el producto final, puedo decir que pocas veces se ha visto una ficha de personaje tan completa como la de Drakensang, y con el aspecto de casi poder palpar el folio que recoge los valores del héroe. Ahí no se recogen solamente los atributos del personaje, si no que también se mostrarán las puntuaciones de habilidades, tanto las ajenas como las propias al combate, las capacidades especiales y los hechizos que hemos aprendido.

Los atributos marcan los valores base sobre los que se define el personaje, mientras que las habilidades sirven para evaluar nuestro éxito o fracaso en las acciones. Nuestros conocimientos aparecen perfectamente clasificados en categorías, y en el caso del combate se ha procurado seguir una diferenciación según el tipo de arma, ya sea a una mano, de filo, contundente, arma de asta... y lo mismo con las de proyectiles. Las capacidades especiales son efectos que se producirán al atacar cuerpo a cuerpo, a distancia o al defendernos.

El uso de las habilidades especiales o de los hechizos tendrá un coste para el héroe, de manera que tendremos que reponernos su abusamos de estas capacidades. Para finalizar con este apartado, solamente añadir que será posible visualizar el gasto correspondiente al aumento de cualquiera de los valores de la ficha de personaje, de forma que podremos ir preparando nuestros avances conforme los puntos que tengamos disponibles en un momento dado. Todo ello con un diseño excelente y ordenado, donde los apartados se encuentran separados por pestañas.

El inventario también es bastante agradable a la vista. El esquema de localización para los objetos que el personaje puede portar es muy estético, y se nos permitirá dividir la carga en tres bolsas diferentes, perfectas para esos jugadores más ordenados. Pulsando con el botón derecho sobre los objetos, abriremos un menú radial donde podremos elegir que acción realizar con el mismo, y también podemos arrastrar un elemento a la barra de acceso rápido situada en la parte inferior de la pantalla, de forma que sea accesible con cualquier tecla del 1 al 0.

Si pasamos al manejo del juego, nos encontramos con un sistema muy sencillo. Las teclas WASD nos permiten mover el personaje, mientras que Q y E servirían para rotar la cámara. Esto último se podrá hacer con el ratón, aunque en este caso encontramos que la precisión es uno de los aspectos que deberían mejorarse antes de llegar al lanzamiento del producto final, ya que pueden darse situaciones muy incómodas. El botón izquierdo servirá para mover al personaje hacia un punto, o bien realizar acciones sobre los distintos elementos que aparecerán en el escenario. Todo ello aderezado con las típicas teclas rápidas para acceder a las fichas y opciones.

El combate no es un suceso libre que podamos escoger en cualquier momento, ya que únicamente se dará cuando aparezcan enemigos reales en pantalla. Esto significará que no podremos descargar nuestra adrenalina contra ese posadero de pinta rara, ni acabaremos perseguidos por todos los guardias de una ciudad antes amiga. En el momento de entrar en refriega el juego se pondrá en pausa, y podremos escoger la acción a realizar. El curso de los acontecimientos trascurre en tiempo real, pero podemos parar para pensar nuestra estrategia en cualquier momento.
Se nos permite llevar compañeros, y podemos alternar el control entre cualquiera de los miembros del grupo, o bien llevarlos todos juntos como un buen equipo. Todo indica que nuestro grupo podrá estar formado por hasta 4 personajes distintos, siendo el primero de ellos el héroe que creamos al iniciar la partida. Mientras avancemos en el desarrollo del argumento, iremos encontrando nuevos compañeros e incluso mercenarios dispuestos a unirse a nuestra aventura, siempre y cuando nuestra oferta sea lo suficientemente atractiva para sus bolsillos.

A nivel visual, Drakensang podría salir muy bien parado. Los entornos son ricos en colorido y en detalles, incluso aquellos elementos que podemos otear en el horizonte, como colinas y picos que serán inalcanzables, ya que la libertad en el juego no llega al punto de otros títulos del género, como Two Worlds u Oblivion. Todo es perfectamente distinguible a la distancia y la vegetación, siempre muy presente al tratarse de un juego de fantasía, nos permite encontrar plantas y hierbas que pueden ser recolectadas para realizar nuestras pociones y demás mezclas.

Porque en Drakensang podemos realizar tres tipos de artesanía. La primera es la de las mezclas y fórmulas que darán lugar a pociones y similares. La segunda será relativa a la herrería, con la que será posible crear nuevas armas y armaduras. Lo último que se nos permite es aventurarnos en el mundo de la creación de arcos, flechas y similares, que también es muy corriente en los juegos de rol de mesa. De nuevo encontramos suficientes analogías con este hobby como para apreciar el buen trabajo de adaptación que ha realizado la gente de Radon Labs.

A falta de ver todos los posibles, los modelados de personaje son excelentes. Cualquier elemento que portemos se hará presente en nuestra representación en el juego, y los movimientos que realicemos en el combate serán claros. Eso sí, las animaciones no son excesivamente amplias, ya que se limitan a una por acción, dos en las más comunes, convirtiendo el combate en una serie de golpes bastante predefinidos, y que hacen perder gran parte de la sensación que el resto del juego parece afanarse en lograr. Esperemos a disponer del resultado final para ver si se amplia el número.

En el apartado sonoro, nos encontramos con un buen hilo musical, pero que no apunta a ser demasiado variado. Lo que si que se han incluido son voces para la inmensa mayoría de los personajes, que esperamos ver traducidas al castellano cuando se localice nuestra versión del juego. No podemos confiar plenamente en este hecho, pero si que es de esperar que todos los textos aparezcan en el idioma de Cervantes. Adelantamos que, al tratarse de un mundo de fantasía que no ha tenido gran repercusión en nuestro país, el trabajo de traducción será complicado.

Ciertamente, Drakensang puede suponer un verdadero soplo de aire fresco a los juegos de rol. Que vaya a alcanzar cotas de éxito comparables a las de Baldur's Gate o Neverwinter Nights, es algo que no podemos asegurar, pero tiene las suficientes buenas ideas como para resultar en un título completo y emocionante. ¿Podrá desbancar de nuevo al todopoderoso Dungeons & Dragons? Si todo sale según lo previsto, y las buenas intenciones que hemos observado no se quedan en eso, meras intenciones, nos encontraremos con la primera sorpresa del año que viene. A esperar tocan...

Drakensang: The Dark Eye

Juego basado en la franquicia de rol del mismo nombre ambientada en el mundo de Aventuria
Drakensang: The Dark Eye