Mortal Kombat vs DC Universe
Mortal Kombat vs DC Universe
Carátula de Mortal Kombat vs DC Universe

Kolisión de pesos pesados

Ramón Méndez

Un nuevo crossover irrumpe en el mundo del beat'em up, como en los viejos tiempos. Mortal Kombat y DC Cómics frente a frente. Un choque espectacular, con una plantilla de personajes interesante y hasta irrepetible aunque con algunas limitaciones en conjunto, pero que no deja de ser la opción más válida dentro del género para el fin de año.

Battletoads & Double Dragon. Marvel versus Capcom. Capcom versus SNK. Dynasty Warriors Gundam. Y muchos más; no son pocos los crossovers que nos hemos encontrado a lo largo de la historia. Universos diferentes que se fusionan para que sus protagonistas formen parte de una misma aventura. Muchas veces se trata de licencias de una misma compañía, muchas otras se juntan medios muy diferentes como personajes de cómic y otros de videojuego. En Midway se han sacado de la manga la más inesperada de las fusiones, y ya cuando se anunció el título hace unos meses, la incredulidad fue general: los sanguinarios personajes de Mortal Kombat contra los benefactores del universo DC.

Justamente, la presencia de este segundo grupo trajo consigo una de las mayores polémicas del título: que se haya suavizado mucho el nivel de sangre y violencia de la franquicia Mortal Kombat, precisamente una de sus señas de identidad a lo largo de los años. Pese a que hay sangre y fatalities, estos distan mucho de los baños de sangre que llevamos disfrutando desde la época de los 16 bits; son normas impuestas por un grupo de invitados cuyo caché supera, con mucho, el de los personajes de Midway. No obstante, resulta sorprendente lo bien que se amoldan un mundo al otro; todos los personajes parecen haber nacido para compartir aventuras y enfrentamientos, aún cuando se trata de un título de paso, según dejaron caer en alguna ocasión los responsables del juego.

Mundos colisionan
La mezcla de universos es mucho más sencilla que en otras ocasiones. Al formar tándem con DC, había una puerta que, necesariamente, había que cruzar; no en vano, aún acaba de salir no hace demasiado de una Crisis Infinita en la que las 52 Tierras diferentes que componen el multiverso DC corrían el riesgo de fusionarse y destruirse. Siguiendo la misma idea, las distintas realidades de Mortal Kombat y de DC corren el peligro de fusionarse, ya que ocupan el mismo espacio-tiempo; y la culpa de todo, curiosamente, es del mismísimo Superman. Lex Luthor ha ayudado a Darkseid a venir a la Tierra, sembrando la destrucción en Metropolis. Tras acabar con él, el villano intenta huir por un portal, y Superman intenta evitarlo lanzándole uno de sus rayos caloríficos.

Al desestabilizar el portal, Darkseid acaba en el universo de Mortal Kombat, y ambos universos empiezan a superponerse, dándose casos muy peculiares: Flash y Scorpion se intercambian, Kitana llega al universo DC desorientada, Sub-Zero se enfrenta a Superman en su base en el Antártico, el Capitán Marvel es llamado por Shang Tsung a sus dominios… y lo más importante de todo, la causa de semejante distorsión que amenaza con la destrucción de ambos mundos: Darkseid ocupa el mismo lugar en el espacio que Shao Khan, y en vez de intercambiar posiciones se han fusionado en un ente de energía pura, realmente poderoso, que responde al nombre de Dark Khan.

Todo esto se nos irá narrando a través de un muy completo modo historia, o mejor dicho, dos modos historia, cada uno vivido desde las distintas facciones enfrentadas. El ritmo narrativo de cada una de ellas es excelente. Resulta casi sorprendente cómo dos universos tan diferentes se adaptan con tanta sencillez y acierto el uno al otro, sobre todo porque las historias de cada bando siguen directrices muy marcadas del estilo que han asentado durante años. Flash deteniendo a Deathstroke, Batman investigando, Raiden intentando traer la paz al reino de la Tierra, Liu Kang investigando misteriosas desapariciones… y de forma paulatina y acertada, todo se va fundiendo en una misma línea argumental que podremos vivir desde los dos puntos de vista.

Se trata del modo principal de juego, y con mucha diferencia. Desde el menú principal, en cuyo fondo combaten Batman y Scorpion mientras lo recorremos, tendremos acceso también al clásico modo Arcade, a Desafío Kombo y a combates para dos jugadores o a través del siempre atractivo modo online. Para una franquicia que, en sus últimas entregas, se caracterizó por un gran número de modos de juego, aunque no tuviesen mucha razón de ser (como, por ejemplo, el Ajedrez), se antoja algo escaso. No obstante, el modo historia, con sus dos vertientes, y el Arcade, con los distintos epílogos para cada uno de los personajes diferentes, nos tendrán entretenidos durante bastantes horas, completado posteriormente por los modos multijugador.

El plantel de personajes se antoja algo ajustado. La cifra es satisfactoria, con 20 luchadores, diez por bando (más los grandes malos de cada uno), pero sabiendo lo que la franquicia ha ofertado en anterioridad, y conociendo lo que ambas facciones podrían haber aportado, es un número un poco decepcionante que esperemos se vea ampliado en posibles nuevas entregas, tras esta primera toma de contacto. La lista completa de luchadores es la siguiente:
- Por parte de Mortal Kombat: Scorpion, Sub-Zero, Sonya, Shang Tsung, Kitana, Jax, Liu Kang, Raiden, Kano, Baraka y, a mayores, Shao Kahn.
- Por parte de DC: Flash, Superman, Batman, el Joker ("El Comodín"), Catwoman ("Gatúbela), Wonder Woman, Deathstroke, Lex Luthor, Capitán Marvel, Linterna Verde y, a mayors, Darkseid.

Todos ellos cuentan con sus propias habilidades y sus movimientos particulares, como es característico en la serie. A partir de este punto, es necesario dejar de pensar en dos licencias muy distintas que se fusionan, ya que el juego es puro Mortal Kombat; el suavizado de sangre no afecta a la experiencia más allá de en la violencia, que ahora, con el nuevo planteamiento, se adapta perfectamente a lo visto en los cómics de los héroes y en la franquicia de Midway. Los personajes de Mortal Kombat mantienen sus atributos tan conocidos, por lo que lo más llamativo en este aspecto es lo que ofrecen los chicos de DC. Todos ellos mantienen sus movimientos característicos, los cuales en muchas ocasiones se adaptan perfectamente y en algunas desentonan un poco.

Por ejemplo, el enfrentamiento entre Raiden y Capitán Marvel está muy equilibrado, con el dominio de los truenos de ambos personajes. Por su parte, el Joker es un personaje completamente desequilibrado, de un modo más histriónico que el interpretado recientemente por Ledger en El Caballero Oscuro, y más cercano al que interpretó Nicholson, con movimientos tan extraños que es el que más desentona con diferencia. Flash, sin renunciar a sus movimientos característicos, recuerda bastante a Scorpion. Superman tiene todos sus movimientos característicos pero mermados por culpa de la magia del universo MK. Lex Luthor tiene reminiscencias de Shang Tsung. Todos los personajes son muy diferentes entre sí, pero se adaptan perfectamente unos a otros, logrando hacernos creer en una fusión que parecía tan fuera de lugar hace unos meses.

Fight!
Pasemos a lo más importante: el sistema de combate. Poco hay que decir en este aspecto que cualquiera que haya jugando a un Mortal Kombat anteriormente no se pueda imaginar. Las bases jugables son las mismas que hemos visto ya en numerosas ocasiones previamente; de hecho, por momentos alcanza un nivel de familiaridad tal que parece que nos encontramos con los mismos movimientos y técnicas de las primeras entregas para los 16 bits. Todos los botones frontales sirven para golpear, con distintos tipos de ataque (no falta el clásico uppercut de Mortal Kombat), mientras que el gatillo derecho servirá para cubrirnos y los frontales para realizar distintos tipo de agarre (también disponibles pulsando dos botones frontales a la vez).

El juego tiene un elemento un tanto caótico hasta que se llega a dominar, y es el movimiento de los personajes. El stick analógico izquierdo sirve para movernos en el plano tridimensional (es decir, movernos hacia arriba y abajo por el escenario), mientras que la cruceta servirá para funcionar en el plano bidimensional. Esto se antoja algo caótico (aún cuando es posible utilizar sólo la cruceta y, con el gatillo izquierdo, ganar esa tercera dimensión), sobre todo en los primeros compases, en los que el desconcierto se apodera del usuario. Hubiese sido mejor el mantener un plano horizontal, ya que en el caso de Xbox 360 sobre todo, la cruceta no es la ideal para un juego de lucha, y usar sólo el analógico nos deja en una importante desventaja a la horade utilizar las técnicas más complejas.

A partir de esa base tradicional, se han añadido cuatro características nuevas al juego, que añaden espectacularidad al título. Para empezar, el llamado Klose Kombat, un agarre en el que la cámara se centra en un primer plano de ambos personajes y la sombra de los botones frontales. El que realiza el ataque deberá pulsar los botones para causar daño al rival; este podrá, para defenderse, intenta acertar el siguiente que pulsará y, de este modo, llevar a cabo un Kontraataque. El daño que puede ocasionar esto es bastante importante, aunque afortunadamente estará limitado a un determinado número de golpes, por lo que el que esté sufriendo daño no se verá avocado a una muerte segura. Todo esto transcurre en apenas un par de segundos, todo el sistema es muy dinámico y el tiempo de reacción de los jugadores será escaso.

Siguiendo las mismas directrices, nos encontramos con Free Fall Kombat, un combate aéreo al lanzar al rival del escenario hacia un nivel inferior, pudiendo golpearle durante la caída. La idea principal será la misma, causarle daño pulsando botones, y si este nos acierta la secuencia, las posiciones se invertirán y seremos nosotros los que estemos debajo a punto de caer contra el suelo. Las alternativas en estos momentos serán constantes, y se podrá realizar, llegado un determinado momento, un ataque especial para lanzar al rival hacia el suelo. Una vez más, el daño máximo será de un 30%, por lo que no todo estará perdido para quien reciba esta paliza aérea.

Test Your Might, una frase clásica de la franquicia, hace referencia ahora a los combates urbanos, cuando los dos titanes estén atravesando edificios; durante esas secuencias, todo se reducirá durante unos segundos a aporrear los botones con el fin de maximizar (o minimizar, en caso de ser la víctima) el daño producido sobre el rival. Una secuencia bastante espectacular y muy bien llevada. Por último, están los momentos de ira. La fusión de ambos mundos produce una energía negativa que provoca que los personajes pierdan el control y se dejen llevar por la ira; se trata de un pequeño medidor bajo la barra de vida que, una vez lleno, activaremos pulsando los dos gatillos al mismo tiempo. Durante un corto periodo de tiempo, seremos más fuertes y tendremos una mayor resistencia.

El conjunto de todas estas características crea un auténtico espectáculo visual, aunque eso sí, se ve lastrado un poco por un sistema de control que se antoja bastante anclado en el pasado, demasiado estático y poco preciso. Da la sensación de que, por momentos, no acertamos un golpe por milímetros que nuestro personaje es incapaz de recorrer, lo cual, cuando nos cuesta la victoria en el combate, resulta un poco frustrante. La dificultad del juego está muy bien ajustada, en una progresión clara, dándonos tiempo a perfeccionar nuestra técnica; precisamente, cuando dominemos los movimientos de los personajes, será cuando Mortal Kombat versus DC Universe ofrecerá su mejor cara. Eso sí, hace falta bastante tiempo para llegar a ese momento.

Apartado técnico
A nivel gráfico, el juego no luce del todo mal, pero cuenta con una serie de pequeños problemas que pasan algo de factura. Por una parte, tenemos los modelados de los personajes, que están muy bien. Formas bien definidas, animaciones cuidadas, movimientos recreados con acierto. Además, los personajes irán sufriendo daños que se harán visibles en sus modelos, ya sea mediante desgarros en los trajes como moratones y heridas en sus cuerpos; de hecho, esta característica es de lo más espectacular del juego, ya que tiene lugar de una forma paulatina y muy acorde con lo que acontece durante el juego. Lástima que algunos elementos de los trajes no estén al mismo nivel.

Por ejemplo, en la pose de final de combate, los lugares en donde el traje se ha visto desgarrado durante el combate temblarán de una forma un poco molesta. Por su parte, las capas tienen momentos muy dignos y otros en los que no consiguen resultar nada creíbles, demasiado rígidas y carente de vitalidad, además de que parece, en muchas ocasiones, que atraviesan el cuerpo de su portador. Del mismo modo, el látigo de Catwoman ("Gatúbela") o la cuerda de Scorpion no consiguen una interacción física muy creíble. Son pequeños detalles que tampoco pasan demasiada factura en unos excelentes modelados de personajes.

La fusión de ambos mundos alcanza su punto álgido en los escenarios, sobre todo los divididos a la mitad, con una parte en el mundo MK y otra del universo DC. En total serán 14 arenas, en las que nos encontraremos prácticamente todas las zonas que cabría esperar de ambas franquicias. Desgraciadamente, no todos alcanzan un gran nivel, y en ocasiones ofrecerán detalles que dejarán un poco que desear. Por ejemplo, en las calles de Metropolis y Gotham, los vehículos destruidos parecerán casi de peluche (por no mencionar un Batmóvil que parece casi una caja de zapatos achatada). Lo peor de los combates serán esos momentos en los que la cámara no es capaz de seguir la acción con total fluidez, y mientras esta se queda estática, el combate se va desplazando lentamente hacia un lateral, perdiendo un poco de visión durante unos instantes.

El apartado sonoro, pese a no ser malo, decepciona un poco porque ha acabado siendo un poco genérico, cuando tenía opciones de llegar a ser algo épico sólo por los grandes personajes presentes en el plantel de personajes. Un acabado correcto, con grandes efectos de sonido a la hora de dar vida a los ataques especiales de los personajes. El título está perfectamente doblado a nuestro idioma, con algún que otro desliz de traducción (pese a usar el español peninsular, los nombres de "El Comodín" y "Gatúbela" provienen de una traducción sudamericana), y la curiosa adaptación de la voz de Mortal Kombat a nuestro idioma para pronunciar los nombres españoles de los personajes de DC ("El Comodín Wins" debe ser la frase más extraña de todo el juego). Las voces no siempre le sientan del todo bien a los personajes (Liu Kang parece tener más años de los que tiene), pero en general cumple bien.

A nivel jugable, es una nueva entrega de Mortal Kombat, con todas sus virtudes y defectos. Un título que puede resultar algo pesado para algunos, pero cuyos verdaderos encantos residen en una importante dedicación y en el dominio de los grandes golpes especiales de los diferentes personajes. Los nuevos añadidos al sistema de combate son muy satisfactorios, añadiendo una cierta espectacularidad del cómic al combate tradicional. Los modos de juego son algo escasos, pero muy satisfactorios, sobre todo en ese completo modo historia, los 20 epílogos diferentes para el modo arcade y las opciones multijugador offline y online. No obstante, habrá para quien estas opciones de juego sean escasas, con un plantel que podría haber dado mucho más de sí.

LO MEJOR

  • Excelentes añadidos a los combates
  • Gran representación de los personajes
  • Lo bien que se fusionan los universos
  • Un modo historia bien llevado

LO PEOR

  • Escenarios que no convencen
  • Jugar combinando analógico y cruceta
  • Los planteles de ambos bandos daban mucho más de sí
  • Se antoja algo escaso de modos de juego

CONCLUSIÓN

Los mundos colisionan, y muy a menudo si vives en el universo DC. MKvsDC es un título de lucha muy digno, capaz de aunar con éxito todo el encanto de los tensos enfrentamientos de Mortal Kombat con la imponente presencia de los héroes de DC. Consigue que esa fusión sea muy natural, narrada a través de un modo historia muy interesante y bien llevado, que sin ofrecer la libertad del modo Konquest, nos ofrece intensas secuencias de vídeo entre combates, con una gran transición entre estas y el enfrentamiento. Aunque se antoja algo escaso de modos de juego (con respecto a lo que nos tiene acostumbrados la franquicia) y el plantel podría haber contado con más caras, sigue siendo Mortal Kombat en estado puro, y una vez dominemos los ataques especiales más potentes, los combates serán un auténtico espectáculo. Eso sí, requiere tiempo para llegar a ese punto de plena satisfacción. [image|nid=1133948|align=center|preset=inline] - Lo bien que se fusionan los universos- Gran representación de los personajes- Excelentes añadidos a los combates- Un modo historia bien llevado

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.