Diablo III, Impresiones

Blizzard nos acerca la primera versión jugable de Diablo III en su fiesta anual, la Blizzcon de Anaheim. Descubrimos de la mano de sus desarrolladores cómo funciona el tercer juego de la serie y cómo actúa la nueva clase presentada, el Wizard.

Blizzard nos acerca la primera versión jugable de Diablo III en su fiesta anual, la Blizzcon 2008 de Anaheim. Entre disfraces de elfos y orcos de World of Warcraft, momentos de humor y conciertos musicales, descubrimos de la mano de sus desarrolladores cómo funciona el tercer juego de la serie y cómo actúa la nueva clase presentada, el Wizard.

El pasado mes de junio, justo cuando España se vanagloriaba de haber ganado la Eurocopa 2008, miles de fans de Blizzard centraron su atención en el último anuncio de la empresa desarrolladora. Durante la Worldwide Invitational de Paris, el gigante de las aventuras épicas presentó oficialmente lo que era un secreto a voces, Diablo III. Miles de sitios de la red vaticinaban el que sería el anuncio de esta primera edición de la feria europea de la empresa, que aprovechando la Blizzcon 2008 de Anaheim (EE UU) -un gigantesco evento para fans-, ha permitido por primera vez poner las manos en la demostración del juego.

Hasta 15.000 personas tuvieron la oportunidad de probar el juego, previa cola de espera, en el Centro de Convenciones de Anaheim durante los días 10 y 11 de octubre. Nosotros, como buena parte de la prensa internacional, nos desplazamos hasta esta localización cercana a Los Ángeles y Santa Mónica, ambas sedes del E3, para meter de lleno nuestras zarpas videoadictas en la primera 'build' jugable de Diablo III y conversar con Ray Gresko, director de producción del juego. Pasamos de lleno la puerta de acceso a la mazmorra para acercarnos nuestras impresiones.

Clásico inmortal

Cuando el pasado junio se presentó en sociedad Diablo III, muchos lanzaron sus venablos contra diversos aspectos del título. Tal es así que los primeros juicios de valor acribillaron literalmente el apartado visual del juego opinando que se alejaba demasiado de los cánones oscuros y clásicos de la serie. Bien es cierto que Blizzard ha entonado un mensaje visual ligeramente diferente al pasado, apostando por los escenarios más variados y no tan místicos, aunque éstos también harán acto de presencia durante la aventura. Debates al margen, sobre lo que no cabe la más mínima duda es que Diablo es un clásico inmortal y su tercera parte pretende hacer acopio de ello.

El motor gráfico de Diablo III es propiedad de Blizzard, como sucede con todos sus videojuegos. La desarrollara apunta maneras con un 'engine' versátil que responde de forma positiva a los requerimientos mínimos que se deben solicitar a los juegos más actuales. Cierto es que el motor no alcanza el fotorrealisto de otros lanzamientos de PC, pero tampoco es algo que necesite. Lo que verdaderamente requiere Diablo III es un soporte visual que mantenga la estética de la serie y presente escenarios diversos y detallados, como es el caso de las clásicas mazmorras y los nuevos exteriores naturales.

Con la demostración, se podía seleccionar cualquiera de las clases ya presentadas para el juego, es decir, el Witch Doctor, el Bárbaro o el Wizard, la más reciente incorporación que detallaremos en próximos párrafos de este texto. Después de acceder al menú de personaje y decantarnos por la Wizard, se inicia la partida en un escenario abierto, la zona de Tristram. En este lugar referente de las más pútridas leyendas iniciamos nuestro caminar hasta llegar a una zona espaciada donde un personaje nos informa de la situación: nuestra misión es adentrarnos en la mazmorra para descubrir qué ha sucedido a un grupo de soldados y acabar con el mal allí residente.

En este primer compás al aire libre, recorremos bosque completamente oscuro, sólo iluminado por antorchas. Al poco de avanzar nos cruzamos con los primeros enemigos, que no son más que zombies de ultratumba. El escenario es abierto e incluye vegetación acorde con la tenebrosidad del momento, con árboles deshojados y caídos, columnas derruidas y un siniestro camino de sangre para nada alentador. Pese a que el camino está predefinido, siempre podemos tomar ciertas rutas alternativas para llegar a nuestro objetivo, que no es otro que la entrada a la mazmorra.

Aquí nos encontramos con una de las virtudes de Diablo III: la aleatoriedad de las mazmorras. Como se desveló en junio, el juego incluye un sistema de generación aleatoria para las localizaciones interiores que visitemos. Así, siempre que entremos durante la partida a uno de estos recintos, todo se generará aleatoriamente. Desde habitaciones hasta posición de enemigos, objetos, misiones, etc. No sucede lo mismo, como decimos, con los exteriores y algunas otras zonas, que sí estarán predefinidas para guiar al usuario por la línea argumental.

La primera toma de contacto manual con este sistema aleatorio es realmente satisfactoria, pues confiere entidad propia a cada partida. Como nos decía Gresko, Blizzard todavía desconoce cuál será el número definitivo de mazmorras para el juego, pero está trabajando para insertar el mayor número de elementos posible. "Tenemos un considerable número de habitaciones que se combinan entre sí de forma aleatoria. No sabemos el número exacto. En los exteriores, esto funciona de otra forma".

"Uno de nuestros objetivos con esta generación de la serie Diablo es conseguir una experiencia diferente cuando te encuentras con muchos tipos de enemigos, especialmente con los jefes. Más que quitar más vida y hacer más daño, estamos enfocando los combates del juego desde el punto de vista táctico", decía el director de producción. "Como has podido ver en la demo, si rompes un objeto del escenario como un banco y abres un hoyo en el suelo, los enemigos se aprovechan de ello. Esto te lleva a preguntar por qué ese zombi se está acercando a este punto y se prepara para hacer esto más allá. Y se pone en una barrera para sorprendernos".

En este sentido, el trabajo de Blizzard es loable, pues ya en esta temprana demostración jugable del juego pudimos conocer hacia dónde está virando el rumbo de la inteligencia artificial. Durante nuestra partida, pudimos observar cómo los rivales atacaban a nuestro personaje de forma táctica y ordenada, y se aprovechaban de ciertas ventajas del propio escenario. Romper elementos del terreno como bancos, estanterías o columnas nos permitirá, por ejemplo, entorpecer el rumbo de las hordas del mal o cavarnos nuestra propia tumba acorralándonos en el escenario. Otro ejemplo de IA lo detectamos en los zombis, cuyo torso separado de los miembros inferiores por nuestros ataques podía volver a la vida al impactar con el suelo para atacar al héroe.

La variedad de enemigos se deja notar de igual forma que la labor de la IA, especialmente si se tiene en cuenta la más que conocida calidad artística de los diseños de Blizzard. En Diablo III volverán algunos clásicos engendros del pasado, y estarán presentes jefes mastodónticos capaces de invocar más secuaces, por lo que habrá momentos muy enfocados a la acción rápida, sin olvidar el toque RPG, aunque siempre manteniendo la perspectiva aérea clásica de la licencia, que sólo cambiará con las escenas cinemáticas. Todo con un toque muy visceral, donde la lluvia de sangre es permanente.

La gestión del personaje nos llevará a acceder al menú habilitado para tal efecto, donde podremos mejorar aspectos como la fuerza, la vitalidad o la destreza, y seleccionar hacia dónde queremos evolucionar en el terreno de las habilidades. El Wizard de la partida ofrecía en esta versión tres ramas de habilidades ('skills') diferentes, que aprenderemos evolucionando al personaje con un sistema de talentos mejorado a lo visto en la segunda parte. Subir de nivel no sólo afectará a las estadísticas del personaje, sino que también incidirá en el escenario desatando una ira mágica que acabará con buena parte de los enemigos aledaños.

La Wizard que seleccionamos es para Gresko "una forma de jugar completamente nueva". "Cada clase tendrá un número increíble de habilidades. Siempre puedes decir hacia dónde enfocar el personaje, si quieres más destructivo, más mágico o más arcano, siempre depende del jugador. Esta hechicera goza de habilidades de interés que vimos como los misiles mágicos, que además de atacar al enemigo también pueden destruir partes del escenario. "También puede generar copias de sí misma para luchar, usar un láser de energía, crear una burbuja que controla el tiempo y hace que los enemigos en su interior se muevan más lentos. Una locura, está repleta de habilidades", espetó Gresko.

En cuanto al sistema de control de esta versión previa, poco podemos objetar. Prácticamente con la única ayuda del ratón y algunas combinaciones del teclado se puede jugar sin problemas. Esto hace de Diablo III un título sumamente accesible tanto para cualquier usuario de compatibles. Si con el botón izquierdo dirigimos al personaje y realizamos el ataque físico cuando estamos cerca de los enemigos, con el derecho lanzamos la magia que tenemos equipada. Pulsando el tabulador podemos intercalar entre los dos hechizos activados de nuestra Wizard.

El futuro de Diablo III y BattleNet también estuvo presente en la entrevista. "Queremos hacerlo fácil y nos gustaría insertar todas los elementos disponibles para que jugador aproveche y se divierta. Aspectos como compartir o vender objetos online son cosas que queremos insertar en el juego. No te puedo ofrecer detalles específicos sobre el sistema, pero está claro que estos son nuestros objetivos". Habrá que esperar, no obstante, para conocer en profundidad cuál será la política de la compañía en cuanto a servicio de pago por suscripción o gratuito, algo que todavía está por decidir.

Durante la entrevista con Gresko quisimos salirnos un poco de la lógica dominante y preguntarle por una hipotética versión de los primeros Diablo para Xbox Live o Playstation Network, cuestión que contestó con humor asegurando que al equipo esta idea no se le había pasado aún por la cabeza. Con todo, y aunque no existe información oficial, cabe destacar que Diablo III es un videojuego con un sistema de juego adaptable a consolas, algo que se comentaba abiertamente entre las catervas de periodistas durante el evento. Sin embargo, Blizzard está actualmente centrada única y exclusivamente en la versión para compatibles. "No somos desarrolladores de PC o de consolas, simplemente nos consideramos desarrolladores de videojuegos", destacó Gresko.

tercera toma de contacto con Diablo III ha sido mucho más cercana y directa. Poner las manos directamente sobre el juego y conversar abiertamente con Ray Gresko nos ha servido a buen seguro para conocer más información sobre el juego y descubrir cómo se está llevando a cabo su desarrollo. Sin embargo, Blizzard sigue en su línea de informar por cuentagotas, por lo que todavía quedan muchos misterios por resolver en relación a esta obra. Cuándo llegará a las tiendas o cómo funcionará exactamente BattleNet son cuestiones que esperamos poder responder pronto.

Diablo III

El clásico hack'n slash de Blizzard regresa tras una larga temporada en el olvido con Diablo III. Cinco nuevos chéroes -Bárbaro, Monje, Médico Brujo, Cazador de Demonios y Hechicero- lucharán en Santuario contra los planes de dominación de Azmodan, Señor demoníaco del Pecado. Para PC, PlayStation 3 y Xbox 360.

Diablo III