Little Big Planet, Impresiones

En MeriStation también nos hemos unido a la beta de Little Big Planet. Sin los agobios o las prisas que suelen acompañar a las presentaciones, le hemos podido dedicar el tiempo que se merece y experimentar la excesiva libertad creativa que nos ofrecen los chicos de Media Molecule.

En MeriStation también nos hemos unido a la beta de Little Big Planet. Sin los agobios o las prisas que suelen acompañar a las presentaciones, le hemos podido dedicar el tiempo que se merece y experimentar la excesiva libertad creativa que nos ofrecen los chicos de Media Molecule.

Muchos de vosotros ya estáis disfrutando alguna de las betas que hemos sorteado en MeriStation durante las últimas horas. Nosotros no hemos querido ser menos y llevamos disfrutando más de 24 horas con la excelsa obra de Media Molecule. Lo hemos dicho infinidad de veces y lo hacemos una vez más: Little Big Planet es creatividad, es libertad y una maravillosa experiencia jugable que nadie se debería perder.

Desde el primer momento, Little Big Planet respira magia y se nota desde el mismo preludio que da paso a lo que es el juego en sí. Al principio estaremos muy limitados en actividades y nuestros primeros pasos serán en los tres primeros capítulos del modo historia. Los dos primeros y todo sea dicho, lo más aburrido de la demo, nos servirán para hacernos con el control del personaje. Pero pasados estos primeros momentos, la libertad, creatividad, originalidad y cualquier otro adjetivo positivo que se os pueda pasar por la cabeza crece a ritmos agigantados.

El tercer nivel es muy distinto a los dos anteriores y  es un adelanto de lo que se puede hacer con mucha paciencia con el genial editor de niveles. Sin dejar de ser un tutorial, es también un nivel de plataformas muy completo en el que se dan cita muchos de los elementos que veremos a lo largo de la versión completa.

Pero la guinda del pastel llega cuando completamos los niveles del modo historia y se abre la veda de la edición de niveles. Al igual que el juego en sí, el editor al principio estará muy limitado en cuanto a objetos y herramientas. De hecho, estaremos obligados a realizar multitud de tutoriales con el fin de instruirnos en el uso de todos los elementos de edición. Esta imposición, no obstante, viene acompañada con un gratificante obsequio al recibir nuevas herramientas y objetos que amplían el arsenal de edición.

Y es que la libertad en Little Big Planet puede ser abrumadora en nuestros primeros momentos de edición. Hay tanto que ver y tanto que utilizar que puede acabar resultando agobiante. Pero lejos de ser algo negativo, esto significa que el límite en el diseño de escenarios lo pone la propia creatividad de los usuarios.

El editor de niveles tiene el atractivo de permitirnos crear niveles desde cero, pero también utilizar plantillas por defecto que agilizan el proceso creativo. Por otro lado las herramientas son muy dispares, desde las más básicas que nos permiten crear estructuras a placer con variedad de materiales, a las más complejas que permiten dotar al escenario de los más variopintos mecanismos e increíbles trampas mortales a superar.

Además, no solo se trata de crear sino también de decorar. Para ello podremos hacer uso de una infinidad de pegatinas que iremos consiguiendo poco a poco tanto en el modo historia como en los modos de creación. Estas pegatinas nos permiten personalizar los escenarios a nuestro propio gusto. Y no sólo pegatinas, sino también podremos importar fotos personales haciendo uso de la cámara EyeToy, personalizar fondos y dotar de efectos de audio a los elementos del escenario.

La capacidad de personalización también la encontramos en los sackboys. Recogiendo ciertos ítems en los escenarios del modo historia, podremos utilizarlos para editar a nuestro personaje a nuestro antojo. Por el momento, estas opciones sí que están muy limitadas, pero en la versión final gozaremos de más opciones de personalización.

Little Big Planet no es un juego de uno, sino de una gran comunidad. El modo historia, a pesar de su completitud, es una nimiedad si lo comparamos con el universo de niveles creados por los usuarios. Y es un ejemplo de que delegar la capacidad de creación a los propios jugadores da como resultado en este caso los niveles más insospechados, creativos y originales de lo que el equipo de desarrollo podría pensar.

Como si de una Web 2.0 se tratase, desde la cápsula - que hace las veces de menú principal- podremos acceder a los mapas creados por los usuarios, añadirlos como favoritos e incluso ponerles etiquetas que identifiquen el tipo de escenario con el fin de dar una idea de lo que futuros usuarios de ese nivel se van a encontrar.

En las más de 24 horas que lleva la beta abierta, los usuarios se han portado y han demostrado el potencial que se puede conseguir con el editor de niveles, habiendo ya escenarios de igual e incluso mayor diversión que los ofrecidos en el modo historia. Han pasado muy pocas horas y esto nos debe dar la idea de lo que está por llegar.

Pero no sólo se trata de compartir niveles, sino también de experimentarlos en grupo y disfrutar de la presencia de otros jugadores, incluso con la compañía de completos desconocidos. Competir contra ellos o colaborar será decisión nuestra, pero el resultado son horas y horas de diversión sin límite.

Mientras jugamos también podremos transmitir nuestras emociones al resto de jugadores. No estaremos limitados en exclusiva al chat de texto, sino que podremos dotar de sensaciones a nuestro sackboy. Para empezar el juego es compatible con sixaxis, y el movimiento del mando se refleja en los movimientos del personaje.

Además, con la cruceta analógica podremos cambiarle las emociones al personaje, que se reflejará a través de gestos faciales: alegría, tristeza, ira y miedo. Como complemento a esto, también podremos mover las manos del personaje en cualquier dirección lo que nos permite realizar cualquier tipo de gesto y, por qué no, también dar tortazos a otros jugadores o agarrarnos a ellos.

Hablando un poco del apartado técnico, lo vemos muy sólido en todos los sentidos, con presencia de pequeños bugs gráficos en ocasiones muy contadas, pero nada que temer de cara a la versión final que ya está en fase GOLD. Y es que no toda la magia de Little Big Planet viene por su potente editor o sensación de libertad, sino también por el diseño visual y mimo que se le ha dado a todos y cada uno de los elementos que forman el juego.

Primeras impresiones

¿Qué os podemos decir? Ahora que sois partícipes de Little Big Planet, todas esas buenas vibraciones que os hemos ido adelantando en las impresiones del juego durante los últimos meses se van haciendo realidad. Little Big Planet no se ha ahogado por su propio Hype, sino que demuestra y sin reservas que nos encontramos ante uno de los futuros referentes en el sector.

El editor, como os hemos hablado en otras ocasiones, nos ha vuelto a maravillar. Media Molecule no pone límites, sino que esos límites están marcados por la creatividad de los usuarios y esto es sin duda horas de juego ilimitadas, que son desde luego muy bien recibidas.

Libertad, originalidad, creatividad, no hay suficientes palabras para describir la potencia de Little Big Planet. Por el momento es pronto para sacarle peros, que seguramente los tendrá. Pero eso será en poco menos de un mes, cuando Little Big Planet llegue por fin a nuestras estanterías y disfrutemos de la versión completa.

LittleBigPlanet

Media Molecule se embarca en su primer proyecto con este plataformas en el que el mundo está construido por el jugador
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