Project Zero: The Mask of the Lunar Eclipse

Acaba de salir en Japón la nueva entrega de la franquicia más terrorífica de Tecmo. Vuelve a desempolvar tu cámara: es la hora de deshacernos de unos cuantos molestos fantasmas en esta nueva y atractiva entrega de la serie Project Zero/Fatal Frame.

Acaba de salir en Japón la nueva entrega de la franquicia más terrorífica de Tecmo. Vuelve a desempolvar tu cámara: es la hora de deshacernos de unos cuantos molestos fantasmas en esta nueva y atractiva entrega de la serie Project Zero/Fatal Frame.

El anuncio de la exclusividad de la cuarta entrega de Fatal Frame (Project Zero en nuestras fronteras) para la Wii de Nintendo cogió por sorpresa a muchos. De inmediato, se convirtió en uno de los títulos más esperados de dicha máquina, y su lanzamiento tuvo lugar con bastante rapidez desde su anuncio; muestra de que llevaba tiempo en desarrollo y que no se puso en conocimiento del gran público hasta sus últimos compases de desarrollo.

El juego acaba de salir en Japón, y por lo que se ha podido ver, el resultado está al nivel de las primeras entregas (Project Zero y Project Zero 2 llegarían a PS2 y Xbox, mientras que Project Zero 3 sólo vio la luz en PS2), lo cual no es poco decir. Tal vez se trate de una serie que necesite algo más de mimo visual o algún que otro detalle jugable novedoso; pero sabe meternos el miedo en el cuerpo como ninguna.

Just Call My Name
Bajo el subtítulo de Mask of the Lunar Eclipse, esta cuarta entrega de la serie nos narra una de sus historias más cruentas. Todo empieza diez años antes de los acontecimientos del juego, con el secuestro de cinco chicas jóvenes. Su captor, desconocido por el momento, vive encerrado en la sombría y terrorífica mansión de la isla de Rogetsu, de la cual conseguirá sacarlas el detective Choushiro Kirishima.

Lejos de suponer el final de la pesadilla, esto no es más que el comienzo. Ya en la actualidad, dos de las chicas han sido asesinadas. Consternadas por este hecho, otras dos de las rehenes se ponen a investigar los sucesos en torno de la muerte de sus compañeras, y regresan a Rougetsu. Esto supone la desaparición de Misaki Asou y Madona Tsukimori; aquí entra en juego la última víctima de aquel nefasto secuestro.

Ruka Minazuki, asustada ante los sucesos que están ocurriendo en su entorno, y temiéndose la próxima víctima, va en busca de sus compañeras desaparecidas, adentrándose en la mansión. No será la única, ya que también el detective Kirishima acabará regresando. La serie Project Zero siempre nos ha dado la posibilidad de controlar a varios personajes, y parece que en esta ocasión no va a ser diferente.

Jugando con el miedo
Como ya hemos dicho, el punto fuerte de Project Zero es explotar al máximo los entornos, jugar con las luces y las sombras, presentarnos a personajes indefensos en un entorno excesivamente hostil y darnos más de un susto inesperado. Recorrer con seguridad un pasillo nunca supuso poder volverlo a hacer una segunda, tercera o cuarta vez. Las esquinas siempre fueron imprevisibles, las sombras peligrosas y los ruidos aterradores. Y nada de eso ha cambiado.

El primer capítulo, protagonizado por Asou y Tsukimori, cumple dos funciones: para los que se introducen por primera vez en la serie, sirve de tutorial; y no lo decimos sólo por aprender el sistema de juego, sino que hace las veces de guía por los sustos y la atmósfera que son la seña de identidad de la serie de Tecmo, nos demuestra que todo es posible. Para los expertos, sirve para reafirmar que todo sigue igual, y que alguna que nos espera alguna que otra sorpresa inesperada.

La ambientación es sublime, y consigue convertirse en el mayor baluarte de esta entrega. Aunque la evolución gráfica es bastante limitada con respecto a The Tormented, se notan detalles muy superiores, que redondean el entorno por el que nos moveremos. Los escenarios son más amplios, y se mantienen todos los elementos básicos, como abrir puertas con escasos tiempos de carga, los flashbacks, los cambios de visión, los sustos, los juegos de luces…

Una vez más, nuestra única arma será la Camera Obscura. Un arma capaz de obrar maravillas contra los fantasmas que intentarán atacarnos, además de permitirnos fotografiar el entorno para encontrar pistas sobre nuestro próximo paso a dar. También parece que volverán a jugar un papel muy importante las famosas máscaras, algo que ya nos sugiere el mismo título del capítulo.

Amoldándose a Wii
Una de las mayores incógnitas de este capítulo giraba en torno a cómo se adaptaría el sistema de control al peculiar mando de Wii. Los que temían por este aspecto, pueden estar tranquilos, ya que el juego responde a la perfección. El stick analógico del nunchaco nos servirá para movernos, mientras el botón A lo utilizaremos para interactuar con el entorno (es decir, abrir puertas, recoger objetos, etcétera).

Para correr, bastará con pulsar Z; el botón Más nos servirá para abrir el mapa; y la función especial del Wiimando, con un movimiento rápido, nos daremos la vuelta, es decir, un giro de 180º, un clásico de las entregas anteriores (muy recurrido). De hecho, resulta inesperado ver que no se han explotado más el mando de Wii, ya que al utilizar la cámara, en primera persona, se controla con el stick analógico para movernos lateralmente, y el Wiimando para el movimiento vertical. Podría haberse dejado más libre, como si fuese un shooter, pero se ha optado por mantener un sistema más tradicional.

Regresa Amano
El apartado técnico del juego es muy satisfactorio. Pese a que la evolución es limitada con respecto a la tercera entrega, se notan muchos detalles mejorados, sobre todo en cuanto al detalle de los escenarios, el tamaño de los mismos, y la presencia inesperada de fantasmas. Del mismo modo, las formas están mucho más definidas y se observa un uso bastante importante de la potencia de la Wii.

Del mismo modo, el apartado sonoro estará a la altura, con efectos sonoros terroríficos y una banda sonora excelente y muy acorde a cada situación. De hecho, la principal protagonista del apartado musical es, una vez más, Tsukiko Amano. La cantante japonesa ya ha destacado por haberse encargado de los soberbios temas principales de Project Zero II, Chou (Butterfly), y de Project Zero III, Koe (Voice).

Será la responsable también del tema principal de Project Zero IV, Zero no Chouritsu (Just call my name). Pero en esta ocasión no será la única canción, ya que tendrá otra, Noise. Dos temas que, al igual que los anteriores, tienen mucha garra y son una delicia para nuestros oídos. Como curiosidad, destacar que este será su último trabajo como cantante solista.

A la espera
Project Zero IV es un título cargado de tensión, con una atmósfera inmejorable, un argumento elaborado y repleto de sorpresas, infinidad de sustos ocultos tras cada esquina, y un muy atractivo apartado técnico. Conserva toda la esencia de los originales, con alguna que otra novedad, justo lo que los aficionados esperaban. En Japón ya están disfrutando de él, y desgraciadamente todavía no hay información al respecto de su lanzamiento en nuestro territorio. Al encargarse Nintendo de su distribución, confiamos en que no se demore demasiado, aunque a buen seguro sufra algún que otro retraso por culpa de los numerosos bugs de los que parece adolecer la versión japonesa.

Project Zero: The Mask of the Lunar Eclipse

La primera entrega de Project Zero para Wii promete ser un éxito.
Project Zero: The Mask of the Lunar Eclipse