Siren: Blood Curse
Siren: Blood Curse
Carátula de Siren: Blood Curse
  • 7

    Meristation

La maldición llega a PS3

Juan Porteiro

Los Shibito ya saben lo que es asustar en PS2. Después de dos capítulos de la saga en la 128 bits de SONY, recibimos en la tercera generación de consolas de la marca nipona una versión "revisada" y modificada de su primer capítulo. La sirena vuelve a sonar en la zona maldita, y el mar se tiñe de rojo otra vez. Es la hora...

Siren Blood Curse es la primera incursión de la saga 'Forbidden Siren' en la nueva consola de SONY. El director del primer Silent Hill, Keiichiro Toyama, había presentado con el primer juego de la serie un nuevo intento de traernos lo que se ha dado por llamar 'terror japonés', lleno de leyendas, folclore y tradiciones orientales. Su primera incursión, allá por el 2004 en Europa, nos había dejado un buen planteamiento, pero un desarrollo rígido y con lagunas en su jugabilidad.

Dos años después nos llegó su secuela, con mejoras en la jugabilidad, más accesible en cuanto a rapidez de respuesta en el pad y nuevas opciones, como la pantalla partida para poder 'ver' desde los ojos de los Shibito (personas malditas de la zona donde se desarrolla la acción, que mantienen algo de su memoria pero se encuentran en un estado no-muerto que les permite levantarse una vez los hayamos aniquilado).

También se mantiene la vista en primera persona, opciones que se mantienen en el título que hoy nos ocupa, y saber dónde se encontraban antes de dar nuestro siguiente paso. Este título mejoró de forma clara su capítulo inicial, dejándonos un buen sabor de boca, pero aún así se mantenía la sensación de que se le podría sacar más partido a la mecánica de juego, con mucha más profundidad de la que se le exprimía.

En ella formábamos parte de un juego coral, con multitud de personajes a los que controlar y a los que sacar de gran número de apuros. Con objetivos claros, pero con una jugabilidad demasiado rígida y con pocas opciones de libertad para el jugador, y sobre todo, basada en el sistema 'ensayo-error' en su gran mayoría. El tedio aparecía a largo plazo, y todo lo bueno que se conseguía con su ambientación se perdía después de varias horas jugando.

Ahora PS3 recibe una 'remodelación' del primer juego. NO es en sí un remake propiamente dicho, ya que añade a la historia más puntos de vista, otros personajes y situaciones no vividas anteriormente, pero los que sí hayan jugado a los anteriores verán muchos escenarios reconocibles, la misma mecánica de juego y un apartado gráfico que coge muchas cosas de los títulos anteriores, tanto las buenas como las malas. Veamos en qué ha cambiado y qué mantiene de su estilo la nueva maldición proveniente del mar…

G r á f i c o s  .-
Siren Blood Curse mantiene la filosofía de los títulos anteriores, potenciados por una máquina como PS3, pero que en líneas generales deja que desear. Encontraremos detalles espectaculares, otros muy mal resueltos, y decisiones tomadas por los desarrolladores que nos hacen pensar que este título forma parte de la etapa 'I+D' para un futuro Siren3, pero al que se le intenta sacar algún beneficio al mismo tiempo que se utiliza de prueba.

Como en los anteriores Siren, quizás lo mejor del apartado gráfico es la atmósfera conseguida, tanto en las fases nocturnas como en las que nos encontraremos con muy poca claridad (como en las fases que se desarrollan en los campos de arroz). Destaca además de forma clara el resultado conseguido en la representación facial de los personajes. Al igual que en los dos Siren anteriores que también el jugador podía ver de forma clara y diáfana el estado de ánimo del personaje (con otra técnica de mapeado).

Aquí se da rienda suelta a la potencia de PS3 para presentarnos unas caras y unas animaciones faciales bastante potentes, donde podremos observar desde las sangrantes caras de los shibito, pasando por los signos de dolor y de miedo de los personajes en las fases in-game, y terminando por las cinemáticas realizadas con el mismo motor del juego, que brillarán de forma especial en estos casos. Quitando estos dos apartados y el siguiente, podemos decir que el resto se queda en un nivel medio.

La aplicación de la luz, muy importante en este juego, se ha tenido muy en cuenta y tiene un acabado bastante bueno. La proyección de luces y sombras en tiempo real, y que afectan a los elementos de los entornos (destacan las fases nocturnas exteriores) ayudan a una sensación de agobio muy lograda. Una vez apaguemos nuestra linterna veremos también cómo las luces o zonas iluminadas siguen teniendo una calidad muy alta. Como defecto, podemos decir que las cinemáticas muestran al personaje siempre con la linterna encendida aunque en ese momento la llevásemos apagada.

Los modelados y texturizados de los personajes no poseen un gran detalle, quitando el mérito de las caras. Tanto cuerpos como vestuario parecen algo olvidados por su texturizado. Aunque hay que decir que el problema de las texturas afecta al juego en general, obsequiándonos con algunos mapeados de los peores que hemos podido ver en un juego de la consola, aunque sea de un juego de descarga.

Tanto escenarios como vegetación, así como elementos de los decorados o los suelos nos dejan ver en muchas ocasiones algunas de las texturas más borrosas desde que tenemos a PS3 a la venta. Además, la pantalla partida en ocasiones hace que la acción se ralentice, algo que si bien podríamos pensar que puede ser problema de nuestro lector en este caso se destierra totalmente porque la consola lee directamente del disco duro al ser un juego de la PSNetwork. Este detalle afea bastante ciertas partes importantes de algunas fases, dejando un acabado bastante feo y mejorable.

Las animaciones son de un nivel más que aceptable, pero en algunas ocasiones (sobre todo al atacar con armas blancas u otros elementos que no son armas de fuego) el personaje tarde en responder algo de más, lo cual se tendría que mejorar. Por lo demás, encontramos un acabado bueno en las demás animaciones: correr, agacharse, recoger elementos, abrir puertas, saltar, etc… además, el juego abusa de algunos filtros que añaden 'ruido' a la imagen, logrando que en algunas ocasiones se vea mucho peor de lo que debería. La opción ideal era poder activar o desactivar estos filtros en las opciones, pero no se ha incluído finalmente.

Los efectos de partículas para la sangre sí presentan un nivel bastante bueno, sobre todo en un juego que requiere gran impacto visual en muchas acciones. En definitiva, Siren Blood Curse no pasará a la historia de PS3 por ser un juego realmente espectacular en su apartado gráfico. La ambientación y la atmósfera lograda con sus efectos lumínicos sí cumplen, pero encontramos modelados y -sobre todo- texturizados dignos de la generación anterior. Animaciones faciales soberbias, pero por regla general cumple por los pelos.

M ú s i c a  .-
Con poco protagonismo globalmente, pero ideal para el juego que es. Las melodías añaden tensión y hasta momentos de pánico realmente logrados con sus contundentes golpes de efecto. No aparece en una línea continuista ni para mantener una ambientación lineal a lo largo de todo el juego. Simplemente busca sus momentos para centrar la atención, y lo consigue de forma efectiva y efectista. Bien elaborada, bien posicionada y estupendamente pensada para acelerarnos el pulso.

S o n i d o  F X  .-
Otro de los mejores apartados del juego. Las voces de los Shibito, así como las armas, el sonido ambiental tan diverso de los distintos escenarios, dan forma y fondo a uno de los elementos más importantes de cualquier juego que aspire a dar miedo o tensión al jugador. En este caso cumple de forma brillante, y con unas voces que respetan el trabajo original, haciendo que los personajes hablen en su idioma natal (los americanos en inglés, y los nativos en japonés) y con una interpretación bastante conseguida. La curiosidad viene de la mano de las escenas en las que los americanos y japoneses hablan entre ellos, cada uno en su idioma… y se entienden!

J u g a b i l i d a d  .-
El juego es Siren al 100%, con su prefijada jugabilidad, su escasa libertad para el jugador y su inmensa garantía de mantener una tensión y una atmósfera propia. Como en los anteriores, tendremos a una cantidad numerosa de personajes que confluyen en la zona de Hanuda cuando la maldición vuelve a salir a la luz (o a la oscuridad en este caso). Desde ese momento, tendremos que llevar a la salvación a varios personajes distintos y de muy distinta índole. Una niña, su madre, su padre separado, un estudiante, la víctima del sacrificio,…

El juego está dividido en capítulos, y éstos en episodios. En total encontraremos 12 capítulos con varios episodios cada uno. En cada episodio manejaremos a un personaje distinto, en ocasiones irá solo y otras veces irá acompañado por otro personaje. Lo original de este juego es que la línea temporal de acción no se mantiene regular y progresiva, por lo que podremos jugar una fase con un personaje a una hora determinada y después ver como ese mismo personaje es controlado por la CPU mientras manejamos a otro a otra hora distinta.

Tendremos objetivos principales y secundarios, y éstos se irán desvelando según se progrese en ese nivel. Podremos acceder a un mapa para saber dónde estamos y para dónde tenemos que ir, pero no podremos ver en el plano la situación de los Shibitos. Algunos personajes tendrán el poder de 'ver' desde los ojos de los malditos dónde se encuentran y qué están mirando, con lo que planificar cada movimiento requiere de cierto momento de estrategia.

También podremos recoger armas y objetos que nos permitan defendernos o atacar a los Shibitos. Hay algunas armas que son mejores que otras, y en ocasiones al hacernos con -por ejemplo- una barra de hierro podremos atacar 'a lo Rambo' a los Shibito sin temor a morir, a menos que éstos posean armas de fuego. Su respuesta es lenta en general, y atacar primero nos dará ventaja en muchas ocasiones. Debido a esto en ocasiones el juego se hace demasiado fácil para lograr los objetivos principales. Tan fácil que algún episodio se puede pasar en menos de 5 minutos de juego, lo cual no es muy coherente después de una descarga de más de 9 Gibas de datos.

Cuando vayamos acompañados también podremos ordenarles que se detengan o que nos sigan, según convenga. Siempre es mejor tenerlos más o menos cerca, porque los Shibito pueden llegar a donde esté el personaje y atacarlo, y si en ese momento se encuentra a bastante distancia de nosotros podremos ver cómo muere y tendremos que reiniciar la fase. En ese sentido, Siren Blood Curse ha mejorado algo su jugabilidad con respecto a los dos anteriores, con mejor respuesta desde el pad y una fiabilidad mayor en los momentos que requieren de precisión, ya sea al moverse o al atacar. Sin embargo, la mecánica ensayo-error sigue siendo la base sobre la que se sustenta su jugabilidad, y ésta a medio plazo se puede hacer cansina.

Según vayamos realizando fases iremos desbloqueando multitud de ítems: fotos, fichas de datos, la leyenda que da pie al juego, etc. Como decíamos antes, el juego consta de 12 capítulos que no son precisamente muy largos, y realmente puede ser que tardéis más en descargar el juego completo (recuerdo: 9 Gb de descarga) que en acabar el juego. Algunos niveles muy muy cortos nos dejarán con cara extraña por su simplicidad.

Donde no hay duda es que en Siren Blood Curse logra una atmósfera inquietante, nerviosa a veces, fantasmagórica en todo caso. Si os gustan los survival diferentes como éste, y si además en PS3 es lo primero que se puede jugar en este género, está claro que 29.90 euros no es un precio realmente alto.

C o n c l u s i ó n  .-
Siren PS3 es un juego que presenta claroscuros. Una atmósfera muy conseguida, unida a una jugabilidad rígida y sin demasiada opción a dejar libertad al jugador nos deja con la miel en los labios. Además, el sistema de descarga de archivos nos parece muy mejorable (empezando en que los episodios no están ni siquiera en orden en la Store). Es un juego que os puede hacer sentir miedo en determinados momentos, algo que es lo que pretende y por ello se muestra efectivo. Sin embargo, su corta duración y la facilidad de algunos niveles os pueden hacer sentir en algún momento que realmente es un juego muy corto para lo que debería ofrecer y sobre todo, un juego muy poco explotado para la diversión que podría generar.

L o  m e j o r  .-
- Atmósfera agobiante en multitud de ocasiones
- Personajes variados con opciones distintas
- Las expresiones faciales
- La extraña y misteriosa historia que se desentraña

L o  p e o r  .-
- El apartado gráfico es muy justito
- Es un juego muy corto
- ¿9 Gb de descarga para esto?
- Jugabilidad rígida y apoyado en el ensayo-error en demasía

7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.