Smash Court Tennis 3
Smash Court Tennis 3
  • Plataforma PSP 5 360 5.5
  • Género Deportes
  • Lanzamiento 30/05/2007 (PSP)
    27/06/2008 (360)
  • Desarrollador Namco
  • Texto Español
  • Voces Español, Inglés
  • +3
Carátula de Smash Court Tennis 3
  • 5

    Meristation

Raqueta mal encordada

Juan Porteiro

Estamos en la época de los juegos de tenis, parece. Después de Top Spin 3 nos llega la versión de NAMCO del deporte de la raqueta. Con Smash Court Tennis 3 se adentra en Xbox360 con su saga tenística, Nadal al frente. Sin embargo, el resultado final no está a la altura de los éxitos del tenista español. Doble falta...

Recordar los inicios de una saga, de lo que sea, siempre nos ayudará a entender la evolución de los juegos siguientes. Pasa con cualquier género: aventuras, acción, FPS, conducción,… y con los deportivos no podía ser menos. Aunque seguramente sea con este género de juegos con los que más se puede ver claramente hacia dónde tiende a ir el desarrollo y la jugabilidad con el paso de los años. En los juegos deportivos está claro que el apartado técnico ayuda muy mucho a añadir realismo si estamos en un caso de la variente de la simulación.

Este es el camino que ha elegido NAMCO para su saga tenística. Después de unos juegos para PSX con jugabilidad 100% arcade, llena de personajes super-deformed e incluso con la famos ex-tenista Kournikova como principal reclamo en uno de sus titulos, llegó la siguiente generación de consolas, con PS2 con punto de mira para la continuación de la serie. El paso fue exageradamente drástico, cambiando los jugadores fantásticos por reales, con un estilo visual realista, y con una jugabilidad que daba mucho énfasis a los diferentes tipos de golpes.

El punto culminante de la saga Smash Court fue su segunda versión en PS2. Con el eterno nombre de 'Smash Court Tennis Pro Tournament 2' presentó una pulida jugabilidad con respecto al primero, no exento de fallos, pero muy jugable, realista y divertido. Fallaba en una IA que era demasiado fácil para el usuario una vez llegado a un cierto nivel de juego. Por lo demás, era un título que competía de tú a tú con el gran Virtua Tennis 2, icono videojueguil de este deporte hasta ese momento.

Después lanzaron otro juego más de la saga, con escasas novedades pero con la licencia de Roland Garros. No fue una buena continuación, ya que simplemente se aprovechaba del sistema de jugabilidad ya diseñado sin ofrecer nada nuevo. Posteriormente una entrega para la portátil de SONY, que extrañamente bajó el listón de manera considerable. Namco, sin embargo, ha seguido confiando en el poder de esta licencia deportiva, y con esta versión para Xbox360 parece querer demostrarlo.


Veamos si Smash Court ha recuperado su nivel. Si el paso por PSP fue sólo un accidente transitorio, y si es competencia directa de Top Spin3 o, si por el contrario, no deja de ser un intento de aprovecharse del nombre que hace unos años era sinónimo de buen juego. Los tenistas saltan a la pista...


G r á f i c o s  .-
Como se puede ver por las pantallas, SCT3 cumple como juego de 'nueva generación'. Modelados, entornos, texturas, aplicación de la luz y efectos gráficos lucen bien. Sin embargo, todo lo que en estático parece estar en su sitio, una vez el juego se mueve notamos puntos negativos que, además de notarse en los defectos técnicos, también influyen en la jugabilidad, lo cual es peor aún.

La intro y los menús son como en los anteriores juegos, e iguales al juego de PSP pero en HD. Menús sosos, sin personalidad, pero intuitivos y de fácil navegación. No encontraréis problemas para realizar cualquier cambio o edición que decidáis. Sin embargo, y también a pesar de ello, pasarán sin pena ni gloria, como todo el juego en sí. No hay ninguna novedad o detalle llamativo digno de reseñar.

El modelado de los jugadores es notable, tanto en proporciones como en texturizado. Lo peor que podemos decir es que el trabajo de representación facial de los tenistas deja algo que desear, ya que aunque los deportistas son reconocibles, encontraremos siempre algún defecto que no los deja estar perfectamente 'clavados' con respecto a sus homónimos reales. Donde mejor se puede apreciar el trabajo es en la edición de los jugadores, ya que las opciones de personalización y modificación facial son muy amplias.

El entorno de las distintas pistas es de lo mejor del apartado visual. Tanto elementos, como detalle de los mismos tienen un nivel más que bueno, aunque el público sigue siendo demasiado esquemático y robótico en sus movimientos. Todavía hay margen de mejora, como ver a los recogepelotas ir por las bolas, o meter alguna cinemática con el juez de silla bajando a ver alguna posición dudosa de bote, etc... La aplicación de la luz en este caso también está lograda, con efectos de sombras de nubes cruzando por la pista y la posibilidad de elegir la hora a la que se juegan los partidos, desde las 9 de la mañana hasta las 11 de la noche, y donde notaremos las diferencias lumínicas entre una hora y otra. La única lástima es que no existe en la iluminación el paso de las horas, y si bien jugamos a las 9 de la noche, durante todo el partido "serán" las 9 de la noche en cuanto a exposición de la luz.

La pelota tiene sus puntos a favor y otros en contra. A favor una dinámica de desplazamiento bastante lograda, pero en contra tiene bastante más cosas negativas: su respuesta en el bote no cambia nada según la pista en la que juguemos, ya sea tierra batida, hierba o sintético. No hay cambios, algo inaceptable y a todas luces irreal. Otro defecto es su poca velocidad, contagiándose del otro gran defecto técnico del juego: las animaciones de los tenistas.


Y es que Smash Court Tennis 3 pierde gran parte de su verosimilitud al ver cómo se mueven los tenistas: animaciones que en muchas ocasiones pierden su viveza por una rigidez demasiado visible, lentas y casi todas ellas con unas transiciones bruscas. También pecan de desplazarse sobre la pista sin mover los pies, es decir, se 'arrastran' sobre ella como movidos por hilos invisibles para llegar a alguna volea o mate. Además, vemos muchas animaciones que se repiten una y otra vez, como cuando no llegan a una bola y simplemente se agachan y se quedan mirando fijamente hacia el lado en el que se encuentran. Son detalles que denotan falta de optimización en el acabado.

El motor de colisiones tampoco presenta su mejor cara, y es que generalmente el impacto de la raqueta con la bola será bueno, pero pronto veremos cómo hay jugadas en las que la pelota sale rebotada de la raqueta cuando ésta aún se encuentra a varios centímetros de ella, dando una sensación bastante mejorable. Esto sucede sobre todo en las subidas a la red y en las dejadas. El resultado final es mejorable, sobre todo porque le falta agilidad y sensación de dinamismo.


En resumen, un juego que viéndolo en imágenes parece una cosa, pero al verlo en movimiento pierde gran parte de su realismo. Lento, falto de vivacidad, animaciones robóticas y una pelota que responde igual al polvo de ladrillo y a la hierba son algunos de sus defectos. Un juego que técnicamente requiere una optimización de varios meses para estar a la altura. El realismo no está reñido con la agilidad, y no hay más que ver un partido por la TV y compararlo con este SCT3 para darse cuenta.

M ú s i c a  .-
Ni fu ni fa. Insípida, inodora e incolora. Pasa totalmente desapercibida, aunque no es su intención hacerse protagonista. Pero aún sabiendo eso previamente, podría tener su momento de gloria en la intro, por ejemplo, o al ganar un torneo. En vez de eso, se ha decidido no darle el más mínimo protagonismo ni siquiera en esos momentos. Resulta extraño en Namco, cuando es una compañía que suele cuidar las bandas sonoras con estilo y mimo (véase los Ridge Racer), pero desde hace un tiempo parece concederle menos importancia a este apartado. Olvidable y totalmente mejorable.

S o n i d o  F X  .-
Quizás de lo mejor del programa. El sonido ambiente de las pistas es bueno, el público reacciona a los puntos que ocurren en pantalla, y se oyen los gemidos de algunos/as tenistas. Los golpes de raqueta tampoco están mal, aunque el bote de la pelota debería ser distinto según la pista en la que se está jugando. No hay mucho más que lograr en un juego donde sólo hay cuatro jugadores como máximo en juego, pero lo que debería hacer lo cumple, sin brillar, pero desde luego por encima del resto de apartados.


J u g a b i l i d a d  .-
Si los efectos de sonido era lo mejor, estamos ahora mismo ante el culpable de que el juego lleve esta nota que estáis viendo en la parte superior. La jugabilidad presente en esta tercera parte de Smash Court Tennis es la misma que en los juegos de PS2. Es decir, se trata de un tipo de control realista, que le da gran importancia al tipo de golpe que se le da a la bola en cada momento, y que recompensa el 'timing' de golpeo. Bien, dicho esto, tenemos que decir que ha quedado bastante mal implementado.

SCT3 deja al usuario con la sensación de no tener el control del juego en ningún momento, salvo contadas excepciones. La falta de respuesta ágil, la lentitud del desarrollo de los partidos, las incoherencias del control y, sobre todo, una mecánica que hace que la CPU decida por el usuario en muchos momentos baja muchísimo el listón alcanzado por esta saga en juegos anteriores. No podemos dejar de mostrar nuestra desilusión ya desde las primeras impresiones del juego, pero teníamos la esperanza de que la versión final puliera este aspecto al menos en una parte muy importante.

Los controles del juego de Namco son los ya clásicos en los simuladores: los cuatro botones frontales son para los golpes específicos: plano, liftado, cortado y globo. Además, con el stick direccional le daremos más o menos profundidad al golpeo, y en el caso del golpe cortado podremos realizar las dejadas al pulsar abajo en el stick. También tendremos un botón para sprintar e intentar corregir la posición, o alcanzar una bola que parece imposible. Como se puede ver, hay opciones de control para cualquier cosa que se nos ocurra. El problema es cómo esto se plasma en pantalla.

Y es que una cosa es darle al jugador las opciones para que pueda realizar los golpes más realistas posibles, y otra es que éstos se muestren de forma verosímil. En este SCT3 no sucede lo último. Una lentitud pesada, repetitiva y densa se adueña del desarrollo de los partidos, con una pelota que se mueve de la misma forma, aunque su dirección y alcance parezca bastante coherente. Además, la respuesta de los jugadores tampoco acompaña. Para nada parecen ser jugadores de élite, ya que se mueven de forma pesada, tosca, rígida e irreal.

El único momento que parece mostrar un parecido con la realidad es la utilización del botón de sprintar, con una inercia que sí se puede considerar lógica y dentro de lo esperado, sobre todo para saber la importancia que tiene el utilizar el botón sólo en momentos muy claros y saber que una vez usado, necesitaremos un tiempo de reacción para recolocarnos de nuevo en posición. Sin embargo, todo lo antes nombrado en cuanto a velocidad de ejecución le quita la importancia que tiene este botón.


Uno de los peores defectos del juego es el uso que la CPU hace por su cuenta y riesgo del control de nuestro tenista. Es decir, al intentar llegar a una pelota la CPU decide si el tenista intenta hacer el golpe o no. Igualmente, en muchas ocasiones veremos cómo el tenista se encuentra a escasos centímetros de la pelota y le damos un golpe, pero la CPU decide cargar la animación 'puñetera' de dejar pasar la pelota y mirar al suelo, con el consiguiente cabreo por nuestra parte y la pérdida del punto como resultado final. Totalmente inadmisible e injusto con el usuario.

Aprender a sacar es uno de los mejores placeres del juego, ya que no se mostrará en pantalla ni la fuerza aplicada ni la dirección. Tendremos que hacer uso de nuestra intuición para saber el momento exacto para golpear la bola y con el stick darle la dirección adecuada. Necesitaremos muchos intentos hasta controlar de verdad esta acción del juego, en uno de los escasos aciertos en el control que posee el título.

Sin embargo, para quitarle mérito a este acto, la lentitud de movimiento y respuesta de los tenistas nos quita todas las ganas de jugar partidos más o menos largos. Y eso que la plantilla de jugadoras/es es muy amplia y atractiva. Encontramos por parte femenina a la ya ex nº1 Justin Henin, la nueva top Ana Ivanovic, María Sharapova, la prometedora Incola Vaidisova, Amelia Mauresmo, Sania Mirza, Michaella Krajicek y la clásica Marita Hingis.

Por parte masculina, desde el casi todopoderoso Federer, pasando por el colosal Rafa Nadal, David Nalbandián, James Blake, Tomas Berdych, el otro español presente Feliciano López, Gael Monfils y Andreas Seppi. Todos poseen unos golpes muy similares a sus reales, y sus características deberían responder a los factores técnicos y físicos de cada uno, lo malo es la lentitud y falta de respuesta antes nombrada que los hace irreconocibles. Uno de los movimientos más comunes (la subida a la red para volear) es un auténtico suplicio en este juego.

Hay, no obstante, detalles que nos dejan buen sabor de boca. Aparte de la buena curva de aprendizaje para el saque, también encontramos la posibilidad del jugador de mostrar en el/la tenista controlada la emoción que sienta en el momento de ganar o perder un punto. Podremos mostrar enfado, admiración, ser neutral según nos haya salido el punto. Además, con el botón Y podremos pedir la activación del ojo de halcón, que nos hará ver si una bola ha sido dentro o no según la veamos dudosa. Son detalles que suman siempre, y que quedan muy bien.


La IA de los jugadores controlados por la CPU también está bastante bien conseguida, dentro de lo malo que es el movimiento y la respuesta. Buscan los espacios, intentan cogernos al contrapié, nos obligan a quedarnos al fondo de la pista si somos buenos en la volea, o utilizan el globo si les conviene, así como a veces se equivocan y lanzan alguna bola larga o fuera de lateral si llegan forzados. No hay mucho que achacarle en este sentido, sobre todo cuando los defectos vienen dados por otros apartados y no por su respuesta a los factores deportivos de cada jugada. En cuanto a los partidos de dobles podremos elegir con la cruceta digital la formación que queramos para nuestros tenistas, aunque el "autismo" visible en ellos es demasiado claro.

En cuanto a modos de juego, nos encontramos primeramente con un Tutorial dividido en distintas pruebas que debemos hacer hasta completarlo. También tendremos Partido Rápido (la CPU elije jugadores, pista y sets) Partido Normal y Partido por equipos dentro del modo 'Exhibición', 'Arcade' (donde nos iremos midiendo con distintos tenistas según el grado de dificultad elegido serán más o menos enfrentamientos), un modo on-line donde podremos jugar partidos por Xbox Live y enfrentarnos a otros jugadores dentro del sistema multijugador de Microsoft, donde podremos jugar torneos, partidos que no afectan a nuestro ranking y también configurar una partida igualada. Podremos consultar asimismo nuestras estadísticas y comprar ítems en el Live.


Sin embargo, el modo principal de juego es el Pro-Tour. En este modo tenemos que crear a nuestro personaje con todas sus características físicas, vestimenta y propiedades técnicas (tipo de jugador, zurdo o diestro, altura, etc…) y elevar sus características por medio de jugar partidos y recibir clases técnicas a modo de desafíos. Tenemos que decir que empezaremos en la posición nº 250 del mundo, lo cual nos parece bastante bien diseñado por su posibilidad de desarrollo a largo plazo.

Del mismo modo que nos parece una buena idea la posición en la que empezamos el juego, nos parece poco real y un método bastante ilógico no poner en el top ten mundial a los jugadores reales que sí están en el juego, los cuales empezarán en el ranking después del 10º puesto. Tendremos que conseguir patrocinadores como Adidas, Reebok, Fila, etc para nuestra vestimenta, y marcas como Babolat, Wilson o Head para las mejores raquetas posibles.

Tendremos la opción de elegir los eventos, partidos, entrenamientos, partidos de dobles o de dobles mixtos en los que querramos participar, así como aceptar los desafíos de los patrocinadores si queremos conseguir más ropas o raquetas. También necesitamos mantener, además de conseguir puntos de habilidad para ir aumentando nuestras características de jugador, una popularidad que haga que las marcas quieran patrocinarnos. Los puntos de popularidad, sin ser tan importantes como los deportivos, sí son necesarios para conseguir mejor material con el que jugar.


Dentro de cada semana del año, tendremos un evento en el que tendremos varias cosas que hacer según nuestra posición, y en los primeros meses tendremos muchos bloqueados porque están reservados para tenistas con mejor ranking. Lo que sí podremos hacer es participar en eventos y desafíos para mejorar a nuestro tenista, así como conseguir patrocinadores al cumplir sus desafíos. Como véis, el desarrollo de la carrera del tenista es muy completa por opciones y por posibilidades, lo malo viene cuando empezamos a jugar, que los fallos de jugabilidad echan para atrás la adictividad que podríamos sentir a priori.

C o n c l u s i ó n  .-
Una lástima lo que ha pasado con esta saga a su paso a la actual generación. Mantiene una base de controles y mecánica de juego que tiene su profundidad, su curva de aprendizaje y su recompensa desde los juegos de PS2. El problema viene cuando no evoluciona esa base y se estanca, retrocede y hace retroceder al usuario. El apartado visual es más que competente, pero técnicamente es muy limitado. Las animaciones son variadas, pero son en su mayoría muy lentas en su ejecución. Hay errores clamorosos, la física de la pelota es la misma sea la pista que sea, el desarrollo de los partidos aburre por esa misma lentitud, y además se han implementado mal unos controles que la CPU se adueña de ellos como y cuando quiere, aunque el jugador le mande otra cosa.

El listado de tenistas es rico, atractivo y puede ser una de sus mejores bazas. Sin embargo, ver cómo se mueve Rafa Nadal (por decir uno) cuando es un ejemplo de poderío físico, te deja el alma en los pies. Corre como si le pesasen las zapatillas, en ocasiones simplemente 'se desliza' sobre la pista para llegar a una bola en vez de dar los pasos, y en otras ocasiones llega a alcanzar una bola cuando visualmente la raqueta no impacta con ella. Las subidas a la red son un castigo por su mala ejecución, y sólo detalles como poder pedir el ojo de halcón o la opción de manifestar nuestro estado de ánimo demuestran que se ha pretendido prestarle algo de atención al juego.

Si nos esforzamos mucho -pero mucho- podremos sentir algo parecido a diversión en algunos puntos, pero serán los menos y muy repartidos en lo que dura un partido. Desde luego encontramos mejores juegos de tenis en el novedoso Top Spin 3 y en Virtua Tennis 3. Este Smash Court Tennis 3 (curioso, los tres juegos son terceras partes) queda a un mundo de distancia en acabado técnico, jugabilidad y sobre todo diversión. Mediocre.

L o   m e j o r  .-
- La ambientación de los partidos
- El modo carrera está bien planteado
- La lista de tenistas

L o   p e o r  .-
- La jugabilidad se resiente por unos controles malos
- La CPU toma decisiones por nosotros en muchos momentos
- Los partidos son lentos sea el tipo de pista que sea
- Buena mecánica de base mal implementada en su ejecución
- Animaciones robóticas e ilógicas en ocasiones

5

Mejorable

Puede tener elementos aceptables y entretener, pero en general es una experiencia que no dejará huella.