NextGenitis total

En los últimos años se ha generalizado la idea de que un juego con buenos gráficos es un buen juego. O puntualizando más y yéndonos el caso contrario, que un juego que no destaque por sus gráficos es un mal juego. ¿Es esto todo lo que esperábamos de la Next Gen? ¿Sólo mejoras gráficas?

Supongo que no soy el único en esta web al que los reyes le hayan traído este año una PlayStation3 por haberse portado bien, ¿Me equivoco? De la misma forma, supongo que a quien los reyes no tuviesen presupuesto suficiente como para traerle un juego además de la consola, lo primero que harían al encenderla sería crearse una cuenta en la PSNetwork para poder bajar demos desde el Store. ¿Qué hacer si no?

Muchos me conoceréis por ser junto a Javier Andrés uno de los principales analistas de Wii en los últimos meses, así que sabréis que mi relación con esta consola es bastante más estrecha que con las del resto del mercado. Pero no por ello esperaba con menos expectación a que se acabasen de instalar las demos de Uncharted y de Heavenly Sword que me había empezado a bajar tan sólo configurar el Wifi de mi PS3, si no todo lo contrario. Después de semanas rodeado de Marios, Wikis y Raving Rabbids, de lo que más tenía ganas era de disfrutar desde el salón de mi casa de los que muchos llaman 'la verdadera Next Gen'.

Ojo, que no estoy diciendo que X360 sea inferior a PS3 o que Wii juegue en otra división como dicen las malas lenguas, si no que me refería a que era mi primera toma de contacto en la tranquilidad de mi casa con una consola cuyo principal baluarte era la potencia gráfica. Con anterioridad ya había jugado a Assassin's Creed, Gears of War y Fórmula1, pero ahora era la primera vez en la que podía recrearme detenidamente con cada detalle de la partida sin que nadie me molestase. Fue después de acabarme varias veces cada demo, y tras pasar un fin de semana entero exprimiendo al máximo el Genji, cuando llegué a una conclusión que hará que más de uno se rasgue las vestiduras ante mis osadas palabras. La 'verdadera Next Gen' no me pareció para tanto.

Y es que qué queréis que os diga, después de años y años jugando a títulos que iban desde los más pixelados modelos en 2D de los años 90, hasta la actual generación, me pareció más de lo mismo, pero más bonito. No quiero decir con esto que PS3 no cumpla como consola, ni que no me compraré nunca una Xbox, ni menos aún que Wii sea lo mejor del mundo mundial, pero me di cuenta que con la excusa de crear nuevas máquinas más potentes, se está prestando la misma atención -o casi más- a crear un juego puntero a nivel técnico, que no algo con lo que pasar el rato, divertirse, y desconectar del resto de cosas que nos ocupan el resto del día, que al fin y al cabo, fue el principal objetivo de las primeras consolas independientemente de sus gráficos.

Lo peor de todo de esta vorágine gráfica es que hay gente que esta creciendo con ella, iniciándose en el mundo de las consolas aprendiendo de los valores que se desprenden de un puñado de píxeles muy bien diseñados. En más de una ocasión me he horrorizado al leer comentarios del tipo 'Con esos gráficos ni me molesto en jugar a este juego' o 'Vaya ***** de juego, ¡Si sus gráficos son de la pasada generación por lo menos!' ¿Qué pasa entonces? ¿Qué porque un juego no destaque a nivel gráfico significa que es malo?

Yo soy el primero que cuando un juego no cumple con las expectativas que se esperaban de él a nivel técnico, o veo que los desarrolladores no han hecho ni el más mínimo esfuerzo por exprimir el potencial de una consola, es de lo que más rápido me quejo en mis análisis, pero de ahí a pasar al radicalismo de 'si no es lo más potente del momento, no es lo mejor' hay un abismo. ¿Cuántos juegos caerán injustamente en el olvido por este motivo? ¿Qué será de las joyas de las consolas de anteriores generaciones? ¿De verdad merece la pena juzgar a un juego sólo por su apartado gráfico? ¿Tenemos que ponerle un 10 al que más deslumbre a nivel visual aunque tenga una jugabilidad mediocre? ¿Y dilapidar a uno que potencie otros aspectos frente a la estética? No, señores.

Tenemos que aprender a ser exigentes y no dejarnos deslumbrar por un chasis muy bonito. Debemos reclamar juegos trabajados y con una jugabilidad a prueba de bombas y del paso de los años, con una duración que haga que merezca la pena el precio que pagamos por ellos y con una historia comparable a las mejores obras del Séptimo Arte, juegos que podamos rejugar dentro de dos décadas sin temor a que alguien nos diga '¡Pero si ese juego tiene unos gráficos de hace 20 años!' ya que ese era su único punto fuerte. Porque si no lo hacemos, los únicos que estaremos perdiendo seremos nosotros, porque nos estaremos cerrando puertas y dándole la espalda a siete generaciones de consolas que en su día fueron lo mejor del mercado.

¿Es por ejemplo Link's Awakening para la Game Boy original peor que Assassin's Creed o Devil May Cry 4? Si tu respuesta es que no tiene por qué, felicidades, porque te esperan años y años de rejugar -o de descubrir- cientos de joyas de las generaciones pasadas que también fueron de 10 años atrás, junto a muchos juegos que puede que en su día no se les valorase en su justa medida. Si tu respuesta en cambio es que sí, que no tienen punto de comparación, que los actuales son mejores y que los gráficos lo son casi todo, lo sentimos, lo tuyo es un caso grave de 'NextGenitis total', una enfermedad que afecta principalmente a los ojos y que no deja ver la calidad de un juego tras su fachada, por antigua o modesta que sea. Pero tranquilo, que con muchas partidas a juegos de 8 y 16 bits se cura. En tu mano está la cura.

Esta columna es una opinión personal del autor que no representa necesariamente la de MeriStation.