Ferrari Challenge Trofeo Pirelli
Ferrari Challenge Trofeo Pirelli
Carátula de Ferrari Challenge Trofeo Pirelli

Déjà vu

Fernando B.P.

Los desarrolladores de Race Driver: Create & Race, Firebrand, han creado otro título de conducción basado en su anterior creación pero ahora editado por System 3 en lugar de por Codemasters. Prácticamente calcado a la hora de ponerse a los mandos, Ferrari Challenge sale claramente perdiendo en cuanto a modos de juego.

Hablar de Ferrari Challenge es hablar de Race Driver: Create & Race. Es bastante curioso cómo un mismo juego puede ser lanzado por dos compañías diferentes con distinto nombre, pero básicamente así ha ocurrido. Lo cierto es que no es el primer caso, ya que los estudios son los propietarios de su tecnología y las editoras de las licencias, y como ejemplo reciente tenemos el salto de Harmonix al paraguas de EA con Rock Band abandonando Activision, que tuvo que buscar un nuevo desarrollador para la tercera entrega de Guitar Hero. 

Siendo estrictos, no se puede afirmar que Ferrari Challenge sea idéntico a Race Driver, ya que éste cuenta con algunas mejoras en el manejo del vehículo y los modos de juego son diferentes, pero las sensaciones al conducir son las mismas y básicamente estamos visitando los mismos circuitos.

Simplemente se trata de una forma fácil y probablemente barata para System 3 de lanzar una versión decente de su videojuego en Nintendo DS acompañando a las de sobremesa. Ferrari Challenge acierta donde fallaba Race Driver, pero desgraciadamente también ocurre al contrario y nos encontramos ante un juego corto, que carece de multijugador por Internet y cuyo número de pistas se ve drásticamente reducido.

Retoques visuales

El modelado de los Ferrari en este juego presenta un nivel aceptable para ser DS, aunque algo mejorable. Las texturas son más simples al ser colores planos, lo que los hace poco vistosos, pero se puede reconocer perfectamente los vehículos reales a los que representan. Sin embargo, en los coches de los contrarios el nivel baja notablemente en cuanto nos alejamos un metro, ya que cuanto más lejos más pobremente se muestran. Un truco usado para reducir la carga gráfica pero mal implementado porque se ve de forma demasiado evidente.

Los circuitos han ganado en detalle y ahora se muestran muchos más elementos en pantalla, lo cual contribuye en parte a que el juego se mueva algo justo de fotogramas por segundo, no logrando transmitir del todo la sensación de velocidad de ir a más de 200 Km/h. De hecho, se puede llega a producir algo de "popping".

Aunque la iluminación está totalmente predefinida dadas las limitaciones de la máquina, se pueden ver algunos efectos interesantes como la sombra de un cartel cuando pasamos por debajo de él o un distinto grado de oscurecimiento del coche según como esté girado en pistas muy soleadas, simulando el cambio de orientanción respecto al astro.

La interfaz de la pantalla inferior está más cuidada que de costumbre, ya que en ella se muestra el cuadro de mandos del vehículo (cuenta kilómetros y cuenta revoluciones), pero su aspecto varía según el modelo que estamos pilotando. Además, aparte del típico minimapa, se muestra un pequeño radar para ver otros coches próximos al nuestro.

Las música del juego se queda en los menús, debiendo conformarnos con escuchar los motores de los coches en carrera que varían según el modelo, eso sí. Se hace un buen aprovechamiento del estéreo y el efecto envolvente de los altavoces de DS y en todo momento sabemos si un coche se nos acerca por la izquierda o la derecha, para cerrarlo si procede. Las voces,, por otro lado, están íntegramente en inglés, aunque apenas escuchamos a nadie dirigirnos la palabra durante el juego.

Adiós a la simulación

Race Driver pretendía ser el primer simulador de conducción de Nintendo DS, pero se quedó lejos de conseguirlo. Ferrari Challenge es claramente un arcade, así que este sistema le viene como anillo al dedo. También se han eliminado los daños, potenciando aún más esta idea.

Añadido a esto, se ha eliminado el principal problema de Race Driver, la imposibilidad de ver una curva hasta que ya estás encima. En ese juego había que conducir prácticamente mirando todo el tiempo en la pantalla de abajo para anticiparse a la curva que se aproximaba y en esta ocasión ya no es necesario. Para ello, simplemente se ha inclinado un poco más la cámara y ampliado la visión del horizonte acercando un poco la posición del vehículo a la parte de abajo de la pantalla. Se ha eliminado una de las cámaras frontales y ahora sólo queda una perspectiva por delante del coche.

Si seguimos explorando Ferrari Challenge como una mejora de una supuesta entrega previa, tanto la Inteligencia Artificial como la física de las colisiones siguen sin convencer, aunque en esta ocasión los contrarios no estorbarán tanto yendo por su cuenta completamente. De todos modos, está completamente predefinido cómo va a quedar cada posición tras cada carrera y los coches siguen siempre una trazada fija.

Como el propio nombre del juego indica, los vehículos que controlamos en este juego son Ferrari, cada uno con sus características mecánicas diferentes. Podemos dar un pequeño repaso al catálogo de la factoría de Maranello gracias a este título y manejar coches que la gran mayoría como mucho lograremos ver pasar por la calle. Sin embargo, hay alrededor de una decena de coches y únicamente ocho circuitos, una cantidad claramente baja.

Tan sólo hay dos modos de juego: carrera y entrenamiento. En el primero se engloban en realidad tres opciones: campeonato, carrera simple y contrarreloj, mientras que en el segundo se presentan una serie de pruebas para desafiar nuestra habilidad al volante. Éstas pueden consistir por ejemplo en tratar de seguir una trazada o acumular puntos por diversas acciones realizadas en una carrera, como puede ser un adelantamiento. En cuanto al multijugador, se limita a carreras en local con una o varias tarjetas.

Como no puede ser de otro modo, el Rumble Pak se aprovecha de manera excelente, como ya ocurriera en Race Driver. Según el tipo de terreno sobre el que vaya el vehículo (especial mención al paso sobre los pianos), el accesorio golpea de un modo u otro, variando el ritmo acorde a la velocidad que llevemos.

Como extra a agradecer, se ha introducido un minijuego de cartas de coches con todos los modelos lanzados por Ferrari denominado "Challenge Cards". Seguramente más de uno lo jugó de pequeño, pero la explicación para los que no tuvieron ocasión es muy sencilla: cada jugador tiene un mazo que no puede ver y siempre coge la primera carta. El que ha ganado la baza anterior elige una categoría, que puede ser la velocidad punta o el año de fabricación entre otras, y se mira a ver quién tiene el mejor valor, llevándose las cartas de los contrarios. Simple pero entretenido y además con posibilidad de jugar con un amigo.

LO MEJOR

  • Buena calidad de sonido
  • El minijuego "Challenge Cards".
  • Excelente aprovechamiento del Rumble Pak
  • Mejora su "predecesor" en cuanto al manejo del vehículo.

LO PEOR

  • Gráficamente es mejorable.
  • Las colisiones entre vehículos y la I.A. dejan que desear.
  • Los dos primeros coches de la CPU siempre son Ferrari rojos.
  • No cuenta con multijugador por Internet.
  • Se hace muy corto.

CONCLUSIÓN

[image|nid=1264149|align=right|width=150|height=225] Ferrari Challenge Trofeo Pirelli (Nintendo DS)Ferrari Challenge recoge las virtudes del sistema de juego de Race Driver y corrige la mayoría de sus fallos, logrando el que podría haber sido el mejor juego de coducción de DS. Sin embargo, donde Race Driver brillaba, que eran en cuanto a contenido integrado en la tarjeta y modos de juego, el juego que nos ocupa hoy es claramente pobre. Teniendo una lista de 32 circuitos ya creados para elegir, sólo se han introducido ocho. Teniendo tres completísimos modos de juego para elegir, sólo se han metido dos y parcialmente, ya que duran muy poco. Teniendo un grandioso editor de pistas, no hace acto de aparición. Y finalmente, teniendo juego por Internet y la tecnología para ello, por tanto, Ferrari Challenge carece de él. Una auténtica pena. Mejora su "predecesor" en cuanto al manejo del vehículo. Buena calidad de sonido Excelente aprovechamiento del Rumble Pak El minijuego "Challenge Cards".

6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.