Pasaporte Japón: DualShock 3

Recién salido en Japón, ponemos a prueba el nuevo mando de PlayStation 3, el esperado DualShock 3. Justo un año después de la salida de la máquina, se incorpora al control la tan ansiada vibración. ¿Ha valido la pena la espera? ¿Llega demasiado tarde? Entérate de todo aquí.

Otoño. La estación del cambio en Japón. Los árboles cambian el habitual color verde de sus hojas por una variedad casi infinita de marrones, naranjas y ocres. Una estación donde la belleza del paisaje le hace a uno reflexionar sobre el frenesí del día a día e invita al pensamiento sosegado. En el caso de este servidor de ustedes, contador de historias de la actualidad del mundo del videojuego, este periodo del año parece invitar al cambio, a la renovación dentro de una industria donde tal palabra es casi tabú. Donde la innovación (la de verdad), en términos generales brilla por su ausencia.

Apago mi PlayStation después de una sesión de juego durante la cual he probado, por enésima vez desde que se pusiera a la venta hace una semana, el nuevo artilugio de control de Sony para la consola: el mando DualShock 3. El silencio de la habitación pone en marcha mi maquinaria del pensamiento. Trato de poner en orden toda una serie de sensaciones y opiniones. No todas tienen que ver con el mando en si. Muchas tienen que ver con la situación creada cuando con gran dolor de corazón y cierta rabia, teníamos que dar cuenta del anuncio de Sony según el cual la función de vibración del mando oficial de PlayStation 3 había desaparecido por arte de magia. Uno de los símbolos de identidad del mando desde la ya legendaria, y primogénita de la familia, PlayStation gris ya no estaba con nosotros. ¿Cómo iba a ser del futuro sin la función de vibración?

Los prolegómenos
Y es que justo hace un año, cuando la consola salía a la venta en el mercado japonés, el mando ya no se llamaba como siempre 'DualShock', sino que a partir de entonces habría que llamarlo 'Sixaxis' en referencia a la supuesta innovación de la detección de movimientos de rotación y traslación para un total de seis grados de libertad. Evidentemente, el cambio de nombre respondía a la eliminación de la vibración. Un cambio justificado por Sony como de 'nueva generación'. Incluso algún directivo de la compañía llegó a argumentar que la vibración era algo de generaciones pasadas. Que había que mirar al futuro. Algo realmente insostenible, se mire por donde se mire.

Enseguida se buscaron posibles explicaciones a este cambio de política y casi todos los dedos, incluso los bienintencionados, apuntaban a una empresa llamada Immersion, propietaria de una patente de vibración orientada al mundo del ocio electrónico. Todos conocemos la historia. Immersion había demandado a Sony y Microsoft (aunque no a Nintendo por ser su tecnología diferente) en 2002 por violación de derechos sobre patentes. Microsoft pactó un acuerdo extrajudicial, en el que compraba el 10 por ciento de Immersion, pero Sony decidió seguir adelante con el litigio, convencida de que ganaría. Pero no fue así y la empresa japonesa fue condenada a pagar toda una serie de compensaciones, algunas de ellas de carácter retroactivo.

/es/node/Array

Según las malas lenguas, Sony, escarmentada del castigo judicial recibido y no queriendo desembolsar los royalties que Immersion pedía para poder utilizar su tecnología, decidió eliminar esta característica, tan apreciada por los jugadores, de sus futuros mandos para la nueva consola PlayStation 3. Algo que muchos usuarios, por no decir la mayoría, todavía no le han perdonado. Pero así es la vida y PlayStation 3 salió al mercado con todo su potencial gráfico, sonoro y de conectividad, pero sin vibración en sus mandos. Sony aducía razones técnicas en las que se escudaba del aluvión de críticas que recibía por esta maniobra.

Según la compañía, la inclusión de vibración hubiera dificultado o entorpecido la más precisa y deseable, según sus palabras, detección de movimientos. Pero estas razones no se mantenían por ningún lado. Incluso Nintendo quiso meter baza en el asunto diciendo que, sin ir más lejos, los mandos de su exitosa consola Wii estaban también dotados de acelerómetros para detectar los movimientos del jugador, a la vez que ofrecía vibración en ellos. Quizás la tecnología elegida por Sony fuera diferente o estuviera implementada de tal manera que fuera difícil incluir la vibración en sus mandos, pero lo que es plausible es que la decisión no fue del agrado de casi nadie.

Un año después, y con los litigios aparentemente arreglados, Sony presenta su nuevo mando, el DualShock 3. Sí, esta vez con vibración. Y sin eliminar la detección de movimientos. Parece que los ingenieros de la compañía se las han arreglado para solucionar los problemas que tal matrimonio parece que significaba. Pero dejémonos de prolegómenos y pasemos al plato principal. Nuestras impresiones sobre las primeras horas de juego con el DualShock 3.

Manos a la obra
Después de desempaquetar los mandos (nos hemos hecho con la versión negra y la blanca, llamada 'Ceramic White'), ya empezamos a ver las primeras diferencias con anteriores propuestas de control de Sony. En cuanto a la apariencia general externa del mando, decir que es casi la misma que la del Sixaxis. Sin embargo, vemos algunos detalles cambiados como por ejemplo el material del que está hecho, que pasa de ser semitranslúcido a totalmente opaco como en el DualShock 2. Además vemos el nombre 'DualShock 3' impreso justo debajo del de Sixaxis, en el mismo color azul. Donde empezamos a ver diferencias realmente significativas es en el peso.

El DualShock 3 pesa ostensiblemente más que el Sixaxis, e incluso algo más que el DualShock2, su antecesor en para la PlayStation 2. No es algo molesto, o que vaya a cambiar en gran medida nuestra manera de agarrar el mando o nuestros hábitos de juego, pero es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos a partir de ahora sin más remedio. Es el precio de la vibración. Un precio, sin embargo, que no cuesta nada pagar. Bueno sí. De momento los 5.500 yenes que cuesta aquí en Japón. Este aumento de peso con respecto al DualShock 2 es seguramente debido a la inclusión de la batería y a que los motores de vibración no han variado su peso.

Tal y como sucede con el Sixaxis, estos nuevos mandos no llevan cable de conexión a PlayStation 3 incorporado, por lo que tendremos que utilizar el que viene con la consola. Tampoco es un detalle demasiado importante dada la cantidad de cables USB (el estándar que utiliza) que suele haber en una casa debido a la presencia de aparatos que los usan como cámaras de fotos digitales. De todas formas, no hubiera estado más el haberlo encontrado en la caja del mando.

Y hablando de la caja, en ella se afirma que para disfrutar del nuevo mando, tendremos que tener actualizado nuestro software de sistema (firmware) a la versión 1.94 por lo menos. Así que si no lo hemos hecho, es un buen momento para actualizarnos. Las primeras partidas han sido obviamente, con el mando conectado a la consola mediante el cable para que se fuera cargando su batería. Los primeros juegos en ser probados han sido los nativos de PlayStation 3. Quizás a priori los más conflictivos porque muchos de ellos, aparentemente, no habían sido desarrollados para aprovechar la vibración del mando.

Para las pruebas hemos jugado a las demos de 'Uncharted: Drake's Fortune', 'Gran Turismo 5 Prologue', y 'Ratchet & Clank Future', y a los juegos completos 'Ridge Racer 7', 'Tekken 5: Dark Resurrection', entre otros. En estos dos últimos la vibración no estaba presente, cosa previsible por otra parte. Sin embargo es algo digno de mención el hecho de que el primero no figura en las listas de compatibilización mediante parches de Sony. Una lástima. Esperemos que el parche correspondiente, si es que está previsto, salga pronto a la luz.

En los juegos que sí que soportan vibración, ésta es realmente un pequeño paso adelante con respecto a DualShock 2. Parece que los ingenieros de Sony se han esmerado en crear un sistema más preciso que la anterior versión. Y lo han conseguido. En 'Uncharted', por ejemplo, cada una de las situaciones por las que tiene que pasar nuestro personaje tiene asociada un tipo de vibración. Así tenemos las que producen los saltos, los disparos, las caídas, etc. Son cambios sutiles, pero perceptibles. Así como en DualShock 2 la experiencia era básicamente de más o menos vibración, aquí tenemos algo más grácil y elegante. Mención aparte merece el latido del corazón del protagonista cuando se encuentra en estado crítico. Un detalle de mucho gusto.

En la demo de 'Gran Turismo 5 Prologue' podemos encontrar, si cabe, más detalle en este sentido. Tanto en la aceleración como en el frenado como en las salidas de pista, podemos sentir en cada momento los devaneos de nuestro vehículo de una manera francamente muy realista. Acostumbrado como estaba a jugar con volante, he vuelto a manejar a los mandos de mi DualShock 3 porque el espectro de sensaciones es mucho más amplio.

En 'Ratchet and Clank' también he encontrado variedad en los tipos e intensidades de vibración, pero quizás el resultado final no es tan espectacular como en los otros dos juegos. Además el mando sólo vibra de vez en cuando con explosiones lejanas o algunas interacciones con el escenario. Quizás los desarrolladores han querido dar más importancia a otros aspectos del juego. De todas formas, todo muy correcto. Queremos ver más juegos compatibles en el futuro, y estamos ansiosos de probarlos. Lo que hemos visto (más bien sentido) en estos juegos de PlayStation 3 nos ha dejado un muy buena impresión. Sigamos adelante, mirando atrás.

¿Y los juegos de pasadas generaciones?
La pregunta del millón de dólares. ¿Funcionará la vibración de mi flamante DualShock 3 en mis juegos de PlayStation y PlayStation 2? Buena pregunta. Y para responderla, he probado con juegos de estas plataformas corriendo en PlayStation 3. Entre otros he utilizado 'Final Fantasy XII' (PS2), 'Gran Turismo 4' (PS2), y 'Crash Team Racing' (PS) y algunos juegos japoneses bajados de la 'Store' nipona. ¿El resultado?: Satisfactorio. Todos los juegos en los que esta función estaba implementada cuando salieron al mercado funcionan con el nuevo mando y lo hacen vibrar. El único detalle algo discordante es quizás la potencia de vibración. He notado algo menos de 'ímpetu', de fuerza. Para corroborarlo, he jugado al mismo juego en PlayStation 2 con el DualShock 2. Realmente la vibración es un poco (bastante poco para ser honrados) más fuerte en el mando antiguo que en el nuevo. De todas maneras también hay que decir que la calidad de la misma y la sensación general es también diferente. En resumidas cuentas, nada que vaya a quitar el sueño de nadie.

Buena noticia para todos los usuarios de PlayStation 3. Evidentemente para aquellos con colecciones de juegos que se adentran en pasadas generaciones. No hay confirmación oficial por parte de Sony sobre si todos los juegos de PlayStation y PlayStation 2 que soportaban vibración la tendrán ahora también con el flamante mando nuevo, pero todo parece indicar que así será.  Para resumir, en juegos que ya incorporaban la función de vibración, la sensación es prácticamente la misma. Es en los nuevos juegos para PlayStation 3 en los que podremos apreciar las sutilidades del nuevo sistema.

Sony ha anunciado la disponibilidad en próximas fechas, y a través de la 'Store' de parches que añadirán la compatibilidad con la vibración a juegos de PlayStation 3 que salieron al mercado sin ella. Otra buena noticia para los jugadores. Eso sí, todo esto no tendrían que haber sido noticias, sino la norma. Si Sony hubiera sacado este mando en el lanzamiento de su consola, ni siquiera tendría que haber escrito este artículo (ni como este, los ríos de tinta que se han vertido sobre el asunto). Pero lo hecho, hecho está y bienvenido sea este cambio.

Conclusiones
Por fin ha vuelto a casa la vibración en PlayStation 3. Ya era hora; la echábamos de menos. Y parece que vuelve con promesas de una mejor y más precisa experiencia. El tiempo dirá. De momento, estamos muy contentos y satisfechos con este regreso. De todas formas, un tirón de orejas para Sony. No nos lo vuelvas a hacer, por favor. Ahora, sólo queda disfrutar de nuestra consola como lo teníamos que haber hecho desde su nacimiento, con la vibración en sus mandos.

Después de compartir todos estos pensamientos contigo, mi querido lector, me apetece volver a encender la consola y disfrutar de esta característica. Afuera ya es casi de noche. El tiempo está frío. Apetece más que nunca jugar unas partidas con el nuevo DualShock 3 mientras el sol,  en la lejanía, se oculta y se despide de mí hasta mañana. La vibración en PlayStation ha regresado para quedarse. Bienvenida (otra vez).

  • Etiquetado en:
  • PS3