Championship Manager 2008
Championship Manager 2008
Carátula de Championship Manager 2008

Sin levantar cabeza

Javier de Pascual

La antaño prestigiosa saga Championship Manager lanza una nueva edición que se presenta accesible para el jugador novel. No obstante, su interesante sistema ProZone y su fácil acceso no son los alicientes precisos para competir con los grandes del género debido a su extrema simplicidad y a su carencia de novedades.

Tal como ocurre en la realidad diaria del deporte rey, el género del manager futbolístico puede ser abordado desde diversos enfoques. Ya sea buscando el efectismo y la diversión inmediata o a través de una forma mucho más profunda y compleja, cada propuesta tiene sus pros y sus contras, y es deber del usuario diferenciar lo que le interesa entre la marabunta de títulos que llegan cada temporada intentándose hacer hueco en este interesante sector.

Pero lo cierto es que Championship Manager tiene mucho camino recorrido. Esta saga, originaria ni más ni menos que de 1992, fue creada para Amiga y Atari ST, para poco después ser trasladada al PC/DOS. Sus creadores por aquel entonces, Sports Interactive, fueron remozando la fórmula poco a poco y esculpieron lo que fue el apogeo de la saga en su edición 2001-02, dejándolo como uno de los más estimados por el público experto.

Por desgracia,  desarrolladores y distribuidora, Eidos, se vieron enzarzados en unos tejemanejes que terminaron llevando a SI Games a firmar un contrato con SEGA, formando una nueva licencia, Football Manager, y dejando el prestigio de manos de sus bienhechores hasta el momento.  Beautiful Game Studios se asignaron los encargados de llevar tan magno encargo a partir de entonces, provocando un sentimiento general de rechazo ante el bajón de calidad que supuso el cambio, máxime comparándolo con el trabajo que los 'repudiados' estaban logrando.

Y así llegamos ahora, un año más haciendo pasar la prueba de fuego a lo que fue un nombre de prestigio. Ya sea procurando una mejor base de datos, mejorando el interesante ProZone o buscando una mayor accesibilidad y sencillez, no podemos evitar decir que un año más se ha fallado en el objetivo no sólo de dar al producto la forma que se merece, sino de enfocarlo como un título interesante de cara al comprador. Pero arremanguémonos la camisa, sentémonos en el banquillo y pensemos qué estrategia debemos seguir a continuación.

Aspecto técnico
Lo hemos dicho noventa veces y lo volveremos a repetir: es imposible que en este estilo el resultado nos entre por los ojos, por la sencilla razón de que los alardes gráficos no son necesarios para generar una respuesta positiva por parte del aficionado deportivo. No obstante, hay que decir que en este caso tenemos un resultado inferior a la media en lo que se refiere a cuidado y estética de la interfaz.

Por lo general será un estilo más bien austero el que se nos introduzca en pantalla, sin más objetivo que el de presentarnos la cantidad de datos que son propias de manejar en este tipo de títulos. Veremos dos zonas: una superior, en la que se muestran datos eventuales como el equipo que manejamos  o los sub-menús de turno; y una inferior, donde veremos mensajes e iconos para controlar las distintas secciones de los principales quehaceres como ejecutivo.

El centro de la acción es algo insuficiente, puesto que se basa en unos recuadros muy básicos que van separando cada sección que corresponda. No existe ninguna caracterización de jugadores para reconocerlos, tampoco de estadios, lo que le resta credibilidad y facilidad de reconocimiento al conjunto. Lo único que le da algo de variedad son una serie de fondos que aparecen de forma aleatoria, cosa no demasiado interesante, la verdad.

En los partidos tendremos un modesto motor en tres dimensiones que representará el curso del mismo. Los jugadores serán representados a modo de 'bolos', por lo que esto servirá sólo a propósitos más prácticos que de vistosidad, aunque podremos elegir entre varias perspectivas si así lo deseamos. Básicamente no ha mejorado en demasía si lo contrastamos con la edición del pasado año, aunque se muestra solvente en su propósito. Por desgracia, en la configuración gráfica no podremos ajustar la resolución, pudiendo elegir únicamente si queremos verlo a pantalla completa o no.

Las cuestiones sonoras son aún más escasas, delimitando su protagonismo a un par de efectos mientras dichos encuentros tienen lugar que hacen más mal que bien por su escasez de sofisticación. La música brilla absolutamente por su ausencia, y aunque no es imprescindible que ocurra lo contrario, hubiese sido de agradecer la inserción de algún reproductor de MP3 o una mayor ambientación a la hora de jugar.

Jugabilidad
Como siempre, nos tocará desempeñar el papel de manager, que toma básicamente todos los aspectos en la gestión de un club, pasando desde el reparto del presupuesto según convenga hasta ponernos en el banquillo para llegar a la victoria y poder ganar títulos. Esto, por supuesto, no llevará precisamente dos días, teniendo que ir cambiando las rutinas de cada jugador, gestionando traspasos, o llevando distintas tácticas según a quién nos enfrentemos.

Para empezar se ha hecho la necesaria actualización de competiciones, futbolistas y equipos -hasta la adquisición de fichajes en agosto-, aumentando un 25% más con respecto al año pasado y dejando así 27 ligas jugables, añadiendo la australiana. Una mejora que si bien es de agradecer, no parece suficiente si tenemos en cuenta las enormes cifras que manejan otras apuestas similares.

Entrando en lo que es la tarea propiamente dicha, Championship Manager 2008 sorprende por su simplicidad y su accesibilidad por parte de los jugadores noveles. Ya una vez creado nuestro perfil de entrenador, en el que podremos hacernos cargo de tanto clubes como selecciones, vemos que es sencillo moverse entre los matices como son alineaciones o asignación de dorsales. También comprobaremos las noticias del mundillo, nuestras transacciones, mensajes del manager del año y del mes, o informes de jóvenes promesas, por ejemplo,  a través de nuestro buzón personal.

Los entrenamientos también buscan esa familiaridad, pudiendo cambiar la forma de juego de cada miembro del equipo con relativa sencillez, si bien es necesaria constancia en nuestro empeño. Para comprar o vender en el mercado laboral tampoco tendremos problema alguno, ya que tales operaciones serán muy accesibles, sin ningún problema salvo los típicos escollos presupuestarios. Por desgracia, el motor no tiene muy en cuenta las relaciones entre entidades o jugadores que no se llevan bien.

A la hora de entrar al césped, se ha hecho hincapié en los pasos previos a la pugna por la victoria, mejorándose respecto al año anterior. Primero conoceremos la alineación enemiga y configuraremos la nuestra. Asimismo podremos asignar las distintas tácticas ya sea entre las predefinidas existentes o bien haciendo la nuestra propia. Después, dará comienzo el partido y veremos si nuestras decisiones dan resultado.

El sistema creado para el momento estelar se ha remozado bastante, mostrando paredes y desmarques a la vez que las caídas o tropiezos de las estrellas para hacerlo lo bastante fiel como para que el usuario se haga a la idea de qué está ocurriendo. Podremos ajustar tanto la velocidad como si queremos ver sólo las jugadas destacadas mientras que a su vez hay barras y estadísticas que evitan la obligación de ver el partido.

La problemática del citado sistema está en que las tendencias, jugadas y actitudes son demasiado robóticas; no se muestran naturales, son repetitivas y predecibles, de forma que no se crea una experiencia fidedigna al deporte que representa. Si a esto le sumamos una falta de profundidad táctica y estratégica, veremos cómo rápidamente el resultado cae en la monotonía. Las jugadas destacadas, por su lado, sí que mantienen un buen nivel dada su naturaleza, pero no se sabe enlazar bien unas con otras. A su favor, los marcadores no suelen manejar cifras astronómicas.

Una vez salgamos victoriosos o humillados, entrará el sistema analista ProZone, que ponderará tanto los buenos como los malos movimientos por nuestra parte y la contraria, hará gráficas y mostrará estadísticas para saber en qué hemos fallado, si lo hemos hecho. Tiene a su favor una completa escenificación de todos los grandes momentos de cada encuentro, pudiendo ver un esquema de cada uno o reproducirlo con total control sobre el ritmo de la misma.

A la hora de resaltar aspectos negativos,  notamos una excesiva sencillez a la hora de ganar partidos.  Sin haber elaborado ninguna estrategia especial la norma será llevarnos el gato al agua, aunque no sepamos cómo. Esto se debe a la excesiva carencia de opciones, confundiendo la accesibilidad con una curva de dificultad que se estanca considerablemente pasadas unas pocas horas. Salvo ciertos retos, no tardaremos en hacernos con un título detrás de otro.

También se han integrado detalles que vemos incomprensiblemente cómo no provocan ningún efecto en nuestro vestuario, como son las charlas de grupo, donde podremos animar o regañarles, ya sea por separado o a todos a la vez. Es una lástima, puesto las susodichas opcionese podrían dar mucho juego y se han quedado en meros alardes que hacen más bien poco en la práctica.

LO MEJOR

  • El sistema ProZone
  • La accesibilidad y facilidad del conjunto

LO PEOR

  • Algunas implementaciones son inútiles
  • Encuentros desarrollados de forma poco creíble
  • Falta de complejidad y dificultad

CONCLUSIÓN

Championship Manager fue una gran saga, sin duda. Pero desde que su equipo desarrollador se ha pasado a Football Manager los de Beautiful Game Studios no han podido levantar cabeza después de varios años intentándolo. Así, han intentado crear una experiencia accesible, idílica para aquellos que se han introducido en el complejo mundo de los managers, pero que falla en ofrecer un producto competitivo. [image|nid=1174238|align=|preset=inline] Ya técnicamente se deja ver una no muy buena impresión, manteniendo la estética, ya algo desfasada, de hace unos cuantos años. El motor de juego tampoco se ha mantenido a un nivel esperado no habiendo muchos cambios si tomamos como referencia la edición 2007, aunque hay pequeños detalles estéticos como el ladeo, caídas o el sistema de cámaras, que ayudan a que no caiga en la monotonía. Tampoco se han añadido identificación visual ni de jugadores ni de estadios. [image|nid=1174322|align=|preset=inline] El caso es que jugablemente tiene varios factores que lo hacen interesante. Para empezar, lo fácil que resulta adaptarse en los primeros compases a todo el mundillo del balompié es de agradecer, y el sistema de entrenamiento simplificado así como los traspasos ayudan a sentirse al control real. El sistema ProZone también es una gran herramienta de análisis, muy útil a la hora de hacer estadística de situaciones nefastas o bien realizadas. [image|nid=1174370|align=|preset=inline] A pesar de esto, una vez nos movemos e intentamos profundizar un poco más, vemos como el mismo juego no nos deja hacerlo. Las tácticas son demasiado simples, haciéndonos hipotéticos vencedores de casi cualquier encuentro que tengamos. De hecho, muchas veces con pulsar el botón de continuar tendremos más que suficiente, aburriéndonos en la búsqueda de un reto más gratificante. Tampoco consideramos que se releguen a anecdóticos ciertas posibilidades que realmente están ahí, esperando a ser aprovechadas. [image|nid=1174005|align=|preset=inline] En resumidas cuentas, 2008 tampoco será el año en que veremos resucitar a una de las sagas que más expertos en este género recuerdan con nostalgia. A pesar de que tenemos exponentes más que asentados, se echa en falta una alternativa más, que promete por lo accesible de su propuesta y algunos factores interesantes, pero que no terminan de cuajar una vez más. El sistema ProZone La accesibilidad y facilidad del conjunto

6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.