The Witcher
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Carátula de The Witcher

Se hace justicia a Geralt

Francisco Alberto Serrano faserranoacosta

Algunos proyectos tardan tiempo porque hay problemas en su desarrollo, pero otros lo hacen porque el estudio está sumamente comprometido con el juego y su contenido. En el caso d CDProjekt, han querido hacer justicia al personaje literario de Geralt de Rivia, poniéndolo como protagonista de un magnífico juego de rol.

El rol y los videojuegos tienen mucho en común, comparten muchos objetivos comunes y les empuja, en muchos casos, el mismo viento: ofrecer al jugador la posibilidad de sumergirse en un mundo fantástico en sus propias condiciones, sin un narrador que explique cada paso y dicte el destino de los personajes. El rol de mesa sólo está limitado por la imaginación, pero al rol de ordenador le queda la satisfacción del reto; es mucho más dificil hacer un buen juego de rol con un programa informático, pero cuando se consigue, el resultado es ciertamente especial.

Los polacos de CDProjekt no tienen una gran experiencia con el desarrollo de juegos, pero sí la tienen con el rol y con el rol de ordenador concretamente. Durante años, en su papel de traductores y distribuidores de los Baldur's Gate en Polonia estuvieron siguiendo de cerca cómo Bioware hacía su magia y realizaba algunos de los mejores del título del género, aprovechando como nadie las virtudes del rol de mesa para dar vida a excelentes juegos, historias y mundos. Pero no fue hasta que el estudio canadiense creó la revolución de Neverwinter Nights cuando un pequeño grupo de la distribuidora polaca empezó a creer que ellos también podían realizar esa magia.

La semilla de The Wicther está precisamente en el Aurora Engine, el motor que utiliza Neverwinter Nights para dar vida a los cientos de historias que los aficicionados han creado a lo largo de los años. Pero si bien eso son los orígenes, estamos hablando de un proyecto que ha llevado un largo tiempo de desarrollo y ha tenido diferentes evoluciones. Una obra que, desde su espectacular introducción -digna de verse, es fantástica- demuestra su gran calidad y el gran cuidado que se ha puesto en recrear todos los detalles del mundo de Geralt de Rivia.

No hay que olvidar en ningún momento que The Witcher está basado en una de las obras más notables de la literatura de fantasía polaca y es una saga que cuenta con el reconocimiento de muchos admiradores en todo el mundo -el mundo anglosajón no lo ha empezado a conocer hasta hace poco, con la traducción del primer libro de los siete en los que está formado toda la serie sobre este personaje-.

Geralt es el auténtico protagonista de este juego. El equipo de desarrollo ha hecho un gran trabajo ofreciendo los guiños de autenticidad necesarios para que los aficionados reconozcan al protagonista de los libros en el excelente y detallado  modelo que pueden ver en pantala, pero sin dejar fuera a aquellos que no conocen las andanzas o la personalidad del albino cazador de monstruos.

Y es que el mayor logro de este juego es que efectivamente ha conseguido capturar la personalidad de Geralt y el mundo que le rodea. Incluso en un juego en el que se pueden tomar decisiones importantes, esas decisiones siempre siguen llevando el sello del protagonista de esta aventura. La imagen y la personalidad del brujo anula cualquier intento por parte del jugador de amoldar al personaje a su propia idea. Es una personalidad fascinante para protagonizar un juego, aunque no deje libertad para que el jugador pueda adoptar el rol que desee, lo que resulta algo paradójico en un título que está catalogado en el género de rol. Pero eso no es un defecto ni mucho menos.

De hecho, hay que destacar que The Witcher ofrece bastante libertad en ciertos aspectos, lo que puede conducir a diferentes finales. Aunque lo más interesante es que el juego no juzga moralmente tus decisiones, sólo se muestran las consecuencias de ellas y se deja al jugador que medite sobre ellas. Esas consecuencias no son siempre inmediatas, ya que pueden revelarse bastante más adelante en la aventura, con hechos que en un principio podrían parecer inconexos. Es discutible la forma en las que algunas de esas consecuencias afectan a hechos futuros porque a veces esos eventos resultan imposibles de predecir, pero siempre se intenta ofrecer un hilo conductor que ofrezca un mínimo de coherencia.

La historia está sabiamente planteada para reflejar la compleja situación de la época en la que accontece el juego, cinco años más tarde de la Gran Guerra que ha generado odio y caos entre los seres humanos y otras especies como los marginados elfos o enanos. Los Brujos están al borde de la desaparición y los monstruos han pasado a tomar amplias porciones de terreno, atacando a cualquier humano que se atreva a entrar en sus dominios e incluso acercándose a los núcleos de población para alimentarse, algo que no se atrevían a hacer antaño.

Hay que tener en cuenta de que The Witcher no es un título para impacientes y los diálogos pueden ser extremadamente largos. Se nota que el estudio siente un gran respeto y admiración por la obra de Sapkowski, ya que se ofrece una enorme cantidad de datos que ayudan a dar vida a la trama mientras se conecta con hechos relevantes de este universo, lo que termina por componer un atractivo y coherente mosaíco que puede entender perfectamente cualquiera, independientemente de su conocimiento de los libros.

Graficos y audio

Cualquier intento de encontrar similitud entre el Aurora engine original y este título es una perdida de tiempo. Sus propios responsables ya han dejado claro que sólo hay un pequeño porcentaje del mismo en el corazón del juego, pero que gran parte del desarrollo ha sido llevado con sus propias herramientas y contenidos.

Si antes comentábamos que la personalidad de Geralt había sido llevada con sumo acierto al videojuego, se puede decir también lo propio del aspecto gráfico del mismo. El diseño visual del personaje y la ejecución de esa visión son impecables, de modo que el estudio acierta completamente a crear una imagen muy convincente de lo que cualquier lector de los libros podría imaginarse con las descripciones de él -algo que tiene mucho más merito de lo que parece-. También hay que destacar los excelentes movimientos de combate del personaje; el estudio se muestra muy orgulloso del trabajo de captura de movimiento realizado con expertos en el uso de espada y, viendo el resultado, hay que dar la razón al estudio ya que el resultado es realmente atractivo.

El mundo ha sido recreado con gran cuidado y atención. No tiene la extensión ni esa libertad que ofrecen juegos de rol modernos como Oblivion o Gothic 3, pero es lo suficientemente variado y atractivo como para que constituya un lugar creíble y, nuevamente, fiel a lo que narran en los libros. No es un lugar de hadas y flores, los bosques son oscuros y llenos de peligros mientras que la ciudad aparece sucia y bulliciosa.

Uno de los detalles que más llama la atención es el cielo y la forma en la que se ha implementado el ciclo de día y noche. El cielo y la luz ambiente es una auténtica delicia a lo largo de todo el juego e incluso cuando el protagonista se pone a meditar -la forma en este juego de descansar- se puede apreciar el excelente trabajo que se ha realizado en este aspecto.

No se quedan atrás otros detalles como la riqueza en el diseño de personajes y criaturas. Viendo los detalles de las criaturas y su aspecto nada convencional -es agradable ver un buen juego de rol que no bebe de las influencias de Dungeons & Dragons, que ya están muy vistas-. Algunas criaturas sí pueden resultar familiares, pero otras resultan extrañas, misteriosas e incluso nauseabundas conformando una fauna tremendamente interesante. 

El único defecto grave que se puede encontrar en los gráficos es la nula expresividad de los personajes. Un aspecto complejo de trabajar pero en el que ya se pueden ver importantes avances como pasa en Mass Effect de Bioware y que en The Witcher pasa prácticamente desapercibido, con la gran mayoría de humanoides mostrando una cara circunspecta que rivalizaría con la del inexpresivo Geralt.

La banda sonora es muy potente y apropiada, con temas de combate rítmicos a ritmo de percusión que disparan la adrenalina, combinados con otros temas en los que se hace buen uso de instrumentos como gaitas para darle el ambiente buscado al mundo que te rodea. En cambio, el doblaje en castellano es mediocre, siendo generoso, y muy inferior al inglés en la que la voz de Geralt tiene una intensidad y entonación realmente especial -hay una diferencia entre tener una voz grave y profunda a una voz monocorde y aburrida- Hay quien prefiere tener doblajes en castellano a toda costa, pero la verdad es que no merece la pena cuando el trabajo es sensiblemente inferior al inglés.

Jugabilidad

Si bien la personalidad del protagonista está bien establecida y no se pueden hacer cambios radicales -no tendría sentido que hubiera diferentes clases cuando Geralt es un Brujo-. Desde CDProjekt se ha incorporado un sistema de experiencia para, sin salirse de los cánones del sistema de combate ya establecido en los libros, poder dejar cierta libertad. Aunque el combate básico está siempre disponible, un extenso árbol de talentos y habilidades permite personalizar las habilidades del protagonista. Puesto que los brujos, además de expertos marciales son también experimentados alquimistas y poseen talentos arcanos, eso ofrece juego para que sea le jugador el que decida qué aspecto quiere reforzar mas.

Incluso con la  máxima experiencia disponible en el juego, sólo es posible equiparse con el 60% de todas las ramas de desarrollo, por lo que se anima al jugador a volver a jugar -de hecho es un título que además de largo tiene una considerable rejugabilidad gracias a sus tres niveles de dificultad, múltiples finales y una gran libertad a la hora de configurar los puntos fuertes y las habilidades del protagonista-.

En cuanto al combate en sí se ha hecho un excelente trabajo en intentar acoplar el variado y rico estilo de combate de los brujos en un sistema que permite combinar con gran libertad todas las posibilidades disponibles. La base es el cuerpo a cuerpo, para el que Geralt puede adoptar tres estilos dependiendo de la situación y el enemigo: contra enemigos rápidos, pesados y estilo rápido para combate contra grupos; puedes combinar estos estilos a placer y crear cadenas de ataques que desemboquen en golpes finales.

La forma en que se ha incorporado el sistema de combos es interesante, ya que en vez de obligar a pulsar el botón del ratón como si de un Diablo se tratara, en The Witcher hay que pulsar en el momento justo para encadenar ataques; si consigues encadenar varios ataques a la vez puedes noquear al enemigo y asestarle un satisfactorio golpe de gracia. Otro detalle que separa a este título de un Diablo cualquiera es que cada tipo de oponente o grupo exige una táctica concreta, por lo que muchas veces no vale sólo con soltar mandobles a diestro y siniestro sino que hay que actuar con sentido.

El hecho de poder manejar de forma directa a Geralt -WASD más ratón, aunque también existe una modalidad de control exclusivamente mediante el ratón con una perspectiva aérea más cómoda pero menos vistosa- hace que el sistema táctico parezca un poco más limitado, ya que anima a que el jugador encare a los enemigos y use combos adecuados para derrotar a sus enemigos. Pero debajo de esas apariencias hay una gran cantidad de fórmulas, hechizos y armas que se pueden utilizar para conseguir una máxima efectividad. No es tan profundo como lo que ofrece un juego como Mask of the Betrayer, pero la naturaleza es completamente distinta y The Witcher no decepcionará ni a los que busquen acción ni a aquellos que quieran más que un hack & slash.

También hay otros elementos interesantes a tener en cuenta en la progresión del personaje como son las habilidades sociales, que pueden desbloquear algunas alternativas interesantes dentro de las misiones. Es posible persuadir o incluso seducir a algunos personajes para lograr cosas que no serían posible de otro modo, lo que resulta bastante gratificante dentro del conjunto general del juego.

LO MEJOR

  • Excelente representación de Geralt
  • Gran cantidad de contenido
  • Gran interpretación de los libros
  • Interesante y ameno sistema de combate
  • Opciones de rejugabilidad
  • Una historia madura y sin cortapisas

LO PEOR

  • Algo limitado en ocasiones
  • Caras inexpresivas
  • Desarrollo predecible en algunos tramos

CONCLUSIÓN

The Witcher es un juego recomendado para mayores de 18 años por razones bien justificadas. Aparte de su violencia también es un juego que no tiene miedo de explorar temas delicados como el sexo, el terrorismo o la ambigüedad moral de un Geralt que, como todos los grandes personajes, es difícil de predecir o de comprender en ocasiones. Junto a una elaborada historia, gran cantidad de contenido, un sistema de combate que funciona -aunque a veces resulte un poco frustrante- y excelentes valores audiovisuales, el conjunto es un juego sugerente que entusiasmará tanto a seguidores de la obra literaria como a los que descubran a Geralt a través de este título. Excelente representación de Geralt Gran interpretación de los libros Una historia madura y sin cortapisas Interesante y ameno sistema de combate Opciones de rejugabilidad Gran cantidad de contenido

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.