NBA Live 08
  • Plataforma PS2
  • Género Deportes
Carátula de NBA Live 08

Paso atrás, nuevo rumbo

Sergi Blanch motenai

Eliminando características del año anterior, paradójicamente EA consigue reconducir la saga hacia el buen camino. Aunque lejos de ser un producto depurado y perfecto, NBA Live 08 puede ser considerado desde hoy una alternativa a sus competidores

El paso a la nueva generación de consolas, que empezó con la edición '06', no le sentó nada bien a la saga de baloncesto NBA Live. La franquicia de baloncesto de la todopoderosa editora Electronic Arts, fue perdiendo fuelle desde la entrega del año anterior y desde entonces tanto los cambios introducidos como la evolución de lo ya existente mermaron la calidad del producto beneficiando a su gran competidora por el trono del deporte de la canasta, la familia NBA 2k. Sin embargo, y como ya vimos con FIFA hace escasos días, EA parece haber reencontrado la línea.

NBA Live 08 está lejos de ser un juego perfecto, pero es un punto de inflexión muy significativo con respecto a las anteriores ediciones; a pesar de los numerosos aspectos que bajo nuestro punto de vista se pueden mejorar, lo cierto es que estamos ante un título que es mejor que el de hace dos años… que a su vez ya era mejor que el del año pasado. No incorpora grandes novedades, pero por lo menos lo añadido aumenta su valor de conjunto y sobretodo lo suprimido también lo hace.

Eso significa que estamos ante un producto competente y competitivo, en muchos momentos muy divertido y que dispone de los suficientes argumentos para convencer a algunos usuarios dubitativos. Bastan unas pocas partidas para demostrar sus cualidades, que en esta ocasión existen más allá de la impecable presentación marca de la casa, algunas de ellas lo suficientemente representativas para que el propio juego las marque como tales.

Aunque básicamente lo que es el corazón del juego sea una evolución del año anterior; por ejemplo, resulta imposible no fijarse en el envoltorio que rodea NBA Live 08. Desde una selecta y cuidada lista de temas y temazos que suenan en los menús hasta el hecho de que el jugador seleccionado por defecto en la edición española cuando estamos practicando sea Pau Gasol. Incluso en las pantallas de carga se añaden decenas de preguntas de la NBA para amenizar la espera, algo de lo que deberían tomar buena nota otros fabricantes.

Se ha mejorado la mayor parte de lo bueno que existía en la edición 07, como el perfeccionamiento del modo Dinastía - que equivale a la 'campaña' en otros juegos - y en el que el control sobre nuestra franquicia es aún mayor. Aunque lo trataremos más adelante, basta decir que es posible durante el simulacro de los partidos intervenir en cualquier momento de los mismos para salvar a nuestro equipo de una derrota o para anotar más de 40 puntos con un jugador.

La supresión del modo superestrella es, siempre bajo nuestro punto de vista, un gran acierto. Ya no existe el God Mode de antaño, que permitía virtualmente a un jugador ser imparable, y se ha ajustado el realismo hacia puntos más creíbles, especialmente en el modo de dificultad 'superestrella'. Además, podemos ajustar la velocidad de juego a nuestro antojo para evitar resultados escandalosos (un 146-75 con los Suns contra los Raptors resta credibilidad al producto), mejorando la experiencia de juego. Veámoslo con más detalle.

Gráficos y sonido
El aspecto gráfico de NBA Live 08 es estupendo, obviamente muy superior en Xbox 360 que en PS2, las dos versiones a las que hemos tenido acceso por el momento, incluso comparativamente mejor en la primera que en la segunda. No solamente se ha puesto mucha atención a la fisonomía propia de cada jugador estrella, formado por miles de polígonos, sino que cada uno de los integrantes de todas las plantillas de la liga están perfectamente representados en el juego.

Algo en lo que se ha puesto muchísimo énfasis es en las animaciones, si bien la transición entre ellas no acaba de estar lo suficientemente afinada y se antoja algo brusca en según qué momentos. Pero no obstante el elenco de movimientos que un deportista puede realizar es impresionante; desde el mismo control del balón, con el stick derecho, que nos permite por ejemplo mover la pelota botándola entre las piernas o realizar una salida rápida buscando la entrada (cosa facilitada porque en la NBA se puede salir con el pie cambiado sin infringir en la regla de pasos).

Cada estrella tiene también sus rasgos característicos que le definen más allá de su aspecto, como la forma de tirar de Ginobili o la clásica internada de Nash para tirar luego en suspensión hacia atrás, pasando por las particularidades en el lanzamiento de tiros libres que tienen muchos de ellos. Estos movimientos han sido copiados de sus homólogos reales y podemos incluso observar la superposición de ellos en el menú principal en cuanto escogemos un jugador especial para practicar.

También se ha eliminado en gran medida un defecto endémico de este tipo de juegos que es el llamado 'efecto imán', que consiste en que al saltar a por un rebote, coger una pelota suelta o recibir un pase, el balón mágicamente se agarra a los brazos del jugador. En este caso vemos como hay una pequeña animación en la que el deportista sale de su cilindro y desplaza los brazos en dirección al esférico, dándole un extra de credibilidad. Todavía hay algunos errores en el motor de colisiones, especialmente en lo que se refiere a los mates y los robos, pero en general está bastante bien conseguido.

Una mejora notable respecto a las dos anteriores ediciones consiste también en la cámara que por defecto nos muestra la acción, bajo nuestro punto de vista a una distancia correcta y considerablemente amplia que sin embargo no sufre de ningún bajón de frames. Sería posible algo más de detalle, es cierto, tanto en la imagen general como en las repeticiones - a veces cuesta distinguir a Fisher de Bryant en una televisión de 46 pulgadas a 1920 x 1080 - pero el resultado global es satisfactorio.

El audio es tal vez el aspecto técnico con el que debemos mostrarnos más críticos, especialmente porque se han mantenido las voces de los comentaristas americanos que, si bien hacen un excelente trabajo en su idioma natal (espectaculares los que retransmiten el concurso de mates y de triples), no se ha tenido la bondad de localizarlos a nuestro idioma. Los menús sí están en castellano y como antes adelantamos la lista de canciones licenciadas es de tono mayormente hip-hop pero con bastante buen gusto, según nuestro parecer.

Jugabilidad
NBA Live 08 presenta dos facetas de juego importantes a destacar por separado: dentro del parqué y fuera de él. Si empezamos por lo que ocurre dentro de la pista, tenemos que hacerlo necesariamente por el control de los jugadores. Llevar las riendas del equipo es bastante más sencillo que en las anteriores ediciones, mayormente debido a la mejoría en la precisión y la respuesta que se traslada del mando a lo que efectivamente está sucediendo en pantalla, aunque todavía hay margen para aumentar la satisfacción y el realismo.

El stick derecho se utiliza para el dribbling Freestyle, permitiendo en teoría a los jugadores realizar movimientos como cambiar la pelota de mano, driblar a un jugador botando a ras de suelo como suele hacer Iverson, abrirse para buscar un metro en el que lanzar como suele ser habitual en Kobe o hacer un reverso tras un brusco cambio de dirección. El problema es que en ocasiones uno no tiene la sensación de un control total sobre los movimientos, ya que pueden salir en su momento o algo tarde y eso puede ser desesperante.

Uno de los mayores aciertos de nueva implementación consiste en la inclusión de las zonas fuertes (o calientes) para los jugadores franquicia. Los astros más importantes de cada equipo gozan de ciertas posiciones favoritas en las que su porcentaje de tiro aumenta significativamente, en las que se sienten más cómodos para anotar y de las que abusan en los momentos importantes; eso lo ha copiado perfectamente Electronic Arts, que además ha recreado a la perfección los pequeños detalles que los distingue a los cracks de los normales.

Hay montones de posibilidades distintas, incluso aquellas que son más bellas que efectivas. Por ejemplo, podemos quedarnos en posición de triple amenaza con nuestro alero o escolta, podemos hacer una parada en carrera con el ala-pívot para luego encarar el mate o incluso jugar en el poste bajo de espaldas al aro. Lo mismo en defensa, pudiendo pasar de defensas zonales presionantes o marcajes dobles hasta realizar una falta intencionada con solo pulsar un botón.

Existen distintos niveles de dificultad, pero el que realmente vale la pena es el modo superestrella. No solamente es el que perdona menos en cuanto al margen de error sino que es donde verdaderamente se vive el meollo de este deporte; el modo superestrella está disponible en todos los tipos de juego existentes, ya sea en el partido rápido, en el concurso de mates o en el de triples (meter 20 puntos en éste es ya todo un logro), en los torneos…

Es posible configurar todo tipo de detalles durante el juego, no solamente aspectos como la frecuencia en la que se pitan faltas por uso ilegal de las manos o por carga en ataque, sino también las estadísticas de los jugadores para construir nuestra propia liga NBA. Si nos adentramos en ellas descubrimos facetas que intervienen en cada deportista, como la probabilidad para lanzar desde una determinada zona y su efectividad hasta la capacidad para tomar las riendas del partido en un momento importante y que no le tiemble el pulso.

Todas esas sensaciones en la cancha se resumen asimismo en el Dynasty Mode, el tipo de juego en el que tomamos control de una franquicia con el objetivo de llevarla a las finales de la liga y ganarla. Aún siendo una evolución del año pasado, lo cierto es que la sensación de control que tenemos sobre el equipo es bastante amplia ya que el rango de decisiones que podemos tomar puede ser tan amplio y absorbente que solo lo limita nuestra paciencia o la cantidad de tiempo del que dispongamos.

Desde el contrato de entrenadores y ayudantes, personal asistente, ojeadores, escoger n qué tipo de entrenamiento enfocaremos la pretemporada, gestión de la plantilla para los traspasos, asignación de jugadores transferibles, contratación de nuevas incorporaciones, el draft, gestionar el itinerario y las lesiones de tu plantilla… Aunque muchas de esas cosas las podemos simular - y también los partidos - siempre tendremos capacidad de actuación ante un evento especial durante o fuera de la pista.

Lo bien o lo mal que gestionemos el equipo se traduce en una mayor o menor química de grupo que afecta directamente al resultado de los partidos, ya que cada uno de los integrantes tiene unas aspiraciones y necesidades que deben cuidarse. Traspasar a un jugador puede afectar negativamente el rendimiento de otros, aunque aspectos como las retiradas también pueden ser clave para mantener al grupo en buena sintonía. En este aspecto, sorprende que al empezar la cuarta temporada con los Lakers se nos jubilaran tantos jugadores que tuvimos que ir al mercado libre a fichar porque no podíamos empezar con menos de 8 integrantes.

Entre algunos de los añadidos extra destaca la posibilidad de realizar partidos entre jugadores que no provienen de ninguna plantilla actual (ni siquiera el All-Star) y enfrentarlos entre sí, así como la oportunidad de escoger a la selección española y volver a vapulear a los americanos demostrando que nuestra liga nada tiene que envidiar a la suya. También podemos crear una situación de partido específica para jugarla una y otra vez (un último minuto de infarto, una última jugada decisiva, una posesión imposible) o bien crear nuestro propio jugador y ficharlo para nuestro equipo.

El juego online necesita registro previo en la base de datos de Electronic Arts y en esta ocasión nos permite poder disputar ligas online como novedad, aparte de los clásicos partidos rápidos con hasta 4 integrantes. Existe un registro de partidos ganados y perdidos, las clasificaciones, distintas noticias que puedan surgir y un resumen exhaustivo de las estadísticas cortesía de la multinacional del entretenimiento ESPN, ahora totalmente integrada en el online de la versión de Xbox 360.

Presentación y extras
El juego llega en una caja tipo DVD y un escueto manual de 16 páginas en blanco y negro. En la versión de X360 hay 26 logros para un total de 1000 puntos.

LO MEJOR

  • El modo dinastía
  • La sensación a los mandos
  • Las zonas fuertes de cada jugador

LO PEOR

  • Los comentarios en inglés
  • Pocas novedades con respecto al año anterior
  • Transiciones algo bruscas

CONCLUSIÓN

Ha sido una sorpresa bastante agradable encontrarse con un buen juego de baloncesto bajo la licencia NBA Live tras los gatillazos de los dos años anteriores. Además, la edición en alta definición es esta vez netamente superior a la de su hermana pequeña y parece que poco a poco se retoma el rumbo hacia delante, aunque para eso haya sido necesario dar un paso atrás con respecto a la edición 07. Muy pocas novedades, mejoras en el motor de colisiones y en la selección de tiro así como el audio completamente en inglés penalizan un producto que sin embargo presenta los suficientes argumentos como para instalarse en el notable. - Las zonas fuertes de cada jugador- La sensación a los mandos- El modo dinastía-