Puzzle Quest: Challenge of the Warlords
Puzzle Quest: Challenge of the Warlords
Carátula de Puzzle Quest: Challenge of the Warlords

Puzzle Fussion

Pablo González Caith_Sith

Después del magnífico remake de Super Puzzle Fighter II Turbo, el Xbox Live Arcade acoge ahora al que se trata sin duda del mejor puzzle disponible en la consola. Mezcla de RPG y título de habilidad, Puzzle Quest se destaca en un cóctel a priori extraño pero, en la práctica, realmente solvente. ¿Estás listo para experimentar?

Ha pasado poco más de un mes desde que Super Puzzle Fighter II Turbo HD Remix llegó al Xbox Live Arcade, una espectacular conversión del título original de recreativas con las mejoras justas para convertirlo en un imprescindible para todos los amantes del género, siendo la más importante su modo Online. Ayer miércoles 10, la misma plataforma recibió uno de los mejores puzzles de los últimos años casi por sorpresa, sin anuncio a bombo y platillo, pero capaz de plantarle cara a los luchadores de Capcom sin ningún tipo de miedo.

Desarrollado por D3 Publisher y adaptado a Xbox 360 por Infinite Interactive, Puzzle Quest: Challenge of the Warlords es una auténtica joya, un diamante en bruto dispuesto a ser explotado hasta el extremo. Tras su discreto paso por PlayStation Portable y Nintendo DS, ahora está dispuesto a dejar huella gracias a las múltiples novedades que atesora un título ya de por si casi redondo.

Mezclando géneros
Para los que no conozcan la mecánica del juego, una buena forma de resumirla sería coger el clásico Diamantes y fusionarlo con un título de rol. Esta es la idea base, muy absurda o extraña, pero en la práctica no sólo eficiente, sino brillante. El desarrollo del juego es el de un RPG genérico: nada más empezar se nos permite crear un personaje entre cuatro clases (Druida, Guerrero, Paladín o Mago), seleccionar una imagen que lo representará y ponerle un nombre.

Hecho esto, pasamos al mapamundi, un 'overworld' en la línea de los de Super Mario World o Final Fantasy Tactics, donde sólo vemos iconos que representan las ciudades y varios caminos prefijados que las enlazan. Así viajamos automáticamente de un lugar a otro, obteniendo misiones que nos abrirán las puertas a otras más avanzadas, etcétera. Nuestro personaje, como en un título del género, sube de nivel a medida gana 'combates' contra los múltiples enemigos que encontraremos.

Del mismo modo, puede equiparse armas, accesorios y armaduras, mejorar sus habilidades con puntos destinados a tal efecto, potenciando así sus técnicas para que sean más efectivas en los enfrentamientos. Estos últimos son el elemento distintivo del juego y el que lo alza a un privilegiado puesto dentro del catálogo de la consola y, además, lo convierte instantáneamente en un clásico reciente del género.

Es en las batallas donde se aplica la jugabilidad del puzzle Diamantes: tenemos un tablero lleno de fichas de colores y tendremos que hacer filas de tres -o más- del mismo, para así romperlas. Primera diferencia: tras romper tres piezas, no irán a parar al enemigo en forma de 'basura' (como en Puzzle Fighter), sino que se convertirán en puntos de maná que podremos utilizar para lanzar conjuros. Todas las fichas de colores nos proporcionan este maná, que se divide en varias categorías (rojo, verde, azul, amarillo).

Además de éstas, hay piezas especiales como las que tienen forma de pergamino, otras similares a una bolsa de dinero -obviamente, juntando tres obtendremos dicha cantidad de monedas-, etcétera. Ninguna de estas fichas anteriores hace daño al rival: eso se reserva para las fichas de Calavera. Juntando al menos tres, dañaremos al rival y perderá una porción de su barra de vitalidad.

Dentro de los combates hay cosas dignas de ser mencionadas, por ejemplo, el simple interfaz del que hacen gala. A la derecha e izquierda de la pantalla puede verse la barra de estatus de los personajes, con el maná, vitalidad, el artwork que representa su rostro, o sus habilidades aprendidas. Estas últimas se activan tan fácil como presionar el botón R1/L1, y seleccionándolas posteriormente con A, siempre y cuando tengamos suficientes recursos/mana: defensa, ataques ofensivos, robo de elementos al enemigo… la cantidad disponible de técnicas es abrumadora.

Y no se limita únicamente a esto. Como todo puzzle de este estilo, no faltan las cadenas y combos, las fichas explosivas, y todos esos elementos que dan un poco de color al género. Un elemento a destacar en las partidas básicas es que no hay contador de tiempo, por lo que se permite al jugador pensar la acción detenidamente, como en una buena partida de ajedrez. Y será mejor pensarlo si no queremos perder, ya que sólo podemos mover una vez y, si fallamos, seremos penalizados. Sobra decir que, como en los RPGs, las 'batallas' son por turnos: primero uno, luego otro, etc.

Profundizando
Por si todo esto fuese poco, Puzzle Quest no se queda únicamente en la superficie y añade elementos como la posibilidad de conquistar territorios, formar nuestra pequeña fortaleza, aprender hechizos mediante técnicas avanzadas, obtener monturas, acceder a misiones secundarias para 'MVP', etcétera. Varias de las opciones de la 'ciudadela' requieren superar puzzles de forma diferente, variando la mecánica base. Por ejemplo, para aprender un hechizo, tendremos que eliminar todas las piezas de la pantalla en unos pocos movimientos, mientras que para subir de nivel una montura, se limita el tiempo a pocos segundos por turno.

La curva de dificultad del juego es realmente buena, estando todo medido perfectamente, ofreciendo partidas rápidas a los jugadores novatos y una cantidad de opciones realmente apabullante a los más avanzados. Del mismo modo, para quienes sólo quieran partidas cortas, existe el modo de juego 'Partida rápida', que permite incluso elegir el adversario y darle una buena paliza sin necesidad de seguir el desarrollo RPG, del cual previamente hemos obviado que incluye incluso cuadros de diálogo, como es habitual.

La estrella del juego, además del modo principal, es el Modo Online. Por suerte funciona a las mil maravillas, sin ralentizaciones, ni tirones, ni nada que entorpezca el juego. Aquí, al jugarse con el tema de que cada usuario puede usar un guerrero, druida, etc, se da lugar al clásico 'piedra-papel-tijera': un guerrero de nivel 5 podrá ganar a un mago de nivel 15 sin problema, ya que la vida del primero y su potencia de ataque es tres veces superior a la del hechicero, por poner un simple ejemplo.

Apartados técnicos
Gráficamente es un juego muy sencillote, haciendo uso de entornos 2D, fondos simples, artworks en alta definición para decorar los cuadros de diálogo, y poca cosa más. El diseño de personajes es bastante arquetípico y los efectos de luz o elementos 3D de las animaciones de las piezas no son ninguna proeza. ¿Pero para qué harían falta? Funciona tal cual está, sin necesidad de mayores alardes.

Donde si puede presumir, hasta el punto de casi ser una baza indispensable, es en su apartado sonoro. Los efectos y demás son simples, sí, pero la BSO es, en una palabra, sublime. Temas orquestados, algunos de ellos con coros, que ambientan las batallas y le dan una epicidad que ciertamente se contagia al jugador. Realmente es tan, tan buena -en la línea de BSOs de Hans Zimmer, por ejemplo-, que da pena que se aproveche en un puzzle en lugar de en una aventura de mayor envergadura. Por cierto, el juego se encuentra completamente traducido al castellano -las versiones PSP y DS estaban en inglés-, lo cual teniendo tantos diálogos y una jugabilidad tan completa, es un auténtico regalo.

LO MEJOR

  • El modo Online, realmente un añadido de lujo.
  • El modo principal, pese a tener un argumento simplón.
  • Jugablemente sólido, inusualmente completo.
  • La impresionante y fantástica banda sonora
  • Traducido al castellano.
  • Una fusión de géneros digna de todos los halagos: mitad puzzle, mitad RPG.

LO PEOR

  • Cuesta 1200 Microsoft Points, lo que echará para atrás a más de uno. Allá ellos.
  • 360/puzzle
  • challenge
  • of
  • quest
  • the
  • warlords/darwin

CONCLUSIÓN

Podrían decirse muchísimas cosas más sobre Puzzle Quest: Challenge of the Warlords, pero es mejor descubrirlas mientras se juega. Puede que contándolo no parezca nada del otro mundo, o que incluso suene complicado… en ese caso, id al bazar, descargaos la demo y saldéis de dudas. Lo que está claro es que estamos ante uno de los mejores juegos del Xbox Live Arcade, junto a Castlevania Symphony of the Night, Prince of Persia Classic, Small Arms o Super Puzzle Fighter, este último complemento perfecto a PZ: mientras que el de Capcom es más para partidas cortas, PQ es para pensar los movimientos antes de atacar; en dicho de otra forma, mientras Puzzle Fighter es Marvel vs. Capcom, Puzzle Quest es Street Fighter III. No recomendado: obligado.- El modo principal, pese a tener un argumento simplón.- Jugablemente sólido, inusualmente completo.- Una fusión de géneros digna de todos los halagos: mitad puzzle, mitad RPG.- Traducido al castellano.- El modo Online, realmente un añadido de lujo.- La impresionante y fantástica banda sonora