Project Gotham Racing 4
Project Gotham Racing 4
Carátula de Project Gotham Racing 4

Conduce con estilo

Ramón Méndez

Bizarre Creations ha conseguido superarse a sí misma llevando su propia saga de conducción a un nivel impresionante. Intensidad jugable, elaborados cambios climáticos y un elevado número de coches y motos componen esta pequeña joya del género.

Bizarre Creations firma su último titulo bajo el sello de Microsoft. Al igual que pasó con el final de su relación con Sega, la compañía británica perderá los derechos sobre el nombre, por lo que Project Gotham Racing pasará a engrosar la lista, junto a Metropolis Street Racer, de juegos que han quedado en el pasado de Bizarre con exquisitos resultados.

Aunque la saga PGR seguirá, o así lo ha anunciado Microsoft, tras la marcha de la desarrolladora británica a Activision, ante la incertidumbre de la evolución de la misma no podemos sino reconocer que ha sido una gran pérdida para los de Redmond, ya que la última entrega realizada por Bizarre es una pequeña joya lúdica que rebosa calidad por todos sus poros.

Conduce con estilo

PGR4 mantiene la esencia de todos sus predecesores, a la par que consigue situarse junto con MSR y PGR2 entre los más destacables de la saga. De hecho, las sensaciones que produce el juego en todo momento evocan ambos títulos, más que a la reciente tercera entrega, también para Xbox 360, aderezadas además con un buen número de mejoras y añadidos más que atractivos.

Antes siquiera de empezar a jugar, nada más cargar un perfil de usuario, tocará personalizar a nuestro corredor. Se trata de un editor sencillo, que se reduce a unas pocas opciones del tipo de determinar el diseño y los colores que lucirá nuestro traje, así como el tipo de casco y los colores del mismo. Pequeños detalles para darle un toque propio a cada corredor.

Lo primero que destaca es que la jugabilidad ha sido totalmente reescrita, ofreciendo una alternativa más adecuada que la de PGR3, en donde los vehículos pecaban de resultar demasiado exigentes a la hora de las curvas. Aquí nos encontramos con características propias para cada vehículo, que se nos indican mediante distintos parámetros: aceleración, frenada, velocidad máxima, agarre y derrape.

A la hora de conducir, dichos parámetros actuarán de forma determinante en lo que respecta a la respuesta de nuestro vehículo. No será lo mismo tomar una curva cerrada con un Lancia Delta Integrale que con un Ferrari, por irnos a los extremos; donde uno es extremadamente cauto en su control, el otro requiere bastante más dominio para conseguir que responda como queremos. Como en la vida real.

Es en esta gran diferencia en el control de los vehículos donde reside uno de los principales atractivos del juego. Cada vez que cambiamos de clase toca volver a experimentar con nuevos coches y motos, así como al comprar nuevos miembros para nuestro garaje nos tentará el experimentar con las adquisiciones en busca de un vehículo que mejore las prestaciones de nuestros habituales hasta ese momento.

La exquisita combinación de un número realmente importante de vehículos (que abarcan numerosas marcas reales, como Ford, Subaru, Lancia, Mercedes, Ferrari, BMW o Suzuki entre muchas otras) con las marcadas diferencias entre cada uno de ellos se convierte en uno de los acercamientos más realistas y agradecidos al género de la velocidad, consiguiendo que conducir en PGR4 sea una experiencia muy cercana a la realidad, marcando todavía más lo alcanzado en las entregas anteriores, pero sin perder su estilo arcade.

Modos de juego

Nos hemos centrado hasta ahora en la atractiva representación de los vehículos, pero no podemos pasar por alto la variedad de modos de juego. En primer lugar contamos con el clásico sistema de capítulos: diez episodios distintos con seis pruebas específicas cada uno que debemos superar para poder seguir avanzando por ellos, así como para hacernos con la golosa recompensa de kudos.

La principal novedad aquí radica en que los capítulos son dobles; es decir, las pruebas siempre son las mismas, pero podremos conseguir la medalla con la cual se recompensa el superarlas tanto con coche como con moto. Aunque no será obligatorio superarlo con un medio que no sea de nuestro agrado, sí que resultará interesante para aumentar la longevidad del título, además de que así conseguiremos un mayor número de kudos.

El otro gran modo para un jugador es en el que disfrutaremos de una carrera profesional. Siguiendo un calendario de eventos, iremos avanzando en el tiempo y pudiendo disfrutar de varios torneos que se disputarán en fechas determinadas. Según nuestra actuación en cada pequeño campeonato conseguiremos puntos que nos permitirán subir en un ranking.

Nuestro objetivo, claro está, será alcanzar el primer puesto, y para ello iremos subiendo nuestra categoría según trepemos por la tabla clasificatoria (por ejemplo, profesional, virtuoso, maestro, etc). Esto nos abre las puertas a torneos más exigentes pero con mayor recompensa de puntos, así como a vehículos más potentes y caros.

En determinados momentos llegará un día en el que se nos ofrecerá una prueba, más o menos exigente, que al superarla nos permitirá añadir a nuestra colección el vehículo con el que se afronta. Será el modo de conseguir, por ejemplo, el estupendo Subaru Impreza o el silencioso y potente coche eléctrico de Ferrari. La variedad no faltará, y el reto por llegar a liderar la clasificación será constante.

La variedad de retos en los torneos es importante. Por ejemplo, los desafíos de conos ya no contarán por kudos, sino por tiempo; tirar un cono supone una penalización de tres segundos, algo determinante para los tiempos apremiantes que se pueden llegar a pedir para conseguir la victoria. También nos encontramos con el Exterminador, una prueba en la que, cada 30 segundos, el que vaya en último lugar en ese momento será eliminado.

Por supuesto, también habrá las clásicas carreras urbanas con hasta siete vehículos rivales, vueltas rápidas, enfrentamientos uno contra uno, o retos de kudos que no se medirán por el número total de los mismos, sino por estrellas (las cuales se obtienen sumando combos de kudos). La variedad es muy elevada y nunca sabes lo que te vas a encontrar, por lo que es difícil que llegue a aburrir en este aspecto. Además, en el modo carrera, si se pierde el jugador puede caerse puestos en la clasificación, pero no se evitará el avance hacia el siguiente evento.

Multijugador

Como no podía ser menos, el juego incluye la posibilidad de disfrutar enfrentamientos contra otros usuarios, tanto en una misma consola como mediante interconexión como a través de Xbox Live. La opción menos atractiva tal vez sea en una misma consola, ya que se pierde bastante campo de visión del circuito, sobre todo con las barras de tiempos que invaden las pantallas, pero aún así sigue siendo diversión pura.

En este modo se permite elegir entre Carrera Urbana y Exterminador, con hasta ocho coches en carrera, y con la posibilidad de elegir todos los parámetros de la carrera que queramos, sea el número de competidores, de vueltas, la ciudad, el circuito o incluso el clima que queremos. Eso sí, si hay varios jugadores en una consola, se bloquea el modo para un jugador.

Por su parte, en el juego online la gama de opciones es mucho más amplia. Aparte de la posibilidad de crear un grupo nuevo de juego o emplear uno ya existente, nos encontramos con partida igualada, crear partida personalizada o encontrar una. En los submenús se cuenta con una partida rápida, eventos y campeonatos para un jugador o por equipos y simulación (que exige el uso de la transmisión manual). Un importante número de opciones que explota la jugabilidad y se mueve con lag 0 de forma exquisita.

El clima

Una de las grandes novedades de PGR4 la encontramos en la inclusión de marcados cambios en el clima que afectan sobremanera a circuitos y al comportamiento de los vehículos. La variedad de condiciones meteorológicas es importante, variando entre soleado, lluvia ligera, tormenta, nieve, poco nublado, muy nublado, etc. En el modo carrera se tiene muy en cuenta la ciudad a la hora de determinar el clima.

Con tormenta se pueden ver numerosas gotas de lluvia invadiendo la pantalla (o el parabrisas, desde la vista interior), y los charcos poblarán el circuito, mientras destellos puntuales en forma de rayos indicarán que tal vez no nos encontremos en las mejores condiciones para disputar una carrera. La nieve, por ejemplo, dejará heladas marcas en la carretera, y el vehículo se irá congelando a medida que avance la competición.

Por su parte, la niebla, típico recurso de los primeros juegos tridimensionales para ocultar la formación del escenario a lo lejos, ahora se convierte en un lujo que aumenta la dificultad a la hora de ver la siguiente curva o de saber afrontar el tramo de carretera que se encuentra más adelante, debiendo guiarnos por el mapa y por las luces que brillan entre la blanca capa.

Todo esto afecta en la carrera, ya que con el suelo mojado el vehículo derrapa más que en condiciones normales, con hielo se desliza y se puede perder el control, etc. Aunque no se hayan incluido intervalos día/noche en tiempo real, sí que se podrá correr con luz y con escenarios iluminados por el neón alternativamente, por lo que no se ha privado de nada a PGR4.

Apartado técnico

Gráficamente se basa en los estandartes de PGR3, pero los lleva un poco más allá. Partiendo de una exquisita y excelente representación de vehículos y ciudades (Las Vegas, Londres, Nurburgring, Shangai, San Petersburgo, Nueva York, Macao, Québec, Tokio y el circuito Michelín, con público vivo en los laterales de los circuitos), lo cual supone un auténtico deleite visual por su realismo, se han incluido perfectamente los añadidos de clima en primera instancia, con sus efectos muy visibles en todo momento (charcos, carreteras heladas, luces de neón reflejando en el coche en Las Vegas, ausencia de público, etc).

Los vehículos pueden sufrir daños, algo que queda patente en los arañazos laterales, en las lunas rotas, focos que no alumbran o retrovisores que se han quedado por el camino, por poner algunos ejemplos. Aunque no se puede llegar a destrozar del todo el vehículo y siempre podremos seguir corriendo, sí que podemos llegar a dejarlo en condiciones bastante precarias.

Jugar desde la vista interior es sentarse delante de nuestro coche para ir al trabajo. Se calculan las distancias igual, hay que girar la cabeza (con el analógico derecho) para controlar los espejos retrovisores, la lluvia provoca el uso de los limpiaparabrisas, los desperfectos serán más visibles al quedarnos sin espejos o con una rotura de la luna delantera que nos dificulte la visión...

Todas y cada una de las cámaras disponibles (un total de cinco) tienen sus pros y sus contras, pero todas resultan espectaculares en cierta medida. Destaca por ejemplo la cámara exterior, que en las curvas más cerradas se tuerce y se mueve acorde con el movimiento del vehículo, ofreciendo una sensación cinematográfica muy atractiva que ayuda a sumergirse más en la carrera.

PGR4 corre a 30 frames por segundo, tal vez no los 60 deseables, pero es algo hasta cierto punto lógico debido al gran número de elementos que mueve en pantalla en todo momento. Aún así, dicha tasa se mantiene estable en todo momento, sin observarse caídas de la misma, y manteniendo una extraordinaria sensación de velocidad en pantalla.

En cuanto a su apartado sonoro, el tema principal del juego es una nueva virguería de The Prodigy, que nos acompañará durante los menús y que supone un elemento atractivo del título. La banda sonora cuenta con varios estilos y canciones, como suele ser habitual, pero la gran virtud es la de poder crear nuestra propia lista de reproducción mediante canciones en Mp3.

Los efectos de sonido son excelentes, teniendo muy en cuenta lo que ocure en pantalla a cada situación. Golpes fuertes que destrozan el vehículo, sonidos de ruptura de cristales y, cómo no, los motores de cada vehículo, que tienen pequeños matices diferenciadores. Es curioso el silencio del coche eléctrico ante la gran variedad de intentos acelerones.

En cuanto a la jugabilidad, poco más que añadir a todo lo que ya hemos venido diciendo hasta este punto. Es un juego tremendamente divertido, cuya exquisita representación de la conducción nos permite disfrutar de un control excelente para todos los vehículos. Las motos resultan algo más complejas de manejar que los coches, aunque influye mucho también la práctica, y será posible caerse de la misma al chocar o al ser arrollados. Además, intentaremos siempre conseguir más kudos para poder comprar nuevos elementos en la Tienda.


SEGUNDA OPINIÓN
Por:
Juan Porteiro Rives

Siempre he sido fan de la saga de Bizarre Creations, desde el gran MSR y los juegos de la saga PGR, auténticos continuadores del juego de Dreamcast. PGR4 es, sin duda, un gran juego que mantiene una línea continuista con el anterior, ejemplo perfecto en su día de la potencia de las nuevas máquinas next-gen, que nos dejó a todos con la boca abierta por la diversión arcade que ofrecía, pasando por la cantidad de vehículos y la calidad de los escenarios.

PGR4 mantiene el sello arcade intacto de la serie, aunque hay detalles que deberían, a estas alturas, estar mejorados y no dejar, simplemente, que otros nuevos apartados justifiquen que no se optimice más el resultado final. Un juego de carreras next-gen debería ir, por ley, a 60 fps. Podría ser el caso que la cantidad de vehículos en pantalla no hiciese viable para el engine gráfico mostrarlos con un framerate estable, pero no es el caso porque PGR4 muestra, como mucho, 8 vehículos simultáneos, tarea que a día de hoy no lo hace destacable.

Lo que sí tenemos que reseñar es la perfecta implementación de las diferentes condiciones climatológicas que podremos ver en las carreras, cada una con sus condicionantes para la jugabilidad y el control de los vehículos que responden, eso sí, de forma totalmente distinta unos de otros, dándole al juego más profundidad y durabilidad si queremos sacarle el partido a todos y cada uno de ellos. Las motos son un añadido que no terminan de convencerme, ya que la saga (cuento también al gran MSR) no había cambiado hasta ahora, y realmente en mi opinión no debería unir esos dos sectores de la conducción en uno.

Graficamente es más pulido en casi todo, los escenarios tienen más detalle, el público parece más vivo y en mayor número, y los coches mantienen un nivel similar al anterior título. Las animaciones de los pilotos de las motos están bastante bien, casi diría que a un nivel superior a los juegos específicos de esta modalidad como puede ser MotoGP. Sin embargo tengo que añadir que los jugadores que entiendan la presencia de las motos como un añadido positivo deberían darle un mayor valor a este juego con respecto a otros del mismo género.

En cuanto a modos de juego, se ha mejorado y diseñado una curva de dificultad de buen nivel, y los modos on-line serán la perdición para los que gusten de las carreras con amigos mientras se ríen de ellos en su cara vía headset. PGR4 es un juegazo, con defectos, pero un título muy a tener en cuenta. PGR3 tiene ya un digno sucesor, aunque el tiempo pasado entre uno y otro me parezca demasiado para las pocas novedades técnicas y lúdicas incluidas. Un título de 9 sin lugar a dudas.

LO MEJOR

  • Diversión pura y directa, a la par que exigente por momentos
  • El modo Carrera Profesional, justo lo que necesitaba la saga
  • El nuevo tema exclusivo de The Prodigy
  • Elevado número de vehículos, pruebas y circuitos
  • Gráficamente más realista que nunca
  • La jugabilidad, reescrita desde cero para mejor
  • Los cambios de clima y cómo afectan a la carrera
  • Variedad en el multijugador

LO PEOR

  • La pantalla partida en el multijugador con una consola
  • La tasa de frames por segundo podía ser más elevada
  • Que no se incluyan más coches en las carreras

CONCLUSIÓN

[image|nid=1264852|align=right|width=150|height=100] Project Gotham Racing 4 (Xbox 360)PGR4 mejora lo visto en la tercera entrega en todos y cada uno de sus aspectos. Una jugabilidad reescrita por completo, el elevado número de vehículos (motos y coches), diez ciudades, elementos climáticos que afectan a las carreras, realismo total en todos sus apartados, cuidado aspecto visual, variados y duraderos modos de juego para uno y varios jugadores... Estamos ante el nuevo rey de la velocidad en la nueva generación; un título por el que no muchos juegos podrán luchar. [image|nid=1263296|align=center|preset=inline] - Gráficamente más realista que nunca- La jugabilidad, reescrita desde cero para mejor- Elevado número de vehículos, pruebas y circuitos- El modo Carrera Profesional, justo lo que necesitaba la saga- Variedad en el multijugador- Los cambios de clima y cómo afectan a la carrera- El nuevo tema exclusivo de The Prodigy- Diversión pura y directa, a la par que exigente por momentos

9.5

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.