Crazy Taxi: La Guerra de los Taxímetros
Crazy Taxi: La Guerra de los Taxímetros
  • Plataforma PSP 6
  • Género Conducción, Arcade
  • Lanzamiento
  • Desarrollador SEGA
  • +12
Carátula de Crazy Taxi: La Guerra de los Taxímetros
  • 6

    Meristation

Taxistas de otra época

Salva Fernàndez salbaFR

Crazy Taxi llega a nuestras PSP dispuesto a convertirse en uno de los arcades más locos y divertidos de la portátil. Las dos primeras entregas que mejores críticas recibieron en su momento se unen en un UMD en el que destaca el multijugador y la jugabilidad pura de esta famosa saga.

Crazy Taxi fue un proyecto de recreativa que supuso un gran impacto en el mundo de los videojuegos. Sega trasladó ese éxito a su ya difunta Dreamcast, en la que aparecieron dos entregas de este arcade puro en el que nuestra misión consiste en llevar a nuestros clientes al lugar deseado en el menor tiempo posible. Siete años más tarde y un montón de versiones después para todo tipo de consolas, Crazy Taxi: Fare Wars aterriza en PSP con lo mismo que utilizó para triunfar, por lo menos, en sus dos primeras entregas en la última consola de Sega. Un port lleno de las virtudes del nombre que utiliza pero que, con varios defectos, algunos a causa del mal envejecer, hacen de la Guerra de los Taxímetros "más de lo mismo".

El juego de Sega es un arcade con todas las letras. Un juego directo y sencillo pensado para recreativa y que, por lo tanto, encaja a la perfección con la condición de portátil de PSP. Con un control en el que el botón de frenar está más por obligación que por otra cosa, y con un vehículo indestructible ante cualquier obstáculo que nos encontremos, Fare Wars transmite velocidad, dinamismo e inmediatez a la hora de ir al grano: jugar.

Son pocos los que a estas alturas de la película no conozcan el desarrollo de Crazy Taxi. Al mando de un taxista alocado debemos recoger a todo tipo de personas para llevarlas a su lugar de destino lo más rápido y espectacular posible. De esta manera, dando saltos por encima de los demás vehículos, conduciendo en contra dirección, derrapando o intentando superar las leyes de la gravedad, nuestro taxi, a prueba de bombas, hará estragos en un gran mapeado lleno de transeúntes, coches, camiones, trenes y edificios. Esta es la esencia de Crazy Taxi: Fare Wars, que trae a la pequeña de Sony dos juegos en uno: las dos primeras entregas directamente de la recreativa a PSP. Esto significa gozar de dos grandes mapeados, uno por cada juego (y en Crazy Taxi 2 podemos escoger otro escenario más pequeño), distintos minijuegos que, en esencia, siguen la misma estela que la base del juego -llegar a tiempo a los sitios indicados- y, como principal novedad, el poder disputar partidas multijugador por el sistema ad-hoc, lo que le da más vida al juego.

 Gráficos

La versión para PSP de Crazy Taxi parece ser un port píxel-perfect de sus homólogos de Dreamcast. Gráficamente el juego luce a primera vista demasiado sencillo: falto de carga poligonal y con unas texturas planas y simples. A pesar de esto, a la velocidad que va el juego y el tipo de género al que pertenece, en primera instancia puede parecer suficiente. Pero la realidad es bien distinta. El Pop up no sólo está presente en casi todos los vehículos que estén a media distancia, sino que también lo hay en algunas curvas y cambio de rasante, de manera que puede afectar a la jugabilidad. No será ni una ni dos las veces que el usuario perderá tiempo en hacer una maniobra para corregir un camino en el que, de golpe y porrazo, aparece un edificio.

Y es que si esquivar vehículos en contra dirección ya es suficientemente entretenido -arriesgarse vale dinero- salir entero de un edificio que se cruza en tu camino complica más las cosas. Este fallo, al menos en la versión review del juego, no viene solo. Las texturas fantasmas también hacen acto de presencia para darle más emoción, por decirlo de alguna manera, a nuestro periplo por las calles de la ciudad. Texturas negras al fondo que se convierten, de golpe, en bonitos campos de césped y bancos de madera; carreteras que dejan de serlo para transformarse en circuitos celestiales -en los que los vehículos circulan por encima de nubes y el cielo azul- acaban por molestar, y bastante, cuando en partidas de tres minutos estas texturas fallan más de una o dos veces. Incomprensible. El juego es veloz y la tasa de frames se mantiene estable la mayor parte del tiempo, aunque en algún momento puntual hay algún tirón.
 
Sonido

La música es ideal para el ritmo frenético que conlleva Crazy Taxi. El Rock más cañero, aun ser acertado, puede cambiarse por la música que nosotros deseemos. De esta manera, en el menú de opciones podremos elegir nuestra música guardada en la memory stick para que nos acompañe en nuestro viaje. Eso sí, sólo estará disponible en el momento de jugar la partida, ya que cuando esta acabe o cuando estemos por los menús la música será otra vez la del juego.


 

El sonido FX no es nada del otro mundo. Algunos gritos, el derrapar de las ruedas y los choques con edificios o coches cumplen sin más su función. Destacar que el motor del taxi es monótono y no mejora a mayor velocidad a no ser que se utilice el turbo, con el que por un momento parece que deja de ir al ralentí. Las voces, todas en inglés -con subtítulos al castellano- son sencillas y no aportan mucho, aparte de las típicas frases que ya acompañaban las versiones originales de la recreativa y el constante "Taxi! Taxi!" que no parará de escucharse hasta que encuentres algún cliente.
 
Jugabilidad

El motor central del juego y el motivo principal por el que este juego puede interesar, o por el contrario, acabar de enterrar sus opciones de compra. Crazy Taxi: Fare Wars es un UMD que trae consigo dos arcades brutales como son las dos primeras entregas de esta saga. El juego es sencillo y adictivo, ideal para partidas cortas. Con el stick o la cruceta controlamos la dirección del vehículo. Los gatillos sirven para acelerar y para frenar (R y L respectivamente) y con los botones X y redonda cambiaremos a marcha atrás y adelante. En Crazy Taxi 2, además, podremos utilizar el triángulo para dar un Crazy Hop -salto- con el que pasar por encima de obstáculos y vehículos para ganar más pasta.

Y es que el sistema de juego es totalmente de recreativa: Ir llevando pasajeros a su destino de la mejor manera posible, haciendo piruetas, saltando, derrapando, y con el menor tiempo posible para ganar más dinero y tener más tiempo antes que termine la partida. Cuando está acaba, inscribiremos nuestro nombre en el ránking según el dinero conseguido y se acabó. También está la opción de jugar, en lugar de empezar con X tiempo e ir ampliándolo a medida que hacemos encargos, hacer con un tiempo predeterminado, 3, 5 o 10 minutos, el mayor número de viajes.
 

Este sistema de juego es rápido y permite disputar pequeñas partidas para mejorar nuestros récords, algo que a priori parece un acierto para una consola portátil. Pero lo cierto es que el juego puede hacerse monótono cuando se ha investigado palmo a palmo toda la ciudad. Aun así, el aumento de dificultad de tiempo o la densidad de tráfico pueden darle un poco más de vida al juego, aunque tampoco es, una vez pillado el truco, un reto conseguir buenas puntuaciones con niveles de dificultad mucho más exigentes que el predeterminado. Otro añadido es la variedad de taxistas a elegir, aunque estos no ofrecen nada reseñable aparte de unas vestimentas curiosas.


 

Por eso, la inclusión de los minijuegos es otra salida más para la -corta- vida del juego. Los retos planteados consisten básicamente en lo mismo que el modo original: llegar a un punto determinado antes de que se agote el tiempo. A pesar de esto, algunos son entretenidos y divertidos de repetir. En definitiva, la Guerra de los Taxímetros ofrece más de lo mismo: un arcade rápido, directo y con un sistema muy sencillo que engancha, aunque se trata de un juego que exprimido a fondo puede acabar cogiendo polvo, si no es por el multijugador, en la estantería. Destacar los menús, simples, y los tiempos de carga, que desde que escojes uno de los dos juegos hasta que entras en su respectivo menú pasa más de medio minuto.
 

LO MEJOR

  • Arcade divertido y sencillo desde la primera partida.
  • Opciones multijugador.
  • Poder escoger nuestra música para jugar.

LO PEOR

  • El juego se hace monótono al poco tiempo.
  • Escasas novedades respecto a los originales de hace siete años.
  • Gráficamente desfasado y con errores.

CONCLUSIÓN

[image|nid=1362805|align=right|width=150|height=85] Crazy Taxi: Fare Wars (Sony PSP)Crazy Taxi: Fare Wars ofrece básicamente lo mismo que ofrecieron en su momento Crazy Taxi y Crazy Taxi 2. Teniendo en cuenta que de la primera entrega hasta ahora han pasado siete años, lo que ofrece este port de PSP sabe a poco. El juego es adictivo y entretenido como lo fue en su día, aunque en pleno 2007 y después de ver de lo que es capaz la portátil de Sony, técnicamente hay errores que no deberían estar presentes. Sin ningún tipo de dudas, el sistema Crazy Taxi está actualmente exprimido al máximo, y bien haría Sega de replantearse con novedades jugables importantes, ya que el impacto del año 2000 se queda en un juego justito para los tiempos que corren y su desarrollo acaba por hacerse monótono a las pocas horas de juego. Una opción interesante para los que, aunque suene raro, no hayan probado nunca Crazy Taxi pero poco suculenta para los que disfrutaron en su momento de alguna de las versiones que Sega hizo para casi todas las consolas.La Guerra de los Taxímetros cumple como arcade para PSP, pero queda demasiado lejos del éxito que un día esta franquícia llegó a tener. - Arcade divertido y sencillo desde la primera partida.- Poder escoger nuestra música para jugar.- Opciones multijugador.

6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.