El espectáculo no ha terminado

La Games Convention ha finalizado, dejando una reflexión sobre su futuro y su coexistencia con un E3 necesitado de una reinvención. Pero no queda mucho tiempo para meditar, el TGS está a la vuelta de la esquina.

La feria de Alemania ha pasado, con los ecos del E3 todavía resonando y con una industria que vive momentos comercialmente fantásticos si se atiende a las cifras que muestra el Grupo NPD, que sigue mes a mes las ventas de videojuegos en Estados Unidos, hoy por hoy el principal mercado de este sector. La feria alemana no ha destacado por ser especialmente apasionante en cuanto a noticias, especialmente dado el poco interés mostrado por Sony, Microsoft o Nintendo de repetir las macro conferencias que suelen celebrar en el E3 y en las que se concentran muchos de los grandes anuncios del año.

Este hecho demuestra que no es factible celebrar un E3 en Julio y una Games Convention en Agosto, las distribuidoras deberían presionar para cambiar esto, ya que no tiene mucho sentido volver a convocar a la prensa para presentar más de lo mismo con contadas novedades, que además podrían haberse revelado si grandes problemas en el E3. Ha habido algunas novedades de peso como Mafia 2 o Bordelands y una nueva oportunidad para probar algunos títulos esperados, pero nada que se distinga especialmente de lo mostrado hace poco más de un mes.

Es un calendario que no tiene sentido y sería bueno que ambas ferias existieran y se coordinaran mejor. Primero es necesario que el E3 vuelva a ser una feria de prestigio, ya que es obvio que aunque las compañías se quejen de los costes también están acostumbradas a aprovechar el mes de Mayo para hacer anuncios y presentar catálogos. No hace falta volver al coloso en el que se convirtió la feria en el Convention Center, pero un sector tan pujante como el de los videojuegos merece mucho más que un triste Barker Hangar y desde luego necesita una fecha más acorde como Mayo o Abril.

Por otra parte, la Games Convention ha crecido y ha dejado pequeña a Leipzig, la feria necesita una ciudad con mejores infraestructuras. Los rumores sobre el traslado a Frankfurt para el año que viene serían muy bienvenidos, junto a una mayor distancia en el tiempo con respecto al E3 para que no haya sensación de deja vu. Unos ajustes en esta dirección terminarían de impulsar este evento como la contrapartida europea del E3, algo que se echa de menos desde que el ECTS cayera en desgracia.

Pero el espectáculo todavía no ha terminado: el Tokyo Game Show está a la vuelta de la esquina, una feria tradicionalmente dominada a placer por Sony pero que ahora tiene como escenario de fondo un mercado que ha abrazo compulsivamente a Wii y DS. Las compañías japonesas no se han mostrado muy activas en las dos conferencias occidentales -con algunas excepciones como Konami- y por tanto hay una gran expectación entorno al TGS de este año ya que hay muchos proyectos japoneses que permanecen entre bambalinas o simplemente no se han presentado. La industria japonesa parece contenida y atrapada entre el fuego cruzado de apostar por lo que ha sido lo seguro hasta ahora, las plataformas Sony, o seguir la corriente de un mercado liderado por la compañía de Kyoto.

Hay muchas incógnitas sobre lo que se mostrará en el Makuhari Messe este año y ahí reside la clave de su interés. La Games Convention ha sido bastante predecible, pero el TGS no lo será y además se presenta previamente a lo que se esperan que sean unos meses de infarto, con Sony y Nintendo poniendo toda la carne en el asador, una para no perder comba, la otra para consolidar su dominio. Microsoft también estará, aunque a estas alturas nadie apuesta por el sello Xbox en Japón y los mejores esfuerzos de la compañía caen en saco roto semana tras semana en las listas de ventas. Puede que Lost Odyssey sea el último cartucho.

En medio, Sega, Square Enix, Capcom, Koei, Namco Bandai, Konami, Level 5, Idea Factory, Nippon Ichi, Atlus… compañías que tienen mucho que mostrar todavía y cuyas apuestas serán mostradas ante cientos de miles de aficionados y la prensa de todo el mundo -incluyendo Meristation-. Esas apuestas pueden marcar las tendencias del mercado y el futuro de las plataformas en liza ¿habrá una esfuerzo extra para apoya el catálogo de PSP ahora que llega su rediseño? ¿será Wii la principal beneficiada del trabajo de las third parties japonesas? ¿qué puede hacer Sony para incentivar el interés por PS3? El TGS llega en un momento apasionante y en todo su esplendor después de los datos positivos de los dos últimos años, algo que se va a notar a nivel informativo.