360 vs Wii: Hardware vs software

Xbox 360 y Wii ya han vendido diez millones de máquinas cada una, pero por razones bien distintas. Muchos usuarios contentos. Otros, temerosos del producto que van a comprar. ¿Dónde aciertan y se equivocan Nintendo y Microsoft?

Veinticinco millones. Ese es el dato exacto que, a día de hoy, arroja una conocida página web dedicada a contabilizar el número de máquinas vendidas en la presente generación. Más interesante es comprobar el empate técnico entre Wii y 360, ambas ya por encima de los diez millones. Estos datos, no fiables al cien por cien pero muy certeros, dan una excelente referencia estadística de cómo se reparten en este momento los trozos del pastel.

Xbox 360, veterana con más de año y medio de vida, ofrece el catálogo más completo y de mejor calidad de las tres. Repasando los análisis de MeriStation, más de quince juegos superan la nota de 9, por tan sólo dos de Wii y uno de PlayStation 3.

Basta darse una vuelta por los foros para descubrir que el mayor escollo para el liderazgo de Microsoft reside en el miedo al mal de las tres luces rojas, que dejan inutilizada la consola. La sensación de gastarse 400 euros en algo que a corto o largo plazo puede dejarte tirado, existe. Y según Murphy, se estropeará justo cuando vaya a salir el juego que llevas meses esperando y tu 360 se tomará unas pequeñas vacaciones de varias semanitas en el servicio técnico.

Curiosamente, en el hardware radica ahora el punto fuerte de Nintendo. No le había sucedido jamás en su historia. Wii no tiene alta definición, ni ofrece unas posibilidades de juego online tan asentadas como Xbox 360, ni tan siquiera reproduce DVD. Pero acierta de pleno en diseñar una consola cuyo fin último es la diversión. Apuesta por algo inaudito hasta la fecha. No quiere llegar al usuario a través de los ojos, sino a través de las manos.

Sin embargo, muchos usuarios tras adquirir la consola, se preguntan 'y después de Wii Sports, ¿qué?' Sí, algunos juegos interesantes, divertidos, pero incapaces de ofrecer experiencias tan plenas como las que la propia Nintendo nos ha ofrecido durante años. Demasiadas conversiones, nulo empeño hasta hace poco por parte de terceros para redefinir la jugabilidad, y sobre todo la ausencia de apuestas arriesgadas que quieran entender el potencial del mando de Wii.

Estos meses venideros serán un auténtico reto tanto para todos. Xbox 360 llegará con nuevos disipadores, tecnología de 65 nm, y extras como mayores discos duros o salidas de alta definición HDMI. Por su parte Wii se reencontrará con su usuario más afín y no tanto con el 'recién llegado'. Metroid 3, que encaja con el mando de la consola como la horma a su zapato. O Mario Galaxy, que luce bonito y atractivo, como el auténtico sucesor de Mario 64, en palabras de Reggie Fils-Aime.

¿Son estas modificaciones de Xbox 360 las necesarias para recuperar la confianza del usuario y mantenerse arriba impasible? ¿Que Wii haya vendido lo mismo en ocho meses que 360 en veinte es una moda o una tendencia del mercado?

La clave reside en la habilidad de llegar por igual tanto al jugador 'de siempre', como al que se acaba de incorporar. Xbox 360 es una consola hecha para hardcore gamers, absolutamente imprescindible para aquel que se considere fan de los videojuegos. Pero al público ocasional le resulta compleja, le faltan juegos sociales, más distendidos, más desenfadados.

Wii acierta de lleno en la concepción de un producto. Padres, novias y hasta abuelos de todo el mundo lo corroboran. Pero encuentra trabas a los ojos del jugador crítico, que demanda contenido más completo y complejo. A las third parties, el éxito inesperado de Wii les ha cogido tomando el café de las once. ¿Juegos baratos y rápidos de desarrollar en comparación con 360/PS3, y con un parque de consolas que crece exponencialmente? ¿Dónde hay que firmar?

PlayStation como marca aplastantemente líder en las dos últimas generaciones de consolas era idónea en este equilibrio. A sus Metal Gear, Final Fantasy o Gran Turismo, por nombrar alguno, les acompañaban fieles SingStar, Eye Toy o Buzz. Cien millones de usuarios han apoyado ese modelo de producto. Sólo que entonces Sony llegó con año y medio de antelación, y ahora lo ha hecho la última.

Qué pasará en 2008 o 2009, en el punto medio del ciclo, es una incógnita. ¿Mantendrá Wii el ritmo actual? ¿Un par de rebajas de PlayStation 3 la pondrán al alcance del deseoso usuario medio? ¿Vendrá Xbox 360 como pionera de la generación a decir 'esta boca es mía'?

Predecir el futuro no es nuestra labor. Afortunadamente.