El Motorista Fantasma (Ghost Rider)

El espíritu de la venganza cabalga de nuevo. Con un nuevo héroe de la Marvel llevado a las pantallas de los cines, el Motorista Fantasma asoma su cráneo llameante por los circuítos de Playstation 2.

El Motorista Fantasma (Ghost Rider) (PlayStation 2)

Ghost Rider (PlayStation 2)

Distintos mundos como son los del cómic, el cine y los videojuegos suelen vivir en consonancia. El tercer elemento de este trinomio suele llegar por regla general cuando los dos primeros términos se dan lugar. Y es que, película basada en un cómic equivale al lanzamiento de un nuevo producto en forma de videojuego basado en la franquicia tratada, teniéndonos a esta situación tan acostumbrados como a la discutible calidad de dicho software.


Por supuesto, existen las excepciones. Los estadounidenses de Treyarch han demostrado que sus Spider-man son algo más que programas circunstanciales. Pero la tónica general es, casi siempre, la de poner a la venta un producto de encargo y realizado sin ganas, como bien han demostrado las versiones jugables de Los 4 Fantásticos, X-Men 3 o Catwoman. Con todo, de entre tanta morralla algo se puede salvar de la quema, teniendo que decir el que esto suscribe que el maltratadísimo Superman Returns divierte sobremanera.


Por su parte, las premisas lúdicas de Ghost Rider prometen alzarse por encima de la media superheróica. El hecho de que sus programadores sean los ingleses Climax ya debería decir bastante acerca de la calidad del juego, con obras en su haber como el eficaz Sudeki o los notables MotoGP programados para las consolas de Microsoft. Y damos fe, a tenor de lo que hemos podido ver, de que Ghost Rider atesora bastante más calidad que la media típica en este tipo de licencias.

Fuego infernal

Aparte de pensar en motos, imaginar una mecánica para el videojuego del Motorista Fantasma no debería ser muy complicado. De hecho, por estos lares siempre pensamos que un Ghost Rider con la mecánica de los Devil May Cry hubiese sido perfecto. Dicho y hecho: los chicos de Climax, como habiéndonos leído la mente, han implantado al juego de una metodología lúdica similar a la de las aventuras de Dante, sometiéndola a una profunda revisión que recicla su herencia jugable con un sistema de combate tan profundo como intuitivo.


A diferencia de la saga de Capcom, Ghost Rider propone un curioso sistema de combos que se aleja del ya clásico medidor de estilo de Devil May Cry. Lejos de repetir una y otra vez la misma combinación de golpes, Climax obliga al usuario a adaptar nuestra técnica de cara a los requerimientos de determinados enemigos, algunos solamente vulnerables a un nivel de estilo concreto.

Los poderes del motorista se verán reflejados en forma de golpes cada vez más poderosos y flipados, algunos con efectos expresos tales como una espectacular cámara lenta. Da gusto ver al legendario espíritu de la venganza repartir estopa a través de las huestes infernales, aunque las primeras impresiones dan a conocer un programa algo más facilón de lo deseable. En vista de que todo es susceptible de cambiar de aquí a la salida del juego, todavía andamos preocupados de que el enfoque para todos los públicos típico de una licencia cinematográfica empañe lo que debería ser un reto azaroso.


No en vano, el hecho de que los enemigos no atosiguen al héroe hasta que éste no se haya 'percatado' de su presencia proclama mucho acerca de las bondades de las criaturas del infierno, avisando estos de su aparición con un alarido de aviso que nos pondrá en alerta mucho antes de atacar. Pero bueno, Ghost Rider no se queda manco en longitud, y aparte de ofrecer una experiencia de juego ciertamente longeva, dispondrá de una buena baraja de extras, que van desde los típicos artworks hasta la posibilidad de desbloquear al alter-ego humano de nuestro héroe, el atormentado Johnny Blaze.

Quemando gomas

Ghost Rider también cuenta con ciertas misiones en las que iremos a los lomos de la espectacular moto del motorista. Lejos de imprimir a estas fases algo de lo aprendido por Climax con sus MotoGP, conduciremos bajo una esencia cien por cien arcade, donde esquivaremos y atizaremos rivales como si de un satánico Road Rash se tratase. Más que otra cosa, serán niveles de transición, pero de lucida apariencia y aparentemente divertidos.


En lo que respecta al argumento, sólo podemos decir que participaremos en lo que acaecerá inmediatamente después del film protagonizado por Nicholas Cage. Recorreremos algunos de los escenarios de la película, pero la mayoría de las situaciones serán cien por cien originales, teniéndonos que ver las caras incluso con los más peligrosos adversarios del personaje en el cómic.

Poco más podemos decir de lo que 2K Games pondrá a la venta en febrero. Ghost Rider no supondrá una revolución ni siquiera dentro de su género, pero será capaz de ponerse al nivel de otros grandes pero incomprendidos títulos, como el más que correcto Van Helsing o el llamativo Bujingai. Eso sí, el carisma macarra  del espíritu de la venganza es difícil de igualar, y Climax lo está consiguiendo a base de programar un juego tan espectacular como divertido. Y sin casco, oiga…

El Motorista Fantasma (Ghost Rider)

El personaje de cómic de Marvel protagoniza este videojuego basado en la película homónima que protagoniza Nicolas Cage. El juego combina combates y conducción de motos.
El Motorista Fantasma (Ghost Rider)