20 segundos

Rescato íntegramente mi valoración sobre las posibilidades de cada consola de nueva generación a raíz de mi reciente entrevista en CNN+. Un extracto de veinte segundos de un total de diez minutos puede transmitir ideas diferentes a las expuestas.

A finales de noviembre, aprovechando una de mis visitas a Madrid, Almudena Gómez del programa La Red de CNN+ me invitó a pasar por los estudios de Sogecable en la capital para mantener una pequeña entrevista con ella. Su intención era tratar la salida de la nueva generación de consolas en el programa y si se consideraba oportuno, también en los informativos. Como me pareció una excelente oportunidad para dar un punto de vista de periodista especializado entre tanta imprecisión que rodea a los videojuegos en los medios generalistas, accedí.

Una vez en los estudios, y tras saludar a Antonio San José, por quien mi admiración es proporcial a su altura, empezamos a tratar las líneas generales de la entrevista; ésta iba a plantearse como un recorrido por las tres consolas de nueva generación, resaltando sus puntos fuertes. Y así fue. Las preguntas del redactor del programa fueron bastante directas. Comenzamos charlando sobre Xbox 360; "una consola con la que Microsoft ha demostrado aprender de sus errores pasados y que la compañía ha sabido posicionar privilegiadamente en el mercado más de un año antes de la salida de sus competidores . Desde el punto de vista de hardware, una máquina muy potente que comienza a ser totalmente aprovechada por los desarrolladores como se ha visto con el primer título de su segunda generación de juegos Gears of War. Además, cuenta con la infraestructura de juego online más sólida, gracias a una experiencia en este campo de la que el resto de competidores carecen. Y lo que es más decisivo para el éxito de 360, ha sabido forjar grandes alianzas para asegurarse la presencia de grandes títulos y sagas de éxito en su catálogo, algunos incluso, rompiendo pasadas exclusivas de Sony".

La sigiuente parada obligada era Wii, consola que tenía a mi mano derecha y con cuyo Wiimando y Nunchako hice una demostración ante la cámara. "Wii es una propuesta fresca y diferente que rompe con la concepción de control clásico, exigente para determinados públicos y que mediante la accesibilidad intenta abrir el mundo del videojuego a los no habituales; madres, padres, abuelos, novias, hermanos, hermanas y todo aquel que se preste a empuñar su Wiimando. Los primeros juegos han demostrado que su control cumple su cometido y es funcional pero especialmente, que resulta una consola divertida, muy divertida que puede disfrutarse por cualquiera que tenga ganas de pasárselo bien". Quizás en este punto debería haber añadido una preocupación que ronda la cabeza de muchos jugadores, como mis compañeros de redacción expusieron hace unos días; si el catálogo de Wii será capaz de compensarse entre party games o recopilatorios de minijuegos y títulos de peso, decisivos para la consola como Zelda Twilight Princess.

Sólo restaba valorar las posibilidades de la máquina más complicada; PlayStation 3. Sabía que no iba a ser sencillo. De hecho en aquellas fechas andaban -y aún lo hacen- los ánimos bastante calientes tras los raquíticos lanzamientos japonés y americano, la especulación de la reventa y el nivel discreto que estaban alcanzando los primeros juegos. "PlayStation 3 es la heredera de todo el legado que Sony ha conseguido en su paso por los videojuegos; disfrutará de las rentas que aportan los buenos movimientos y acuerdos que la compañía logró con PSX y PS2. Éste curriculum en el sector lo que le otorga es una profundidad de catálogo imbatible, algo que tanto Nintendo con Wii como Microsoft con 360 van a tener muy difícil igualar debido al peso de las grandes sagas: Final Fantasy, Metal Gear, Tekken o Gran Turismo entre muchos otros. Su catálogo también cubre temáticas o géneros que en sus competidores resulta difícil encontrar en abundancia -juegos más maduros en las consolas Nintendo o RPG japonés de calidad en 360, salvado por Blue Dragon y Lost Oddysey-. Este catálogo va a ser decisivo para que Sony pueda hacer repetir éxitos a su tercera consola. Aún así, la PS3 no está exenta de lastres; el retraso en Europa, su elevado precio, la arriesgada apuesta de Sony por el Blu-Ray, el terreno ya ganado por Xbox 360 o Wii o la sensación de que está todavía 'muy verde' en cuanto a nivel de explotación de sus posibilidades -los primeros juegos no logran superar el nivel gráfico mostrado por 360- hacen prever que en esta nueva generación las fuerzas van a estar muy equilibradas".

Y así concluyó la entrevista. Únicamente lamento dos cosas de ella; que en el montaje final sólo se haya empleado un extracto de veinte segundos correspondiente a mi valoración de PS3, y no haber mirado más a la cámara -cosas de estar encarado hacia tu interlocutor en lugar de hacia la luz roja-. Pero lamento profundamente aún más que ese extracto haya molestado al colectivo de usuarios de Xbox 360 de nuestra revista. Nada más lejos de mi intención inicial, como en ausencia de metraje espero haya demostrado esta columna. Es una pena que no se haya emitido la pieza íntegra, de otra forma sus palabras y críticas hacia mí a buen seguro no habrían sido tan duras, aunque por otro lado y como todo periodista, estoy expuesto a recibirlas y admitirlas, siempre que provengan desde el respeto al que todos tenemos derecho por muy en desacuerdo que se esté con la opinión dada.

Y con todo ello, sigo pensando que el panorama que ahora mismo tenemos delante está retratado con bastante acierto. Mi opinión personal acerca de la situación en la que las tres consolas de nueva generación se encuentran no ha variado un milímetro; he comenzado el nuevo año echando unas partidas en Xbox 360 con Gears of War, Dead Rising y Viva Piñata -en compañía de mi novia- y lo despedí con un maratón de Wii Play y Wii Spots junto a una pareja de amigos, apenas dándole tregua al Wiimando de las sesiones vespertinas entre mazmorras y sombras de Twilight Princess. Y sí, también tengo la suerte de contar con una PlayStation 3 japonesa encima de mi escritorio; de momento poco más que una elitista pieza de decoración de 69.000 yenes, ya que apenas he jugado con ella, quitando unas recientes partidas de Gran Turismo HD y Tekken Dark Resurrection.