Jugar en 30"
Los monitores LCD permiten grandes formatos y resoluciones que son el sueño de cualquier "jugón" pero ¿realmente sirven para jugar?

La llegada de los monitores TFT/LCD al mercado informático supuso una importante mejora estética y de espacio en nuestros escritorios, pero han tenido que pasar varios años hasta que esta tecnología ha conseguido igualar o incluso superar las prestaciones de los monitores CRT 'de toda la vida' (CRT: Tubo de Rayos Catódicos). Es conveniente aclarar que aunque cualquier pantalla LCD ofrezca una imagen de modernidad y superioridad tecnológica, hasta hace bien poco no podían competir con los CRT a la hora de ofrecer imágenes de colores reales y en movimiento como pueden ser películas o los juegos.
/es/node/ArrayHasta no hace demasiado desaconsejábamos la compra de un LCD si nos considerábamos 'jugones', pero las cosas van cambiando ¿son capaces los actuales LCD de igualar las prestaciones de un CRT? En este artículo no sólo sabremos eso, sino que llevaremos la experiencia de jugar en un LCD a su extremo, haciéndolo en el más grande y avanzado de los que se encuentran en el mercado. Contamos con el primer monitor LCD en alcanzar las 30' con unas prestaciones realmente aceptables, el excelente Dell 3007WFP. Con sus más de 4 millones de píxeles (2560x1600) nos permite corroborar que aquello de que 'el tamaño no importa' no es más que la excusa de los que no pueden disfrutar de algo mayor.

Pero antes de conocer cómo es jugar con el hardware 'máximo' del momento, debemos recordar el porqué seguimos prefiriendo un buen CRT a un LCD a la hora de jugar o ver películas. La culpa, como ya imaginaréis, es del
Tiempo de respuesta (TdR)

La causa de esta desventaja de los LCD está directamente ligada a su tecnología. Mientras que un monitor CRT 'bombardea' constantemente cada píxel con rayos catódicos, un LCD juega con el cambio de estado del cristal líquido que en cada píxel se interpone entre los fluorescentes de neón que generan la luz y la pantalla. Así, mientras el cambio de color de un píxel en un CRT es prácticamente instantáneo, en un LCD requiere unos milisegundos. La cantidad de milisegundos que requiera marcará si esa pantalla es idónea para jugar o no. Podéis ampliar información en esta página del Ministerio de Trabajo.

Vamos a incidir algo más sobre este detalle no sólo por su importancia, sino porque se está creando una nada conveniente desinformación acerca de qué velocidad es 'suficiente' para jugar. Partimos de que el tiempo de respuesta es un parámetro perfectamente definido en la ISO 13406-2, que es aquella que define la mayoría de los estándares aplicables hoy día a los monitores. Define el tiempo de respuesta como 'el tiempo que requiere un píxel para pasar del blanco puro al negro y volver otra vez al blanco'. Si el tiempo no es lo suficientemente corto, la imagen no estará bien definida y se producirá un 'efecto estela' o de 'fantasma' en todos los objetos en movimiento de la escena.


Este parámetro suele venir en las especificaciones de los monitores con una cifra de tantos milisegundos W/B. El 'W/B' significa 'White to Black' y confirma que efectivamente se está cumpliendo la normativa a la hora de informarnos. Sin embargo cada vez es más frecuente encontrarnos con la especificación G/G (Gray to Gray). Esto indica que no nos están informando del tiempo de respuesta 'oficial' del monitor, sino del tiempo que requiere cada píxel para pasar del gris al negro y de nuevo al gris. Evidentemente el tiempo requerido es mucho menor del que emplearía al hacerlo del blanco al negro. Los fabricantes que utilizan esta medida la defienden diciendo que se ajusta más a la realidad en la utilización cotidiana de los monitores. No discutimos tal cosa, pero tampoco nos parece correcto que en el mercado unos fabricantes nos informen ajustándose a la normativa y otros lo hagan según su criterio, dado que se crea una clara desventaja para los primeros. Por ejemplo, podemos ver en una tienda un monitor con un TdR de 16ms y otro de 14ms. Teniendo en cuenta que la mayoría de los distribuidores no indican si es G/G o W/B daremos por sentado que el más rápido es el 14ms, cuando puede ser bastante más rápido el 16ms si éste se ajusta a la normativa y el otro no. Por ejemplo el monitor que hoy analizamos es 14 ms WtoB y 5 ms GtoG.


Además de esta circunstancia, bastante fácil de entender, nos encontramos algunas más no tan evidentes. Por ejemplo podemos encontrarnos un monitor LCD realmente barato y con unas especificaciones excelentes en cuanto a resolución y TdR y sin embargo ser una elección desacertada. Actualmente coexisten en el mercado monitores LCD basados en tres tecnologías distintas; TN, IPS y MVA. Cronológicamente los TN fueron los primeros en llegar a nuestros escritorios y a día de hoy es la tecnología preferida por muchos fabricantes dado su bajo coste de producción. Esta tecnología se usa principalmente para televisores de pocas pulgadas (cocinas y dormitorios) y es el rey en las 'marcas blancas'. Su velocidad es aceptable y por tanto sí son prácticos como TV barata, pero destinarlos a monitor de PC acarrea serios problemas con el ángulo de visión y, sobre todo, con los colores, ya que sólo reproducen color de 18 bit. Desde que los usuarios hemos empezado a valorar la velocidad por encima de todo, los TN han sido mejorados alcanzando los 24bit de color y mejores ángulos de visión, ocupando de nuevo los primeros puestos de ventas en monitores para uso doméstico.

Solucionando los problemas de los TN llegaron los IPS. Estos sí que pueden mostrar color de 24bit pero lo hacen a costa de reducir drásticamente su velocidad. Reconoceremos los IPS porque su velocidad no suele bajar de los 20ms y son bastante más caros que un TN. Sin embargo la calidad de su color es notablemente mejor que en los TN y siguen siendo los preferidos de los profesionales gráficos.

Por último, la tecnología más completa es la MVA, resulta bastante más cara que las anteriores, pero la fabricación masiva de paneles LCD está permitiendo precios cada vez más asequibles para los fabricantes y prácticamente todos los de 'primera fila' empiezan a utilizar esta tecnología. Mediante MVA se alcanzan colores que se acercan bastante a los ofrecidos por un CRT, el ángulo de visión supera los 180º y la velocidad va mejorando poco a poco hasta los actuales 5ms. Sin embargo, el precio les convierte en minoría dentro del mercado.

¿Cuándo es 'suficiente'?
Como en casi todo, depende del usuario. Entre vosotros habrá muchos jugadores que llevan disfrutando de sus monitores LCD desde hace años y están contentos con su rendimiento. Efectivamente al final nos acostumbramos a ver las imágenes algo borrosas, pero es evidente que deberíamos exigir una velocidad suficiente como para no tener que hacerlo. De ello son conscientes los fabricantes y han ido evolucionando sus paneles desde los primeros 25ms, que se mantuvieron largos meses como 'estándar' para después bajar a los 16ms, donde ahora mismo se encuentran la mayoría de las pantallas. Hoy día se anuncian monitores como 'muy rápidos' en los 8ms aunque cada vez son más habituales los de 5ms e incluso 2ms G/G.

Basándonos en nuestra experiencia, los 14ms serían la frontera con lo inaceptable y recomendamos los monitores de 8ms o más rápidos, siempre hablando de tiempos WtoB. En cuanto a qué tecnología elegir, si somos 'jugones' es más fácil fiarse de un fabricante de primer orden y evitar sorpresas cuando realmente hagamos que el monitor rinda en sus límites.

Calidad
Pero, no todo es velocidad. En el mercado existen pantallas LCD de 32 pulgadas con 5ms o incluso de 37 ó 42
incluso mediante sus entradas VGA o DVI pueden ser usadas como monitores. Eso nos lleva a un detalle determinante; el monitor que hoy analizamos roza los 2.000€. Con esa cantidad es posible comprarse un LCD de 37 o incluso algún plasma que, como los CRT, no tienen problemas con el tiempo de respuesta. ¿por qué cuesta tanto un 'simple' monitor de 30'?
Lo mismo ocurre si hablamos de la propia 'experiencia de juego'. ¿Qué necesidad hay de gastarse 2000€ más otros 600€ en una tarjeta gráfica si con una Xbox360 y un plasma 'malucho' puedo hacer algo similar'?

La cuestión es la resolución. El Dell 3007WFP tiene una resolución nativa WQXGA (2560x1600), mientras que las pantallas LCD 'normales' de 32' se limitan a los 1366x768. Por otra parte, os podemos asegurar que poco tiene que ver jugar en un 30' a esa resolución a 40cm de los ojos a hacerlo en un plasma de 42' a 3 metros.

El Dell 3007WFP alcanza los 14ms, una velocidad que, como hemos dicho, es demasiado 'justa' para considerarse adecuada. Sin embargo esta velocidad representa todo un logro dada la resolución en la que es alcanzada. Si nos fijamos en el resto de monitores que siguen la estela de éste, veremos que en formatos de 'sólo' 24' los tiempos no suelen bajar de los 16ms. Hemos de tener en cuenta que cuanto mayor es el panel LCD, más difícil es conseguir buenas prestaciones en cuanto a velocidad, homogeneidad del brillo y contraste. El Dell alcanza las 400 candelas/m2 de luminosidad y un contraste de 700:1, especificaciones también notables dado su tremendo tamaño.

Para terminar de hablar sobre lo que esta pantalla nos ofrece, es inevitable destacar su estética. Es sencillamente impresionante sacarlo de la caja y colocarlo frente a nosotros en el escritorio. Un sueño hecho realidad. Su formato 'ultra slim' con los bordes muy delgados, los botones integrados bajo el marco, táctiles, sin relieve, ayudan a mantener esa sensación de elegancia. El pie, acabado en aluminio, es una perfecta combinación de elegancia y funcionalidad. Permite ajustar tanto la altura como el giro y el cabeceo del panel de una forma muy suave y precisa. Por último, en el lateral izquierdo se abren dos puertos USB y un lector para tarjetas de memoria.
Evidentemente nos encontramos con uno de esos dispositivos que rezuman elegancia y calidad por los cuatro costados. Nunca olvidaremos el momento en que lo conectamos a la salida DVI de nuestro PC y

Encendido!
En nuestro caso fue sustituir el 'viejo' CRT de 19' que tenemos para jugar por el Dell y enamorarnos. La diferencia en todos los sentidos es abismal. Entrar en el escritorio de Windows a 2560x1600 cambia totalmente la concepción de la navegación entre ventanas. Inicialmente nos sobra espacio por todas partes, todo es pequeño y está 'muy separado' pero, como a todo lo bueno, resulta muy fácil acostumbrase.

Lo primero que llama la atención es que es necesario mover la cabeza para mirar de un extremo al otro del escritorio. No es viable ver webs, documentos o simples carpetas con la ventana 'maximizada', es demasiado grande. En este tamaño tres páginas web pueden 'convivir' totalmente abiertas, sin sobreponerse entre ellas y nos sobra espacio. Hacemos algunas pruebas con Photoshop, documentos Word, el Outlook como podréis imaginar, cuanto más grande es el monitor, más ventajas encontraremos. Realmente el espacio es un lujo. El 30' supera con matrícula de honor cualquier prueba o situación que tenga que ver con ofimática, diseño, grafismo
Pasamos a ver cine. El escalado requerido para transformar los 720x576 píxeles de un DVD en los 2560x1600 del Dell es tarea imposible. Dependiendo del formato original del DVD, llenará más la pantalla, pero se limitará a las ¾ partes del área total del monitor. En cuanto a la calidad de la imagen, si usamos el monitor como tal, apreciaremos en exceso cualquier error, degradación y demás problemas del vídeo digital. Es necesario retirarse unos metros y usar el monitor como una TV para un visionado satisfactorio. En todo caso, los 14ms se muestran demasiado lentos como para pasar desapercibidos en una película con constantes movimientos de cámara y acción en pantalla. En resumidas cuentas, ver un DVD en este magnífico monitor no saca ventaja alguna de su tamaño o resolución, por lo que no puede ser recomendado para ello.
| Un DVD sólo llena 3/4 de pantalla |
La cosa cambia cuando recurrimos a la Alta Definición. Seguimos conformándonos con trailers y poco más ante los continuos retrasos de Blu-ray y HD-DVD y el nulo interés de los proveedores de contenidos por TV o cable en ofrecer canales de este tipo, pero para hacer las pruebas son suficientes. Ver un trailer 'tranquilo', con poco movimiento es una auténtica gozada para la vista. Aunque es necesario escalar los 1080 hasta los 1600 la calidad es asombrosa. No ocurre lo mismo cuando las imágenes son más rápidas. De nuevo la velocidad del monitor pasa factura pero no es nada comparado con lo que le cuesta a la X1900 llenar toda la pantalla. El vídeo a este tamaño no consigue la fluidez suficiente con este hardware, pide más aún.

Resumiendo nuestra experiencia con el cine; reproducir DVD o divx no aprovecha el potencial de este monitor, fundamentado en su tamaño y resolución, mientras que la Alta Definición que sí lo aprovecharía aún está a las puertas y además requieren un monitor algo más rápido para alcanzar la perfección que esperamos de ella. No podemos recomendar este monitor si como fin principal tiene el cine.
Pero no podíamos esperar mucho más para ponernos a jugar
Hacerlo no es tan sencillo. Debemos encontrar juegos que soporten resoluciones extremas. Aquí encontramos el primer problema. Hay juegos que no están preparados para ofrecer una resolución tan alta en su primera instalación. Evidentemente tendremos la mayor parte de los problemas con juegos más 'sencillos', los cuales tendremos que jugar en modo ventana, pero también los encontraremos en juegos de última hornada. Por ejemplo, el título 'Call of Juarez' arrancará normalmente pero el monitor se apagará, haciendo imposible jugar.
Este problema se basa en una desventaja más del LCD frente al CRT. En un monitor CRT podemos variar la resolución con multitud de posibilidades partiendo de los 640x480. La imagen estará más o menos deformada pero el monitor la muestra con nitidez. Sin embargo un LCD tan sólo es compatible con unas pocas resoluciones y sólo garantiza el mejor rendimiento en su resolución nativa, en nuestro caso los 2560x1600. Para explicarlo basta pensar que configuramos este monitor con una resolución de 1200 en vertical en lugar de sus 1600 nativos. Esto le obliga a 'repartir' los 400 píxeles extra entre las 1200 líneas. Si tenemos en cuenta que no es posible iluminar parcialmente un píxel en los LCD y sólo pueden jugar con la intensidad de luz que dejan pasar, el 'apaño' podría pasar desapercibido en una película o un juego, pero nunca a la hora de mostrar texto o líneas rectas.
Si los juegos permiten elegir la resolución antes de arrancar el motor gráfico o cuentan con utilidades de autodiagnóstico no habrá problemas. Tampoco los habrá si somos un poco mañosos y sabemos acceder al archivo de configuración del juego, editarlo y modificar la resolución que trae por defecto por una que soporte nuestro monitor, pero requiere conocimientos y no deja de ser un engorro. Además es de suponer que no todos los juegos permitan ese tipo de configuraciones 'a mano'.
Esto nos lleva al segundo problema. Según lo que hemos comentado, para que un monitor tan grande mantenga la definición habrá que usar los 2560x1600 o bien convertir cada píxel en cuatro y reducir la resolución a la mitad, 1280x800. No podremos mover un juego con normalidad a pantalla completa por debajo de esa resolución y eso, por supuesto, requiere una tarjeta gráfica a la altura. Tal y cómo avanza el mercado del hardware en paralelo a las exigencias del software y teniendo en cuenta que siempre deberemos jugar en altas resoluciones, si queremos disfrutar de este monitor con los últimos títulos, siempre tendremos que estar equipados con una tarjeta gráfica 'tope' de gama o, mejor, de dos de ellas en CrossFire o SLI.
Jugando
El sueño se materializa. Plantarse delante de cualquier juego y comprobar que la pantalla llena prácticamente todo nuestro ángulo de visión es similar a aquella sensación que nos hace preferir el cine a nuestra TV.
Dependiendo del juego, unas ventajas destacan más que otras, pero por norma las sensaciones son siempre muy satisfactorias. Por ejemplo, jugando a un FPS como Counter Strike, la sensación de inmersión es tremenda. En este juego se hace evidente otra gran ventaja del tamaño; podemos ser mucho más precisos a la hora de apuntar. No por el hecho de que las cosas sean más grandes, lo que es evidente, sino porque están compuestas de más píxeles. Os aseguramos que disfrutar el CS o los Battlefield con este monitor ha sido toda una experiencia.
En el lado negativo, con cualquier FPS rápido como el CS, los 14ms del Dell se hacen evidentes cuando fijamos la vista en el horizonte o en las texturas que vamos dejando atrás al movernos. En otro FPS como Quake 4, la mayor carga gráfica satura a la tarjeta que hemos utilizado para la prueba, una Radeon X1900, y sencillamente nos pide más hardware para jugar 'a tope' en los 2560x1600.
Las cosas mejoran bastante cuando jugamos con títulos más 'tranquilos'. Juegos como SpellForce o TitanQuest se aprovechan de la máxima resolución para permitirnos tener una mayor visión de nuestro mundo. Esto llega al extremo en juegos de estrategia como Faces of War o Company of Heroes, donde la atención al detalle saca partido a cada píxel de esos 4 millones con los que contamos.
Conclusiones
Es cuestión de tiempo. Después de probar un 30' tenemos muy claro que todo son ventajas
salvo porque aún es demasiado pronto. Es demasiado pronto porque son pocos los monitores de estos tamaños en el mercado y sus precios son exagerados, tanto que están exclusivamente dirigidos al mercado profesional y ni siquiera sus fabricantes los conciben como herramientas de juego. El hecho de que aún sean 'demasiado' lentos dejará de ser un problema mucho antes de que lo deje de ser su precio. El Tiempo de Respuesta es el parámetro que más rápido a mejorado en la historia de los LCD/TFT y si ya tenemos 4ms en los monitores 'normales', no tardaremos en alcanzar esa velocidad en los grandes.
También es demasiado pronto para los programadores de juegos. Partiendo de que los hay que ni siquiera soportan ser jugados en resoluciones tan altas, los programadores están en una etapa en la que innovan para mejorar la imagen en las resoluciones más bajas. La llegada de los LCD supuso un estancamiento en la resolución estándar pero la Alta Definición está impulsando esta característica y los 1600x1200 vuelven a ser habituales. Lo mismo ocurrirá con el formato panorámico, que poco a poco debería ser adoptado como el normal en todas nuestras pantallas, tanto en la TV, como en las consolas o en el PC.
El Dell 3007WFP es una herramienta excelente para el ámbito profesional, ya sea en entornos ofimáticos o de diseño, y sus ventajas bien valen su precio. Sin embargo, en el ámbito más lúdico, para jugar y ver películas aún es 'demasiado' para los formatos habituales entre nosotros. Este monitor no es para los que juegan, sino para los que programan los juegos. De este modo, aunque ahora mismo dispongamos de 'efectivo' suficiente como para invertirlo en un monitor de 30' y la tarjeta gráfica que lo alimente, quizá en menos de lo que esperamos nos arrepintamos de la compra. A medida que los monitores de 20 a 24 pulgadas van convirtiendo en el estándar, los 30 nos quedarán más cerca. Sin ir más lejos, el monitor que acabamos de analizar ha reducido su precio en cerca de 300€ en cuestión de medio año. Paciencia