Alta Definición (2)

Segunda parte donde describimos las fuentes que nos proporcionarán imágenes en Alta Definición, centrándonos en la inminente guerra comercial entre HD-DVD y Blu-ray.

En la primera parte de esta guía intentamos explicar qué es y qué conlleva la actual migración hacia la Alta Definición. Luego continuamos describiendo un elemento imprescindible de cara a disfrutar de ella; las pantallas, ya sean plasmas o LCDs, capacitadas en mayor o menor medida para reproducir una señal de estas características.

En esta segunda parte pasamos a describir el segundo elemento fundamental a la hora de hablar de Alta Definición: Los distintos reproductores y soportes capaces de ofrecernos la señal HD que luego reproducirán aquellas pantallas. Hablaremos de los incipientes reproductores Blu-Ray y HD-DVD, las ventajas e inconvenientes de cada uno y la dura lucha entre ambos a la que vamos a asistir en los próximos meses (¿años?). También hablaremos del resto de posibles emisores de una señal HD; las propias emisiones de televisión (cable, satélite, ADSL), grabaciones particulares y, por último, las consolas de última generación, auténtica avanzadilla en una batalla de formatos que sin duda va a ser muy cruenta.

Entre el reproductor y la pantalla; el reescalado.

Si bien la importancia del reproductor y de la pantalla HD son evidentes, existe un proceso intermedio cuyo correcto funcionamiento es tan determinante o más que el resto de las prestaciones del hardware y que nos suele pasar desapercibido; hablamos del 'reescalado', nombre que recibe el proceso de adaptar el formato de la señal original al formato final que vamos realmente a ver.

Como explicamos en la primera parte de la guía, las condiciones ideales para disfrutar de la Alta Definición es contar con una fuente de alta definición, pongamos un disco Blu-Ray True HD de 1920x1080, un reproductor Blu-Ray con el suficiente 'caudal' o bit-rate para reproducir esa señal holgadamente y, por último, un monitor con una resolución suficiente para reproducir esa señal en su formato original; 1920x1080. Todo ello partiendo de que sólo usamos conexiones digitales y que no hay ninguna 'traba' del tipo software de protección anticopia. Condiciones ideales que no se producirán en la mayoría de los casos…

Alta Definición (2)Normalmente habrá algún desajuste sobre la anterior configuración, principalmente una diferencia entre la resolución de la señal original y la de la pantalla donde se muestra. En esos casos nuestro hardware deberá 'transformar' la señal reduciendo o aumentando su formato para adaptarlo a la pantalla donde se va a mostrar, deberá 'reescalar' esa señal. El reescalado se puede producir sólo en el número de píxeles que forman la imagen o además también en su formato de presentación (16:9, 4:3).

Incidimos tanto en la importancia del reescalado porque es este proceso el mayor culpable del problema que tienen ahora mismo todos los poseedores de una pantalla de gran formato: sencillamente se ven mal. Personalmente me resulta muy violento cuando algún conocido me enseña su nueva adquisición en forma de plasma de 42' y me dice: '¿Qué? ¿Qué tal se ve?'… Pues mal… se ve mal. Dudo que sea la única persona que es capaz de apreciar pixelaciones, aberraciones en la imagen, 'ghosting' o difuminado de los bordes… Y evidentemente no es problema del brillo o el contraste, que al parecer es lo que más interesa cuando te intentan vender un plasma. Siempre lo resuelvo diciendo que la pantalla no demostrará de lo que es capaz hasta que no la permitamos mostrar una señal de mayor calidad, lo cual es totalmente sincero.

Aún viéndose mal, es cierto que unas pantallas se ven mejor que otras. Si a eso le sumamos que gran parte de las pantallas que vemos bajo distintas marcas, cuentan con un panel fabricado exactamente en la misma cadena que el de la competencia, tiene que ser otro elemento el que marca la diferencia: principalmente será el procesador digital encargado del reescalado que en algunas marcas se ve completado con funciones específicas de mejora de imagen.

En el caso de los DVDs., el reescalado se limita a la resolución, ya que la práctica totalidad de las películas vienen en formato 16:9. En contra de lo que pueda parecer, un DVD no se verá mejor cuanta más resolución tenga la pantalla. Dependerá de la calidad del procesador encargado de su adaptación. Y es que es mucho más complicado reescalar una señal de baja definición para una pantalla de alta definición, que lo inverso. Cuando se trata de reducir la resolución es muy sencillo porque basta con eliminar un píxel de cada 4 ó de cada 5… pero cuando con 576 píxeles hay que llenar 1024, la cosa se complica. Es necesario 'inventar' píxeles donde no los hay y cada procesador lo realiza de una forma más o menos efectiva.

Por lo general se reparten homogéneamente los píxeles 'reales' por toda la pantalla y los píxeles que 'sobran' entre ellos se rellenan con un color que es la media de los que le rodean. Todo esto en tiempo real, por lo que el proceso se complica cuando se muestran imágenes en movimiento que obligan a cambiar de color rápidamente a todos los píxeles de la pantalla.

¿Por qué se ve tan condenadamente mal la TV en un plasma? Pensad que nuestro procesador de señal tiene que reescalar una señal que ronda alrededor de los 450 píxeles de alto y llenar con ella 768 ó 1024. Eso supone que en la imagen final existen más píxeles 'inventados' que reales y, por muy bueno que sea el procesador, no existen milagros.

Y la cosa se complica aún más cuando también cambia el formato. El 90% de los contenidos de TV se nos ofrecen en una relación de aspecto de 4:3, mientras que la mayoría de las pantallas superiores a las 24' que se venden hoy día tienen un formato de 16:9. Esto supone que además de tener que generar un porcentaje altísimo de píxeles, además habrá 'estirarlos' aún más de modo que llene todo el ancho de la pantalla. El resultado es ridículo. Todas las imágenes se muestran 'ensanchadas', con cuerpos y caras grotescamente hinchados. Pero no importa, es otro los síntomas del comprador actual: compramos aquello que nos hace estar 'a la última' sin tener ni idea de su auténtico sentido. Las pantallas 'anchas' son más nuevas y más bonitas, aunque luego tengamos que soportar a diario una imagen grotesca porque, claro está, no vamos a recurrir a esas horribles bandas negras a ambos lados de la TV porque, aunque sí dejan la imagen con su calidad original, no 'aprovechan' la estupenda pantalla que hemos comprado.

De todo lo anterior sacamos varias conclusiones: cualquier pantalla de gran formato de hoy en día está mucho más condicionado por la calidad de la señal que le llega y el proceso de conversión o escalado que tiene que hacer, que por las características anunciadas de brillo, contraste o resolución. Esa es la razón de que pantallas de las mismas características ofrezcan imágenes de calidad diferente. Además, tira por tierra lo que muchos comerciales insisten sobre que dos pantallas son iguales, independientemente de su marca o precio, porque las dos tienen el mismo fabricante para el panel. Un panel plasma en definitiva son dos cristales pegados en cuyo interior se aprisiona en celdas gas xeón y neón. Para que aquello muestre imágenes es necesaria otra mucha electrónica que sí es diferente en cada fabricante y es también determinante en la calidad final de la imagen. Con esto pretendemos dejar 'tranquilos' a todos aquellos poseedores de una pantalla HD y que nos han bombardeado el correo en las últimas semanas reconociendo que 'se ve mal'. En cuanto se normalice el uso de formatos en alta definición, todos los plasmas de verán de maravilla e incluso dentro de unos años hasta la TV se verá estupendamente en ellos.

La otra conclusión es que debemos ser conscientes de lo que compramos y si vamos a comprar una pantalla cuyo uso principal va a ser proyectar la programación de TV, es mucho más inteligente comprar una pantalla de tubo CRT de 4:3 económica que nos 'aguante' 4 ó 5 años y después pasar a pantallas HD de 16:9. Es una soberana estupidez sacrificar la calidad en el principal sentido de ser de una pantalla, la imagen, por la estética externa del aparato. Otra cuestión es si somos habituales consumidores de DVD y videojuegos, donde ya los contenidos han evolucionado a los 16:9.

Blu-Ray y HD-DVD; elementos comunes.

Ambas tecnologías parten de una necesidad: una mayor capacidad de almacenamiento suficiente para cubrir las necesidades tanto de la Alta Definición como, en menor medida, de los nuevos juegos, aplicaciones informáticas y almacenamiento personal. Las necesidades no sólo son de capacidad; además son precisas mayores tasas de transferencia y una mejora en los ratios de compresión. Además está la necesidad que nadie anuncia pero que más quebraderos de cabeza está generando; acabar con la piratería.

Ambas tecnologías adoptan un formato que se ha mantenido con éxito desde los años 80: Un disco de resinas plásticas dentro del que se estampa una superficie reflectante recorrida por una espiral sobre la que se alinean microscópicos orificios que son recorridos por un rayo láser. Cuando el rayo detecta un orificio, lo traduce para el sistema como un '0', mientras que cuando no lo hay reconoce un '1'. De ese modo ya tenemos un formato capaz de almacenar la inmensa cadena de ceros y unos que supone un contenido en formato digital. Esa tecnología que se extendió hace un cuarto de siglo con los CDs, que luego recibió una ligera mejora con la aparición de los DVD, recibe ahora una nueva vuelta de tuerca con estos nuevos formatos.

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La mejora respecto a los soportes anteriores viene dada por el láser utilizado para leerlos. El nuevo láser azul cuenta con un haz de luz cinco veces más estrecho que el láser rojo, por lo que permite que el surco que recorre desde el centro al borde la capa legible del disco sea más estrecho y los agujeros que se estampan sobre él más pequeños. Concretamente, si en la espiral que forma un DVD hay 0,74 micras de margen entre surcos, en la de un disco Blu-ray hay la mitad, unas 0,32 micras. Con una espiral más comprimida y orificios más pequeños, tenemos que es posible meter hasta seis veces más orificios (ceros y unos) en un mismo disco de 12 cm. Con ello ya hemos aumentado notablemente su capacidad para cualquier información en formato digital. Sencillo ¿no?

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En definitiva tanto HD-DVD como Blu-ray, son discos de los consabidos 12 cm de diámetro, con una o las dos caras 'escribibles' y con la posibilidad de disponer de varias capas sobre las que grabar información. Del mismo modo que los CD y los DVD, ambos formatos también tendrán su versión tanto grabable como regrabable. En cuanto a los reproductores, ambos formatos permiten la retrocompatibilidad, es decir, contarán con un segundo haz láser rojo que les permitirá reproducir tanto CDs como DVDs.

Menor láser, menor orificio.

Además, ambos formatos permitirán a su vez discos 'híbridos' en los que además de las capas del disco de láser azul se instale otra capa de DVD 'convencional'. Esto permitiría que las distribuidoras añadieran en una capa los contenidos del DVD, con la película en resolución estándar y los extras propios de la versión DVD de 4,5 GB, y en el resto de capas la misma película en Alta Definición con los extras correspondientes a esa versión. Sin duda sería una atención muy de agradecer, dado que así podríamos ver la película en cualquier reproductor, pero como el tiempo está demostrando, este tipo de atenciones, si cuestan dinero, no llegan a ser demasiado habituales.

Al igual que la imagen, con una mayor capacidad el sonido también podrá prescindir de las grandes compresiones que limitan su calidad. En los nuevos formatos la banda sonora de una película podrá disfrutarse sin pérdida por compresión. Además, ambas tecnologías han aceptado como estándar el formato DTS-ES, sonido de la máxima calidad con resoluciones de 96 y 24 bit que resulta más llamativo por suponer el salto del actual estándar 5.1 al 6.1 (un canal trasero más). Esta especificación ya lleva disponible desde finales de los 90, con escaso éxito. El sonido del canal trasero extra se obtiene de un cálculo matricial (y analógico) basado en el sonido que emiten los otros dos altavoces traseros, que sí cuentan con un canal de audio independiente para ellos, de ahí que también se denomine a este formato DTS-ES Matriz. Eso es lo que sabemos sobre este formato desde hace años, pero el hecho de que DTS soporte 8 canales de audio independientes y con los nuevos soportes no haya problemas de espacio nos demuestran como posible el que este séptimo canal reciba su propio audio independiente, en lugar de ser una media de los otros surround. En todo caso, lo que sí está claro es que todos los reproductores de nueva generación, apoyen al formato que apoyen, contarán con un decodificador DTS integrado que les permita cumplir con la especificación que han aceptado. 

El resto de mejoras de esta nueva tecnología, tanto en funciones extra, como velocidad, como en medidas de protección dimanan del aumento de capacidad, lo que a su vez parte de este hecho tan sencillo: Un láser más estrecho permite meter más orificios en un disco. Así que no podemos hablar para nada de una gran revolución tecnológica, sino de una evolución cuya mayor importancia la da la cantidad de millones de dólares que están en juego. Se estima que el negocio rondará entre los 4 y los 5 Billones, con 'b', de dólares en sólo los dos o tres años que costará la migración del DVD a sus sucesores. Sin duda todos los grandes nombres que respaldan tanto uno como otro formato saben que es hora de echar el resto y las cosas prometen ponerse muy interesantes a partir de este verano, cuando realmente la tecnología sea 'tangible'.

Por supuesto ambos formatos serán incompatibles entre sí, no porque la tecnología no lo permita, sino porque a ninguna de las dos 'facciones' le interesa que la otra sobreviva y esperan acabar con su rival cuanto antes. Nadie de entre los que manejan los hilos en ambos grupos está dispuesto a admitir un futuro en el que convivan ambas tecnologías. Nosotros, como usuarios, también esperamos que cuanto antes una de las dos tecnologías prevalezca, la que sea. Como decían los 'inmortales cinematográficos'… ¡sólo puede quedar uno!

Blu-Ray

Comenzamos hablando de esta tecnología porque es la primera que se dio a conocer. Aunque viene desarrollándose desde el siglo pasado, es en mayo de 2002 cuando Sony hace públicas las primeras especificaciones del que por entonces era el único sucesor del DVD. A nivel personal recuerdo escribir un artículo similar a éste, hace ahora exactamente una década y ya perdido en la primera versión de Meristation, sobre el lanzamiento del DVD. En él ya citaba, a modo de curiosidad, las ventajas del láser azul en un tono de ciencia ficción dado que ¿Quién necesitaría 50 GB en un disco cuando nos estábamos 'apañando' con 3,5 MB? El tiempo es un gran maestro y ahora no me parece para nada descabellada la idea de los siguientes discos holográficos de 2 TeraBytes (más de 2000 'Gigas') que ya empiezan a anunciarse (2008). Además también se comercializarán discos de 8 cm de diámetro con 7,8 GB de capacidad en un cara y 15,6 en dos.

La cuestión es que Sony da el primer golpe y propone una nueva tecnología que, partiendo de unos estándares ya normalizados en el mercado, eleva la capacidad del nuevo formato de manera que se cubran las necesidades impuestas por un futuro en Alta Definición. Nace 'Blu-Ray' ó BD en su forma abreviada. 'Blu' (azul en inglés, pero sin la 'e' final) hace referencia al color del nuevo láser sobre la que se apoya tanto esta tecnología como la del HD-DVD (aunque realmente el láser sea más violeta que azul). La intención de denominar a la tecnología 'Blue Ray' (rayo azul) chocó con la legislación de muchos países donde se prohíbe patentar un nombre común, como es el caso.

La mayor precisión del láser proporciona todas las mejoras

La tecnología nace de la asociación de un estimable grupo de empresas que pasan a denominarse BDA (Blu-ray Disc Association). El objetivo de esta asociación es formar un frente lo realmente fuerte como para hacer inviables otras alternativas, como la que sería el HD-DVD un año y medio después. Y realmente el frente formado es muy fuerte; lo podemos ver en esta web actualizada constantemente con nuevas afiliaciones, si bien los grandes nombres que dirigen la asociación son los que podéis ver en el gráfico de aquí a la derecha. Es evidente que hay muchos, pero faltan algunos; es porque se han posicionado formando 'la competencia' con su HD-DVD en el DVD-Forum. Como luego veremos en las diferencias entre formatos, la lista de apoyos al Blu-ray Disk (BD a partir de ahora) es menos numerosa que la del HD-DVD, pero tiene su mismo peso específico (en forma de $) o aún mayor.

Entrando en materia, ya hemos visto que los futuros discos BD serán muy similares estéticamente a los actuales DVD. Salvo por las innumerables marcas de agua, elementos holográficos y demás medidas de seguridad que los van a cubrir, la única diferencia que apreciaremos respecto a un DVD es su peso y un mayor grado de transparencia, pudiendo ser casi transparentes dependiendo de las capas que lo compongan.

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Y llegamos a lo que sabe ya todo el mundo; un disco BD tendrá una capacidad mínima de 25 GB en una sola capa, llegando a los 50 GB en dos. Basta una sola capa para almacenar cuatro horas de vídeo en la máxima calidad de Alta Definición o doce horas del vídeo SD que hoy vemos en un DVD. Lo que quizá no sepa todo el mundo es que la diferente concepción del BD respecto a los actuales DVD e incluso HD-DVD permite la inclusión de más capas en la misma cara, pudiendo ser tres o cuatro, con los consiguientes 75 y 100 GB. Es más, TDK principal paladín del BD en cuanto a la fabricación de consumibles, ya ha anunciado la posibilidad de fabricar discos de ocho capas y 200 GB. Suponemos que si no lo hacen es porque aún no tiene sentido alguno.

La gran diferencia...

Los discos BD adoptan una configuración distinta respecto al resto de los soportes ópticos. Si bien tanto HD-DVD como BD aprovechan la menor longitud de onda del láser azul (405nm frente a los 650nm del DVD y los 720 del CD. Un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro), el láser del Blu-ray tiene un recorrido o longitud  que, en la escala en la que nos estamos moviendo, es bastante inferior al del HD-DVD. Por un lado, los lectores BD sitúan la lente óptica que 'apunta' el láser de forma que prácticamente roza sobre la superficie del disco. Por otro, la capa de datos de un disco BD está situada prácticamente en su superficie, concretamente a sólo 0,1 mm de esta. Al reducir la distancia entre la lente y la superficie a leer, se reduce el efecto de refracción del láser, o lo que es lo mismo, la desviación y expansión de su haz de luz al atravesar el substrato de policarbonato que protege la capa legible (cover layer).

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A esta característica hay que sumarle la denominada Apertura Numérica, o NA abreviado en inglés. Este parámetro mide la capacidad de una lente para concentrar un haz de luz y dirigirlo a un punto concreto o recibirlo del mismo. En lenguaje llano, el hecho de acercar el láser repercute en una mayor precisión de éste y una mayor precisión permite reconocer orificios de menor tamaño y ya sabemos cómo a más orificios, más capacidad.

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Esta es la diferencia y ventaja principal que adelanta tecnológicamente a Blu-ray frente a HD-DVD y de ella extraemos todas las demás, mayor capacidad, mayor número de capas posibles…

Alta Definición (2)Esta ventaja que Sony vende sobre su tecnología, hasta hace pocos meses era también su mayor desventaja. El hecho de que la capa legible fuese tan superficial la convertía en más frágil frente a los arañazos o los piques. Este detalle cobra mayor importancia si pensamos que, aunque los rayones y piques que le hagamos a un BD serán los mismos que le estamos haciendo a nuestros actuales DVD, en los nuevos discos perjudicarán a una mayor cantidad de información al estar más concentrada y los errores de lectura tendrán más posibilidades de ser fatales. Ante este problema la Asociación del Disco Blu-ray decide que su producto se comercialice instalado dentro de carcasas, como los antiguos discos magnéticos de 3,5 o los primeros DVD-RAM (vemos la foto). Esto alegró mucho a la competencia del DVD Forum, que sabía que es una medida que no iba a gustar al usuario y que además encarecería de forma notable el producto.

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Uno de los formatos desechados

Pero TDK llegó al rescate con un 'invento' que bautizaron como Durabis, un material 'superresistente' que cumple las necesidades de transparencia que requiere el lector láser y que permite la total protección de la capa legible de un BD con una 'cover layer' de sólo una décima de milímetro de grosor. Sony con el Durabis no sólo tiene una solución a su problema y elimina las molestas carcasas de su diseño, sino que a su vez lo convierte en arma frente al HD-DVD al decir que sus discos cuentan con una capa de material protector ultraresistente a los rayones, huellas y suciedad y su competencia no. Ahora bien, esperaremos a que algún laboratorio independiente demuestre si es mejor 0,1 mm de Durabis ó 0,6 mm del estrato 'ordinario' que usan los HD-DVD.

En cuanto al resto del apartado técnico del BD, su velocidad de lectura es de 36 Megabits (4,5 MegaBytes) por segundo, una velocidad condenada a la desaparición dado que ya se están dando los repasos a los reproductores 2x con una velocidad de 72Mb/sg. Estas tasas de transferencia son las que ahora mismo figuran en el protocolo de la BDA para todos los discos BD, grabables (BD-R) y regrabables (BD-RE). Los discos BD-ROM, los creados por estampación de una sola lectura, parten ya originalmente de una velocidad de lectura de 54Mb/sg.

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Con una velocidad de 36 Mb/sg podemos calcular que grabar completamente una capa de 25 GB nos costará sobre la hora y media. Reproducir sin problemas una secuencia en HD 1920x1080 codificada mediante compresores como AVC H.264 ó VC1 requiere entre 12 y 15 Mb/sg, excesivos para los 9 Mb/sg de los reproductores DVD pero fácilmente salvables por los reproductores Blu-ray, con lo cual desde el inicio no existen pegas para un completo disfrute de la alta definición.

Es más, con la aparición de Blu-ray podremos disfrutar de una nueva forma de disfrutar del cine. Como podemos calcular, un disco BD de 25 GB puede albergar una película de dos horas con la máxima resolución y sonido DTS ES y aún sobrarían otras cuatro horas para extras. Lo que promete Blu-ray es que este espacio extra se va a aprovechar con un nuevo concepto sobre lo que hoy conocemos como extras. Los 'culpables' de estas novedades se denominan Modo HDMV y modo BD-J y cuentan con un arma posibilidades casi infinitas: el lenguaje Java, de Sun Microsystems, uno de los principales apoyos de la Asociación BD.

Si la distribuidora trabaja como es debido sus lanzamientos, mediante una sencilla programación en Java tendrá a su alcance no sólo menús interactivos mucho más vistosos, sino menús simultáneos a la reproducción, ventanas de vídeo sobre en las que ver al director comentando cada escena, simultanear tomas falsas con la escena final de la película…

Todo aquello programable en Java y que será accesible sin tener que detener la película. Evidentemente estas funciones serán tanto mejores en la medida que cada distribuidora quiera gastar dinero en ellas. El ejemplo práctico de los actuales DVD nos demuestra que, tristemente, excepto algunas superproducciones, los extras de las películas son bastante penosos. Otra ventaja de la integración del Java en los reproductores promete ser la integración de nuestra película en la Red de Redes. Según se anuncia, podremos conectar nuestros reproductores a Internet y bajarnos directamente a la TV contenidos como subtítulos o incluso idiomas o extras no contenidos en el BD. De ahí que ya existan reproductores BD con memoria sólida e incluso con disco duro. En este punto es necesario decir que la idea de conectar un reproductor de películas a la Red tiene más el objeto de cotejar la originalidad del disco reproducido que el bajarle subtítulos nuevos. De todos modos la relación de Blu-ray con Internet es un punto que tocaremos en la tercera y última parte de esta guía, cuando hablemos de las protecciones anticopia.

Los reproductores BD ya están disponibles en Japón

Señalar también, ya ha modo de 'culturilla', que Sony planeaba lanzar al mercado una 'Edición Profesional' de sus discos Blu-ray denominados PDD (Profesional Disc for Data), pero en este mismo mes ha acabado desechando la idea. Sin duda este desarrollo supondría unos costes extra que añadidos a los que ya resultan difíciles de soportar, hacen muy poco viable un formato tan exclusivo.


HD-DVD

La descripción del HD-DVD resulta incluso más sencilla que la del Blu-ray ya que apenas existen diferencias tecnológicas ajenas al uso del láser azul que diferencie un HD-DVD de un DVD actual. Esta circunstancia aglutina todas las ventajas e inconvenientes de esta tecnología…

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El HD-DVD fue anunciado oficialmente en Septiembre de 2002, si bien no fue hasta noviembre de 2003 cuando recibió el respaldo del denominado DVD-Forum. Este foro reúne a unas 230 empresas que han velado durante la última década del desarrollo, mejora y comercialización de todo aquello que tiene que ver con el formato DVD. Podemos ver la totalidad de los componentes del foro en la siguiente página. Si bien no todos los nombres tienen una gran importancia, sobresalen entre ellos los de Toshiba, principal impulsor de HD-DVD, NEC, Microsoft, Intel, Fujitsu, Sanyo, Acer…

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Ya la adopción del HD-DVD como sucesor del DVD por parte de los 'padres' de un formato que ha vendido decenas de millones de discos en una década, no fue sencilla. Finalmente fue admitido como sucesor con unos ajustados ocho votos a favor y seis en contra. Sin duda la adopción del que por entonces se denominaba AOD (Advanced Optical Disc) estaría presionada por la presentación del Blu-ray casi un año antes. Hay que aclarar que el desarrollo de Blu-ray siempre se ha mantenido apartado del DVD-Forum, en el que Sony sólo ha visto una posible competencia.

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Sin embargo, aún anunciándose mucho después, HD-DVD fue la primera tecnología en llegar al mercado. Es fácil entender el porqué si atendemos a la afirmación que personalmente más me ha sorprendido de todo lo que he leído sobre este formato: 'Toshiba tardaría tan sólo cinco minutos en modificar sus cadenas de producción para pasar de fabricar DVD a HD-DVD'. Incluso siendo una afirmación exagerada y que les costase una semana… o un mes, la ventaja sobre Blu-ray es tremenda en cuanto a costes y tiempo. Y esa es la gran baza de HD-DVD; el precio y la disponibilidad.

Alta Definición (2)En las últimas ferias donde hemos visto anunciar ambas tecnologías, en el stand de HD-DVD se vendía una idea bien clara: el HD-DVD ya está aquí. Tiene títulos disponibles,  hardware para reproducirlos y consumibles suficientes para abastecer la demanda inicial. Casualmente esta misma semana se ha presentado el primer reproductor HD-DVD de 'línea marrón' o de salón por debajo de los 500$. Según ellos, Blu-ray es sólo un prototipo. No les ha faltado razón, pero los continuos retrasos motivados por los problemas en las protecciones anticopia impuestos por las grandes productoras de cine han permitido que Blu-ray recorte gran parte de la ventaja con la que contaba HD-DVD.

Esta ventaja parte de que un HD-DVD es simplemente eso, un DVD de alta densidad. Su proceso de fabricación es el mismo, manteniendo los mismos materiales, grosor de cada estrato y distancias respecto a la lente. La gran diferencia la marca el uso del láser azul. Como hemos visto en páginas anteriores, el menor tamaño del haz de luz de este láser permite reducir el tamaño de los orificios que lee y aumentar así la capacidad de cada capa de lectura.

En el caso del HD-DVD este aumento de capacidad supone 15 GB para un DVD de una sola capa y de 30 GB para los de dos. La distancia entre el láser y la capa legible es la misma que en los actuales DVD, por lo que es fácil concluir que los 10 GB extra por capa que permite Blu-ray se obtienen de su menor longitud de láser. De la misma forma que en los 'viejos' DVD-18, un HD-DVD puede ser grabado por las dos caras, por lo que pasaríamos a capacidades de 45 y 60 GB.

Sin embargo el HD-DVD cuenta con una extraña peculiaridad. Mientras que el formato '-ROM' pregrabado y el de una sola grabación '-R' mantienen una misma estructura, el regrabable '-RW' varía notablemente su configuración. Los HD-DVD-RW ofrecerán 20 GB en discos de una sola capa y 40 GB en los de dos. Este incremento de capacidad también se basa en un menor tamaño del punto u orificio en la capa legible, pero no del mismo modo que en los BD. En los RW el tamaño del punto se reduce progresivamente a medida que el láser se acerca al centro del disco. El único sentido que tiene esto es que a medida que la tasa de transferencia debería disminuir dado que la espiral es más corta según se acerca al centro del disco, el menor tamaño de los orificios permite que su número aumente y se mantenga así una tasa de transferencia constante. Objetivamente es así, pero no entendemos qué necesidad tiene el DVD-Forum de hacer algo así.

La única explicación que se nos ocurre es que esta modificación permite una mayor capacidad pero a costa de muchos problemas para los fabricantes de grabadoras y lectores que soporten HD-DVD-RW. Estos problemas repercutirán en un aumento de precio y es sabido que el precio es una baza que no interesa perder en el sector de los reproductores 'comunes' destinados al cine. Podríamos pensar que el DVD-Forum ha renunciado a aplicar esta tecnología a una parte de su oferta con el fin de no encarecerla y se ha conformado así con los discos de 15 GB en lugar de 20. Es sólo una suposición nuestra y será el tiempo el que nos aclare también esta cuestión…

Las velocidades de transmisión sí son ligeramente superiores a las del Blu-ray, 36,5 Mb/sg frente a los 36 Mb/sg de aquel. La diferencia es que el HD-DVD, al tener menos información por capa, debe girar más rápido para mantener el mismo flujo de datos. Además de un teórico mayor nivel de ruido, la velocidad máxima que podrá alcanzar HD-DVD nunca será superior a la del BD, dado que ambos discos se ven sujetos a las limitaciones físicas que impiden hacer girar el disco por encima de un límite establecido (10.000 rpm).

Los códecs de compresión también son los mismos. Tanto HD-DVD como Blu-ray apuestan por el MPEG4 AVC (o H.264), MPEG2 y el VC1 de Microsoft. Antes o después el códec MPEG2 tenderá al olvido dado que requiere el doble de tasa de transferencia que los otros dos para ofrecer una misma calidad de vídeo (entre 10 y 20 Mb/sg para MPEG2 y entre 7 y 9 Mb/sg para MPEG4).

En cuanto al software, frente a la solución Java de Blu-ray, HD-DVD cuenta con la inestimable ayuda de los más grandes de la informática: Microsoft e Intel. Gracias a ellos se ha desarrollado la tecnología denominada iHD, basada en el lenguaje XML y que permitirá lo mismo que la BD-J de Blu-ray; menús interactivos, subtítulos dinámicos y todo aquello que se quiera programar y que podrá ser mostrado sin afectar para nada a la reproducción de la película.

Frente a frente

Por lo que hemos leído hasta el momento existe una ventaja tecnológica clara a favor de Blu-ray. Su mayor capacidad es un hecho innegable y se acentúa más cuando atendemos a la posibilidad de seguir creciendo al menos hasta los 200GB por disco. Sony y sus socios inciden en esta mayor capacidad destacando que su formato tendrá una vida útil superior a la de su competencia, situándola entre los 10 y los 15 años. Aseguran que HD-DVD necesitará una revisión mucho antes porque su capacidad pronto se mostrará insuficiente.

Frente a ello el DVD-Forum presenta un único carácter, este: $
El precio es la mejor arma de esta tecnología. Según Toshiba pasarán muy pocos meses antes de que tanto los reproductores como los consumibles se acerquen a los precios que actualmente tienen los DVD. Además aporta sus 'bienes muebles', que no son otra cosa que las factorías y líneas de distribución que ahora mismo están trabajando con DVD y que pasarían casi instantáneamente a hacerlo con HD-DVD. Por el contrario Blu-ray tiene que crear desde cero una infraestructura que para nada es barata y que tiene que ser suficiente para abastecer una demanda que se prevé muy grande. El DVD-Forum mantiene que tal cosa es imposible sin que afecte al precio del producto de modo que no puedan competir con los HD-DVD. Además aportan hechos objetivos. El coste de fabricación en tiempo de un HD-DVD es de 2.8 segundos (según Toshiba) mientras que el de un Blu-ray difícilmente bajará de 5 segundos. Parece una nimiedad, pero significa que por cada BD se fabrican dos HD-DVD…

Por supuesto la BD Association también tiene respuesta para esto y afirma que el proceso de estampación de sus BD será más sencillo y económico que el de su competencia dado que sus discos sólo requieren un proceso de estampación y pegado mientras que todos los DVD requieren el pegado de los dos substratos de 0,6 mm que los forman. Prometen que cuando la producción del BD alcance los niveles de la fabricación del actual DVD, la diferencia de coste del BD respecto a su antecesor no superará el 10%. Sin duda en un tiempo sabremos quien tiene la razón…

Y estas son las armas más visibles de cada contendiente. Nuestro análisis nos lleva a pensar que ninguna de las dos es determinante. Por un lado la mayor capacidad del Blu-ray es una ventaja a futuro pero queda fácilmente ensombrecida si en la estantería de un gran almacén vemos un reproductor Blu-ray por 1200€ y un HD-DVD por 450€ y esa es una ventaja que HD-DVD tiene desde ya. Sus reproductores están en la calle mientras los Blu-ray anuncian retraso tras retraso. Mientras tanto pueden salir adelante alegando que pasará bastante tiempo antes de necesitar más de 30 GB por disco y que incluso entonces cuenta con la opción de la doble cara y sus 60 GB.

Enfrente, Sony no se cansa de esgrimir su superioridad tecnológica que, si recurrimos a las frías especificaciones, no son tantas. Excepto la diferencia de capacidad, el resto de características son tan parecidas que no resultarán determinantes a la hora de obtener un vencedor. Y en cuanto a la diferencia de costes, hay una técnica de la que son conscientes tanto en Sony y la Asociación BD como en el DVD-Forum: Para ganar realmente mucho dinero es necesario haber perdido otro tanto antes, hasta ahogar a la competencia. Si el consorcio Blu-Ray se lanza de forma agresiva a la arena de los precios y acaba con esta ventaja del HD-DVD, su prevalencia estará mucho más clara y con ella los beneficios astronómicos durante al menos una década. Claro está que el DVD-Forum puede resistir más de lo previsto y agotar la resistencia de su competencia, con lo que ni tan siquiera esta estrategia es clara.

Por el momento en los reproductores sí que hay una gran diferencia, encontrando ahora mismo en el mercado norteamericano reproductores HD-DVD por 450$ mientras que los Blu-Ray de disparan hasta el doble. Aún así, su precio se ha reducido mucho desde los primeros reproductores que se lanzaron en Japón en 2003 por algo más de 3000$. Por el contrario, el precio de los discos Blu-ray grabables, o BD-R, se sitúa ya por los 15€, muy similar al de los HD-DVD e incluso con mejor disponibilidad (TDK está haciendo un gran trabajo).


Creemos que para buscar un ganador no hay que fijarse en el producto en sí. En este artículo lo estamos haciendo porque somos una publicación técnica online y nos sobra el espacio para no dejar ni un cabo suelto, pero a nivel de usuario no pasaría nada si afirmásemos que ambas tecnologías son idénticas. Claro que existen diferencias que ni siquiera hemos citado, como las diferentes frecuencias de modulación usadas en la grabación o las técnicas de corrección de errores, pero son diferencias marginales… Para la inmensa mayoría de usuarios les basta saber que podrán conectar un reproductor a la TV, meterán un disco y tendrán contenidos en HD. Del mismo modo, instalaremos un lector/grabador en el PC y tendremos espacio para almacenar mucho más de lo que necesitaremos en bastantes años… ponga lo que ponga sobre los discos. De ahí que los usuarios, en contra de lo que muchos afirman sobre las ventajas de la competencia, somos los principales perjudicados la batalla comercial que se avecina. (Y si alguien lo duda, que pregunte a los miles de compradores de vídeos Betamax, de los que luego hablaremos).

Partiendo de que las grandes diferencias no existen, tenemos que buscar alrededor de cada producto para encontrar sus verdaderas bazas… y ahí sí que hay movimientos muy interesantes. Recomendamos echar al menos un vistazo a la lista de empresas que apoyan cada tecnología. Son esos listados y no la tecnología los que van a marcar el futuro del nuevo formato. Entre ambas listas se reúnen la práctica totalidad de los nombres que resultan relevantes en el ocio y la multimedia actual, algunos de ellos irreconciliables, como el apoyo de NVIDIA a Blu-Ray y el de ATi a HD-DVD y otros, quizá más inteligentes pero menos osados, o apoyan a los dos o aún no se han posicionado.

Por ejemplo, una de las diferencias que dará que hablar entre ambos formatos es la adopción del Java de Sun por Blu-ray, mientras Microsoft defiende su XML en HD-DVD. Por un lado Java es una herramienta ligeramente más potente y ya está aceptada por los creadores de contenidos que se encargarán de 'rellenar' las futuras películas. En el otro lado Microsoft cuenta con un as muy importante en la manga; su tecnología iHD viene integrada en el nuevo sistema operativo Windows Vista, de modo que cualquier contenido programado con esta tecnología tiene garantizada la compatibilidad en cualquier PC, así como que todos los usuarios podrán utilizarla para crear sus propios contenidos de forma gratuita. Esto garantiza que todos los discos HD-DVD y todos sus reproductores serán compatibles con iHD. Mientras, todos aquellos fabricantes que opten por la tecnología Blu-ray y BD-J, tendrán que pagar un canon a Sun por la utilización de Java. Este canon no será determinante a la hora de afectar al precio final de un reproductor, pero sí puede serlo a la hora de que un fabricante decida que no paga el canon y que sus reproductores no reproducirán contenidos Java. Esto provoca desde ya que haya reproductores BD 'limitados' que no permitirán disfrutar de los extras de una película, por ejemplo.

Otro matiz que pronto se hará notar e inclinará la balanza hacia uno u otro soporte será 'su capacidad de vendérnoslos'. Sin duda las campañas promocionales y de publicidad a las que nos van a someter llegarán a hastiarnos. Ahora mismo a nuestro alcance sólo tenemos la promoción más o menos directa que se está haciendo desde Internet. Mientras nos documentábamos para esta guía sí hemos percibido una mayor predisposición del Blu-ray a entrar en 'liza'. Mientras el DVD-Forum se limita a ofrecer información sobre su formato y apenas ofrece atención especial al usuario final, Sony ya está ofreciendo las primeras muestras de lo que es capaz con una campaña mucho más atractiva y, como no, agresiva. Contra un HD-DVD que se limita a defender sus opciones, no hay entrevista o web de la Asociación BD en la que no se incida en la comparación entre formatos subrayando la inferioridad del rival. Un movimiento que nos resulta especialmente curioso es la apuesta de HD-DVD por la resolución máxima de 1920x1080i, mientras que Blu-Ray apunta al máximo y se hace valedor de los 1920x1080p. Ambas tecnologías, por capacidad y tasas de transferencia, pueden soportar las emisiones en progresivo, pero HD-DVD al renunciar a ella conceden innecesariamente al grupo de Sony una imagen de tecnología superior. Sin duda la lucha va a ser encarnizada, porque oficialmente aún no han empezado las hostilidades…


El cine decide…

Dentro de los listados de apoyo a cada tecnología vemos una posición predominante de las grandes distribuidoras de cine. No creo que a estas alturas nadie se sorprenderá si afirmamos que este nuevo salto tecnológico está promovido principalmente por la gran maquinaria de Hollywood. En el resto de mercados, los usuarios informáticos tan sólo la inclusión de más contenido multimedia en los juegos justificaría la necesidad de un soporte superior al DVD9. Por mucho que pasen los años un documento Word sigue ocupando 100 KB, un MP3 4MB y una foto no pasa los 5 MB. Hay que ser muy puntilloso para justificar la necesidad de 50 GB en un consumible. Y en la industria musical la necesidad es aún menor, visto el nulo éxito de los DVD-Audio. Así que será el cine, de uno u otro modo, el que finalmente decidirá quien se lleva el gato al agua.

Las grandes productoras de cine se han posicionado abiertamente en apoyo de uno u otro formato. La importancia de estas productoras ha quedado patente cuando ambos formatos se han visto estancados durante meses ante la negativa de aquellas a lanzar un producto al mercado hasta contrastar al 100% su seguridad anticopia. Finalmente su presión ha provocado que las primeras unidades comercializadas no soporten una de las funciones más anunciadas del HD-DVD, la de la posibilidad de hacer una copia privada del contenido. Y a fecha de hoy las cosas siguen sin estar claras, así que no será de extrañar nuevos retrasos.

Para demostrar la importancia de la supervivencia de uno u otro el mejor ejemplo nos lo da la productora Walt Disney/Buenavista. Esta productora anunció su apoyo a ambos grupos pero hace escasas semanas, a mediados de marzo, comunicó que sólo apoyaría a
Blu-ray. Esta decisión supone una variación muy importante en el equilibrio de la balanza hacia el lado de Sony, dado que Disney vende por sí sola casi la mitad de las películas de venta directa en el mercado USA y Europeo y contar con sus títulos bajo tu formato sí es una garantía sólida. Pero no sólo es el caso de Disney. Hace tan sólo un año Blu-ray sólo contaba con el apoyo de su propia compañía Sony-BMG y Columbia TriStar Pictures. A día de hoy también reciben el apoyo de la Metro, Warner, Paramount y 20th Century Fox, que ahora apuestan por ambos formatos. Realmente fieles en exclusiva a HD-DVD queda la Universal Pictures y compañías menores, como HBO y Lionsgate. La ventaja que inicialmente tuvo HD-DVD con el cine se ha convertido en equilibrio y la razón de ello son las mayores garantías anticopia que ofrece BD. A ninguna productora le hace la más mínima gracia el derecho a la copia privada (una copia privada) que se defiende desde el DVD-Forum.

Y hablando de pesos pesados de la industria del ocio, Electronic Arts, la productora de videojuegos que más dinero factura, se ha posicionado decididamente a favor de Blu-ray.

La reedición de una batalla; VHS - Betamax.

Hablando de la importancia que el cine va a tener en el éxito del soporte óptico del futuro, aprovechamos para hacer un poco de memoria histórica y analizar desde la distancia qué propició que VHS se impusiera a Beta. Sin duda todos hemos oído referencias a la competencia VHS-Beta cuando se habla de la inminente BD-HD-DVD y es que las coincidencias son muchas… pero también las diferencias.

Alta Definición (2)Entre las coincidencias tenemos que también fueron dos compañías japonesas las que compitieron por el nuevo estándar; Sony y Panasonic. Desde la aparición de las cintas de casete, allá a inicios de la década de los 60, Sony había buscado otro almacenamiento magnético similar pero que permitiese la grabación de una señal de vídeo. Tras una inversión de capital que en su tiempo fue colosal, en 1976 por fin Sony presenta un soporte que cubre las necesidades de grabación y distribución de vídeo de un mercado que abarca a cientos de millones de usuarios en todo el mundo; nacen las cintas y magnetoscopios Betamax. La inversión había sido tan alta y el 'pastel' tenía un aspecto tan suculento que Sony decide no licenciar a otras empresas su producto. La compañía japonesa se encargaría de la fabricación y comercialización de la tecnología Betamax, 'Beta', para los amigos.

Alta Definición (2)Durante un año Beta goza de un monopolio total del mercado. Las ventas son altas y todo apuntaba al éxito hasta que Panasonic y JVC presentan un formato alternativo; el VHS. Inicialmente Sony confía en un mercado que ha ganado en su año de monopolio y en su tecnología superior. Esta tecnología superior era real, pero contaba con un inconveniente; resultaba más cara. La razón era que mientras las cintas Beta contaban con unos cabezales en la propia cinta que se encargaban de la grabación y la reproducción, en la tecnología VHS esos cabezales se encontraban únicamente en el video reproductor. Eso permitía abaratar bastante los costes de fabricación de cada cinta. Sony comprendió que la competencia era real y ofreció licenciar su producto a otros fabricantes. Hoy se ha demostrado que ya era tarde.

Su tecnología superior resulta que no lo era tanto porque si bien sí contaba con un mayor número de líneas de resolución que el VHS, tal detalle era algo que pasaba inadvertido para la mayoría de los usuarios. Por el contrario, Beta contaba con una limitación muy importante frente a VHS y que cualquiera podía comprender. Las cintas Beta nacieron con 60 minutos de grabación mientras que las VHS rápidamente permitieron hasta 120 minutos. Teniendo en cuenta que cualquier película o partido se extiende más allá de los 60 minutos, la elección para el usuario doméstico era sencilla. Sony reaccionó con cintas Beta de 90 minutos, pero el daño ya estaba hecho.

La gota que colmó el vaso fue un pleito por los derechos de propiedad intelectual y grabación que Disney y Universal ganaron a Sony. Betamax fue cayendo en el olvido y se limitó, por su auténtica mejor calidad de imagen, a los estudios de grabación y cineastas aficionados. Hasta la llegada de los medios digitales a finales de los 90 ha sido el formato preferido por estos colectivos y Sony le ha dado soporte hasta entrado este siglo. Por el contrario, en 1988 Sony admitió su derrota comercial y empezó también a fabricar vídeos VHS.

La duración de las cintas es la causa más visible de aquel fracaso de Sony, pero no podemos olvidar que además había otros factores que apuntaban al mismo destino. Primero, la negativa a licenciar a terceros un producto ha demostrado ser demasiado arriesgado, como podrían decir desde 3dfx o desde Apple Mackintosh. Segundo, la diferencia de precio siempre se impone a la diferencia tecnológica si esta no es realmente diferenciadora.

Hay una corriente de opinión que justifica la victoria de VHS sobre Beta basándose exclusivamente en el precio de los vídeos y, es más, aseguran que fue la pornografía la que acabó con el Betamax. No es una teoría tan extraña si pensamos que a finales de los 70 y principios de los 80 sólo había dos potenciales compradores de vídeos; los videoclubs y los pornógrafos y ambos compraban grandes cantidades de cintas así que optaron por las más económicas. Una diferencia de precio entre ambos soportes era algo apreciable mientras que más líneas de resolución en un televisor que acababa de descubrir la imagen en color no era absolutamente nada. Así que desde su nacimiento los videoclubs tuvieron más cantidad de películas en VHS que en Beta y la industria de la pornografía se limitó al formato más barato. Cualquiera que entrase en un videoclub salía con la idea clara de qué vídeo comprar.

Memoria histórica… seguramente Sony ha tenido en cuenta todos estos condicionantes antes de lanzarse por segunda vez en una aventura similar. De momento esta vez sí cuenta con otros fabricantes a lo largo de todo el mundo que respaldan su tecnología. Resulta curioso ver que cuando hay mucho dinero por medio, ya no hay enemigos y los causantes de la ruina de Sony en los 80, Panasonic, JVC, Disney y Universal, ahora se alinean en el mismo bando. Sin embargo se vuelven a repetir otros condicionantes: una superioridad tecnológica que no llega a ser determinante y un mayor coste de producción.

Consolas…

Nadie duda que consolas de videojuegos vayan a ser decisivas. El enfrentamiento es evidente; Microsoft como uno de los más importante socios en el lanzamiento de HD-DVD y Sony como principal cabeza visible del BD. Xbox contra PlayStation. Otro de los grandes duelos que nos quedan por 'disfrutar'.

Si bien no podemos aventurarnos sobre si será la Xbox360 o la PS3 la que obtendrá un mayor éxito, en cuanto al tema que nos ocupa sí que podemos afirmar que la PS3 tiene una mejor posición. Si bien llega un año más tarde, lo hace con reproductor Blu-ray y conexiones HDMI ya integradas. La 360 también dispondrá de un reproductor HD-DVD, pero éste será un añadido que habrá que comprar a parte y que no tendrá que ver con los juegos, que para ella seguirán siendo DVDs. No podemos seguir valorando una y otra política hasta que no conozcamos tanto el precio final del HD-DVD externo como el de la PS3 en sí. Además faltan otros detalles por concretar en la PS3 definitiva. Las últimas noticias informan de que su conexión HDMI será versión 1.3, diferente a la 1.1 que actualmente montan los más modernos plasmas y LCDs y, si las cosas no cambián, ambas versiones mostrarán problemas de compatibilidad entre sí (distorsión de sonido).

Lo que sí podemos valorar es que entre noviembre y febrero del año que viene seis millones de usuarios tendrán su PS3 con su correspondiente reproductor Blu-ray, independientemente de las productoras de cine, los costes de fabricación, el canon del Java… Sony acaba de hacer público que ha vendido más de 100 millones de consolas PS2, a poco que las cifras de PS3 se acerquen a las de PS2, hablamos de muchos millones de reproductores repartidos por todo el mundo. La diferencia estriba en que un usuario de PS3 no va a comprar nunca un reproductor HD-DVD ni uno de sus discos, mientras que HD-DVD no tiene garantizada la cuota de mercado que representan los usuarios de Xbox360.

Por el contrario Sony tiene el problema de siempre con su PS3. ¿Cuánto dinero está dispuesto a perder con cada consola vendida? Esa será la gran cuestión dado que el precio del más simple reproductor Blu-ray excede de lo que un usuario está dispuesto a pagar por una consola. La solución, en otoño.

Otras fuentes HD

Si bien los discos BD y HD-DVD van a ser el único soporte que ofrecerá contenidos en HD en los próximos años, llegará un momento en el que la propia emisión de TV se una a ellos, normalizando así el uso de la HD en todos los ámbitos. Para que eso ocurra, el primer paso es llegar de una vez al consabido 'apagón analógico'. Ese momento, diferente en cada país y que para España se anuncia para 2008, aunque no es nada descabellado pensar en sucesivos retrasos hasta el límite que marca la UE del 2010.

Resulta llamativo que para poder disfrutar de emisiones en HD no estemos esperando a que aparezca una nueva tecnología, sino a que desaparezca otra por obsoleta. Desde la implantación de la Televisión Digital Terrestre contamos con un medio de transmisión digital capaz de transmitir sin problemas señal en HD. El hecho de que no lo hagan así tiene dos causas. La primera son los canales analógicos. Hasta que estos canales desaparezcan definitivamente, su transmisión seguirá consumiendo un ancho de banda precioso dado lo limitado que lo tenemos en este país. Un canal analógico en resolución estándar ocupa la cuarta parte del ancho de banda que la misma emisión en HD. Y eso nos lleva a la segunda causa por la que pasarán varios años antes de que veamos TV en HD; al parecer en España los muchos años que hemos pasado viendo sólo dos canales nos han grabado a fuego la idea de que cuantos más canales, mejor.

Tanto el gobierno como las productoras televisivas apuestan por ofrecer más y más canales, aunque en todos veamos los mismos contenidos generalistas y sea evidente que la publicidad nunca va a dar el suficiente dinero para generar producciones de calidad. Basta ver los nuevos canales abiertos de la TDT para comprobar que la cuestión es estar ahí, aún a costa de estar todo el día proyectando refritos de corazón, reposiciones y fútbol y más fútbol. La alternativa sería reducir el número de canales favoreciendo la calidad de los que queden. Esa es la única posibilidad de la HD-TV a corto o medio plazo y mucho tienen que cambiar las cosas para que salga adelante.

Alta Definición (2)

En la Europa 'más avanzada' en estas lides, las cosas están mejor, pero no mucho más. Sí que existen emisiones en HD, pero estas son prácticamente en su totalidad de pago. Tenemos que cruzar el charco e ir a los USA o a Japón para poder disfrutar de una emisión en HD. Allí llevan años disfrutándola. Pero podemos estar más o menos tranquilos… nos costará años, quizá una década si mantenemos la actual mentalidad mediante la que prevalece la explotación de las nuevas tecnologías frente a su aprovechamiento… o quizá lleguemos los últimos, pero antes o después llegaremos a un punto en que absolutamente todo el vídeo que nos rodee sea en HD.

Tercera parte.
En la tercera y última parte de la guía hablaremos del tema más polémico de la HD, las medidas de protección anticopia, la copia privada y los en ocasiones exagerados requerimientos técnicos. Se trata de un tema incluso excesivamente actual, dado que desde que comenzamos con esta guía las distintas especificaciones han cambiado y tanto fabricantes como productoras de cine han cambiado de postura frente a 'problemas' como el HDCP, o la conexión a Internet de los reproductores HD. Esperemos que en los días que faltan hasta que escriba esa tercera parte las cosas sigan mejorando a ese respecto y que de una vez se empiece a ver a los usuarios como eso, en lugar de como potenciales piratas.