Viewtiful Joe: Red Hot Rumble
Viewtiful Joe: Red Hot Rumble
  • Plataforma GC
  • Género Acción
  • +12
Carátula de Viewtiful Joe: Red Hot Rumble

Viewtiful Caos

Fernando B.P.

Viewtiful Joe y el resto de la tropa retorna de nuevo a Game Cube por tercera vez con ansias renovadas. No contentos con crear dos grandes aventuras, se han decidido a protagonizar un nuevo título cambiando de género. Id sacando las palomitas, aunque no tendréis ni un segundo de descanso para poder coméroslas.

Captain Blue está cansado y ha decidido retirarse como actor, los años pesan y cada vez resulta más duro su trabajo. Pero el gusanillo del cine siempre pica, así que para no alejarse de este mundillo ha decidido rodar una película. La cuestión es, ¿quién la protagonizará? Y el mejor modo de averiguarlo es organizar un casting.

Hasta aquí todo parece una historia de la vida real y es la escusa con la que Capcom ha creado Red Hot Rumble, un título claramente inspirado en la saga Super Smash Bros. La cuestión es que estamos ante un videojuego, y no, no es The Movies, por lo que, ¿cuál es el mejor modo de organizar un casting ante este elenco de actores? Está claro, hacerlos luchar.

Toda la ambientación del universo Viewtiful Joe se mantiene, al igual que muchos de los elementos que toman parte en la jugabilidad, pero también hacen presencia muchos cambios, comenzando obviamente por el cambio de género, y no estamos ante una secuela de las dos entregas anteriores.

Red Hot Rumble no sería un Viewtiful Joe digno de llevar ese nombre si no presentase un aspecto visual peculiar y característico como el que tiene. La cámara vuelve a situarse lateralmente para mostrar unos personajes y escenarios tridimensionales cubiertos de una estupenda capa de Cel Shading como en el primer y segundo juegos. El número de animaciones que aparecen en pantalla en algunos momentos es bastante importante, no sólo por la cantidad de personajes y enemigos, sino también por las explosiones, luces, objetos, potenciadores y toda la demás parafernalia. Y la verdad es que lo aguanta correctamente y no se aprecian ralentizaciones.

Pero hay un problema y es el barroquismo del conjunto. No es que haya muchas animaciones en pantalla, es que en ocasiones hay demasiadas sobretodo cuando jugamos con otros tres amigos y resulta bastante complejo localizar nuestro muñequito ante tanto movimiento. Aunque esto no es del todo una cuestión gráfica sino quizás de diseño del juego y lo comentaremos más adelante. Se han incluido un buen puñado de escenas realizadas como dibujos animados para dar la introducción tanto a la historia en general como a las distintas misiones que debemos afrontar. A modo de extra según las vamos descubiendo son desbloqueadas para poder acceder a ellas posteriormente siempre que queramos.

¿Tiene música Red Hot Rumble? Es difícil saberlo. Mientras escribo estas líneas, por mucha memoria que hago, no logro recordar con claridad ninguna de las melodías que acompañan al juego. La banda sonora sí, suena, pero únicamente acompaña, en ningún momento tiene protagonismo propio y apenas notamos su presencia. Los efectos destacan mucho más con diferencia y con una gran calidad, incluyendo desde las voces de los protagonistas en la lucha a los numerosos golpes, ataques, explosiones y similares.

Super Smash Bros son las tres primeras palabras que se nos vienen al introducir por primera vez el disco en nuestra Game Cube. Y es que, las comparaciones, por odiosas que resulten, suelen ser inevitables. Las premisas son las mismas. Escenarios poligonales con jugabilidad bidimensional, conocidos personajes para dotarlo de carisma y luchas alocadas que se salen de la seriedad de juegos como Tekken o Virtua Fighter. Pero presentan bastantes diferencias que descubrimos pronto.

El modo historia de de Red Hot Rumble está organizado en misiones en las que hemos de enfrentarnos a otro personaje para conseguir ser los protagonistas de una escena de la película de Captain Blue. Cada una de ellas se encuentra dividida en diversos capítulos, por denominarlos de algún modo, en los que no es obligatorio vencer pero sí superar una serie de requisitos que son especificados al inicio.

A su vez, cada capítulo comprende varias pantallas en la que se nos plantean retos de todo tipo. Pueden ser tener que recoger más diamantes que nuestro contrincante antes de que se acabe el tiempo, ser el que inflija más daño a un enemigo común hasta destruirlo, competir por lograr un hueco donde refujiarnos antes de que explote una bomba y destruya a quien se quede fuera o muchos más. Al final lo que cuenta es el dinero acumulado más allá de las victorias o derrotas que hayamos sufrido. Esto significa que aunque no ganemos tantos desafíos como nuestro contrincante, si en cada uno de ellos acumulamos bastantes más monedas, el balance total de toda la misión nos da por ganadores.

Conseguimos aumentar nuestras ganancias cuántas más veces hacemos lo que se nos pide en cada pantalla. Es decir, si hay que destruir enemigos, ganaremos con que matemos uno más que nuestro rival, pero lograremos muchas más mondeas si en lugar de cinco son cinco los que mandamos al otro barrio, y éso es lo que debemos intentar.

Otro modo de hacernos con algunos puntos adicionales es mediante una serie de minijuegos que se pueden activar en plena partida. Para ello hemos de recoger un objeto especial que al lanzarlo traslada a todos los personajes a otra zona donde comienza dicho minijuego. Pero no esperéis nada realmente elaborado pues son al más puro estilo Wario Ware, es decir, hay que tener rápidez al pulsar los botones y sobretodo estar dotados de buenos reflejos, durante apenas unos segundos.

Se puede decir que los escenarios tienen vida propia y cada uno es completamente distinto a los anteriores, tanto por el diseño de las plataformas como por los elementos que podemos encontrar en ellos. Guardan bastantes sorpresas y objetos con los que interactuar convirtiéndose en uno de los componentes más importantes del juego.

Como es de esperar, hay bastantes personajes para elegir y varios de ellos están ocultos al inicio. Las diferencias entre ellos son palpables y no sólo se basan en el uso de técnicas distintas sino que también su forma física difiere, siendo unos más rápidos, otros más fuertes, etc.

Los ataques son de dos tipos, normales y especiales. Los primeros son los clásicos puñetazos y patadas con los que se pueden lograr algunos combos, los otros en cambio los hay de todo tipo y cambian mucho de un personaje a otro, por lo que tendremos que probar con varios hasta encontrar uno que se ajuste más a nuestra forma de jugar.

La distinción entre un tipo y otro depende únicamente del botón que pulsamos, así que para elegir cada técnica concreta se tiene en cuenta la dirección a la que apuntamos con la palanca analógica o la cruceta. Por lo que si hacemos un pequeño recuento, el número de ataques resulta algo reducido y se echa en falta un poco más de variedad.

Por otro lado están los poderes VFX que no podían faltar. Éstos se consiguen recolectándolos por la pantalla y hemos de rivalizar con el resto de participantes para hacernos con ellos. Aunque los nombres son los clásicos, los efectos no siempre son idénticos, pues por ejemplo Zoom In nos hace gigantes en lugar de acercar la cámara aunque otros como la ralentización de tiempo siguen presentes de igual modo. Para aprender todo esto tenemos una serie de tutoriales bastante útiles pues en unos pocos minutos nos habremos hecho con todas las opciones del juego.

Tres son multitud
Uno de los puntos más fuertes de un juego de estas características es siempre su modo multijugador, ya que los piques con nuestros amigos son claramente superiores a los enfrentamientos con autómatas controlados por la consola. En Red Hot Rumble ocurre todo lo contrario.

Si bien en un uno contra uno la experiencia es buena, aunque no excelente, cuando se juntan tres o cuatro personajes en pantalla se crea un auténtico caos. Es literalmente imposible saber dónde estamos ante la maraña de elementos que aparecen ante nuestros ojos, que si bien es un espectáculo interesante lleno de luz y color, dista mucho de parecerse a un juego de lucha y se convierte en un puzzle de agudeza visual.

Y pese a todo las bases sobre las que se asienta este modo multijugador son muy positivas. No consiste únicamente en derrotar a todos nuestros rivales, sino que se trata de competir en los distintos capítulos del modo historia, por lo que los objetivos son los que hemos comentado anteriormente.

LO MEJOR

  • Viewtiful Joe y compañía de nuevo en nuestras manos
  • Introducción de elementos novedosos y originales
  • Buen diseño del modo individual

LO PEOR

  • No está a la altura del más grande en este género
  • Caótico modo multijugador
  • Escasos movimientos para cada personaje

CONCLUSIÓN

Red Hot Rumble es un juego bastante original y que introduce novedades muy interesantes en la jugabilidad de las que bien podría aprender el próximo Super Smash Bros ya sea para Revolution o DS, pero el maestro aún tiene mucho que decirle a este alumno aventajado. Es difícil explicarlo, pero la sonrisa que se nos dibuja en la cara tras echar una partida a este juego no es tan amplia como con el título de Nintendo, es decir, no resulta igual de divertido. Tampoco es sorprendente porque muchas de las cosas que contiene ya nos las esperamos.

Viewtiful Joe: Red Hot Rumble (GameCube)El modo historia está bastante trabajado frente a una opción multijugador que deja bastante que desear. Además de repetir pantallas que ya hemos superado en el modo historia, tiene ese gran problema que es la sensación de no saber si estamos viendo una película o jugándola, ya que si bien todo entra muy bien por los ojos, el desconcierto es muy grande y no permite jugar en condiciones. Tampoco podemos encontrar mucho más aparte de estos dos modos, por lo que cuando acabamos la aventura principal prácticamente podemos colocar el juego en la estantería para que comience a coger polvo. Se echan en falta más opciones que permitieran prolongar algunas horas su vida útil. Los incondicionales de Joe seguramente se lanzarán a las tiendas nada más aparezca para hacerse con su copia, pero hemos de advertir que es un juego bastante distinto a los anteriores en muchos aspectos y puede no cumplir con lo que se espera.