Drakengard 2
Drakengard 2
Carátula de Drakengard 2
  • 6

    Meristation

Dragón guerrero

David Ortiz

Square-Enix nos trae la secuela de Drakengard dos años después del lanzamiento de éste. Controlando al joven Nowe surcaremos los cielos a lomos de nuestro dragón para combatir las fuerzas enemigas. Con un marcado estilo hack'n slash, Drakengard 2 llega para convertirse en el referente del género de la acción multitudinaria.

Viejo conocido

El Drakengard lanzado hace 2 años cosechó críticas bastante uniformes en cuanto a su calidad y realización. El primer juego de Square-Enix en el terreno de la acción multitudinaria resultó una interesante mezcla de conceptos aparentemente tan lejanos como la serie Dynasty Warriors y el legendario Panzer Dragoon. Si a la mezcla le añadimos un toque RPG marca de la casa nos queda un interesante combinado, que supuso el primer paso de la compañía en un terreno hasta entonces desconocido para ellos.

Como ya adelantamos en nuestras primeras impresiones, la evolución en cuanto al sistema de juego ha sido mínima. Se han revisado algunas ideas, aunque nada que haya supuesto un cambio radical en el concepto que sigue inspirando este Drakengard 2. Volvemos a encontrar acción multitudinaria que mezcla fases a pie y fases a lomos de nuestro dragón. También se mantiene el desarrollo por niveles del personaje, como principal baluarte de componente RPG. Lamentablemente no podemos interactuar de ningún modo con los beneficios obtenidos tras cada subida de nivel.


Bajo todo esto se oculta un producto bien hecho, aunque sin grandes alardes ni de originalidad ni de poderío tecnológico. Por supuesto, todo esto se suple con una historia amplia y entretenida en la que la personalidad y motivaciones del protagonista cobran especial relevancia. Como dato curioso, durante el desarrollo de la aventura encontraremos muchos de los estereotipos de personajes utilizados por la compañía en sus productos.

Caballeros del sello

Encarnaremos a Nowe, un recién llegado a la orden de los caballeros del sello. Esta fuerza es la encargada de mantener en armonía los cinco distritos de los que se compone el territorio. Cada una de estas zonas está guardada por un caballero denominado el custodio, al que acompaña en su labor un teniente. Nowe acaba de ingresar en la estructura militar y durante toda su niñez ha sido criado por un dragón azul, motivo por el cual se le mira con cierto temor.


En ausencia de los custodios, comienzan a ocurrir extraños sucesos en los diferentes distritos lo que hará que debamos internarnos en ellos. Una vez allí seremos testigos de cómo gira la trama según los acontecimientos que se van desarrollando y que sitúan a Nowe en un incómodo lugar. En todo momento contaremos con el dragón Legna, que nos servirá tanto para usos militares como para ofrecernos consejos en los momentos de indecisión.

Los vínculos entre Nowe y Legna son extraordinariamente fuertes, lo que nos permitirá canalizar nuestra energía a través de la criatura para realizar devastadores ataques. Según avance la trama iremos disfrutando de una mayor compenetración con Legna, lo que a la postre se traducirá en un incremento de su poder. Este incremento será importante sobre todo en los compases finales, donde las fases se nos pondrán bastante cuesta arriba.

Gráficos

Como hemos apuntado, Drakengard 2 no se basa en un espectacular apartado técnico. Lo cierto es que el nivel visual es simplemente aceptable, lejos de los títulos punteros en la consola. El conjunto final es satisfactorio aunque pecando de simplista en la mayoría de sus puntos. Desde luego no es un título cuyo apartado gráfico resulte impactante desde el principio, aunque tiene detalles destacables como veremos a continuación.

Lo primero que llama la atención positivamente es la secuencia de introducción, que mezcla CG y videos del juego en movimiento. El uso de estas CG es bastante frecuente en cada situación relevante del argumento, mostrándose secuencias bien realizadas y de una longitud considerable. Todo el diseño de personajes tiene un aire a los de los últimos Final Fantasy, algo inevitable hablando de Square-Enix. Asimismo, el interfaz es muy claro e intuitivo, con un bonito diseño medieval marcado por la sencillez de los diferentes elementos.


Uno de los puntos más contradictorios es el del modelado de los personajes. Por un lado, los protagonistas gozan de un aire muy estilizado, con modelos de alta poligonización y texturas simplemente aceptables. Por otro lado, los enemigos muestran una repetición más que alarmante de modelos, así como también se repetirán los de los aliados con los que nos encontraremos durante nuestras aventuras. Es por ello que una vez en el campo de batalla asistiremos a toda una guerra de clones entre los que se encontrará nuestro personaje. Desde luego se echa en falta una mayor variedad de enemigos y sobre todo una mayor alternancia en los mismos, de forma que no nos encontremos con más de cien monstruos iguales unos al lado de otros.

La animación es simplemente correcta en la mayoría de los modelos. Los golpes surgen algo bruscos de las manos de nuestros héroes aunque en el caso de los encadenamientos se nota algo más de fluidez. Los enemigos no han tenido tanta suerte y gozan de un escasísimo repertorio de ataques así como de un limitado repertorio de movimientos. Mención especial a nuestro dragón, que es el modelo dotado de la mejor animación entre todo el repertorio de personajes y monstruos del juego.


Los escenarios son también un apartado contradictorio, sobre todo los que nos permiten intercambiar entre recorrerlos a pie o montar en Legna. En estos casos, la amplitud es más que suficiente ya que incluso con el dragón nos costará cierto tiempo movernos por ellos. La simplicidad será la tónica de este tipo de mapeados, donde no veremos apenas elementos móviles de ningún tipo y las posibilidades de interacción serán muy reducidas. La distancia de dibujado es alarmantemente corta, muchas veces minimizada aún más bajo el argumento de encontrarnos rodeados de niebla. Esto mejora un poco en las fases aéreas, lo que resulta totalmente necesario para movernos cómodamente por el entorno.

Sin duda el punto más destacable es el de los efectos visuales, espectacularmente representados. Tanto los juegos de luces producidos por nuestros ataques como los efectos de los poderes mágicos gozan de un nivel muy alto. Destaca el efecto de desenfoque producido por ciertas magias así como cuando solicitamos montar en Legna. La representación del fuego de nuestro dragón también es muy realista, aunque ciertos efectos de partículas, como los chorros de lava, presentan un acabado menos remarcable.

Sonido y Efectos FX

El sonoro es uno de los aspectos más cuidados del título, a pesar de que la variedad en cuanto a temas musicales es escasa. Las existentes son melodías de corte muy épico, similares a las utilizadas habitualmente por la compañía para sus RPG. En todo momento tendremos la música como acompañamiento a un volumen bajo, en detrimento de los efectos sonoros. Las canciones irán cambiando según nos movamos de fase y si estamos combatiendo en una zona exterior o interior. En determinados momentos se harán repetitivas, aunque la longitud de las pistas permite minimizar estas ocasiones.

Los efectos sonoros no son demasiado variados, aunque están bien conseguidos y sincronizados. Las voces en inglés disfrutan de un doblaje muy claro y que no desmerece a las originales japonesas. Todos los golpes tienen distintos sonidos, al igual que los enemigos al atacar. El punto negativo es que al haber tal cantidad de oponentes, la monotonía sonora se acentúa hasta cotas elevadas. Puede llegar a hacerse tediosa la repetición constante de efectos durante el desarrollo de las misiones.


Jugabilidad

Drakengard 2 no es ni más ni menos que una fusión de ideas que mantiene la gran mayoría de elementos de su predecesor.  Si bien hay algunas ideas más que interesantes como las fases en dragón, nada es muy original, lo que a la postre le pasa factura. A esto hay que sumar la monotonía que supone machacar una y otra vez a los mismos enemigos en escenarios que distan mucho de ser interesantes de explorar.

La evolución a nivel de jugabilidad es más bien escasa como hemos apuntado previamente. Además del cambio argumental, que se sitúa 18 años después de lo acontecido en la primera parte, hay pocos añadidos realmente relevantes. Sin duda el más importante es la posibilidad de alternar entre nuestros personajes en plena misión, en lugar de entre cada una de ellas como hasta el momento. Esto confiere una gran flexibilidad de elección ya que el sistema de intercambio de personaje está basado en el cambio de armas.


El hilo argumental se divide en misiones, a las que accederemos desde un mapa del mundo. A su vez las misiones pueden ser de tipo aire o suelo. En las primeras será donde manejaremos a Legna y no habrá posibilidad de descender hasta posarnos en tierra. En el segundo tipo podremos saltar del dragón hasta el suelo con solo pulsar el botón select.  Esto nos permitirá elegir nuestra forma de combate preferida, ya sea arrasando grandes cantidades de enemigos desde el aire con los poderosos ataques de dragón o desde el suelo con la fuerza de los protagonistas.

En cualquiera de los casos iremos ganando experiencia que mejorará nuestras capacidades ofensivas y defensivas. Lo más remarcable es que cada personaje ganará su propia experiencia así como nuestra bestia ganará la suya. Tendremos que elegir que personaje queremos llevar activo en cada momento de forma que será el único que gane puntos derivados de la masacre de enemigos. Al final esto resultará en la especialización con un determinado protagonista en detrimento de los demás.

Siguiendo con el mapa del mundo, también tendremos acceso a zonas de libre exploración, donde podremos entrar una y otra vez para cumplir los objetivos que se nos asignen. Esto es una buena forma de recolectar puntos de experiencia y dinero aunque siempre a costa de nuestro tiempo y paciencia. El dinero invertido nos permitirá comprar nuevas armas en las zonas del mapa designadas como tienda.

El número de armas total es cercano a las 60, divididas en 5 categorías. El sistema del juego nos permitirá llevar un número determinado de estas armas equipadas, de forma que cada personaje se distingue con una categoría diferente. Para intercambiar el control entre protagonistas, tan solo tenemos que hacer uso del cómodo menú de rueda para seleccionar un arma de su tipo afín, lo que intercambiará al personaje actual por el nuevo. Este sistema resulta muy rápido y eficiente en la práctica, siendo uno de los puntos más destacados del juego.


El gran número de armas, sumado a que cada una tiene sus combinaciones de golpes característicos y  que pueden subir niveles en función de su uso, resultan un interesante planteamiento teórico. En la práctica las fases se reducen a machacar el botón de ataque y esquivar muy de cuando en cuando. Afortunadamente encontraremos algún que otro desafío interesante con la aparición de ogros y demás enemigos de gran tamaño.

Las fases aéreas son mucho más entretenidas que las terrestres, principalmente por la relativa libertad que nos ofrece el surcar el cielo. Aun así, también adolecen de la reiteratividad en cuanto a modelos de enemigos y de no ofrecer un entorno algo más interactivo por el que movernos. Se echa de menos alguna fase donde el control del dragón sea realmente importante para superarla en detrimento de nuestra puntería a la hora de lanzar andanadas de fuego por las fauces.



LO MEJOR

  • Cada arma tiene sus propias combinaciones con efectos diferentes
  • El sistema de intercambio de personajes y armas
  • La historia resulta entretenida
  • Tanto el interfaz como la ambientación general están bien conseguidos

LO PEOR

  • Apartado técnico simplemente pasable
  • Combates muy monótonos
  • Excesivo uso de los modelos tridimensionales
  • Totalmente en inglés

CONCLUSIÓN

[image|nid=1332637|align=right|width=150|height=100] Drakengard 2 (PlayStation 2) Si bien el juego puede resultar poco original, entretendrá sin duda a todo aquel que sea capaz de sobreponerse a la monotonía que adolece. La IA no supone ningún tipo de desafío y muchas veces encontraremos a nuestros compañeros de misión pegados a la pared andando sin saber sortear un obstáculo. Los enemigos tampoco lo harán mucho mejor y bastarán un par de golpes para que caigan derrotados en la mayoría de las ocasiones. Esto hace que se les pueda considerar como auténtica carne de cañón, sin ofrecer un reto claro para el jugador. [image|nid=1332911|align=right|width=150|height=100] Drakengard 2 (PlayStation 2) Si somos lo suficientemente pacientes como para aguantar las hordas de enemigos que nos acechan, podremos disfrutar de entretenidas fases a lomos de Legna, mientras descubrimos como se desarrolla un la trama. Un argumento que, a pesar de estar cargado de tópicos, resulta hasta cierto punto interesante y consigue generar las diferentes misiones con un orden coherente y nada azaroso. [image|nid=1331018|align=right|width=150|height=100] Drakengard 2 (PlayStation 2)Drakengard 2 llega totalmente en inglés, lo que puede suponer un serio problema para todo aquel cuyo nivel de este idioma sea mínimo. Los detalles de la trama merecen ser comprendidos, aunque para jugar bastará con un nivel básico para moverse por los menús y realizar la asignación de ítems y armas. Afortunadamente los textos en pantalla permiten seguir sin dificultad las conversaciones, siempre que se tenga un nivel medio de inglés. - El sistema de intercambio de personajes y armas- La historia resulta entretenida- Tanto el interfaz como la ambientación general están bien conseguidos- Cada arma tiene sus propias combinaciones con efectos diferentes

6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.