Yume
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Saltos y sueños a la antigua usanza

Los españoles FreakFrog traen de nuevo las plataformas bidimensionales a los ordenadores personales. La apuesta es tan interesante como arriesgada ¿Te atreves a descubrir el mundo de Yume?

Seguramente muchos de vosotros, en un momento de añoranza y nostalgia, os habéis puesto a jugar a vuestras consolas de 16 bits, digamos para rememorar viejos tiempos. La gran mayoría, a poco de comenzar la partida, se habrá sentido lento y torpe al ser incapaz de superar un enemigo o fase que hace una década habríais superado con los ojos cerrados. Es lo que se podría denominar como la oxidación de las 3D: tras horas y horas de juegos de acción subjetiva y desplazamientos en los tres ejes, uno pierde los reflejos que antaño poseía para los plataformas 2D y los sustituye por puntería para el head-shoot y demás. Yume viene a ser un antioxidante que ejercita estos mismos reflejos.

 

La apuesta de los españoles de FreakFrog es atrevida: llevar a la era de los Unreal Engine y cia. un juego de scroll lateral, sin apenas más complicaciones que sobrevivir a los obstáculos, con una ambientación colorista y apta para todos los públicos, sin apenas violencia, palabras malsonantes o personajes con el ceño fruncido, y lograr que resulte atractivo. Se podría decir que en parte, Yume ha cumplido las expectativas. Al menos de los que busquen la simplicidad a la hora de jugar.

 

Guión

 

Yin no es más que un joven normal y corriente, que un buen día descubre, en sus sueños, que el fantástico mundo de Yume se encuentra en peligro, pues el Dios Oscuro planea hacerse con él, creando y controlando todas nuestras pesadillas. Yume, gracias a su espada y al fiel Dragón del Agua Mizu, logrará rescatar sueños por los distintos escenarios de Yume y restaurar el orden.


Bajo esta premisa parte un juego de plataformas en el que mediante texto e ilustraciones -durante el juego no existen secuencias animadas- se nos mostrarán los diferentes personajes de la trama, la importancia de adquirir sueños, y el destino de Yin. Se trata de una historia sencilla, que apenas influye en el desarrollo del juego. En Yume, el objetivo será superar plataformas, y la historia será un trasfondo para dar una coherencia mínima a su mundo de fantasía. Nadie le pidió una trama profunda a los primeros Sonic ni a los Super Mario Bros., como tampoco se la pediremos a Yume.


Lo que sí es criticable -al ser común encontrarlo en otros plataformas actuales-, es la carencia de secundarios que verdaderamente se comuniquen con nuestro personaje y activamente influyan en los acontecimientos. En Yume sólo existe Yin, la voz del narrador y otros personajes que veremos en ilustraciones, pero salvo por algún momento puntual en el que volemos sobre el Dragón Mizu, estaremos solos. Hubiera estado bien algo más de profundidad en el personaje principal.

Gráficos y sonido

Yume transcurre en su totalidad por escenarios en los que nos desplazaremos con scroll lateral, pero estos escenarios están generados en tres dimensiones, decorados con unas texturas coloristas y que sencillamente dan un acabado aceptable. Es una lástima que los creadores no aprovecharan las plataformas poligonales para mostrar una cámara dinámica, que pudiera acercarse o alejarse, así como rotar en algún momento, algo en la onda de lo que nos encontrábamos en juegos de hace casi una década, como los Pandemonium. Sin embargo, la cámara siempre se mostrará en la misma posición y distancia.

Otro aspecto criticable de los escenarios es que algunas veces resultan un tanto vacíos. En las capturas, los gráficos resultan sumamente atractivos, pero más de la mitad de lo que vemos en pantalla pertenece al fondo plano, que se desplaza de forma paralela a nuestros movimientos. En la pantalla de nuestro PC se echa en falta mayor detalle y relieve, más elementos fuera del fondo. No obstante, los escenarios cuentan con algunos toques agradables, como diversos efectos y transparencias, y elementos móviles como las extrañas plantas que pueblan sus mundos.

La variedad en Yume recae en sus 4 submundos: Los Bosques Grises, donde encontraremos los colores más chillones y un extraño césped rosado, Las Cavernas, donde la lava y el fuego nos harán la vida imposible, Los Montes Cristalinos, repletos de pinchos de hielo y resbaladizas superficies, y El Reino Oscuro, que transcurre entre muros de ladrillo, repletos de trampas metálicas y eléctricas que se activarán ante nuestra proximidad.

En el apartado gráfico, sin duda los mejor parados son los personajes. Desde el primer monstruo que veamos aparecer hasta nuestro héroe, Yin, están correctamente modelados y muy bien animados, y se desplazan con suma suavidad. Lástima que no sean demasiado numerosos y que como máximo ataquen por parejas, pero sí resultan originales. Nos encontraremos desde traviesas criaturas como los Happa o los insectos Batta, que nos atacarán con lanzas, pasando por los voladores Katatsumuri, Aka-chan y Hana, o los molestos Kinoko, Ishi y Kokoro, los primeros capaces de empujarnos donde menos nos conviene o de lanzar fuego, y el último prácticamente inmortal. Además, en Yume nos enfrentaremos a enemigos finales más grandes que el resto, que no supondrán una dificultad una vez conozcamos sus movimientos, pero que están muy bien modelados, y montaremos en el dragón Mizu, sobre el que sobrevolaremos los cielos con un elegante aleteo.

En el apartado de sonido, los efectos dan una aceptable variedad. Cada enemigo tiene sus propios sonidos al acercase o morir, incluido Yin, aunque a más de uno le pondrá de los nervios escuchar su alarido de muerte tantas veces seguidas. En este apartado cabe mencionar también un doblaje en perfecto castellano llevado a cabo por dobladores profesionales, y voces como las del narrador os sonarán bastante de películas y documentales. A su vez, la banda sonora resulta muy acertada. Algunos temas, como el principal o el que abre el juego se ligan rápidamente al juego en nuestra mente, y al cabo de los días nos sorprenderemos tarareándola. La música acompaña a la perfección la ambientación de los escenarios sin molestar en ningún momento.

Jugabilidad

Llegamos al punto clave de Yume. La trama y los gráficos tienen su relativa importancia, pero cuando hablamos del género de las plataformas, la jugabilidad es lo verdaderamente importante, y en Yume mucho más, pues es ahí donde pretende llamar la atención del jugador. Y como era de esperar, Yume quita bien el óxido de nuestros reflejos. Su manejo es sencillo: apenas un botón para atacar, otro para protegerse, y las flechas direccionales -arriba para saltar- dan toda la reducida gama de movimientos de Yin. Nada de ataques de intrincada ejecución, o uso de ítems; Yume se basa en derrotar a varios enemigos con un golpe, y muchos, muchos saltos.

A la hora de jugar, disponemos de plena libertad para seleccionar la fase en la que queremos jugar, teniendo siempre en cuenta que para acceder a un nuevo mundo deberemos completar buena parte del anterior. Las fases disponen de diversos checkpoints a lo largo de su recorrido que nos permiten salvar y teletransportarnos a los anteriores, y en los que podremos guardar los 'sueños' -esferas que flotan por los escenarios-. Estos sueños, junto a cartas que nos liberarán ilustraciones de pre-producción, son los únicos objetos del juego.

La recolección de estos sueños y cartas no será sencilla. Elementos punzantes repartidos por los escenarios pueden matarnos de un solo golpe -será la muerte más común- y hay ventiladores, hielo y diversos enemigos que se esforzarán por lanzarnos contra ellos. El uso de estos teletransportadores es muy útil para desplazarse, pero a veces deberemos repetir varias veces las mismas acciones para acceder a ellos, al no contar con la opción de salvar la partida donde queramos. No obstante, es un detalle que ayuda a incrementar la dificultad. Y Yume puede hacerse dificilísimo en muchos instantes.

Entre algunos checkpoints se nos pondrán pruebas de habilidad tan retorcidas como saltar y rebotar contra una pared esquivando a la vez unas bolas con púas en movimiento, mientras nos disparan y la plataforma hacia la que nos desplazamos cambia de lugar o simplemente desaparece, a la vez un par de enemigos voladores nos atacan. Al final, alcanzaremos el siguiente checkpoint y el óxido habrá desaparecido, pero habremos sudado de lo lindo. Yume dispone de unas plataformas ajustadas al milímetro, y tiene una duración de aproximadamente 7-10 horas para lograr todas las cartas y sueños, dependiendo de nuestra habilidad. Las fases no son excesivamente largas, pero lo compensa las veces que moriremos al mínimo fallo. A veces acabar una fase supondrá un alivio.

Yin se maneja bastante bien a lo largo del juego, incluso con un control pensado para el teclado. Salta con precisión y responde de la forma que queremos. Otra cosa es que sea acertado aquello que queremos hacer. Hay también en Yume unas pocas fases en las que volaremos a lomos del Dragón Mizu. Estas fases se asemejarán a las de un shoot 'em up de naves, con la salvedad de que sólo esquivaremos, ya que no podremos atacar ni disparar. Estas fases son algo tediosas por lo limitada de su mecánica y el denso control de Mizu, que tiende a desplazarse cuando intentamos frenarlo y a su envergadura, la que nos hará sufrir más de lo deseado para esquivar los obstáculos. Por suerte estas fases son cortas y escasas.

Estrategia y trucos

Examina -usando shift derecho- lo que te espera a unos metros para evitar un encontronazo inesperado con la muerte. El uso adecuado del salto doble es fundamental; a veces lo mejor es dejarse caer al vacío y saltar de nuevo en el último instante. Otras conviene ir rápido y un tanto a lo loco para alzarnos sobre los obstáculos. Pero el mejor consejo para superar las duras pruebas de Yume es ser paciente. Algunos situaciones requerirán de varios minutos y decenas de vidas.

Comparándolo con...

Si combinas algo de la mecánica de juegos pseudo-tridimensionales como Pandemonium y añades situaciones propias del primer Prince of Persia, destilando el resultado hacia un mínimo de combates y un máximo de plataformas, obtienes Yume. No aporta nada nuevo, y se echa en falta más profundidad, pero entretiene y consigue picar al jugador con su dificultad. Eso sí, es un juego para amantes de las plataformas de toda la vida, y aunque su precio lo haga muy apetecible, algunos pensarán que ya disfrutaron lo suficiente de este género como para esperar algo interesante de él.

Manual

El manual del juego contiene todas las ilustraciones a color y en castellano y nos da un adelanto de los submundos y enemigos que nos encontraremos. Ofrece toda la información necesaria que necesitaremos a lo largo del juego, que se complementa con aclaraciones orales al comienzo de algunas fases.

-El precio.
-Es un oasis en el desierto plataformero de PC.
-Su sencilla mecánica puede ser un acierto si buscas una jugabilidad lo más simple posible.

LO MEJOR

  • El precio.
  • Es un oasis en el desierto plataformero de PC.
  • Su sencilla mecánica puede ser un acierto si buscas una jugabilidad lo más simple posible.
  • image/yume

LO PEOR

  • evoluciona o se desarrolla, y se echa en falta más variedad de acción.
  • A veces Yin queda enganchado sin posibilidad de moverse en algún elemento del decorado, y el juego se cuelga siempre al ejecutarse en segundo plano.
  • Apenas es rejugable, y se hace corto si eres hábil.
  • Ningún elemento del juego
  • Si no disponemos de tiempo y/o paciencia, puede ser desesperante y llegar a cansar.
  • descontanto la dificultad
  • image/yume
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.