El precio de la publicidad
La navidad se acerca. Con ella llegan las ingentes campañas navideñas de juguetes, turrones, champan, cava y derivados, y, desde hace unos años, videojuegos. Cada compañía lo afronta con una estrategia distinta, desde aquí diseccionamos sus maniobras de marketing.
La publicidad ha saltado de las páginas de las revistas especializadas a todos los medios de comunicación: televisión, radio, revistas de información general, Los videojuegos no son ya sólo de cosa de niños, es un negocio con un volumen de ventas cada día más importante.
Una de las teorías básicas del periodismo y la comunicación masiva es la Agenda Setting. Esta teoría tiene un principio básico: lo que los individuos conocen es aquello que sale en los medios. La publicidad se basa en este concepto para hacer conocer sus productos y servicios. La industria de los videojuegos por supuesto no escapa a todo esto.
Aún recuerdo aquellos días en los que Megadrive y Supernintendo se anunciaban por la tele a través de sus juegos. PlayStation recogió su testigo con aquel eslogan que todavía suena en la cabeza de algunos: 'No subestimes el poder de PlayStation'. Eran campañas pequeñas, lejos de las grandes estrategias de marketing que desplegan en la actualidad las compañías del sector para mostrar sus productos de cara a su lanzamiento en la campaña navideña.
Estos días lluviosos paseando por Madrid he visto la campaña publicitaria que Microsoft ha desplegado para publicitar Xbox 360. Marquesinas y paradas de metro inundan la capital con la nueva consola de Microsoft. ¿Conseguirá esta campaña potenciar las ventas de la máquina? Lo cierto es que la compañía de Redmond lo está haciendo bastante bien. Primero mostró la videoconsola en los pósteres que empapelaban el mobiliario urbano madrileño. Hace unos días se cambió éstos por otros donde la máquina seguía apareciendo, en esta ocasión en posición horizontal, y donde mostraban lo que hace a un sistema de videojuegos importante frente al resto, sus juegos. Las carátulas de unos 30 títulos en desarrollo para Xbox 360, muchos de ellos de lanzamiento inminente, es la mejor carta de presentación de la nueva consola de cara a los consumidores.
La estrategia de Microsoft es clara: dar a conocer Xbox 360 y sus juegos al público general acostumbrado a usar Playstation como sinónimo de videoconsola. A su vez con tan magna campaña demuestra a aquellos que ya estamos metidos en este mundillo el apoyo y el mimo que va a dar a su nuevo producto. Pero la publicidad de esta nueva consola no acaba aquí. Hace poco se supo que Microsoft patrocinará el próximo mundial de fútbol que se celebrará en Alemania. Nada mejor que un evento internacional para mostrar las características de su máquina unos meses después de su lanzamiento al mercado. Esto es el principio, estoy convencido que de cara al lanzamiento de la consola el dos de diciembre veremos muchos más anuncios de Xbox 360.
Sony parte de una posición diferente: es la auténtica líder en el mercado. Su publicidad en pocas ocasiones muestra sus juegos, a veces ni sus videoconsolas. Muestran conceptos, imágenes curiosas, historias surrealistas, y para finalizar el logo de su consola. Esto le es suficiente para mantener su posición de predominio. Playstation es sinónimo de Fernando Alonso, de Metal Gear, de Final Fantasy y sobre todo de poder. 'La mayor parte de las videoconsolas vendidas son Playstation, y si es así, por algo será' piensa el 80% de los consumidores de ocio electrónico.
Otros como Nintendo todavía no han lanzado campañas publicitarias de importancia a través de los medios convencionales para sus consolas de sobremesa. Tal vez con Revolution se involucren de forma más activa en este mundillo con el objetivo de dar a conocer las innovaciones de su 'revolucionario mando' que irá dirigido a todo tipo de públicos. Así lo han hecho con Nintendo DS y su publicidad con el grupo español Estopa de protagonista, y, por el momento le va bastante bien a la portátil de doble pantalla de Nintendo
Un caso particular es el de Nokia. Su publicidad de N-Gage ha sido excelente y muy bien planteada, incluso fue premiada recientemente. Sin embargo aún no han conseguido el éxito deseado con su plataforma híbrido entre móvil y videoconsola. Esto demuestra que la publicidad no es garantía de éxito.
En definitiva cada empresa cuenta con sus propios equipos creativos que, con unos presupuestos millonarios, intentan vender sus máquinas no sólo a los jugones habituales, sino a un público en general cada día menos reacio a acercarse al ocio electrónico. Una buena publicidad no es sinónimo de victoria, pero sin duda ayuda a ampliar el potencial mercado del videojuego y hacer que esto cada día parezca menos 'un juego de niños'.