The Incredible Hulk: Ultimate Destruction
The Incredible Hulk: Ultimate Destruction
Carátula de The Incredible Hulk: Ultimate Destruction

Definitivamente brutal

José M. Fernández -SPIDEY-

El Increíble Hulk arrasa en su nueva encarnación consolera. Una auténtica bola de demolición que viene para convertirse en uno de los títulos más recomendables de la temporada. Y no se lo discutáis...

El placer de ser Hulk
Supongo que aún permanecerá en el recuerdo de muchos el anterior intento del Increíble Hulk en el mundo de los videojuegos. También de la mano de Radical Entertainment, las primeras aventuras del coloso esmeralda en la presente generación de consolas era un solvente beat'em up cuya mayor particularidad residía en controlar a uno de los individuos más fuertes del universo.

A pesar de poder presumir de ser un programa bastante correcto, el juego basado en la película de Ang Lee no iba precisamente a pasar a la historia por sus grandes aportaciones lúdicas. Era divertido y por momentos te hacía creer que eras Hulk, pero su mecánica lineal y las anodinas fases de sigilo controlando al doctor Bruce Banner hacían decaer el producto hasta convertirlo en uno más del montón.

Afortunadamente, en Radical Entertainment pueden presumir de aprender. A la ya demostrada eficacia programadora de su equipo, se le une una notable capacidad de adaptarse a los tiempos, y más aún, una plausible pericia a la hora de abordar una metodología de juego que, por bien llevada y por 'bestia', sorprenderá a propios y extraños. Y es que, recordando también las recientes aventuras consoleras del hombre araña, Ultimate Destruction es al anterior Hulk lo que Spider-man 2 ha sido al primer Spider-man.

Maldición gamma

Tras la excelente estancia del guionista Bruce Jones en The Incredible Hulk y el regreso del genial Peter David, la colección del ser mas fuerte del universo Marvel no se puede encontrar en mejor estado de salud. Más aún si le unimos al entorno del titán verde un señor juegazo como el que hoy nos ocupa, un título que, por fin, le hace justicia a la conocida Masa.

Y es que ya no sólo se puede decir que la serie de Hulk es de lo mejorcito que podemos encontrar en el panorama del cómic american, sino que también podemos afirmar lustrosamente que Ultimate Destruction es también de lo mejorcito que podemos comprar en lo que a videojuegos se refiere. Dicho sea de paso, esto no le ocurre al personaje desde los tiempos en los que Sal Buscema dibujaba la colección, con la gran aventura de ficción interactiva que era el Questprobe Featuring The Hulk que Scott Adams programó para Spectrum y Commodore 64.

Pero centrémonos en nuestro juego. La obra de Radical Entertainment sigue muy de cerca los patrones del exitoso Spider-man 2 de Treyarch. Con muchas de las premisas que hicieron de la saga GTA un éxito, The Incredible Hulk: Ultimate Destruction nos mete en el pellejo del alter-ego de Bruce Banner, otorgándonos total libertad para movernos y prácticamente hacer lo que queramos en el pellejo del coloso esmeralda. Y obviamente, esto significa destruir, destruir y destruir.

g r á f i c o s
Lo de este juego es bastante curioso. Visto en fotos, viendo pantallazos, Ultimate Destruction puede parecer pobre. Los personajes son pequeños y, a excepción de Hulk, con un modelado algo escaso. Los decorados igualmente llaman poco la atención, tanto en detalle como en texturas (las de los autobuses realmente dan pena), y se salvan en apariencia por las grandes extensiones de terreno de cada zona.

Lo cierto es que, viéndolo en movimiento, nada más lejos de la realidad. Hulk y su entorno destilan espectáculo. Todo se mueve de forma más que fluida, con muchos elementos en movimiento, cientos de partículas salpicando la pantalla, explosiones y humo por doquier y, por encima de todo, un coloso verde capaz de transmitir que es el ser más fuerte del lugar. Tampoco habría que dejar de mencionar el curioso estilo gráfico, a medias entre un peculiar cell-shading y un pictórico y exageradamente coloridísimo panorama comiquero.

Es brutal observar como el increíble Hulk arrasa allá por donde va. Prácticamente todos los elementos son destructibles, convirtiéndose la ciudad en un terreno de juego gigante para el buen doctor. Más aún, la sensación de caos general aúpan el nivel técnico de Ultimate Destruction al más alto nivel, muchísimos puntos más arriba de lo que en un principio puede aparentar este juego.

Por supuesto, la representación de nuestro monstruo favorito resalta sobre todo lo demás en el juego. El progreso con respecto al anterior arcade de Hulk es notable, luciendo un modelado bastante más cargado de polígonos y mucho más expresivo. Y es que las expresiones de Hulk son un punto muy importante en la ambientación, ya que las caras que pone son de puro demente desatado. Importantísimo, porque como ya sabréis, el gran Hulk cuanto más se enfada, más fuerte es.

Una buena simulación de la física también está presente no sólo para adornar gráficamente el juego, sino para colaborar sobremanera en la jugabilidad. Si bien no es como el realista motor físico Havok de Psi-Ops o Max Payne 2, sí que funciona estupendamente. Se ha exagerado a tope todo para encajar a la perfección en el mundo de Hulk: todo puede saltar por los aires por indeterminados caminos, las piezas caen, los coches chocan... incluso nuestro hombre podrá 'batear' enormes bolas de golf con impresionantes resultados.

Habría que destacar que, a pesar de que Ultimate Destruction trata de mantenerse a 60 imágenes por segundo, peca de ciertos bajones más que palpables cuando un buen meollo se presenta en pantalla, acentuados estos algo más en la versión Gamecube. Aún así, todo corre y luce estupendamente en todas las consolas, más aún cuando las tres versiones soportan 480p de resolución, y la de Xbox en concreto eleva la cosa hasta los 720p. Por lo cual, sobra decir que el nivel visual de Hulk luce de forma asombrosa visto en alta definición.

s o n i d o
En el aspecto sonoro, el programa de Radical destaca por todo lo grande. Tal y como reflejan sus gráficos y la propia acción del juego, lo más usual es que lo que suene sea un caos de explosiones, derrumbamientos y mega-puñetazos capaces de arruinar al altavoz más poderoso. Los fx, que recorren los altavoces en un glorioso 5.1 si jugamos en Xbox y en un potente Dolby en PS2 y Gamecube, son contundentes a más no poder, exagerados a tope para acaparar toda la espectacularidad de la acción.

Por su parte, la banda orquestal banda sonora se mantiene a un nivel igualmente elevado, adaptándose como un buen guante a los diferentes momentos del juego y ambientando de forma sobresaliente una atmósfera de constante tensión, mientras que el doblaje es igualmente magnífico. Por un lado porque 'George Stobbart' no dobla a Hulk, y por otro, por las excelentes voces que ponen actores de la talla de Ron Perlman o Neal McDonough. Y precisamente éstas son las que escucharemos, ya que Ultimate Destruction no está doblado al castellano.

j u g a b i l i d a d
Dos premisas son las que mandan en el desarrollo de The Incredible Hulk: Ultimate Destruction. La primera, por supuesto, son los poderes de Hulk, llamado a ser el ser viviente más fuerte que existe. Y la segunda, como dictan en gran medida los cánones actuales, es una libertad de acción heredada claramente de los populares juegos de la serie Grand Theft Auto.

Mentira. La verdad es que Ultimate Destruction basa su metodología lúdica en, como bien dice el título, la destrucción más absoluta y definitiva (olvidaos de las aburridas misiones con Bruce Banner del anterior Hulk). Está claro que para ello el coloso esmeralda es la mejor herramienta posible, y definitivamente, Hulk es capaz de arrasar una ciudad entera con un simple giro de muñeca. Es una poderosa sensación, y precisamente este bárbaro detalle es el que encumbra al juego de Vivendi a sobresalir como arcade de acción... de salvaje acción.

Evidentemente, existe una línea argumental coherente a seguir, que guía al programa hacia un lado más... por qué no decirlo, serio. Pero no nos engañemos, nuestro juego se encarrila bajo la excusa de un guión para otorgarnos todo el placer que es el clásico '¡Hulk aplasta!'. Y vaya si aplasta...

Todo hay que decirlo, el diseño de cada nivel es fantástico. Con entornos enormes para vagar con total libertad, Hulk puede saltar como él solo sabe hacer, correr verticalmente por los edificios, pasar a través de ellos... Por así decirlo, las maneras en las que Hulk allana el campo para expandir la zona de juego regala al usuario una libertad que bien iguala a la vista en el estupendo Spider-man 2.

Y hablando del juego del hombre araña... Si ahí disfrutábamos de lo lindo balanceándonos con la telaraña, aquí alucinaremos en colores con la increíble capacidad de Hulk para trasladarse de salto en salto. Botes capaces de elevarnos por encima de los rascacielos, y con la genial y estupendamente habilitada forma que tiene La Masa de ir cargando el salto aún estando en el aire.

Con la línea argumental de trasfondo, el juego nos propone una serie de objetivos que van desde la huída (con el ejército como protagonista absoluto de nuestro acoso), salvar civiles o destruír determinados puntos. Tras acabar cada misión, tenemos la posibilidad de volver al actual entorno y dar rienda suelta a nuestras ansias destructivas, con el incentivo de conseguir 'puntos de destrucción' y 'misiones de desafío'.

Y para desafío, los enemigos de Hulk. Radical ha dado rienda suelta a toda una serie de seres capaces de volver loco de furia al increíble titán. El ejército aquí mostrado muy poco tiene que ver con aquel que nos acosaba en el anterior juego... aquí tenemos humanos vestidos con grandes trajes robóticos (los Hulk-busters), canijos soldados mortalmente equipados o helicópteros con letales lanzamisiles. Y atención a nuestra capacidad de respuesta... Momentazo Hulk aquel en el que nuestro monstruo favorito agarra un misil en pleno vuelo y se lo devuelve al ejército.

Y es que el buen doctor es capaz de convertir cualquier cosa en un arma. Aparte de devolver misilazos, Hulk es capaz de transformar, por ejemplo, un autobús en un par de letales guantes de boxeo. Con esta metalúrgica habilidad, el gigante verde tendrá más fácil eso de pulverizar enemigos, edificios y... bueno, todo. También es capaz de usar el vehículo trincado como escudo, como ariete o incluso de monopatín. Hasta los camiones de misiles se convierten en increíbles lanzadores RPG sobre el hombro de Hulk.

Los combates contra los jefazos son también dignas de mención. A pesar de que se basan en el clásico ensayo-error que nos permite encontrar el talón de aquiles, son divertidas y bastante épicas. No en vano, no todos los días podemos enfrentarnos a bestialidades de la talla de La Abominación con los más de 150 movimientos que tendremos a nuestra disposición.

En fin, cualquiera que lea este texto podrá deducir que un servidor se lo ha pasado como un enano triturando ciudades enteras. He agarrado autobuses cargados de civiles, he tirado edificios probablemente cargados de personas, he aplastado con mis propias manos verdes al ejército... ¿Es una pega cuando el juego es tan, tan divertido?

LO MEJOR

  • · Controles intuitivos.
  • · El caos, el caos, el caos...
  • · Hulk es demoledor... ¡arrasa con todo!
  • · Los enormes entornos de juego.
  • · Modo historia gigantesco y con muchas misiones alternativas.

LO PEOR

  • rate.
  • · La cámara puede jugarnos alguna mala pasadilla.
  • · Leves pérdidas en el frame
  • · Que te haga ser violento en la vida real :P

CONCLUSIÓN

[image|nid=1427637|align=right|width=150|height=113] The Incredible Hulk: Ultimate DestructionThe Incredible Hulk: Ultimate Destruction es un juego absolutamente placentero. Bien alto se puede decir que Radical Entertainment ha programado su obra magna, un título sencillo técnicamente que se transforma, como si del mismísimo Bruce Banner se tratara, en un programa brutal, en un coloso de la jugabilidad más rotunda. [image|nid=1427755|align=right|width=150|height=113] The Incredible Hulk: Ultimate DestructionEs implacablemente violento, es grande como la vida, posee unos enfrentamientos héroe vs malo de los que hacen historia, y encima, es largo, largo, largo... The Incredible Hulk: Ultimate Destruction agradará a propios y extraños porque es de esos títulos que, sin darte cuenta, te hacen olvidar algunos extraños hábitos del ser humano, tales como comer, dormir y cosas así. Recomendado de corazón. De corazón verde, que conste. · Hulk es demoledor... ¡arrasa con todo!· Los enormes entornos de juego.· Controles intuitivos.· Modo historia gigantesco y con muchas misiones alternativas.· El caos, el caos, el caos...

8.6

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.