Os maldigo
Mis sueños de crecimiento hacia una Internet multimedia se truncan por la ineficacia de las autoridades y la ambición sin límite de los operadores de telecomunicaciones.
Yo os maldigo. Malditos operadores de telecomunicaciones. Maldita compañía Telefónica. Malditos operadores de cable. Malditos los gobiernos que permitieron y permiten esta situación tercermundista que vivimos en España.
El videojuego está evolucionando hacia un terreno claramente on-line. World of Warcraft acaba de llegar a 4 millones de usuarios. PSP permite navegar por Internet y hacer partidas contra usuarios de todo el mundo. Xbox 360 pone el acento en la comunidad Live!, incluyéndola de serie en uno de los paquetes básicos desde el día del lanzamiento. Mientras tanto, en un lugar llamado España, es casi imposible conseguir un ping inferior a 100 milisegundos con una conexión ADSL, lo cual significa que en un juego de acción como Halo, Counter Strike o Unreal Tournament estás con el culo al aire frente a los clanes que utilizan cable para su conexión. Descargarse la demo de Dungeon Siege II, de 1,4 Gb -anda que esto daría para otro artículo de opinión ¿en qué demonios piensan los desarrolladores?- escapa del alcance de cualquier mortal.
Estos días se sabe que la operadora dominante va a duplicar la velocidad de las conexiones ADSL básicas, pasando de 512 Kbps a 1 Mbps. ¡1 Mega! ¿se supone que debemos estar agradecidos? Gracias por mantenernos en el puesto 29 en el ranking de países que más usan Internet. Gracias por tenernos desde 1.999 pagando 39 euros por la conexión más lenta de Europa. A poco más de 100 kilómetros al norte desde donde escribo este artículo, en Francia concretamente, hoy un ADSL de 18 Mbps cuesta exactamente 39 euros. ¿Acaso en Francia los routers ADSL crecen por generación espontánea en los árboles? ¿Es que los trabajadores cobran la mitad que los operarios españoles? ¿No será que no hay altos ejecutivos con yate en las compañías de teléfono? ¿O sencillamente lo que sucede es que tienen suficiente vergüenza y decencia para no timar a los usuarios?.
Comentándolo con los colegas, algunos se congratulan del avance que se ha hecho en España en 10 años: 'Recuerdo cuando iba con el módem a 28,8 kbps, luego llegó la tarifa plana con Infovía, luego las RDSI asequibles, ahora el ADSL no nos podemos quejar ', me comentan. 10 años son una eternidad cuando se habla de tecnología. Es el tiempo que se requiere para poner a un país en la cabeza del tren de la innovación o, tal como estamos ahora, en los vagones de cola.
Si hace 10 años se hubiese apostado decididamente por la propagación de la fibra óptica por parte del Gobierno central, invirtiendo en recursos, en infraestructura de dominio público, hoy España sería un referente. No sólo para dar envidia a los países vecinos, lo cual está muy bien, si no que los jóvenes de hoy estaríamos varios pasos por delante del resto de Europeos. La alta velocidad -la de verdad- permite formar profesionales, compartir conocimientos, desarrollar ideas, arrancar todo tipo de proyectos innovadores, crear empleo cualificado y un largo etcétera de oportunidades que ya han pasado de largo. En lugar de eso, el PP en 2001 hizo el chorra-plan Info XXI al que le siguió otro tan inútil como el primero llamado Esapaña.es que no llegó ni a ponerse en marcha. Cientos de millones de -nuestros- euros enterrados que no se tradujeron en prácticamente ninguna mejora en infraestructura. Ahora el PSOE ha lanzado Ingenio 2010. Resulta que algunos retos para España en 2010 son una realidad en Chile en 2005, como que el 80% de las declaraciones de renta se hagan por Internet -aquí apenas llega al 15%. ¿Invertir en infraestructura? ¿Para qué? Deben pensar también los socialistas. Es increíble.
Ahora seguimos pagando el pato de unos dirigentes temerosos de meter mano a un monopolio. Cómo nos gustaría en Meristation poder ofrecer vídeos de alta definición, demos gigantescas y parches desde un servidor propio, rápido y seguro. Pero señores, este servicio en España cuesta un ojo y la retina del otro porque la infraestructura existente es insuficiente, obsoleta y prácticamente pasa por la red de un único operador. Si queremos hacerlo hay que cruzar el charco, irse a los EEUU, con los problemas de coordinación que esto implica.
Si no excluyo al resto de operadores, como Jazztel, Wanadoo y demás, es porque no creo que estén haciendo más que Telefónica -a la que le compran el ADSL un 40% más barato que el precio de tarifa para revendérnoslo- y porque algo deben estar haciendo mal para ser el principal motivo de queja de la Oficina del Consumidor. Los operadores de cable tampoco se salvan de mi particular quema, ya que utilizan los elevados precios del ADSL como referencia para vender su producto igualmente caro.
En unos meses se generalizará la comercialización de ADSL2 y ADSL2+, que puede llegar hasta los 24 Mbps. Pero esto no va a solucionar los pings altos. Es decir, tendremos que pagar el cambio del módem (y tirar el viejo) para tener más velocidad pero con el mismo defecto de la latencia elevada. Y así sigue la historia. Como borregos no nos queda otra opción que seguir el camino que nos marcan las operadoras.. ¡ah! ¡y gracias!