Need for Speed Underground 2
Need for Speed Underground 2
Carátula de Need for Speed Underground 2
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El furor del tunning, a doble pantalla...

Omar Suillén González

La saga que inició la fiebre del tunning llega a Nintendo DS con una entrega que intenta conservar toda la esencia de las entregas "mayores" en la pequeña portátil de doble pantalla. ¿Conseguirá transmitir toda la emoción del mundo del tunning?

Es difícil encontrar actualmente a un jugón que desconozca la saga Need For Speed, y sobretodo si le añadimos la coletilla "Underground", que hace que se convierta en la franquicia que más éxito ha tenido de la saga en beneficio de EA. Y es que a partir del original Need For Speed Underground, ya son decenas los juegos que intentan unirse al fenómeno "tuning" que comenzó EA a finales del 2003.

El juego que nos ocupa en este momento es la versión portátil del segundo título de la saga que salió para consolas domésticas y PC el año pasado, aunque estaría mejor dicho que es un remake de la versión para GBA que se lanzó junto con las originales de consolas. Y es que lamentablemente, el título, aunque no es en absoluto una decepción de juego, no está a la altura de sus versiones "superiores".

De esfuerzo a pasota

Poco después de lanzarse la primera entrega, se nos obsequió a los poseedores de una GBA de ese momento con una versión bastante prometedora del título de sobremesa, usando un revolucionario motor gráfico 3D que manejaba escenarios y coches completamente modelados que sorprendía verlo en la pequeña pantalla, mientras se escuchaban músicas perfectamente cantadas, como si de un reproductor de mp3 se tratase. El juego pretendía ser una versión idéntica de sus hermanos mayores, con la obvia diferencia gráfica entre ellas. El resultado fue bastante desastroso dada la poca potencia de GBA, y ponía en evidencia que esta consola no estaba diseñada para manejar gráficos 3D con soltura. Aún así, con la salida de la secuela doméstica, se lanzó una segunda versión en GBA que presentaba algunas mejoras, pero básicamente con las mismas carencias que su antecesor.

Y ahora, en Nintendo DS se nos presenta un título paradójicamente con el mismo nombre que la versión GBA, y que deja bien claro de qué va el asunto. Y es que exceptuando el notable salto técnico, el juego inexplicablemente continúa con los mismos defectos que presentaban sus predecesores, aún encontrándose en una plataforma mucho más potente, y con capacidad suficiente para reproducir lo que los programadores desearon en aquella primera versión para GBA. Pero ahora no hay el mismo esfuerzo que en su momento para mantener la promesa.

Gráficos

Gráficamente, el juego puede resultar impactante a primera vista, sobretodo para los que no están acostumbrados a ver gráficos 3D en consolas portátiles, pero hay muchos detalles que podría ser muy mejorables. Para empezar, el modelado de los coches da la sensación de ser los mismos que había en GBA con algunos retoques, y aún existen "rastros" de que mucho material de GBA se usó para ésta versión, como por ejemplo las texturas que se aplican en los coches con las opciones de tuning, que resultan excesivamente pixeladas.

Obviando el modelado de los vehículos, los escenarios también mantienen una notable sensación de vacío y monotonía. En algunas ocasiones resultan bastante detallados, pero la mayor parte de las veces da a pensar que podrían haberse añadido más detalles, teniendo en cuenta que el juego se mueve con una soltura y una suavidad espléndida sin la más mínima ralentización en ningún momento, incluso con más de 5 coches en pantalla (3 controlados por la CPU, y otros cuántos a modo de tráfico nocturno), lo cual es de agradecer para un juego de este género.

De todas formas, en general el apartado gráfico resulta aceptable, y cumple a la perfección para ser uno de los primeros títulos de la consola.

Sonido

En el sonido es donde más falla el juego, y es que tras jugar a la primera versión de GBA, con canciones grabadas y temas completamente cantados, es inexplicable que en NDS, con su elevada capacidad para reproducir fielmente sonidos digitalizados, y unas tarjetas de memoria suficientemente extensas para contener dichos temas, se haya optado por rehacer las cancioncillas sintetizadas que sonaban en la segunda versión que salió en GBA, a los que se recurrieron para evitar un excesivo uso de la CPU de dicha consola, pero que en la plataforma que nos ocupa, era totalmente inecesario. Hubiese sido de mucho agradecer el haber seleccionado una serie de temas de las versiones mayores, y convertirlos a un formato óptimo para ser oídos mientras se conduce por las calles.

Los efectos FX tampoco son de agradecer, puesto que la mayoría de las veces apenas se oyen por un problema con el volumen del sonido, y los motores no llegan a ser demasiado realistas, y suenan siempre igual, por muchas piezas que le cambiemos o "truquemos" el motor. Amén a que el sonido "envolvente" de Nintendo DS no está presente de ninguna manera, y no nos será posible escuchar de qué lado provienen los coches, como sí ocurre en otros juegos como Asphalt.

Jugabilidad

Éste punto tiene sus más y sus menos. El control del vehículo es, cuanto menos, realista, y aunque cuesta adaptarse a él al principio (el coche tiende a girar demasiado deprisa, y a hacer trompos muy frecuentemente), después es fácil coger curvas complicadas dada la gran maniobrabilidad de los coches. Pero el peor detalle del juego, y que desesperará a más de uno son las colisiones con otros coches de la carretera, que además suelen aparecer en el peor momento, y es que al contrario que las versiones domésticas del juego, donde el coche suele saltar por encima del tráfico, o desviarse hacia un lado, mientras contemplamos desde otro ángulo a cámara lenta la colisión, en Nintendo DS nuestro vehículo se limitará a "rebotar" contra el otro coche, y dejarnos la velocidad casi a 0 mientras perdemos el control del vehículo durante unos instantes, lo cual hace que perdamos muchísimo tiempo con cada colisión, cosa que además ocurre muy frecuente en el juego, y que más de una vez hará que perdamos completamente la carrera.

En cuanto a modos de juego, resulta soprendente que se haya eliminado el "Drif", o derrape, para ponernos un nuevo modo llamado "rey de pista" que no deja de ser una variación de las carreras normales, y que limita la variedad del juego, ya que además de tener más de 20 eventos de circuitos, divididos en 3 niveles, nos vemos obligados a seguir jugando a los mismos niveles en un modo muy similar al de carrera normal. Claro que también existen 4 minijuegos bastante adictivos, que sin embargo, no son más que versiones adaptadas a la pantalla táctil de los minijuegos que ya existían en la versión GBA.

Y el tuning, una de las claves de esta saga, es otro aspecto muy descuidado. El número de opciones es muy reducido en comparación con las versiones de sobremesa, e incluso es menor que su antecesor de GBA. Por poner un ejemplo, ya no es posible cambiar los paracoches frontal y traseros independientemente, sino que forman parte de un "conjunto" llamado "kit de ensanche", con además, muy pocas opciones para elegir. Cabe descatar a su favor que el juego está en completo castellano, a diferencia de las versiones GBA.

Duración

El punto fuerte del juego. Aún sin ser un juego extenso, que dure muchos meses, la elevada dificultad del título a medida que avanzamos, y el número de veces que hemos de pasar un mismo circuito para completar diferentes eventos (contrarreloj, carrera normal, carrera invertida...) hace que el juego dure bastante, si tenemos en cuenta que las piezas a desbloquear son bastantes. Aún así, la duración sigue siendo muy inferior a la experimentada en las versiones "superiores" del juego.

El multijugador, lamentablemente, no alargará mucho más la duración del título, y es que está reducido a los coches humanos que participen, y no es posible añadir bots de la CPU aún jugando sólo dos personas. Además, el modo multijugador es multitarjeta y será bastante difícil encontrar a 3 amigos con Nintendo DS y el cartucho, dispuestos a jugar una partida a 4, que sería la opción más divertida del juego.

LO MEJOR

  • Apoyo de EA a la consola
  • Control de los coches realista
  • Duración extensa
  • Gráficos buenos para NintendoDS

LO PEOR

  • Carencias en el sonido y en la música
  • El precio
  • Esa sensación de estar jugando a una versión "recortada" del juego
  • Pocas opciones de tuning

CONCLUSIÓN

[image|nid=1213191|align=right|width=150|height=225] Need For Speed Underground 2 (Nintendo DS)Estamos ante un juego hecho con prisas por cumplir con los usuarios de Nintendo DS y justificar el apoyo de EA hacia la consola con una franquicia clave, pero que detrás esconde muy poco esfuerzo por adaptar el juego y poder ser comparado con las geniales versiones de consolas de sobremesa y PC. No es un mal título ni una completa decepción, y tal vez sea un juego a tener muy en cuenta para los seguidores de la saga, y tal y como está el género en Nintendo DS, uno de los mejores de carreras arcade para la consola, pero sigue teniendo las mismas carencias que sus versiones "hermanas" de GBA, y es que parece que EA ha "dividido" su saga en dos partes, la versión "grande" y "pequeñita", y a Nintendo DS le ha tocado esta última. La jugabilidad es sustancialmente diferente, y no sería de extrañar que hayan sido desarrolladas por equipos de programación diferentes. -Gráficos buenos para NintendoDS-Control de los coches realista-Duración extensa-Apoyo de EA a la consola

7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.