God of War
God of War
Carátula de God of War

Dioses del Olimpo; tened miedo. Llega Kratos

Juan Porteiro

De la Grecia más profunda, oscura y violenta nos llega la historia de una venganza. Kratos, el general de Esparta, desea acabar con las pesadillas. Y para ello, qué mejor que coger los mandos de uno de los mejores juegos de acción de los últimos años. A mi señal, ira y fuego...

Hay videojuegos que llegan, en muchos casos, después de una etapa de desarrollo en el más profundo de los ostracismos y sorprenden tanto a crítica como a los usuarios. Títulos llenos de calidad y jugabilidad, de gráficos espectaculares y de personajes con bastante más carisma que otros que protagonizan juegos superpublicitados. Hay títulos que son los que, en definitiva, nos siguen dando la razón a los que pensamos que un buen juego no tiene nada que ver con una buena campaña de marketing.

Y es que no sólo las ventas marcan el devenir o el éxito de un juego. Dentro de unos años -no muchos- nadie se acordará de un Need for Speed Underground, o juegos como los de 'El Señor de los Anillos', por mucho que hayan vendido o hayan copado las listas de ventas durante algunas semanas... pero sin embargo, quedará en la memoria de muchos jugones títulos como 'Prince of Persia', 'Ico' o el juego que nos ocupa: God of War. Razones? Una sola: calidad global del producto.

SONY América, con sus estudios en Santa Mónica (CA) nos introduce en la historia de Kratos, un general de Esparta que está a punto de tirarse por un acantilado, poniendo fin a sus días. Qué ha pasado para que este personaje decida acabar con su vida? En un flashback que dura la casi totalidad del juego, seremos testigos y protagonistas de esta historia llena de Dioses, sangre, venganzas y un objetivo: matar a Ares, el Dios de la guerra. Kratos acaba de entrar en el Olimpo de la acción, reservado a títulos tan magistrales como 'Devil May Cry' o 'Ninja Gaiden', por reseñar los últimos iconos del género.

Además, los desarrolladores han ambientado la historia en un universo mitológico griego que han amoldado a una visión totalmente diferente a la que se tiene 'por defecto' de la época dorada griega: pensadores, ambiente bucólico y filosofía por todos lados. Esta Grecia es distinta, oscura, iracunda e irresistiblemente violenta. Para resaltar y ambientar a un personaje como Kratos, se necesitaba un universo 'underground' y oscuro de la Grecia antigua. Desde la primera a la última pantalla, seréis testigos de su éxito.

La calidad alcanzada por este título hará que pase de ser un teórico 'sleeper' a un auténtico icono de PS2 en menos que canta un gallo. Todo rezuma esmero, calidad y detallismo. El diseño de todo el conjunto se ha orientado hacia dos premisas básicas: espectacularidad y jugabilidad. A buena fe que lo han conseguido… y bien es verdad que God of War no es innovador en nada, si bien el conjunto de todos los elementos y los objetivos principales se han logrado con creces; por eso el resultado tiene el doble de mérito: no han inventado nada, pero el resultado final nos ha dejado con la boca abierta, y con la sensación de ser testigos de un 'hipervitaminado' género de aventura de acción en tercera persona.

Lo que teóricamente se podría pensar que es un juego que une 'Devil May Cry', 'Rygar', elementos originarios de 'Shenmue' -los QTE-  e incluso reminiscencias de 'Prince of Persia' pasa a ser, en la práctica, un concentrado de intensidad, dinamismo y brutalidad a partes iguales. Damas y caballeros, dejen paso al Dios de la Guerra.


G r á f i c o s .-

Los estudios de Santa Mónica han logrado un conjunto visual a la altura de muy pocos juegos en PS2 -casi podríamos decir sólo tres o cuatro que conjuguen este nivel tan alto en todos sus apartados-. God of War puede mirar a los ojos a joyas jugables como MGS3, DMC o FFX. Pero además, incluso en algunos casos puede mirarlos por encima del hombro también en el apartado visual.

Antes de pasar a relatar las excelencias gráficas de GoW, no puedo más que denunciar de nuevo -una vez más, y parece que no sirve para nada…- la total sordera de la que SONY hace gala para con sus usuarios. Si GT4 no fue lo bastante doloroso verlo sin selector de Hz., ahora GoW también nos llega sin ese preciado -y no tan costoso- elemento que nos dejaría disfrutar de forma plena de este juego. Después de apreciarlo en su totalidad en la versión NTSC-USA, ver ahora GoW a 50 Hz me deja medio triste. Y no por mí, si no por los usuarios que no podrán disfrutar de la velocidad y precisión de respuesta que este juego posee a 60 Hz.

Gráficamente, God of War es un espectáculo sin igual en PS2. Parece mentira que esta máquina pueda aún, casi seis años después, seguir enseñándonos cómo es capaz de poner ante nuestros ojos escenarios, personajes, efectos y fluidez de forma tan insultante. Desde Kratos, pasando por una profundidad en los escenarios increíble, una cantidad ingente de polígonos en unos escenarios con unas construcciones llenas de detalles, gran cantidad de personajes en pantalla y todo lleno de efectos gráficos por doquier. Desde luego, está claro que los estudios de Santa Mónica recibirán un poco más de atención cuando tengan listo su próximo juego…

Desde los menús y pasando por las distintas clases de cinemáticas, God of War es un cúmulo de detalles trabajadísimos. El menú principal es sencillo, directo y carga con toda la responsabilidad de introducir al jugador en la esencia del juego sin ni siquiera empezar a mostrarnos nada, y lo logra con dos detalles tan sencillos como efectivos: un fondo de fuego en movimiento y la cara de Kratos pegada a la pantalla. La elección de 'partida nueva' y ver cómo la intro comienza sin ningún 'loading' ni fundido en negro, la posibilidad de elegir entre ver los gráficos suavizados o no (os recomiendo la opción nítida, para apreciar de verdad todo el esplendor de sus gráficos) y pantalla 16:9 o 4:3 nos dejarán configurar el visionado a nuestro antojo. Lo único que le falta es una opción para colocar la pantalla para los usuarios que usan RGB. Lo siento, pero al ver estas opciones me vuelvo a acordar del selector de Hz…

Otra cosa que habla muy bien del grado de trabajo y de determinación de los desarrolladores para presentarnos un producto excelente es la variedad de escenas introductorias y cinemáticas que veremos en el juego. Serán de tres clases: las CG's de toda la vida, con una calidad excelente tanto en diseño de escena como en modelados y texturizados. También tendremos cinemáticas realizadas con el engine del juego, las que serán las menos 'vistosas' ya que en éstas será donde se vean las texturas menos trabajadas de todas. Y por último, también veremos unas cuantas escenas estáticas, como pintadas a mano, donde se nos explicarán parte de la historia. Cada una de ellas se utilizará en un momento adecuado, siendo su elección totalmente acertada en cada momento.

Ya en juego en sí, el motor 3D es uno de los más potentes que hemos podido ver en esta consola, ya que pone en pantalla gran cantidad de personajes en movimiento (no en todo momento, pero sí en una gran parte de la aventura) unidas a unas animaciones que en general son muy buenas y todo rodeado por unos escenarios que pueden ser, tranquilamente, de los más espectaculares que hayáis podido ver en esta consola. Quizás el desarrollo está planteado de forma que la espectacularidad premia a los que perseveran y van avanzando en la aventura, ya que los escenarios son a cada nueva fase más bonitos, espectaculares y llenos de detalle. Desde el barco de la fase inicial, irán pasando por vuestra vista grandes ciudades, suburbios, cloacas, templos, desiertos e inframundos. Y como decíamos, a cada cual más bello y con más sensación de profundidad e inmensidad.

En cuanto a los personajes, destaca por encima de los demás el protagonista, pero en este caso la calidad alcanzada en él sólo está un poco por encima de otros muchos personajes que componen el bestiario del juego: dioses, medusas, hidras, murciélagos gigantes, cíclopes y demás 'fauna' también posee un acabado excelente; quizás los menos trabajados -lógicamente- son los enemigos standard, pero por una razón clara de importancia en la jugabilidad.

La animación de los personajes y bestias está fuera del alcance de la mayoría de los desarrolladores. Cada tipo de personaje y bestia tiene unas animaciones individualizadas, tanto de ataque como de defensa o de muerte. Kratos recibe, cómo no, un trato especial, y la cantidad de combos que puede realizar se merece un número de animaciones especiales que haría palidecer incluso a los luchadores de Tekken. Quizás el único movimiento que no está perfectamente pulido sea el salto normal, pero el resto de animaciones es de 'chapeau'.

Los efectos de luz están muy trabajados, ya que la luz ambiente en cada escenario se ha elegido de forma notable, y todos los personajes emitirán una sombra que se proyectará y adaptará a los escenarios y sus objetos. Sí en algún momento veremos defectos en las sombras, como que atraviesan algún objeto o puente, pero la visualización en pantalla de multitud de personajes, cada uno -por muy insignificante que sea- con su sombra perfectamente proyectada sobre barriles, laderas o columnas es una prueba más de la potencia de este engine.

Veremos monstruos y personajes de un tamaño descomunal -en la primera fase ya tendréis una gran muestra con las hidras-, perfectamente detallados y con unas texturas ricas y variadas, texturas que mantienen un nivel muy alto en todos y cada uno de los personajes y escenarios, fallando unicamente en los enemigos menos importantes y en algunas partes de los escenarios, que se mostrarán con una calidad bastante baja. Sobre todo seremos testigos de esos defectos en las cinemáticas realizadas con el mismo motor del juego.

Pero si los escenarios son impresionantes, no menos lo son la ingente cantidad de efectos visuales que pasarán ante nuestros ojos. God of War es a PS2 lo que 'Star Wars Ep. III' es al cine, en cuanto a cantidad y calidad de efectos especiales. No hay otro juego tan recargado como este en ese aspecto: transparencias, efectos de partículas (un desierto bellísimo), texturas multicapa, movimiento de líquidos, efectos de luces, reflejos en cada charco o sala… y todo eso estará en pantalla casi a cada instante. No estamos hablando de una fase o un momento determinado del juego. El juego COMPLETO es un continuo discurrir de efectos visuales, y en el 98% de las veces con una fluidez máxima. Sólo cuando haya en pantalla una cantidad de personajes que sobrepase la docena y utilicemos algún tipo de magia o de arma devastadora podremos ver alguna ralentización. Pero desde luego, el precio a pagar está más que justificado.

En resumen, God of War es otro de los puntos culminantes que técnicamente en PS2 podremos apreciar antes de la llegada de su tercera generación. Gráficamente impresionante en casi cualquier detalle, gran cantidad de elementos y personajes en pantalla, escenarios con una profundidad de campo impresionante, diseño de niveles espectacular, bestiario amplísimo y de gran calidad artística y animaciones individualizadas para cualquiera de los personajes que aparecen en el juego, además de una cantidad de efectos especiales escandaloso. Impresionante. Qué le falta para ser perfecto? Pues lo dicho: el selector de Hz.

M ú s i c a .-

Digna de cualquier superproducción de Hollywood. Con esto puede estar todo dicho, pero es que no podemos dejarlo así. Melodías de corte épico, mucha percusión, coros al más puro estilo 'Indiana Jones y el templo maldito', sensación de grandiosidad, ritmos pausados y hasta casi diríamos que con pinceladas de 'Prince of Persia' se conjugan con otros totalmente atronadores para los momentos de las batallas. 'Intensa' puede ser la mejor palabra que describa esta banda sonora.

S o n i d o  FX .-

Otro apartado que ha sido cuidado al máximo. Desde la primera hasta la última fase, descubriremos multitud de efectos sonoros, una variedad que compatibiliza con la gran calidad de cada uno de esos shamplers. Gritos, armas, magias, monstruos, soldados, superficies distintas, sonidos ambiente de cataratas, volcanes, el crujir de la carne al ser despedazada, huesos rotos,… un elenco de Fx de sonido en Dolby Surround II que, además, viene acompañado de un doblaje excelente. Quizás lo único criticable es la elección del doblador de Kratos, ya que la voz no pega mucho con el protagonista, quedando demasiado 'floja'. Puede ser que alguien con una voz mucho más grave le diera ese toque final que le falta.

J u g a b i l i d a d .-

Antes de nada, dejar claro que la ausencia de selector SI incide en el control, movimientos y tiempo de respuesta de Kratos a nuestras órdenes en el pad, aunque de forma leve. La conversión es bastante buena, sí, pero en cualquier caso a 50 Hz. Eso conlleva pérdida de frames, unas décimas más de respuesta a las acciones que le mandamos desde el pad, lo que en un juego de estas características, puede ser la diferencia entre realizar el movimiento de forma eficiente o ver morir a Kratos. Desde luego la pérdida no es drástica ni definitoria para el resultado jugable final (por ejemplo, es una conversión bastante mejor realizada de la que fue el primer 'Devil May Cry', con mejor tiempo de respuesta a los controles y con overscan).

Una vez aclarado este apartado, pasaremos a relatar las excelencias jugables de este título, que son la mayoría con mucha diferencia. GoW es un juego de acción y aventura 3D en tercera persona que se desarrolla desde cámaras fijas -es decir, no podemos rotar la cámara a nuestro alrededor cual 'Splinter Cell'- y que siguen un movimiento predefinido. Esto a primera vista puede parecer un hándicap, pero si tenemos en cuenta la mecánica y el número de batallas, se torna en un punto muy a favor. Es verdad que en algún momento nos podemos sentir algo 'dañados' por su colocación, pero será en un número ínfimo de ocasiones.

God of War es, en esencia, GUERRA. Las hordas que tenían que neutralizar Dante o Rygar son pan comido ante la variedad de enemigos que Kratos se encontrará a su paso, aparte los final bosses o los minijuegos de alguna fase. La diversidad de situaciones se complementan con momentos de habilidad (cruzar zonzas altas sin caerse, manteniendo el equilibrio) y de plataformas al más puro estilo "Prince of Persia". Para tal menester, Santa Mónica Studios ha diseñado un sistema de control y de lucha muy intuitivo, lleno de combos y fácil de realizar, ya que tendremos un ataque normal y uno más contundente, opción de utilizar magias, cubrirnos y un modo evasión con el stick analógico derecho. 

Además, para potenciar aún más este sistema de lucha y todas las variantes que posee GoW (puzzles, plataformas, exploración) se ha diseñado una estructura de niveles muy bien trabajada, que nos obliga a utilizar muchos de los combos posibles y casi la totalidad de movimientos existentes. Además, las armas que poseerá Kratos en la aventura nos lleva a ir variando nuestra forma de lucha, pasando de armas a media distancia -las cuchillas que van unidas a nuestro cuerpo por medio de cadenas- a la distancia corta con el uso de la espada de Artemis, superpoderosa en distancias cortas pero algo más lenta. Tendremos, cómo no, una opción para cubrirnos, a la cual será muy importante cogerle el 'timing' de ejecución con cada tipo de enemigo.

Además de las armas de contacto, también iremos recibiendo regalos de los dioses en forma de magias de ataque, en total cinco distintas. Tanto las armas blancas como las magias las podemos ir potenciando al absorber los orbes que van dejando escapar los cuerpos de los enemigos -más orbes cuanto más poderoso el enemigo-. Sobre esto mismo, tendremos tres tipos de orbes: rojos, que nos servirán para potenciar nuestro arsenal, verdes que nos harán recuperar la vida que podamos perder en los ataques, y los orbes azules, que harán que se rellene la barra de los ataques mágicos. Además, en ciertos momentos podremos transformar a Kratos en un ser superior, al estilo del 'Devil Trigger' u Onimusha.

Aparte de estas características que se repetirán en todas las luchas, también se potenciará el factor exploración gracias a que si buscamos en los cofres repartidos por los escenarios -aparte de encontrar orbes rojos, azules o verdes- podremos encontrar dos tipos de ítems -ojos de Gorgona y plumas de Fénix-, que una vez reunidos en un nº determinado harán que nuestras barras de vida y magia vayan aumentando, con lo cual podremos aguantar más daños y realizar más ataques mágicos una vez que nuestra barra esté llena.

Todo lo comentado hasta ahora es 'normal', lo hemos visto en otros grandes juegos. Pero los desarrolladores han introducido otros elementos que hacen de God of War un juego muy dinámico, intenso y espectacular, y son los minijuegos con varios subjefes finales. Habrá un momento en que durante las luchas con varios enemigos, éstos se quedarán 'aturdidos', momento en el que aparecerá sobre su cabeza el símbolo del botón 'O'. Al pulsarlo, entraremos en unos intensos segundos donde podremos acabar con ellos de forma espectacular.

Una vez le demos al botón, se sucederán en la pantalla varios combos que nos obligarán a pulsar o realizar el movimiento que aparezca en pantalla de la forma más rápida posible. Puede ser una combinación de los botones de acción o un movimiento circular concreto con el stick analógico izquierdo. Si lo realizamos correctamente, seremos testigos de unos ataques dignos de cualquier fatality de MK. Y digo digno porque, además, suelen ser muy sangrientos, y en muchas ocasiones con un uso de la cámara magistral: zooms, travellings y cambios de ángulo se sucederán mientras Kratos despedaza al enemigo en cuestión.

Lo bueno de esta mecánica es que se repite continuamente durante la aventura, y se ha tenido muy en cuenta variar cada poco tiempo de enemigo para que las combinaciones de botones no se repitan y ser testigos de variadas escenas donde la coreografía se puede tildar tranquilamente de magistral. La intensidad que estos enfrentamientos producen no se pueden describir hasta que se prueban. Palabra. Y es que además, aparte de los movimientos especiales con los subjefes, también se han cuidado los movimientos con los enemigos 'normales', a los que podremos despezadar de múltiples maneras, según su naturaleza (arrancarles las alas, partirlos en dos, clavarles las cuchillas y utilizarlos como arma arrojadiza,...).


La variedad de situaciones por las que atravesará Kratos han dado como resultado global un título que en ningún momento se puede tildar de repetitivo, soso o aburrido. Desde luchas por diferentes alturas -escalando montañas o paredes, subiendo o desplazándose por cuerdas-, resolución de puzzles de dificultad media, distintos caminos a seguir, exploración en el desierto donde influirá muy mucho el sonido, situaciones in-extremis muy tensas,... en definitiva, un cúmulo de sensaciones que no os darán tregua en ningún momento, ya sea por lo numeroso de los enemigos o por pararnos a observar maravillados los fantásticos escenarios.

La duración de God of War no es muy alta, como suele pasar en la mayoría de los juegos de acción. En nivel normal puede ser que acabarlo os lleve sobre 9-10 horas, pero una vez realizado este objetivo, se desbloquean varios extras tanto jugables como visuales (diseñados descartados, making-of,...). Y al pasarse el siguiente modo de dificultad (God) se desbloquearán otros tantos extras. Como véis, ya no sólo será una delicia jugarlo una y otra vez por sus bondades, si no también por descubrir sus múltiples secretos.

En definitiva, God of War es una joya jugable de las aventuras de acción. Devil May Cry ha sido el referente en PS2 hasta ahora, pero Kratos le gana la partida en variedad, espectacularidad, posibilidades de ataque y combos. Kratos seguramente tenga su vida asegurada en la nueva generación, y si sus creadores no pierden un ápice de su calidad, no quiero ni imaginar cómo puede ser un GoW en la próxima consola de SONY. Sólo podemos achacarle que jugablemente la conversión a 50 hz pierde algo de rapidez de respuesta y de velocidad de movimiento, dejando en el camino una porción de su intensidad (aunque repetimos que de forma mínima), pero por lo demás está a la altura de lo mejor que se os ocurra en esta generación. Lo que sea.

C o n c l u s i ó n .-

God of War se destapa como un auténtico 'crack' en esta consola. Una aventura de acción excelente, divertida, espectacular, dinámica y llena de detalles de gran calidad en cualquier aspecto. Los chicos de Santa Mónica han llevado la PS2 a límites que sólo otros títulos AAA habían cruzado, ofreciéndonos un espectáculo visual lleno de matices, de esplendorosos escenarios y de efectos gráficos por un tubo. ¿La jugabilidad? A la altura de sus gráficos: profunda pero sencilla, llena de opciones para utilizarlas a nuestro antojo, minijuegos de pulsación de botones en muchos enemigos excelentemente introducidos en una coreografía de movimientos que en más de una ocasión os hará abrir los ojos como platos. La historia os llevará por escenarios y situaciones lleno de guiños a la iconografía y motología griega, uniendo sus construcciones e ideas estilísticas con los más vistosos planos que podáis ver en PS2. Su espectacularidad sólo es comparable a la profunda decepción con SONY (una vez más…) por la ausencia de un selector de Hz.

Kratos es uno de los anti-héroes más atrayentes que ha dado SONY. Directo, sin florituras ni bondad, sin ese aire 'americano chulo playa' que posee Dante (mucho mejor plasmado en su primera entrega que en la tercera, muy exagerado), ni tan vacío de personalidad como Rygar. Es un hombre hecho por y para la guerra. Si Snake tuviese un alter-ego lleno de furia y odio, sería Kratos. Recordar que tiene una calificación para +18 años por su fuerte contenido violento y retazos eróticos (hay un minijuego que seguro que no pasará inadvertido…).

Una aventura que debéis saborear, admirar y rejugar múltiples veces. Uno de esos juegos que, sin haber levantado casi ninguna polvareda antes de su salida a la venta, se ha hecho con el corazón de millones de jugones. God of War es una de las últimas perlas de PS2 (que parece mentira, pero sigue sacando juegazos que nos dejan sorprendidos casi seis años después de su salida a la venta), antes de la salida de su hermana el año próximo. Ojalá todos los juegos hasta PS3 tuviesen la mitad de calidad que este God of War, porque entonces estaríamos en el paraíso, ese paraíso que Kratos imaginó para su mujer y su hija, y que nosotros disfrutamos con su juego… totalmente imprescindible.

L o   m e j o r .-
- Una de las tres mejores aventuras de acción de PS2
- Gráficamente impecable en casi todo
- Diseño y estilo visual excelentes
- Excelente dinamismo de las fases y buena mezcla de puzzles
- Combos, magias y extras en gran número
- Sonido Fx, Música y doblaje excelentes

L o   p e o r .-
- Ausencia del selector de Hz que afecta a la jugabilidad
- Alguna animación aislada y algún defecto gráfico menor
- Una duración algo escasa, extras aparte
- De verdad, nada más

9.5

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.