System Rush, Impresiones

Arquitecturas mínimas, gráficos conceptuales, melodías post-techno, gráficos anime, hacking, cracking y carreras futuristas se dan la mano el próximo título exclusivo de N-Gage: System Rush, o como acabar con una conspiración mundial con nuestro teléfono móvil. Éstas son nuestras impresiones...

Arquitecturas mínimas, gráficos conceptuales, melodías post-techno, gráficos anime, hacking, cracking y carreras futuristas se dan la mano el próximo título exclusivo de N-Gage: System Rush, o como acabar con una conspiración mundial con nuestro teléfono móvil. Éstas son nuestras impresiones...

Ahora que Nokia ha puesto una fecha de "finalización" a N-Gage, aproximadamente el verano del 2006 cuando será "sustituida" por su servicio de juegos para smartphones, empezamos a vislumbrar atisbos de grandes juegos y, además, exclusivos de la portátil finlandesa. Entre ellos podemos destacar System Rush, último desarrollo de Ideaworks 3D para N-Gage y auténticos especialistas en llevar la velocidad a nuestra handheld, como demostraron con Colin McRae 2005.

Hemos probado una versión algo primitiva de System Rush y no podemos negar que nuestras impresiones son más que gratas con este arcade de carreras que presenta un interesante apartado gráfico, una sensación de velocidad realista y cuya duración promete mucho gracias a sus interesantes opciones multijugador y a los goodies que podremos descargar conectándonos al N-Gage Arena. Pero vamos con nuestras impresiones.

Animación y h4ck1ng

Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención de System Rush tras insertar la MMC en nuestra N-Gage es la forma de contar la historia y la importancia del argumento que da vida a las carreras. Fusionando técnicas del cómic europeo y del anime japonés, se nos irá contando la historia y presentando a los personajes a través de viñetas estáticas que se van superponiendo unas a otras, muy al estilo de uno de los injustamente ignorados de Ubi: XIII.

Tomamos así el papel de un hacker perseguido mundialmente por ciberterrorismo al que unos malos malísimos han robado su código con el fin de usarlo para tareas indebidas. El código, en principio beneficioso para todos, ha sido modificado por una poderosa multinacional que no dudará ni un instante en usarlo de manera partidista. Claro que todas las acciones en la red dejan huella y nadie mejor que el autor originario para parar las fechorías de los villanos.

A través de las mencionadas viñetas iremos descubriendo nuevos personajes, algunos amigos y otros enemigos, donde la perfecta traducción al castellano de la historia no nos dejará que perdamos detalle. El argumento sirve de base estable, aunque no es más que un telón para dar paso a las carreras pero ojalá todos los títulos de conducción ofreciesen cierto trasfondo como el título de Ideaworks. Y a este respecto os aconsejamos que estéis atentos las próximas semanas porque también hemos saboreados las mieles de otro título de conducción con argumento elaborado, Glimmerati, que promete ser uno de los números uno del catálogo de N-Gage.

De Tron a Rez

Uno de los aspectos reseñables y que nos ha llamado poderosamente la atención es sin duda alguna el conceptualismo gráfico que reina en el juego. Sin dejar aparte las excelentes secuencias introductorias realizadas siguiendo las bases del anime y de las que ya os hemos hablado, el mundo representado en las carreras es tan personal como delicioso para la vista.

Basándose en el juego de las arquitecturas mínimas, de los polígonos vacíos y del predominio de las líneas sobre los fondos, System Rush toma como referencia listones tan altos como puede ser la obra cinematográfica Tron o el conceptualismo visual de la obra magna de Tetsuya Mitzuguchi, Rez. En estos tiempos en que se da tanta importancia a los shaders, bump-mappings y texturas hi-res, System Rush quiere demostrar lo mismo que Capcom con títulos como Killer 7 u Okami: los gráficos pueden ser bellos y espectaculares yendo por otros caminos.

De esta forma, la gente de Ideaworks 3D han creado un submundo virtual que representa redes de comunicaciones usando una técnica muy similar a la de Rez. Dejando las arquitecturas vacías, jugando con las líneas y los colores, dando importancia a la velocidad. Y lo consiguen con creces en todos y cada uno de los 50 escenarios repartidos por el planeta, divididos en cinco localizaciones mundiales: Rusia, Latinoamérica, Norte América, Europa (incluyendo Madrid) y Japón.

Cada zona geográfica mantiene su idiosincrasia en todas y cada una de las carreras que la componen, predominando unos colores y formas en cada uno de dichos lugares. Además, no podemos dejar de mencionar que cada zona tiene sus propios vehículos, mejorables en cuatro aspectos (velocidad, aerodinámica, deriva y agarre) con los puntos que consigamos al acabar cada circuito. Sumemos también que no solo disponemos de un modo carrera, sino que el llamado intrusión libre (competiciones individuales en los circuitos desbloqueados) y el GP (Gran Premio, vamos pasando por diversas categorías donde vamos consiguiendo puntos como si de un mundial de motociclismo o Fórmula 1 se tratara) sirven para dar vida al asunto y permitirnos jugar cuando no tengamos mucho tiempo.

Speed me up

La sensación de velocidad conseguida es fantástica en cualquiera de las tres vistas incluidas, aunque destaca sobremanera en la interior, así como el espíritu arcade que domina la jugabilidad. No existen frenos, solo botón para acelerar y para usar los potenciadores, así como otra tecla para saltar. Curvas imposibles, rectas vertiginosas, objetos y armas repartidos por los escenarios con lo que ralentizar o golpear a los vehículos rivales... Y la dificultad, alta como ella sola.

En la versión que hemos disfrutado no hay lugar para medias tintas; ni segundo ni terceros tienen recompensa jugable. Si queremos vencer y pasar a la siguiente carrera es imprescindible alzarnos con la victoria en cada circuito. Y los rivales no nos pondrán las cosas nada fáciles, os lo aseguramos. Si además acompañamos las carreras con una banda sonora que hace de los ritmos electrónicos un estilo de vida y una inquietud más para seguir jugando, tenemos una combinación perfecta para un juego de carreras que pinta más que bien incluso sin estar finalizado.

Otra red mundial

Si System Rush es un juego basado en las redes de comunicaciones, una de ellas nos permite acceder a contenido online para el juego. A través del N-Gage Arena se puede acceder a rankings y clasificaciones virtuales, a carreras contra las sombras de otros jugadores (shadow racing) y algunos vehículos exclusivos para los que accedan al portal online. Sin embargo, si lo tuyo es jugar con amigos cercanos, la conexión bluetooth permite a dos jugadores competir en cualquiera de los circuitos que hayamos desbloqueado durante el modo historia.

Poco más podemos añadir por el momento de System Rush, solamente que Ideaworks 3D sabe usar como pocos el potencial de N-Gage. El resultado inacabado de este título de carreras es simplemente espectacular y, sin duda alguna, es uno de los juegos de nueva hornada que más nos ha llamado la atención tras probarlo. La fecha de salida al mercado parece que será finalmente septiembre, tras el obligado descanso estival. Entonces será el veredicto final.

System Rush

Juego de carreras futurísticas donde nos pondremos en el papel de unos hackers que se dedican a acceder a carreras secretas.
System Rush