Un E3 de transición

Ya de vuelta a casa hacemos balance de la última edición de la feria más importante del mundo. Tras el de las portátiles, el E3 de la nueva generación se cierra con un buen comienzo aunque con la sensación de haber visto sólo una parte del espectáculo...

A las puertas del relevo

Ayer os ofrecíamos los que en nuestra opinión, fueron los títulos destacados de esta feria. Pero no fue fácil en comparación a ediciones anteriores. Y es que en el E3 de este año hemos asistido a un descenso en la cantidad de títulos presentados para la actual generación de consolas, a pesar de que estamos en su sprint final y su vida útil se agota. Por otro lado, mientras que en PC las compañías ya comienzan a enseñar sus trabajos para exprimir las nuevas tarjetas gráficas, los desarrollados para sistemas domésticos nextgen siguen todavía en pañales.

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Estamos en un periodo de transición y aunque el E3 ha sido muy interesante, especialmente por sus conferencias previas, a nivel de software nos hemos encontrado con el año más flojo del habitual ciclo de 4-5 años que tiene de vida una generación de consolas.

PS3 y el efecto 'demos técnicas'

Esta edición 2005 comenzó fuerte; con una soberbia demostración de fuerza por parte de Sony y su PlayStation 3. Demos técnicas impresionantes, desarrolladores volcados en la máquina y un bombardeo de datos técnicos, estadísticas y comparativas para un hardware que simplemente asusta, terminaron por impresionar a la prensa a primera hora de la tarde del lunes.

A pesar de ello, la exhibición de Kutaragi no ha sido tan determinate como pareció en un principio. La respuesta está en el acto de fe que nos pide Sony para asumir como final y tangible la calidad exhibida por PS3 en una conferencia donde todo estaba perfectamente orquestado.

Phil Harrison, vicepresidente de desarrollo de SCEE, nos comentó el jueves que no temen ser víctimas de su propio éxito, que no les da miedo el hype porque conocen de lo que su nueva consola es capaz. "Sólo se ha visto un pequeño arañazo de la superficie de PS3" explicaba. Aún así, la postura más coherente, por ahora, es a la que invitaba Tomonobu Itagaki, conocido por su predilección exclusiva por los sistemas potentes. "Hasta que no tenga un prototipo de PS3 en casa, no me creeré nada de lo que se dice" advertía el líder del Team Ninja.

Xbox 360, posición estratégica

Por otro lado, Microsoft nos ha dejado contrariados, en el mejor de los sentidos. Allard, Moore y Bach han intentado que su equilibrada 360 sea la primera consola de la nueva generación y logre un posicionamiento estratégico vital. La filosofía del 'quien golpea primero, golpea dos veces'. En el especial emitido por la MTV, la máquina antes conocida como Xenon dejó un buen sabor de boca. Generó expectativas. Pero llegó el show previo al E3, sólo dos horas después de haber finalizado el de Sony con toda la prensa bajo estado de shock impresionada por PS3, y pasó lo que pasó. El 90% de los asistentes quedaron con una sensación agridulce del que sería injusto culparles.

En una línea ascendente

El motivo estaba claro. Microsoft había ido de legal, había enseñado sus juegos tal cual, no quiso adornarse con lo que podrá ser y enseñó lo que está siendo. Mostró exclusivamente títulos en desarrollo, excepto la demo técnica de Square-Enix, en un estado no demasiado maduro. Viendo el nivel del material proyectado en la conferencia dió la sensación de estar ante una teórica Xbox 1.5 y no ante la auténtica 360.

Y es que no se apreciaba un salto generacional suficiente. Una idea rondó rápidamente las cabezas de muchos; ¿efecto Dreamcast?. Afortunadamente, y dejando de lado el preshow -por el que más de un pez gordo de marketing merecería un ejemplar tirón de orejas- Microsoft y Xbox 360 han conseguido salir en una muy buena posición del E3. Con confianza en el futuro gracias a títulos como Gears of War, Quake IV, Saint's Row o Perfect Dark Zero, al apoyo de desarrolladores japoneses como Sakaguchi, Mizuguchi, Itagaki con sus nuevos proyectos, incluso con Square-Enix y a un nuevo Xbox Live que apunta más alto que nunca.

En resumidas cuentas, Xbox 360 ha conseguido situarse en una línea ascendente mientras que la euforia desatada por PS3 ha ido mermando a ritmo que se destapaba la condición de generadas por ordenador de algunas de las demos mostradas, como Killzone. El futuro se presenta interesante, las espadas siguen en todo lo alto.

¿Viva la revolución?

Mientras Sony y Microsoft empiezan a propinarse directos a la mandíbula, Nintendo mira hacia otro lado. Sabíamos de antemano que Revolution no iba a aparecer en este E3, pero Iwata forzó la situación y presentó un prototipo de la consola, que será tres veces más potente que GameCube.

Lo único que se hizo público el martes pasado fue la forma de su carcasa, quizás el más sobrio de los tres diseños, pero de cuyo interior no se sabe nada exacto. Una retrocompatibilidad anunciada de 30 años -todo el catálogo histórico de Nintendo- disponible mediante descarga -¿pago?-, y la revelación de Game Boy Micro, todo un acierto, fue lo que la compañía presentó a nivel de hardware, con la gran ausencia del controlador de Revolution. ¿Insuficiente? según la opinión de muchos, si.

Coletazos de la generación actual

A nivel de juegos; regular. A diferencia de la generación anterior, donde la recta final se caracterizó por un aluvión de software -parecía que las desarrolladoras querían aprovechar los últimos coletazos a toda costa-, por lo que hemos visto, hoy nos invitan a ir poniendo una hucha en previsión de lo que se avecinará en la nextgen. Zelda: Twilight Princess ha sido, como Tom Jones "The one and the only" para GameCube. Todo un juegazo pero que sorprendentemente es lo único que merece la pena destacar del catálogo de GC, a pesar de la presencia de Battalion Wars, Geist y tres nuevos títulos protagonizados por Mario y cia.

Pero si el cubo va cuesta bajo, Xbox le sigue de cerca. Poco y ya conocido en el catálogo venidero que sería de juzgado de guardia de no ser por varios multiplataforma brillantes y el auxilio de Half-Life 2, Far Cry, Ninja Gaiden Black y Final Fantasy XI.

PlayStation 2 en cambio, parece gozar de mejor salud en este inicio de su tercera edad con Soul Calibur III, Kingdom Hearts, Dragon Quest VIII, el Genji de Okamoto, la secuela de Ico, Shadow of the Colossus y su cosecha propia con lo último de las franquicias Jak, Sly y Ratchet además del diferente Buzz!. En el terreno común, nos han gustado mucho Spartan: Total Warrior, Hitman: Bloody Money, Tomb Raider Legend y el exquisito Starcraft Ghost.

Si no tienes una gráfica nueva, cómpratela

Respecto al PC, tres géneros han copado los puestos de privilegio, acción en primera persona, estrategia y rol, en sus dos variantes. Quake IV, Unreal Tournament 2007, Prey y F.E.A.R nos lo van a poner difícil para tener que elegir un sólo shooter la próxima temporada, eso sí, previa renovación de nuestra tarjeta gráfica, porque con lo que tenemos ahora, no vamos a ningún sitio. En la estrategia, ha destacado sobre el resto Rise of Nations: Rise of Legends. También se han mostrado juegos como Rise & Fall: Civilizations at War, Company of Heroes o Civilization IV bajo el sello 2K Games, que han mantenido un nivel digno.

PSP, Missing in Action

En portátiles, PSP totalmente desaparecida en combate con un puñado de títulos de los que sólo merece la pena destacar Virtua Tennis 2, Ghost in the Shell y GTA Liberty City Stories con reservas. En el otro lado, Nintendo DS campando a sus anchas con un buen catálogo. Podemos decir que el número de juegos de DS mostrados en la feria es superior al de PlayStation Portable en tres a uno, aunque Sony pide tranquilidad. Septiembre será el mes del lanzamiento europeo y parece que se va a aprovechar para darle un fuerte empujón a la portátil, a nivel de software, multimedia y descargas vía Internet con cosas muy interesantes en camino. N-Gage mientras tanto, mantiene su pequeño grupo de público y sigue evolucionando, tanto a nivel de hardware con nuevos accesorios presentados, como en software, con un catálogo que si bien amenaza alarmante con ser escaso, tiene pequeños tesoros como One, de nuestros paisanos de Digital Legends y Gilmmerati, de los creadores de Flat-Out.

Capcom, una desarrolladora de la que siempre se espera mucho, ha estado muy floja. Un Final Fight indigno, un pseudo Dynasty Warriors con toques Devil May Cry en Devil's King y únicamente un vídeo de Resident Evil 4 para PS2 así lo certifican. En el otro lado de la balanza tenemos a Okami, un soplo de aire fresco -gracias Clover-, un Killer 7 que está al caer, y un nuevo Onimusha, Dawn of Dreams, con Keiji Inafune dando vueltas por el stand buscando el feedback de la prensa tras probarlo. Por el momento, muy apañado y con potencial.

Konami también ha estado justita. Su anuncio estrella ha sido la presentación de Kojima Productions y la participación de Hideo como director, productor y diseñador de Metal Gear Solid 4 -donde veremos a Solid Snake, Raiden y al Big Boss- y en menos medida, el debut de Castlevania en Xbox, algo que parecía huirle a los de Microsoft como Drácula de las cruces.

En Ubisoft están felices. Peter Jackson, sigue enamorado de Michel Ancell y éste, feliz por la acogida que han tenido los pases privados de King Kong, con controles anti-filtraciones como nunca habíamos visto. En la casa de enfrente, según parece, el Príncipe de Persia cerrará su trilogía y descansará hasta nuevo aviso, lo mismo que Sam Fisher hasta la próxima generación. Quizá sea una futura declaración de intereses.

Menos agradable ha sido comprobar como Rockstar sigue con su ridícula política partidista de restricción de información un E3 tras otro. El año pasado no enseñaron San Andreas más que a unos pocos medios americanos, y este, han vuelto a hacer la misma jugada con Liberty City Stories, Bully y The Warriors, que nos hemos quedado sin ver y que conocemos de oídas gracias a los comentarios de otros compañeros de la prensa internacional.

Atari ha contado de nuevo con Dave Perry de inquilino, presentando su segundo Matrix con el que pretende resarcirse del descalabro de crítica -que no de ventas- de Enter the Matrix. Parece que va por el buen camino. Como compañero de stand, Perry ha tenido a uno de los personajes más pintorescos que nos hemos echado a la cara, Mark Ecco. Modisto, gurú y grafitero, Ecco ha mostrado su Getting Up, que mezcla pintadas con sigilo. Para terminar con los galos no podemos dejar de mencionar Budokai Tenkaichi, que tiene toda la pinta de terminar siendo el Dragon Ball con combates más fieles a la serie de Toriyama de todos los aparecidos hasta ahora.

La representación española también ha estado bien nutrida. La spanish armada ha tenido presencia destacada con Pyro Studios y Commandos: Strike Force, Digital Legends y su One copando la mayor parte de las visitas del stand de Nokia, Planeta de Agostini con la promesa de un nuevo y a la altura PC Fútbol y varios grupos de desarrolladores independientes a la caza del publisher, como Enigma.

El E3 también nos ha dejado otros detalles interesantes. La independencia de Hideo Kojima con Kojima Productions, el estreno histórico de Square-Enix en Xbox y su apoyo a 360 o el MMORPG Boom, con Richard "Lord British" Garriot y NCSoft tirando de un carro en el que hay títulos como Tabula Rasa, Dark & Light, City of Villians, un Star Wars Galaxies beneficiado por el estreno del Episodio III, el incombustible World of Warcraft y la revelación de este año, Guild Wars.

Pero en la feria no sólo ha habido momentos trascendentales. No podían faltar las notas distendidas, simpáticas y alguna que otra pifia. Por ejemplo, ese espontáneo interrumpiendo en el preshow de Sony el discurso al mismísimo Ken Kutaragi para gritar un visceral "OH MY GOD!" que hizo que el padre de PlayStation esbozase una tímida sonrisa, el "Reggie, who is your daddy?" de Iwata a su compañero en Nintendo tras los rounds perdidos en Smash Bros Melee, el pequeño traspiés de Peter Moore presentando Perfect Dark Zero y dando paso a un vídeo de Kameo o el vestuario promocional de Koji Igarashi para Castlevania Curse of Darkness, con atuendo 100% cazador de vampiros, gorro, coleta, botas y látigo incluído. Ah, impagable la escena protagonizada por Bill Gates y Steve Balmer metidos en el papel de hardcore gamers, jugando con Xbox 360 en plena cola del estreno de Star Wars Episodio III.

Las azafatas, incombustibles año tras otro en la feria, han estado más presentes que nunca -las compañías saben lo que tienen que hacer para que sus productos tengan más gancho añadido-, incluso con performances, como por ejemplo en show subidito de tono de The Singles 2 donde dos chicas y el incauto visitante de turno simulaban una escena de cama, o el concurso "Our girls are better than yours" de Dead or Alive 4, con auténticas bellezas representando a Lisa, Christie o Lei Fang.

No nos podemos dejar sin contaros el apagón del ala West del Convention Center el miércoles por la mañana. Menos mal que no afectó al salón principal y sólo a los meeting rooms y a la sala del registro, con toda la prensa internacional esperando para ser acreditada. Nosotros tuvimos la suerte de recoger el pase el día anterior, pero cerca de 500 compañeros tuvieron que hacer cola durante 4-6 horas en una recepción improvisada, con el sol de California castigándoles. Vamos, que en el país de Bush -como en el resto del mundo- no son perfectos.

El apagón trastocó los planes iniciales para la conferencia de la ESA a cargo de su presidente. Aún así, Lowenstein puede estar más que contento con las cifras récord absolutas que ha arrojado esta edición: 70.000 profesionales de la industria y 5.000 productos mostrados, de los que el 80% estará en la calle antes de fin del 2005. Todo un éxito, sí, pero personalmente nos quedamos con la sensación de que esto sólo ha sido el primer asalto de un combate que el próximo año se prevee sin cuartel.