Rise of Nations: Rise of Legends, Impresiones E3

Descubre un mundo de conflicto entre magia y tecnología. Un lugar de maravillas y milagros en donde todo es posible y donde los grandes imperios adquieren tintes casi divinos. Descube como se forjan las leyendas.

¿Qué es lo que hace a uno entusiasmarse por un juego? Hay jugadores considerados 'puristas' que miran por unos cánones de jugabilidad determinados, ¿pero puede un juego enamorar simplemente por cómo luce?, lo cierto es que está mal mirado que alguien valore el juego en función de sus gráficos, pero no se trata sólo de juzgar la cualidad técnica. Unos gráficos pueden enamorar porque consiguen despertar tu imaginación,  porque consiguen transportarte de un modo convincente al mundo de fantasía que estás jugando y esto lo que pasa con este juego.

 

Es demasiado pronto para saber si como juego de estrategia podrá competir con los grandes del género, pese a que el excelente primer Rise of Nations le precede, pero Rise of Legend senamora por sus gráficos, no porque usen el último grito de tecnología gráfica, si no porque consiguen trasladar de una forma adecuada el mundo de fantasía en el que estamos jugando, creando una sensación de escala en el que las fortalezas a conquistar son realmente fortalezas y en el que los enemigos parecen realmente temibles.

 

Uno de los aspectos más importantes de este título es la construcción de las ciudades, que aquí adquiere una nueva dimensión. En un RTS normal y corriente, las ciudades se forman poniendo edificios individuales más o menos juntos. Pero aquí, las ciudades están formadas por módulos que se acoplan los unos con los otros, por lo que crean una sensación uniforme, creando enormes estructuras que sí que parecen grandes fortalezas inexpugnables que sólo tu genio militar puede conquistar.

 

La base de Rise of Legends es el conflicto entre magia y tecnología. Habrá cuatro razas, dos para cada bando, aunque en la demo vista en la feria sólo había disponibles dos. Una se basaba en la tecnología en su aspecto más crudo, con máquinas voladoras, robots, cañones, misiles… la otra era una raza basada en la magia oriental de corte arábico, por lo que las ciudades parecían palacios de los cuentos de mil y una noches, mientras que las unidades estaban formadas por genios, Djin, dragones y criaturas fantásticas como escorpiones gigantes.

 

El engine del juego luce fantástico, tanto por los detalles puramente técnicos como la física y las texturas como por el gusto por el detalle, especialmente en las ciudades. Es capaz de desplegar un numero masivo de unidades por pantalla, pero lo que resulta más impresionante es el gigantesco tamaño de algunas de estas unidades, algunas ocupando casi toda la superficie de la pantalla. También los efectos gráficos son destacables, pudiendo controlar aspectos como el clima para formar enormes tornados, o afectar al suelo, que puede ser afectado por cualquier cosa.

 

Rise of Legends es un juego que por su escala, la personalidad de las unidades, el increíble aspecto de algunas de las super-unidades y por varias causas más, entra por los ojos y capta inmediatamente la atención de quien lo mira. Le queda camino por recorrer y habrá que comprobar cosas como el equilibrio entre las cuatro unidades o las posibilidades de la gestión, pero sin mpo de los RTS fantásticos.

Rise of Nations: Rise of Legends

Continuación de la saga de estrategia Rise of Nations, ahora ambientada en un mundo mágico que deja de lado el rigor histórico de anteriores entregas.
Rise of Nations: Rise of Legends