Red Ninja: End of Honor
Red Ninja: End of Honor
Carátula de Red Ninja: End of Honor

Honor caduco...

Albert Gil

Si te gustan los juegos de ninja, quizá este Red Ninja: End of Honor llame tu atención. En el siguiente análisis desmenuzamos un título al que os aconsejamos no acercaros demasiado... Avisados estáis.

Poca duda cabe de que, el de los videojuegos, es un mundo que se mueve por estaciones. Si bien sagas de la talla de Tenchu ya habían ofrecido durante la pasada generación propuestas ambientadas en la cultura del antiguo Japón, es tras la aparición de films tales como "El Último Samurai" o "Kill Bill" cuando realmente se aprecia un aluvión de títulos cuyos patrones básicos tanto a nivel argumental como jugable giran en torno al código samurai.

La última incursión en este particular grupo de temática oriental, Red Ninja, nos propone encarnar a Kurenai, una bella joven cuyo padre anda inmerso en el desarrollo de una fulminante arma de fuego que puede resultar clave y desequilibrante en la brutal guerra que hay declarada entre los clanes de Shingen Takeda y Nobunaga Odo. Sin embargo, dichos conocimientos tecnológicos resultan una amenaza para el clan enemigo, y durante una tranquila y silenciosa noche el padre de Kurenai es degollado por un grupo de ninjas ante los ojos de la protagonista, en una secuencia introductoria de lo más explícita visceralmente hablando. No, no estamos hablando de un argumento que se caracterice por su originalidad, pero sin duda sirve de inmejorable pauta para justificar la sed de venganza de una huérfana chiquilla nipona que pasa a ser adiestrada por una aliada del clan Takeda e introducida en las artes del 'Samurai oscuro': el ninja.

g r á f i c o s
Existe demasiado contraste entre la calidad gráfica de los diferentes elementos que vemos en pantalla como para hablar en términos globales de un aspecto técnico bueno. Si bien los escenarios y sobretodo los interiores gozan de un nivel aceptable de detalle (especialmente en la versión para la 128 bits de Microsoft, que hace gala del 'efecto bloom' y que tan buenos resultados ha dado en títulos de recente aparición como World of Warcraft), el diseño y modelado de los personajes más allá de Kurenai no pasa de mediocre (cuyas ropas son como viene siendo habitual últimamente de lo más provocativas, enseñando sin tapujo alguno sus prendas interiores).

A decir verdad, son varios los juegos de Nintendo 64 que presentaban unos personajes más trabajados y realistas, lo que resulta especialmente sangrante si tenemos en cuenta que justo ahora entramos en la última etapa de la vida de PlayStation 2, lo que debería implicar un especial esfuerzo por parte de las compañías para aprovechar al máximo los circuitos de la ya veterana consola de Sony. Pero lo más decepcionante a nivel técnico se aprecia al ver el escaso trabajo artístico que se ha llevado a cabo al vestir los escenarios y de esta forma ambientar el juego.

Esperábamos encontrar un juego que realzara con fidelidad las características de la cultura japonesa, a fin de crear una ambientación que transmitiera al jugador el estar realmente llevando a cabo una peligrosa misión en un antiguo pueblo de Japón, y de ahí esa desilusión al probar la versión final del juego de Tranji. Quizás nos hemos acostumbrado mal al ver de lo que era capaz Tecmo al representar los pueblos nipones de sus 'recientes' Ninja Gaiden o Project Zero 2, pero la sensación que nos proporciona el jugar a Red Ninja es de que estamos ante escenarios ilógicos y totalmente forzados.

s o n i d o
Pese a que artísticamente no se haya logrado crear una ambientación a la altura del contexto y escenario en los cuales se desarrolla el juego, la banda sonora sí acompaña y encaja perfectamente con la temática del título. Melodías tranquilas de corte oriental durante las fases de inflitración con notables subidas de intensidad para las secuencias de acción. Sin embargo, el abanico de efectos sonoros no brilla por su amplitud, y resulta escasa la variedad de gritos y reacciones que hacen los enemigos al vernos.

j u g a b i l i d a d
Red Ninja propone una experiencia jugable que indiscutiblemente bebe de las fuentes de la saga Tenchu. A través de un desarrollo basado en cortas misiones, nuestro objetivo consiste principalmente en no ser detectados por los enemigos mientras buscamos llaves y objetos necesarios para avanzar nivel a nivel. Para ello, Kurenai hace uso de un amplio reparto de habilidades, tales como correr por las paredes, usar una variada gama de gadgets o incluso seducir a los enemigos a fin de llevárselos a un oscuro rincón donde acabar con ellos sin levantar sospechas entre los demás guardias.

Guardias que, por otra parte, patrullan constantemente las calles de los diferentes niveles del juego. Además, Red Ninja presenta una atractiva mezcla de géneros, compuesta por fases de infiltración con plataformas, aunque todo quede reducido a una buena y original idea, ya que a la práctica diversos problemas que comentaremos a continuación hacen de esta supuesta virtud una de las mayores losas del juego. Dichos problemas llegan a causa de una excesiva reiteratividad de las situaciones que se proponen, y sobretodo, con el hacer nefasto de la cámara. Vayamos por partes.

Pese a la buena impresión que nos deja la variedad de situaciones en las que nos vemos inmersos durante los primeros minutos, todo se torna preocupantemente repetitivo tras las primeras horas de juego. Como ya hemos comentado, Kurenai no escatima a la hora de representar un papel de trapecista, e incluso aprende algunas habilidades más durante el transcurso de la aventura, pero esa cantidad de acciones apenas se ven justificadas por un aumento de la dificultad en los combates.

Así pues, peca de lo que ya destrozó hace años a Devil May Cry 2: la poca capacidad de ofrecer novedades y alternativas a medida que avanzamos, y la escasa motivación a probar técnicas nuevas. Los combates son tan fáciles que al final acabamos eliminando a todos los enemigos de la misma forma, sin profundizar en la cantidad de posibilidades que hay para derrotarlos y tampoco probandp nuevas tácticas, pues no resulta necesario. Por lo tanto, acabamos encontrándonos ante un juego con un desarrollo repetitivo.

Y como comentábamos, el otro grave problema de Red Ninja es la cámara. Nos deja vendidos en demasiadas ocasiones, sobretodo al tomar las curvas de las calles, algo imperdonable en un juego con momentos de inflitración y espionaje. Además, existen diversas zonas en las que se pone a prueba nuestra habilidad con los saltos, y pese a que el control de la protagonista sea bastante preciso, el juego de cámaras nos impide realizar estos saltos con un ángulo adecuado que permitiera calcular la distancia entre las plataformas, cosa que acabará con nuestra partida en numerosas ocasiones, además de con la paciencia.

c o n c l u s i ó n
Red Ninja constituye un intento de innovación dentro del ya mascado género inaugurado por Solid Snake y compañía, pero que falla en aspectos demasiado básicos para un título de hoy en día. La cámara convierte en ocasiones al juego en una experiencia frustrante, y dado que la evolución de la aventura, tanto a nivel jugable como argumental, no deja lugar a la sorpresa, mucho tiene que llamarnos la atención la cultura japonesa como para encontrar algo de atractivo a seguir llevando a cabo la venganza de de la bella protagonista.

l  o    m  e  j  o  r

  • Bastante explícito, capaz de mostrar la crudeza de los ninjas.
  • El efecto bloom en Xbox.
  • Gráficamente, el detalle de los escenarios interiores.
  • La banda sonora, de corte oriental, muy adecuada.
  • Buenas ideas....

l  o    p  e  o  r

  • ...echadas a perder por un desarrollo repetitivo.
  • La cámara es realmente frustrante.
  • El diseño y modelado de los personajes, muy primitivo.
  • Los efectos sonoros, bastante escasos.
5.5

Mejorable

Puede tener elementos aceptables y entretener, pero en general es una experiencia que no dejará huella.