The Fall: Last days of Gaia
The Fall: Last days of Gaia
Carátula de The Fall: Last days of Gaia
  • 7

    Meristation

Las arenas de la apocalipse

Seryu

Una catástrofe global, un mundo hostil post apocalíptico, armas y vehículos seudo futuristas... ¿Un nuevo Mad Max? ¿Un nuevo Fallout? Casi... Es The Fall: Last Days of Gaia.

Estamos ante un juego de rol de temática post apocalíptica, con un bonito motor 3D que pone en marcha escenarios impresionantes, vehículos con físicas, y un equipo de 6 personajes controlados en tiempo real por el jugador, que deberán realizar las diferentes misiones y tareas que surgen durante la partida.

Todo ello aderezado con un sistema de Inteligencia Artificial que posibilita que cada personaje que veamos en el juego haga su vida habitual. Todos los NPC tienen una rutina que seguir, las lavanderas se pasan el día fregando, los guardias hacen sus rondas, los chavales juegan en la plaza... Por supuesto, cuando el sol cae, todos se dirigen a sus casas, se meten en sus camas, y duermen placidamente.

Pero (lamentablemente siempre hay algún pero) no es oro todo lo que reluce, The Fall tiene grandes virtudes, pero también posee grandes defectos, en este caso de los que se suele tener cuando planteas un juego ambicioso sin el suficiente apoyo financiero: El juego acaba en el mercado con un saco de bugs importantes. Pese a las promesas del lanzamiento de un parche que aparecería en España el pasado 18 de febrero no ha sido así, y el análisis se ha realizado sin poder probar dicho parche.

Gráficos

Gráficamente The Fall es altamente llamativo. Sus escenarios son amplios y han sido realizados con buen gusto, hay un buen puñado de personajes pululando por ellos, las físicas son bastante buenas. Como el resto del producto adolece de ciertos bugs, que en ocasiones hace que alguna ventana parpadee, la partida no se salve correctamente y tengamos que comenzar una anterior, que una quest o aventura que teníamos a medias quede inservible y nos toque comenzar de nuevo... un montón de problemas que se están empezando a convertir en la tónica habitual de las producciones modestas, y que al final sólo logran enojar al jugador, que al fin y al cabo es el que da de comer a las casas de software.

Otro punto a tener en cuenta, es la máquina que se necesita para ejecutar con soltura el juego, en los requisitos de la caja se especifica una máquina bastante modesta (1,8 GHz de CPU y Tarjeta de 64 MB), pero el redactor que aquí escribe ha tenido serios problemas para mover el mundo con su Athlon 2400+ y su Geforce 6600GT. Afortunadamente el detalle es ajustable, al igual que la distancia de renderizado, por lo que, aunque sigue consumiendo bastante por la IA, los requisitos gráficos disminuyen lo suficiente para dejarse jugar.

Sonido

La banda sonora del juego es de buena factura, con temas que ambientan a la perfección el mundo apocalíptico de Last Days of Gaia, y solo tenemos que echar en falta las voces del original, que en la versión francesa y española fueron eliminadas, ni han doblado las voces, ni incluyen las originales. Así, el que juegue, observará sorprendido cómo después del video de introducción con voces dobladas al español, no se vuelve a decir ni una sola palabra en todo el juego. No, no es un bug, simplemente nuestra versión no tiene voces.

Guión

Estamos en el 2062, año en el que la humanidad comenzó a luchar por su supervivencia. La gente se ha acostumbrado al imparable desarrollo de la tecnología, que ya forma parte del día a día. A los primeros clones humanos les siguieron el control de la fusión nuclear y los desplazamientos de la materia por el aire y el espacio. El descubrimiento de las primeras formas de vida extraterrestre, así como el incansable empeño por colonizar Marte, fueron acogidos más con tranquilidad que con inquietud. La humanidad se ha convertido en una marioneta de su propio destino. A nadie se le ocurrió pensar que precisamente el surgimiento de este nuevo mundo iba a significar el final del viejo.

El 21 de enero de 2062 la NASA divulgó algo que todos esperaban: sus planes de colonizar Marte mediante la construcción de seis Terraformers. Estas máquinas gigantescas tenían el objetivo de hacer habitable otro mundo por primera vez en la historia mediante alteraciones atmosféricas. Lo paradójico del asunto era, precisamente, que la espada de Damocles de la que la humanidad había intentado librarse durante siglos, el CO2, iba a ser lo que permitiera la vida en Marte. Los Terraformers se construyeron únicamente con el fin de llevar a una velocidad inimaginable cantidades ingentes de dióxido de carbono hasta la atmósfera de Marte y conseguir así un calentamiento global del planeta. En poco tiempo se esperaba conseguir una atmósfera que permitiera la vida humana. Pero esto nunca llegó a ocurrir.

E

l 2 de octubre de 2062, 11 días antes del despegue del Armstrong 1 que debía llevar a los seis Terraformers hasta Marte, saltó una noticia totalmente inesperada a los titulares: una secta desconocida hasta la fecha había secuestrado las máquinas. Empleando una combinación de ciberterrorismo y puro poder armamentístico, la secta se había hecho con el control de todos los sistemas de seguridad de la NASA. El mundo entero se había convertido en su rehén. Los motivos que alimentaron a estos fanáticos nunca fueron descubiertos, ya que no se llegó a celebrar ninguna reunión con ellos. Inmediatamente después del golpe, los discípulos más jóvenes de la secta activaron los Terraformers y las máquinas comenzaron a bombear C02 en la atmósfera terrestre. La causa de este incidente nunca se supo, pero a nadie le importa ya. Este hecho fue un ataque mortal para la humanidad.

En poco tiempo la catástrofe se hizo imparable. Antes de que los fanáticos fueran eliminados y de que se recuperara el control sobre los seis Terraformers, ya había tal cantidad de CO2 en la atmósfera que se necesitaban siglos para que la Tierra se recuperara de este golpe. Los cálculos de los expertos auguraron un calentamiento global de la Tierra de una media de 4 grados Celsius. Al final fueron 10,5.

Lo que sucedió después no es difícil de adivinar. Tormentas de proporciones inimaginables devastaron las grandes ciudades, el hielo fundido de los polos provocó que los océanos arrasaran continentes, y surgieron nuevas enfermedades que cubrieron la Tierra como un manto. Los que sobrevivieron se enzarzaron en guerras despiadadas por las últimas reservas de agua potable en un mundo asolado por la anarquía.

Hoy, 21 años después, la humanidad vive en la era de las tormentas. La Madre Naturaleza no ha saciado su sed de venganza y azota la Tierra con huracanes demoledores, que rompen todas las escalas conocidas. Escasean los alimentos y el agua potable, y lo único que existe en abundancia es la arena. Los hombres están condenados a vivir en un desierto y a convivir con el miedo. La muerte está siempre presente.

La mayoría opinará que mantener la esperanza en esta situación es cosa de necios. La esperanza lleva años enterrada bajo la arena. Pero las noticias sobre la formación de un nuevo gobierno y el nombramiento de un Presidente en el Suroeste de los EEUU parecen aportar un poco de esperanza...

Presenciaste la catástrofe del 2062 siendo un niño, y todavía tienes vagos recuerdos de tiempos mejores. Tu familia está entre los escasos supervivientes que pudieron reconstruir sus vidas después de la catástrofe.

Pero hace poco tiempo tu suerte se truncó. Estabas en el desierto cuando tu pueblo fue atacado por una de las bandas de la región. Al regresar sólo te encontraste escombros, cenizas... y muerte. Durante cuatro días estuviste enterrando a los cadáveres, entre ellos el de tu madre y el de tu hermana Anie. Tu padre no se encontraba entre los muertos. No sabes donde es encuentra ni si todavía vive.

A los entierros les sucedió el dolor, al dolor, las ganas de venganza. No sabes como encontrar a los asesinos de tu familia ni como enfrentarte a ellos, pero no hay duda de que la muerte de tus parientes y amigos no quedará sin castigo. No será fácil, tú estás solo y las bandas son poderosísimas.

Hace poco oíste hablar de un nuevo gobierno que acaba de establecerse en el Suroeste. Aparentemente hay un individuo que ha sido nombrado presidente y, según parece, busca mercenarios para imponer el orden y la estabilidad. El destino parece estar de tu parte. Como mercenario del nuevo gobierno y formando parte de un equipo puedes enfrentarte a las bandas y quizás encontrar a los asesinos de tu familia. La idea de venganza guía tus pasos, y así llegamos hasta la mañana en la que te encuentras delante de las puertas del nuevo gobierno…

Jugabilidad

Vamos a lo que de verdad nos interesa, ¿Qué nos ofrece The Fall?

Para empezar, tenemos un personaje por crear, la apariencia física se elige vía foto, de entre unos modelos predefinidos. Los atributos y características del jugador sí pueden ser editados al gusto de cada uno, desde su ficha de personaje.

Al poco de comenzar el juego, se nos ofrecerá la posibilidad de formar un grupo de hasta 6 personajes, los cuales podemos subir de nivel e ir personalizando, pero cuya base no podemos modificar, son los que hay.

Una vez nos hacemos con los controles del juego, descubriremos (para agrado nuestro) que éstos son similares a los utilizados en los juegos de rol de Bioware (léase Baldurs Gate y compañía). Los inventarios y avatares de los personajes se encuentran en la parte inferior de la pantalla, disponemos de un mapa y de un diario para facilitarnos la ardua labor de ir de aquí para allá con la 'cesta de la compra' realizando las numerosas quests.

E

l sistema de combate, bebe igualmente de Bioware, es un sistema en tiempo real, que, sin embargo, puede ser detenido en cualquier momento para organizar a tu comando, y determinar en qué momentos deseas que el tiempo se pare automáticamente (útil para avisarte cuando algún miembro recibe un impacto, se encuentra herido de gravedad, etc.).

Las habilidades de los personajes nos permitirán, si el nivel es el suficiente, fabricar explosivos y montarlos, conducir vehículos, arreglar armas, e incluso fabricar nuevos objetos.

En definitiva, The Fall es una gran idea de juego, que llevada a la práctica no ha funcionado tan bien como parecía en papel, pero que en cualquier caso con los parches que han ido publicando sus creadores parece que se van subsanando estas deficiencias. Si te gusta el rol post apocalíptico, éste es tu juego.

Comparándolo con...

Las similitudes con Fallout son obvias, el género, la estética, la trama, el sistema de juego, incluso el título beben de la genial saga Fallout. En muchos sentidos podemos considerar a The Fall como un sucesor o hijo de Fallout.



• El

tamaño de las pantallas.
• Poder desplazarse con vehículos y sus físicas.
• La cantidad de quests secundarias.

LO MEJOR

  • days
  • fall
  • gaia/darwin
  • The Fall: Last days of Gaia (PC) tamaño de las pantallas.
  • last
  • of
  • • El
  • • La cantidad de quests secundarias.
  • • Poder desplazarse con vehículos y sus físicas.

LO PEOR

  • • La multitud de bugs.
  • Manual traducido al castellano. Bastante extenso, con alguna ligera errata, pero en general es aceptable.
  • days
  • fall
  • Página oficial del juego.
  • gaia/darwin
  • The Fall: Last days of Gaia (PC)Manual
  • last
  • of
  • • La ausencia de voces, ni dobladas ni originales.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.