Nueva etapa y renovamos el compromiso
Con ocho años a nuestras espaldas, quizás se haya diluido entre los usuarios de la web que la esencia de este proyecto es aportar críticas objetivas e independientes de videojuegos.
El próximo mes de marzo Meristation cumplirá ocho años. Es probable que durante este tiempo se haya diluido, en el veloz chorro de la actualidad diaria, que la esencia de este proyecto es, principalmente, aportar críticas objetivas e independientes de videojuegos. Los que habéis descubierto últimamente Meristation debéis saber que "De videoadictos para videoadictos", frase que preside nuestra cabecera, es en realidad una declaración de compromiso, que recuerda a los que a diario escriben sus análisis que ahí fuera hay alguien a punto de gastarse 60 euros en un videojuego que podría ser una auténtica bazofia.
Por este motivo hemos decidido publicar semanalmente una editorial que trata la actualidad para que conozcáis nuestra postura sobre cada tema y para dotar al proyecto de una columna vertebral crítica alrededor de la cual crezcan los análisis y cobre mayor sentido la postura de Meristation, que debería ser, en definitiva, el fiel reflejo de la postura de los videoadictos frente a la industria del videojuego.
En marzo de 1997, en un sistema establecido, en el que algunas editoras de juego acostumbraban a usar a los medios especializados como si fueran una extensión de su maquinaria de marqueting, ensalzando juegos infumables y dando portadas a golpe de campaña publicitaria, un pequeño grupo de videoadictos se unían a través de Internet para crear la primera web de videojuegos en español que pretendía ser independiente y objetiva. Entramos como un elefante en una cristalería. ¡Qué ingenuos éramos!. Afortunadamente nos queda mucho de aquella ingenuidad porque de lo contrario esta utopía que es Meristation habría dejado de existir hace muchos años.
Pero las cosas han cambiado. Mucho. El videojuego es cada vez más un fenómeno social de masas y está a punto de salir del agujero oscuro en el que estábamos esos cuatro pirados que nos pasábamos las noches "matando marcianitos". Padres, profesores, novias, abogados, administrativos, diputados... cada vez hay más gente que juega. Aparecen en programas de televisión, se hacen reportajes en los telediarios, los periódicos incluyen reseñas en sus páginas y suplementos, se promocionan en la radio en horario de máxima audiencia... ¡incluso se anuncian en Internet!. Son ya más de 30 años desde el primer Pong! de Atari. En España, más de la mitad de los jóvenes entre 15 y 35 años juegan, en total somos más de 6,5 millones de jugadores en la piel de toro según el informe anual de ADESE. En 2003, sólo en España, el sector del videojuego facturó más de 800 millones de euros, y 24.000 millones en todo el mundo y las perspectivas para los resultados de 2004 no pueden ser más optimistas.
El mercado ya ha madurado. Madurar, esta creo que es la palabra clave. Hay que felicitar a la inmensa mayoría de los editores y distribuidores de videojuegos porque han sabido madurar con el mercado. Igual que una productora de cine encaja estoicamente la crítica del principal periódico estatal sobre su última súper producción o el escritor aguanta sonriente la novela que el crítico le ha puesto a caer de un burro, hoy en día se aceptan las críticas independientes sobre los videojuegos.
Con esta nueva versión de Merisation seguimos con la misma ilusión que el primer día, haciendo análisis objetivos y responsables. Nunca olvidamos que detrás de un videojuego, bueno o malo, hay un equipo de personas que tienen que trabajar y ganarse el pan, pero tampoco olvidamos que detrás de cada 60 euros hay un chaval lleno de ilusión al que no se le puede llevar a engaño. Si él queda defraudado, todos perdemos. Esto nos puede crear enemigos. No es nuestra intención. Pero si tenemos que hacer una lectura positiva, aplicaría lo que un crítico y amigo de un importante periódico me dijo la pasada semana: "la grandeza de un medio se mide por el tamaño de sus enemigos".