La moralidad por edades puesta a prueba en las tiendas americanas
Varios periodistas comprobaron durante las compras navideñas lo fácil que era para un menor el adquirir juegos inapropiados.
Meses atrás, como casi siempre antes de unas elecciones, los políticos norteamericanos decidieron ampliar las restricciones para la adquisición de videojuegos de moralidad dudosa y para ello prohibieron por completo la venta de juegos de contenido ofensivo a los menores de edad. La medida obligaba a las tiendas a solicitar algún documento para comprobar la mayoría de edad de los compradores de dudosa longevidad, y en principio las tiendas se podrían enfrentar a la justicia si no cumplían con estas medidas; pero el trabajo de investigación de unos periodistas ha demostrado la poca colaboración de la mayoría de estos locales. Las pruebas se llevaron a cabo en la ciudad de Chicago en plena Navidad con la ayuda de un quinceañero acreditado como tal a modo de cebo, que iba a diferentes locales a comprar juegos prohibidos para su edad, principalmente Grand Theft Auto: San Andreas. Y en la práctica, no encontraba problema en comprarlo en la mayoría de las tiendas, muchas de ellas de renombre. De quince locales, pudo comprar en once, que luego fueron denunciados a las autoridades.