World Rally Championship 4
World Rally Championship 4
Carátula de World Rally Championship 4
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World Rally Championship 4

Juan Porteiro

SONY presenta una nueva entrega de su simulador de rallies y como siempre, vuelve a rallar a un gran nivel. Tras 3 títulos de alta calidad, WRC4 ha conseguido mejorar lo presente.

Date otra vuelta, Carlos...

La saga World Rally Championship, aparecida por primera vez en PS2 de la mano de Evolution Studios, sigue su curso anual. La cuarta entrega ya está en la calle, y seguimos siendo testigos del avance tecnológico que los programadores del primer título han logrado en esta nueva versión. Las sensaciones arcade van quedando a un lado, y la palabra 'sim' cada vez cobra más fuerza cuando se habla de esta saga. Veamos si han logrado su objetivo de programar 'la máquina perfecta'...

La licencia de la FIFA WRC sigue siendo el bastión sobre el que se asienta la popularidad de esta saga. Sólo los WRC de PS2 poseen la licencia oficial de coches, rallies, patrocinadores, pilotos y marcas del mundial de rally. Cómo no, un buen pilar sobre el que construir un gran juego. Pero claro, no con tener 'el nombre' ya está todo hecho -hay ejemplos en otros juegos deportivos que lo demuestran-, y las anteriores versiones de Evolution Studios habían presentado defectos llamativos. La primera versión tenía una sensación marcadamente arcade; el segundo título presentaba una ligera mejoría en el control, pero otros defectos ilógicos (el ya clásico imán-quitamiedos) aparecieron; la tercera versión mejoró gráficamente, pero el control no se tuvo todo lo en cuenta que debería, y una inercia demasiado exagerada nos volvió a dejar con ganas de 'realidad' en la serie.

Según lo que habíamos podido probar en la beta preview que recibimos hace un mes (en el avance del juego así lo explicábamos) se notaba una mejoría palpable en la conducción, manejo y física del vehículo. La inercia se había ajustado más, el coche parecía pesar más y las superficies diferenciaban muy mucho la respuesta del coche. Todo parecía ir viento en popa. Además, la inclusión -por fin- de modo de juego on-line dejaba abiertas las puertas de los cara a cara en los jugones de los racing games.

Llega la hora de la verdad, WRC4 nos espera. Scrath or die...

G r á f i c o s .-

WRC4 es, de lejos, el juego de rallies más espectacular que hemos visto hasta ahora en la 128 bits de SONY. Para empezar, la intro sigue el estilo marcado por sus antecesores, con imágenes reales de rallies fundidos con diseños animados muy dinámicos. Una intro en condiciones, que no desmerece para nada el conjunto visual. Los menús también continúan con el mismo estilo, aunque con modificaciones ligeras, que han aumentado su navegación y la claridad de todos los apartados. Como siempre, sigue siendo un juego con gran cantidad de opciones visuales, lo que hay que agradecer.

Si algo se ha echado en falta en todas las versiones que han ido apareciendo de la saga, es el selector de Hz., pero está visto que muy pocos juegos europeos de SONY lo incluyen -el último y más reciente ejemplo: Killzone-. Es algo que realmente empieza a molestar en cuanto a política de la casa con respecto a sus usuarios.

Coches, coches, coches...

Podemos afirmar que nos encontramos ante los coches mejor modelados y acabados que hemos visto en cualquier juego de PS2, incluyendo el inigualable GT3. Desde la opción de menú donde podemos ver su composición por piezas hasta su paso por los tramos, los vehículos de WRC4 son los más realistas y espectaculares que un jugador de PS2 puede ver a día de hoy en su consola. No hay mucha diferencia con los modelos de su antecesor WRC3, pero es que ya en su día eran unos vehículos espectaculares. Ahora se pueden ver unos efectos de reflejo sobre la chapa más pulidos -aunque siguen sin ser en tiempo real-, las texturas de los patrocinadores y constructores más nítidas y unos pilotos con más sensación de movimiento.

Los entornos siguen mejorando a cada nueva versión que nos llega (realmente tengo ganas de saber qué pueden hacer con máquinas como PS3 o XBOX2), y en esta ocasión si algo ha mejorado es el empleo de texturas. Las superficies sobre las que corremos, así como las calzadas que bordean los circuitos tienen texturas más variadas, nítidas y realistas que nunca. Correr sobre tierra y ver la carretera con este acabado está realmente bien logrado, aunque los objetos de fondo -montañas, etc- siguen teniendo un texturizado borroso pero aún así, mejor que en su anterior versión.

Los paisajes están detallados que nunca. Tendremos más objetos por los escenarios, ya sean vegetación o artilugios en movimiento (helicópteros, grúas, alguna atracción,...), que le darán más vida a cada tramo. Los espectadores siguen siendo modelos 2D pero que tendrán movimiento por primera vez en la saga, algo que realmente tendrían que estudiar la forma de ir mejorando, para meternos de lleno en la 'acción' con público animado de verdad. Parece que en este caso GT4 lleva ventaja sobre el resto de juegos de conducción de la plataforma (bueno, en este caso y en muchos otros...).

El diseño de los circuítos es otra de sus grandes bazas, con drásticos cambios de altitud por las montañas y con algunos tramos que pueden llegar a durar casi los 10 minutos de trayecto. En asfalto siguen sufriendo el mismo error que en su anterior versión, y es que todas las pistas son bastante anchas, pero en tierra y nieve su diseño y su longitud los hacen casi perfectos.

Los efectos que el vehículo produce a su paso también se han mejorado en su mayoría. Las partículas del polvo que levanta al pasar están más conseguidas, con una nube de polvo más realista. El barro y nieve que levanta al pasar o al derrapar también han sido mejorados, pero no lo ha hecho tanto el agua cuando pasamos por alguna zona húmeda. Su representación sigue siendo algo irreal. Los efectos de luz del sol que nos da en la cara o su proyección sobre el escenario también ha sido mejorado, presentando una sombra del coche muy trabajada y bien gestionada. Todos los entornos consiguen una gestión de la luz realista, lo que no se puede decir de cualquier juego.

El juego se mueve con total fluidez en todo momento... incluso en las etapas de Duelo (al estilo del Rally de los Campeones que se celebran en las Islas Canarias como cierre a la temporada de cada año). En los momentos en que los dos vehículos estén presentes en pantalla, el slowdown se ha eliminado por completo con respecto a WRC3, que dejaba ver una tremenda caída en la renderización de los frames por segundo. Ahora todo va fluido, la calidad gráfica es la misma y la sensación de velocidad excelente.

Destacar la resolución visual del juego, muy alta, lo que tiene aún más mérito viendo el resto de trabajo que soporta la CPU con los demás elementos y la profundidad de campo que deja ver en tiempo real. Aún así, hay zonas en las que el popping de los entornos será visible, pero en ningún momento es especialmente 'claro', pero sí podremos ver montañas lejanas muy poligonales que al acercarse se van mejorando en su modelado, o la aparición brusca de pequeños árboles.

Cuando haces Pop, ya no hay stop

Lo que no podemos dejar pasar es la molesta aparición de detalles cercanos a la carretera cuando pasamos, como señalizaciones o postes de información. Su aparición repentina se produce muy cerca de nuestra posición, lo que a la larga molesta por su repetición. Este defecto canta bastante, aunque nuestra conducción no se vea alterada por ello. Por ejemplo, los objetos que nos delimitan el paso por cada tramo aparecerán a menos de 20 metros de nuestro coche, algo realmente feo a estas alturas. Si han logrado optimizar otros detalles... porqué esto, que parece tan simple, no lo han logrado?

Dentro de los coches, podremos ver a los pilotos y copilotos cómo se mueven de forma más o menos conseguida, pero con unos movimientos demasiado robóticos que se nos muestran antes y después de cada tramo. Aunque se pueden reconocer por su físco -con la tecnología Digimask-, nos dejan la sensación de ser simples muñecos por la falta de animación facial y por sus esquemáticos movimientos.

Destacar la mejora en el motor de colisiones, pero se siguen presentando de forma algo irreal por su representación gráfica. Es decir, la deformación de polígonos tiene una representación en pantalla excelente, pero no se corresponde lo representado con lo que en teoría debería de sufrir el coche. Si tenemos en cuenta que corremos con un vehículo de 300 cv. y podemos entrar en alguna curva a más de 100 km/h, cualquier pequeño golpe, por mínimo que sea, tiene que dejar su 'huella' en nuestro vehículo, y esto no es así. Sólo los choques 'apocalípticos' tienen una representación debida en pantalla, lo que le resta algo de verosimilitud.

En resumen, estamos ante un apartado visual realmente impactante, sobre todo por el acabado de los vehículos y la sucesiva mejora de los entornos, más llenos de detalles en su representación y texturizado. Sólo mencionar negativamente la aparición súbita de elementos pequeños a poca distancia de nuestro coche y la representación de los desperfectos, muy buenos pero aún irreales. Aún así, espectacular en general.

M ú s i c a .-

Del apartado musical de WRC4 sólo podemos decir que es testimonial. Temas disco para amenizar menús, y poco más. Además, la calidad no destaca precisamente en las canciones, bastante machaconas y repetitivas. No es un apartado de los más importantes, está claro, pero su calidad -si quería estar en la media de los restos de los apartados del juego- debería subir unos cuantos enteros. Muy mejorable.

S o n i d o   F X .-

Otro apartado que tiene un nivel muy alto en cuanto a efectos de los motores, griterío, sonido de los derrapes según sobre qué superficie se ruede, etc... si algo hay que destacar, son los motores: suenan muy distinto según la cámara con que se juegue, el cambio de marcha y las bajadas/subidas de revoluciones son brutales, oír cómo se rompe un cristal, cómo rasca la chapa contra una pared, la lluvia al caer, los vítores de los fans cuando pasas... en general, espléndido.

Pero si algo hay que destacar, también algo que denunciar, y en este caso es el copiloto: no lleva un tempo más o menos continuo para las curvas, a veces incluso las canta una vez pasadas, cuando os dáis un golpe siempre pregunta lo mismo,... en realidad se puede mejorar, y mucho. Con un Tempo de dicción más acompasado a la acción, el nivel general sería casi de excelente.

J u g a b i l i d a d  .-

Siempre se le ha achacado a la saga World Rally Championship que el control resultaba demasiado arcade, comparado con su otro gran rival 'global' como es el simulador de Codemasters. WRC3 presentaba mejoras con respecto a la versión Extreme -donde nos encontrábamos graves fallos como unos quitamiedos imantados-, pero aún así las sensaciones dejaban que desear. WRC4 mejora esos errores, optimiza la física del vehículo y presenta, en esencia, un manejo realista a la altura de su contrincante virtual.

Realmente, pocos juegos pueden servir tanto como uno de rallies para hacernos vivir la tensión y el peligro que se puede sentir por una carretera, asfaltada o no, sobre un coche que sobrepasa los 300 cv, por carreteras estrechas, mientras concentrados esperamos a que nuestro copiloto nos 'cante' la siguiente curva. El no saber a ciencia cierta qué cambio de rasante, chicane, horquilla o desnivel nos vamos a encontrar genera una tensión que se ve acompañada por una ambientación bastante conseguida, con el público chillando y haciendo sonar sus bocinas. Si a esto añadimos la presencia de los nuevos rallies de este año -dos-, los modelos nuevos de vehículos WRC, el grupo N4, 1600, los ultramodernos y potentes coches Extreme y los modos de juego on-line, encontramos que WRC4 es la versión más completa que hay ahora mismo en PS2 sobre este deporte-espectáculo.

La física que han implementado en esta nueva ocasión para este título sigue mejorando sus posibilidades. Ahora el realismo de los movimientos está más optimizado, mejorando los mismos y la respuesta del vehículo sobre las distintas supeficies de forma clara, algo que se notará al instante. La inercia se ha calibrado mejor que en su anterior versión, optimizando una física que sólo presentaba problemas en el peso del coche. Ahora encontramos una velocidad muy bien calibrada, desplazamiento del coche sobre la superficie existente muy realista -teniendo en cuenta las características especiales de cada una de ellas en cuanto a adherencia, agarre, etc- y una sensación de fluidez que no tenían los juegos anteriores.

La sensación de velocidad sigue siendo muy alta, como corresponde a estos vehículos que pueden alcanzar una alta velocidad en muy pocos segundos, y controlarlo será cuestión de perseverancia. Para ello, nada mejor que contar con un volante force-feedback para sentir la conducción extrema que producen estos vehículos por carreteras sinuosas. La sensación de control, de sentir los baches y las imperfecciones del terreno es impagable. Recomendado jugar con volante sí o sí.

WRC4 presenta, como los títulos anteriores, la licencia oficial del campeonato mundial de rallies de la FIA. Este año contamos con vehículos nuevos en el mundial -el Peugeot 307, espectacular- y los dos nuevos rallies que han debutado este año en el mundial. Licencias, marcas, patrocinadores,... incluso hasta la colocación de algunas cámaras de replay son 'calcadas' a las que vemos en los resúmenes del WRC. No hay otro juego que nos deje la sensación de estar corriendo el campeonato mundial de rallies como este. En todos los sentidos.

Sin embargo, hay que destacar negativamente que el número de tramos se ha visto reducido y 'copiado' de juegos anteriores, donde las pistas son las mismas pero con más riqueza visual. Además, los tramos en cada rally pasan a ser menos, y los que hay se utilizan casi todos en sentido normal e inverso, lo que le quita variedad. Se ha reducido cantidad por calidad, pero algunos se han quedado clavados 'mentalmente' de versiones anteriores por la diversión que presentaban, y ahora volver a verlos da la sensación de que Evolution Studios ha intentado 'ahorrar' en diseño de circuitos.

Los vehículos en esta versión nos han deparado una sorpresa. Contaremos con modelos de la serie N4 -coches preparados para rally pero muy parecidos a los que vemos por las calles cualquier día-, la serie 1600 -que es en la que compiten los futuros conductores del WRC, con menos cilindrada que los World Rally Car pero igual de nerviosos-, los típicos coches WRC del mundial -y los que podremos usar en principio para correr el modo Campeonato-, y por último los modelos Concept. Estos modelos disponen de más del doble de potencia que los WRC, lo que ya de por sí representa un desafío controlarlos y llevarlos por la carretera. Son menos realistas que los anteriores en cuanto a sensación de conducción, pero también le dan ese toque 'arcade' que añade variedad a los simuladores y que nunca viene mal para tomarse más a la ligera y con menos concentración los tramos. Muy difíciles, pero muy divertidos.

En cuanto a modos de juego, nos encontramos con novedades que añaden variedad y diversión a un juego y a un género que está algo encasillado por sus limitaciones de 'simulador'. Desde el típico modo carrera rápida, Campeonato, Desafío Piloto Profesional, modo Especial y un modo on-line para hasta 16 jugadores que le van a dar mucha vida a WRC4 en vuestras PS2.

Los modos de juego pasan por lo clásico en este tipo de juegos: carrera rápida, donde la CPU elige tramo y coche. Contrarreloj, que nos servirá para ir controlando los vehículos y aprendiendo los tramos (estos tramos podremos correr en ellos según los vayamos desbloqueando en el modo de juego principal). Tendremos, en todos ellos, la posibilidad de jugar de 1 a 4 jugadores secuencialmente, lo que puede dar lugar a unos piques inolvidables entre amigos (el modo para 2 jugadores con split screen no es tan divertido como éste).

El modo Desafío Profesional nos llevará por diferentes etapas en la carrera de un conductor novel, hasta llegar a convertirse en campeón del mundial de rallies. Todo se basará en pequeñas pruebas que tendremos que ir superando para llegar a lo más alto. Piloto de pruebas de un vehículo nuevo, sustituir al segundo piloto del mundial, probar unos neumáticos en una pista especial,... son fases de juego que hay que superar para llegar a correr el FIA WRC. No es un modo de juego muy adictivo que digamos, y se podría haber profundizado bastante más en su elaboración, pero su inclusión ya es una novedad.

El modo Especial nos llevará a batirnos el cobre cara a cara con otro coche en los tramos super especiales de pista paralela. Tampoco añade una nueva profundidad al título, pero siempre está bien contar con novedades dentro de un juego en cuanto a objetivos y formas de jugar.

Y nos encontramos el modo principal: Campeonato Mundial. Tendremos que empezar eligiendo coche y piloto. El manejo de los vehículos es diferente entre sí (el 307 es brusco pero un cañón en asfalto, y el Lancer Evolution es más fiable en tierra, etc...), por lo que la primera elección será primordial. Elegiremos nivel de dificultad y podremos incluso probar a realizar una prueba con el coche antes de entrar en cada rally, lo que nos servirá para aclimatarnos a cada nueva superficie.

Sin embargo, de nuevo Evolution Studios ha puesto marcha atrás con respecto a WRC3 en algunos campos, y el más sangrante es el de las configuraciones mecánicas y los arreglos. Si en WRC3 ya se había bajado las posibilidades de configuración y los arreglos de los coches, en esta ocasión tendremos aún menos opciones de personalizar los vehículos. Si hablamos de los arreglos entre tramos la cosa ya empieza a ser sonrojante, porque será casi IMPOSIBLE no arreglar casi el coche ENTERO por mucho que lo destrozemos en los tramos. Nos dará tiempo literalmente a arreglar todo el vehículo -contando con que la chapa no entra en ese aspecto, porque aparece recién maquillada en cada tramo, cosa por otro lado totalmente hilarante- cuando nos dé la gana y sin necesidad de decisiones estratégicas para saber qué nos hace más falta arreglar para los siguiente tramos según su superficie, si el turbo o las suspensiones... la cosa va a peor, en algunos casos, y en este precisamente no puede ser más negro.

Sin embargo, sí que Evolution ha echado el resto presentando -por fin- un modo on-line en condiciones donde jugar contra otros 15 jugadores simultáneamente. La mecánica de juego nos pone a correr contra otros coches en versión fantasma -con lo que no se rompe la ley física de tener toda la pista para nosotros, pero al mismo tiempo competimos con otra gente en el mismo tramo para saber quién acaba siendo el primero-. Dentro de las posibilidades que habíamos visto en la consola, esta opción es la que más horas os puede llenar de risas, satisfacciones y -porqué no- frustraciones. Podréis conectaros a un salón para charlar sobre el juego, coches, rallies, etc... creando una verdadera comunidad virtual sobre el título. Se echaba en falta ya el año pasado, pero cuando ha llegado lo ha hecho con todas las de la ley, y presentándose en condiciones.

En resumen, WRC4 tiene el mejor control de toda la serie, el más realista y el más complejo. Aquí no vale ir acelerando todo el rato; es más, el freno se usará bastante. Los modos de juego han aumentado, pero el más utilizado por los que puedan será el modo on-line y el Mundial. Podemos ser Carlos Sáinz por última vez. Hagámosle ese honor y ganemos el mundial por él...

Sin embargo, es de vergüenza que las opciones mecánicas y de arreglo cada vez sean más básicas, o que algunos tramos se repitan de versiones anteriores. Hay detalles que tendrían que mejorarse para poder decir que 'no se puede hacer más' con la máquina actual. Mientras, aunque WRC4 se presenta con muchas horas de diversión por delante, para los que ya conocemos sus versiones anteriores veremos que lo nuevo es lo más importante: mejoras en el control. Además, un modo on-line más que respetable. El más completo.

C o n c l u s i ó n .-

WRC4 es, a todas luces, el mejor balance realismo/diversión que hay ahora mismo en PS2 en cuanto al género. Se ha mejorado la respuesta de los coches, aumentando el peso de los mismos, dando más énfasis a la inercia, al agarre y sobre todo a la distinta forma de conducir en las diferentes superficies. Gráficamente es un lujo que pocos juegos nos han dejado ver: los mejores coches de PS2, unidos a unos escenarios realmente más trabajados que nunca gracias a una mayor variedad de texturas y diferenciación drástica de la orografía. El motor 3D nos sigue mostrando en tiempo real todo el escenario delante de nuestros ojos, subir escarpadas montañas (y sobre todo bajarlas) después de verlas dos minutos antes a lo lejos es una sensación impagable. Los modos de juego son los típicos, añadiendo -por fin- el modo on-line y un modo por objetivos que no es lo mejor del juego.

Aún así, se echan en falta pequeños detalles más, como una mayor profundidad en las características mecánicas, o pequeños detalles a mejorar visualmente -pequeños árboles o las marcas de tiempo de los tramos que aparecen muy cerca de nuestro coche-. Sin embargo, el trabajo llevado a cabo es encomiable en casi todos los sentidos. El copiloto es deficiente, maneja un tempo de dicción extraño para que nos preparemos, pero los fx del motor son de alta calidad. Conducir con un volante force-feedback en WRC4 y aprovechar las novedades en cuanto a los nuevos modelos de coche N4 y 1600 -además de los WRC y los Concept- es realmente espectacular. Richard Burns Rally le gana en realismo, pero WRC4 es el más completo juego de rallies que ha visto PS2 en toda su vida por diversión, licencias, posibilidades, gráficos, variedad y manejo. Si Rallisport Challenge 2 es el perfecto arcade de rallies, WRC4 es lo más parecido pero en cuanto a simulación.

L o   m e j o r .-
- Gráficamente es impresionante
- Los mejores coches de PS2
- Conducción mejorada, más realista que nunca en la saga
- Multiplayer on-line adictivo
- Fx de sonido muy buenos

L o   p e o r .-
- Elementos secundarios que aparecen cerca
- Los coches siguen siendo poco sensibles a los choques
- Falta alguna novedad más en cuanto a modos de juego
- Jugando sin volante se pierden muchas sensaciones
- El copiloto, que parece vivir un par de curvas antes que el coche

9

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.