Need for Speed Underground 2
Need for Speed Underground 2
Carátula de Need for Speed Underground 2
  • 8

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Need for Speed Underground

Salvador Pastor España

El juego más tuning regresa a las consolas. Más coches, más piezas y más circuitos. Poco más se le puede pedir ya a una saga que por si rebosa calidad. Estamos ante el juego definitivo que todos los tuners estaban esperando.

Nota del Editor: Este análisis se ha realizado con las versiones PC, Xbox y PS2 compradas por MeriStation en ausencia de una versión review facilitada por Electronic Arts.

Cuando la saga Need for Speed empezaba a acusar síntomas de sobreexplotación, la gente de EA supo darle un vuelco a tiempo. Nació la serie Underground, basada en el mundillo de tuning y que se apartaba completamente de la serie normal, centrada en carreras de turismos de lujo. La tendencia tuning es la personalización hasta límites insospechados de un coche, y es algo que en los últimos años ha pegado muy fuerte en nuestro país. A día de hoy se puede hablar de toda una cultura, con sus competiciones, sus talleres dedicados, un mercado que mueve millones y toda una fuente de recursos que varios desarrolladores -incluso la extinta Acclaim- han sabido aprovechar.

Con NFS: Underground 2 se ha querido pulir todo aquello que se echaba en falta en el primer juego. Se ha abierto una ciudad para que podamos circular libremente, se han añadido decenas de elementos nuevos para modificar, basados en las últimas novedades del mercado y se ha ampliado la gama de coches y de pruebas. En conjunto todo un catálogo ampliado a un título que fue un superventas la temporada pasada en función de su éxito entre la gente joven.

g  r  á  f  i  c  o  s
Seguramente el punto fuerte y a la vez el punto débil de NFS: Underground 2 sean sus gráficos. Si os parece incongruente tranquilos, que ahora lo explico. La ciudad donde transcurre todo el juego es bastante amplia, y esta llena de detalles. Todo tipo de edificios, muchas luces por todos lados y elementos que se pueden destrozar a nuestro paso, como los bidones de agua o cubos de basura. Sin embargo todas las texturas son de baja resolución y no es que se vean muy bien cuando estamos parados. Claro que el tiempo que estamos parados es más bien poco, pero en general da un aspecto de ser demasiado borroso, de falta de definición.

Hay que destacar que no encontraremos peatones por las calles, aunque si que aparece gente en las presentaciones de las carreras, que a veces destacan demasiado por su alarmante falta de polígonos. La acción siempre transcurre de noche, aunque la visibilidad va cambiando un poco según la zona y el tiempo. Las luces, a veces escasas, suelen aparecer distorsionadas a grandes velocidades, sobretodo las de los coches en contra dirección, aunque los edificios, llenos de neones y luces de colores se ven perfectamente. Los coches, dada la gran cantidad de variaciones que pueden tener, están bien modelados, no así los coches del tráfico que además de ser escasos, son completamente cuadrados.

Una novedad bastante sorprendente es el efecto de lluvia. Aunque a veces es un poco brusca su entrada, puesto que de buenas a primeras se pone a diluviar, el efecto es muy bueno. Cuesta más de ver debido a la oscuridad que crea y que el agua va salpicando la pantalla de forma bastante vistosa. El efecto puede aparecer en cualquier momento aunque suele tender a aparecer en las últimas vueltas de una carrera, cosa que puede modificar mucho el resultado.

El motor gráfico se mueve con bastante fluidez, sin caídas de frames aparentes. Las cámaras disponibles son pantalla competa, sobre el capó, externa cercana y externa a media distancia. Claro que cuando llevas un coche que tanto te ha costado modificarlo, lo suyo es llevar una vista externa, aunque siempre podemos ver nuestro flamante vehículo en las repeticiones de cada prueba. Las cámaras externas además tienen el aliciente de que rotan a derecha e izquierda cuando giramos, pronunciándose más la rotación a más girando, dando una sensación de velocidad muy buena.

También hay que destacar la baja resolución y calidad de los videos. Aunque no encontramos con varios de ellos que nos cuentan la historia están desarrollados como si de un cómic se tratara. Sin embargo, los dibujos son muy poco detallados y con apenas movimiento. Las escenas de carreras de coches también son demasiado simples. Parece que aunque sean una novedad interesante, no le han dedicado demasiado tiempo en este aspecto.

s  o  n  i  d  o
En este punto debería empezar comentando la música, pero no puedo dejar de darle prioridad al sonido. Aunque quizás es demasiado exagerado y demasiado parecido entre todos los coches, solo se me viene a la mente la palabra brutal, y los adictos a la velocidad extrema sabrán el por qué. El rugir de los motores al acelerar, como coge fuerza y retumba, como petardea el tubo de escape... Por desgracia no podemos disfrutar del olor a goma quemada, pero si se tiene un buen equipo Dolby, es imperativo subir los bajos y que retumben las paredes.

La música como es costumbre en EA, son licencias de las mejores canciones del mercado en varios estilos, desde el techno hasta el heavy metal, pasando como no por hip hop. Incluso se han podido marcar el lujo de tener 2 remixes exclusivos para ellos: Snoop Doog feat. The Doors "Riders on the storm (fredwreck Remix) y Capone "I need Sped". Música de calidad y para todos los gustos, que podemos personalizar gracias al menú donde seleccionamos que canciones queremos que suenen en cada parte de la partida. Las voces por su lado, totalmente doblado al castellano, todo un lujo ir escuchando como nos hablan mientras que conducimos por la ciudad para darnos consejos y guiarnos, aunque personalmente, me gusta más la voz original americana de Rachel que la del doblaje.

j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d
Cuando jugaba al primer Underground solo tenía un pensamiento: si pudiera desplazarme por la ciudad libremente en vez de ir por circuitos, seria el juego perfecto. Y como no era el único que lo pensó, EA se puso manos a la obra y creó una ciudad. Y no una ciudad cualquiera, sino BayView, una ciudad realmente grande, aunque sin llegar al tamaño de GTA: San Andreas, llena de edificios vistosos y de detalles.

Y aquí aparecemos nosotros, con nuestro coche recién sacado del concesionario, un coche tan normal como un Peugeot 206 o un Opel Corsa, con el objetivo de ser los mayores tuners de la ciudad. Para ello recorreremos la ciudad en busca de pruebas con la ayuda de un GPS, localizaremos tiendas donde mejorar el coche o retaremos a otros tuners que encontremos por las calles. Rachel nos ayudará dándonos instrucciones mediante SMS's que podremos leer en cualquier momento, aunque podemos realizar pruebas en el orden que queramos. También encontraremos montones de ayudas repartidas por las calles, que siempre es bueno recoger porque nos dan algo de dinero.

Se ha potenciado más la jugabilidad añadiéndole una pequeña historia, que no pasará a los anales de los grandes guiones de por asomo. De hecho es algo que también hemos visto antes en títulos más modestos como RPM Tuning. Sin embargo, además de tener un modo carrera bastante largo, hay que recordar que disponemos de opciones online para jugar. Si algo mueve a un tuner a la hora de crear su coche, es las ganas de enseñarlo a la gente y un título como NFS: Underground 2 gana mucho gracias a estas opciones.

El Tuning
Siempre que vayamos dando vueltas por la ciudad y veamos unas luces de colores que destacan, es hora de clavar los frenos y ponerse a mirar por la zona, porque cerca andará una tienda. Hay diferentes tipos de tiendas, dedicadas a componentes, a mejores visuales, etc., así que en cada una podemos comprar diferentes piezas. Y si ya en su anterior parte existían una gran cantidad de piezas con las que componer el coche a nuestro gusto, ahora el jugador lo pasará realmente mal para decidir que poner a su coche. Se han añadido piezas nuevas como suspensiones hidráulicas que permiten mover el coche, sangrados de N.O., retrovisores, puertas... Otras piezas han aumentado su catálogo de posibilidades como el poder poner neones a los motores, o las llantas las cuales ahora primero seleccionamos el modelo y luego su tamaño, o incluso podemos sustituirlas por spinners.

Una novedad también es personalizar el sistema de sonido. Podemos personalizar completamente a gusto todo el maletero, añadiendo altavoces, etapas de potencia, monitores o botellas de oxido nitroso entre otras cosas. Incluso podemos personalizar los indicadores de velocidad en pantalla. La pintura de los coches permite colorear algunas piezas más mientras que el sistema de 4 capas de vinilo y las pegatinas continúan igual, solo que con mayor catálogo donde elegir. En lo vinilos además se han creado categorías nuevas para almacenar vinilos de concurso o de patrocinadores.

Según las piezas que utilizamos, el nivel de reputación subirá, alcanzando esta vez un nivel de 10 estrellas cuando tengamos un coche de ensueño. La lástima es que para llegar a tal cantidad tendremos que usar las últimas piezas visuales, aunque nos gusten más otras menos llamativas. Y claro esta, como es norma de la casa, existen una cantidad enorme marcas licenciadas. No solo de componentes sino que incluso casas de tuning, las cuales además de lucir sus pegatinas podremos ver anunciadas en carteles por la ciudad.

La conducción
El control del coche es claramente arcade, como no podría ser en un título de velocidad de semejante calibre. Sin embargo, ésta vez se ha apostado por añadir nuevas opciones para quien disfruta del pleno control del coche. Para ello podemos ir al banco de pruebas, modificar los parámetros del coche, dependiendo de las piezas que tengamos, y crear configuraciones para las diferentes tipos de pruebas.

La conducción es fenomenal y cuesta muy poco adaptarse, aunque se nota que de realista tiene poco sobretodo cuando tenemos coches nuevos recién estrenados y sin modificar ya derrapan de lujo. Los coches giran muy rápido, derrapan mucho y podemos usar el freno de mano en curvas cerradas siempre que entremos a buena velocidad. Cuando llueve sin embargo, el coche derrapará más, con lo que deberemos adaptar nuestra velocidad al entrar en las curvas. Como punto negativo destacar lo que cuesta meter la marcha atrás, ya que una vez parado, le cuesta bastante reaccionar al coche, así que mejor no tener muchos accidentes.

Las carreras
Dar vueltas por la ciudad no tiene mucha gracia si no buscamos los puntos donde hacen pruebas, ya que estas son la base de nuestras ganancias y sin dinero, no hay tuning. A las 4 modalidades de pruebas existentes anteriormente, se han añadido 3 más, aunque para empezar por el principio, mejor recordar las pruebas que ya teníamos.

Las carreras normales se juegan con hasta 6 coches dando vueltas a un determinado circuito que se crea cortando determinadas calles de la ciudad. Esto implica que el circuito sean las mismas calles por las que circulamos normalmente por lo que podemos llegar a saber fácilmente el trazado. Sin embargo, al ser circuito urbano nos encontraremos con tráfico, no muy abundante pero molesto en ocasiones. Los sprints son carreras iguales, solo que el trazado es abierto de un punto determinado a otro de la ciudad. Esta vez contamos sin embargo, con un indicador del % que llevamos de circuito que nos será de mucha utilidad para racionar nuestras reservas de oxido nitroso.

Las carreras de velocidad consisten en ir de un punto a otro en el menor tiempo posible. Aquí la mecánica de juego cambia un poco ya que obligatoriamente deberemos cambiar de forma manual las marchas, y deberemos hacerlo en el mejor momento para conseguir la mayor velocidad. El coche irá recto por el carril y girar el mando hará que el coche cambie de carril, cosa necesaria para esquivar el tráfico y obstáculos. El uso correcto del oxido nitroso y de la técnica del rebufo son indispensables para ganar en una prueba que ahora es mucho más difícil, ya que los circuitos son mas largos y llenos de curvas y cambios de rasante. En las carreras de derrape no importa quien gana, sino quien hace mas puntos derrapando. Un uso acertado del acelerador y del freno de mano, y el uso de multiplicadores y de las zonas de máxima puntuación nos llevaran a la victoria.

Las novedades empiezan con la calle-x, traducción que no queda tan bien como X-Street, donde nos enfrentamos a un circuito pequeño, similar en tamaño a los de derrape, donde se trata de tomar las curvas lo mejor posible y hacer chocar a los contrarios contra las vallas. La aceleración, la buena suspensión, y el agarre de las ruedas son la técnica que hay que dominar para ganar una prueba. La Underground Racing Leage consta de carreras en circuitos, y es donde se puede ganar realmente mucho dinero, ya que es donde se consiguen patrocinadores para nuestro coche. Claro esta que por mucho circuito que sea, el conducir de noche y con coches tuneados se aleja bastante de títulos como Gran Turismo o Pro Race Driver.

Por último quedan los piques de coches, opción copiada si me lo permiten los señores de EA, de Tokio Extreme Racer, una vieja sagas de juegos de tuning. En cualquier punto de la ciudad encontraremos compañeros tuners que podemos picar para hacer una carrera. Simplemente basta con pulsar arriba al estar cerca de un coche para iniciar una carrera. El objetivo es atrapar al contrario y sacarle suficiente ventaja como para llenar una barra indicadora de separación. Podemos ir donde queramos de la ciudad siempre que estemos en cabeza, pero si es el contrario el que va primero, perderemos si nos saca suficiente ventaja.

c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n
Aunque nos encontramos con algún que otro defecto, en general el juego ha mejorado respeto su predecesor, no tanto a nivel gráfico, que podríamos decir que ha perdido algo al ser una ciudad libre en vez de circuitos, sino por las opciones disponibles tanto de jugabilidad en las carreras como en el tuning.

Quizás se note demasiado como se han incluido mejoras que beben demasiado de otros títulos del mercado. Sin embargo, el reunir en un solo título todo lo bueno que presentan otros juegos por separado es algo que eleva el juego a altas cotas de jugabilidad, cosa que los usuarios ávidos de velocidad agradecemos. Need for Speed: Underground 2 es el juego definitivo del tuning, y ningún amante de la velocidad debería dejarlo escapar.

l  o    m  e  j  o  r

- La gran ciudad abierta, lo echábamos de menos.
- Las interminables combinaciones de tuning.
- El aspecto sonoro, variedad en las músicas y potencia en los fx.
- El modo online, vuelve a dar mucha vida al juego.

l  o     p  e  o  r

- Los gráficos poco definidos.
- Que no te guste el tuning.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.