James Bond 007: Todo o Nada
Carátula de James Bond 007: Todo o Nada
  • 6

    Meristation

Todo o nada

Will van Dijk

Todo o Nada. Agitado, mezclado, y con un resultado algo extraño llega a nuestras consolas la última aventura de James Bond. Disparos, tecnología y una aventura digna de película, que por desgracia no ha conseguido cuajar del todo.

Todo o Nada. Agitado, mezclado, y con un resultado algo extraño llega a nuestras consolas la última aventura de James Bond. Disparos, tecnología y una aventura digna de película, que por desgracia no ha conseguido cuajar del todo.

Quien haya leído una revista o haya leído nuestra Web en las últimas semanas sabrá con total seguridad que esta vez James Bond ha vuelto con más fuerza que nunca al mundo de los videojuegos. Tras Goldeneye se echaba de menos una conversión del famoso espía (que si analizamos bien estas palabras supone una contrariedad), y Electronics Arts, más conocida por EA, se ha arriesgado a traernos un nuevo juego de este protagonista a nuestra portátil.

Pero, sin embargo, el resultado deja bastante que desear. Ya vimos en Terminator 3, juego con grandes fallos técnicos, jugables y en definitiva uno de los ejemplos que siempre suelen usar los detractores de la GBA para impedir que nadie se compre la consola, cómo se podía 'meter la pata' hasta el fondo con una licencia.

El tiempo ha pasado y EA cuenta con ya mucha experiencia. Con Nightfire y su pobre resultado se dieron cuenta (en realidad nos dimos cuenta todos, pero en especial ellos) de que el sistema utilizado quizás no era el más correcto para un juego de 32 bits en una pantalla tan pequeña como era de la de portátil de la gran N.

El resultado de ese 'error', por así llamarlo, es este 'Todo o Nada' (ToD a partir de ahora), que como veréis a continuación sigue sin pulir todos los apartados de los que suelen flojear este tipo de juegos.

Otro de los problemas de la localización del juego es que no te deja seguir muy bien la historia. Para las misiones quizás no sea tan importante, porque esta se limita a frases simples, pero en cambio la historia se muestra algo más complicada, sólo que en otro idioma. Acaba convirtiéndose en un culebrón muy complicado de entender y del que al pasar el tiempo acabaremos ignorando.

La historia comienza destruyendo una base, donde te enteras de que han robado un proyecto de nanotecnología, y ¿a quién mejor para mandar a recuperar dicho proyecto que a nuestro querido amigo Bond? Pues parece que no se les ocurrió nadie (una lastima, pues Bond se merecía un juego algo mejor). La estructura de la historia se divide en varias misiones con sub-objetivos bastante simples que la mayoría de las ocasiones completamos por casualidad.

  g  r  á  f  i  c  o  s

A diferencia de Nightfire, ToD incorpora un apartado gráfico muy similar al visto ya en Max Payne, aunque quizás algo más colorido y con mayor detalle que este último. En primer lugar estamos ante una vista isométrica, es decir, desde encima de nuestro protagonista. Los fondos son realmente bonitos; desde hoteles a azoteas a campos de entrenamiento que, como suele ocurrir, se acaban volviendo monótonos.

La cámara es otro elemento a tener en cuenta pues es importantísima en estos títulos. Por desgracia, y pese a moverse con bastante soltura, incorpora una serie de molestos fallos como una escasez de visibilidad bastante acusada que en más de una ocasión nos dejará vendidos ante nuestros enemigos. Creedme si os digo que esto resulta realmente molesto, sobre todo teniendo en cuenta que uno de los puntos clave del juego es el sigilo. Muchas veces no sabremos ni donde meternos porque no vemos 'ese hueco' que está entre la columna y el enemigo, o simplemente, no alcanzamos a ver la distancia entre Bond y el malo de turno. Algo que se nos antoja realmente molesto.

Quizás una de las causas de esta escasa visibilidad sea precisamente el tamaño de los personajes, una mezcla entre Terminator 3 y Max Payne aunque quizás mejor modelados, menos pixelados, pero irremediablemente igual de incontrolables (algo de lo que hablaremos en los párrafos siguientes). Nuestro personaje dispondrá de una variedad de atuendos bastante considerables, que se complementa con la inclusión de rostros reales (como el de Pierce Brosnan), el de M o de Q, que añaden una nota de color al juego.

El diseño de las ciudades por las que transcurre la aventura no es demasiado destacable, a decir verdad, casi no se nota. Se podría decir que estamos en una selva cualquiera en vez de poner 'el cairo', pues las diferencias entre algunos mapas son demasiado escasas. Algunos diseños, como ya hemos dicho, sí que presentan un aspecto bastante agradable a la vista.

Poca cosa más destacable. Tan sólo resaltar el hecho de que los protagonistas de las películas hayan prestado su rostro a este juego.

  s  o  n  i  d  o

En ToD nos encontramos con una de cal y otra de arena en el apartado del sonido, en un principio debemos decir que este juego posee una buena calidad en su B.S.O., y que además es exacta a la de la saga, con lo que la reconoceremos sin problemas los sonidos más típicos de las películas. A esto se le suma el hecho de poseer algún efecto muy bueno, como las voces digitalizadas que de vez en cuando se escuchan. También la música se amolda a la situación, cambiando de una relajante que te lleva a ser sigiloso, a una muy activa que te hace disparar a diestro y siniestro cuando eres descubierto.

Pero no todo es oro, y nos encontramos con unos disparos que podrían haberse digitalizado mucho mejor, o con lo repetitivo de la música, y mas aun si tenemos en cuenta que cuando te matan (cosa frecuente) tienes que empezar la misión desde el principio.

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

ToD tiene un control sencillo, y muy acorde con nuestras GBA, cosa que se agradece. El personaje responde bastante bien a nuestras acciones, y se puede decir que de cierta manera es un juego bastante rápido, y en general es divertido, pero (como no iba a ver un pero) nos encontramos con una duración de poco mas de 3 horas, y con problemas como el de la posición de la cámara, que a veces hace muy difícil ver a nuestros enemigos y que, como hemos comentado, dificulta enormemente el poder eliminar a los enemigos u ocultarnos para no ser detectados.

Además es un juego que no se puede catalogar de fácil, pues si como es normal tu fallas un tiro, tus enemigos no, y habiendo situaciones donde te enfrentas a 3 o 4 no es raro morir, lo que te obliga a reiniciar el nivel. Como ya se ha dicho a lo largo del reportaje, hay algunos puntos que son enigmáticos dentro del juego. Además de tener gran posibilidad de fallar los disparos, nuestros enemigos bien parecen salidos de un curso de puntería intensiva pues cada pobre efecto de tiro que oigamos será impacto seguro en nuestro cuerpo.

Por otro lado hay que sumarle el problema de la localización del juego algo utilísimo sino sabes ingles, pero sabes francés o alemán, porque el español no esta incluido, y aunque no es que tenga una importancia muy grande, es necesario saber a donde tenemos que ir y qué hemos de hacer. De esta manera se antoja bastante complejo saber qué hacer sino sabemos alguno de los idiomas anteriormente mencionados. Algo que, conjunto al precio, hace que la nota final baje algunos puntos.

Un punto a favor de este apartado es el novedoso sistema de conseguir nuevas mejoras típicas del agente inglés a lo largo del juego, que iremos consiguiendo gracias a la obtención de puntos al terminar las fases con los objetivos secundarios, o haciendo uso extremo del sigilo, matando por detrás. Sin embargo, y dada la IA de nuestros enemigos de poco nos servirá. El comienzo del juego es muy complejo si no disponemos de estas mejoras, así que al paso del tiempo se acaban convirtiendo en otro punto obligado que adquirir en la aventura.

Y, para finalizar, la inclusión del típico Aston Martin de 007, en controlaremos sin mayor complicaciones y en muy pocas fases de la aventura, pero que consigue dar un toque de diversión a lo monótono de la aventura.

  c  o  n  c  l  u  s  i   ó  n

Todo o nada es un juego altamente simple y aburrido. Es así de simple a fin de cuentas. No tenemos ningún objetivo claro o una historia realmente conseguida (aunque nos meta de lleno en el mundo de Bond), y ello consigue que a poco de empezar a jugar empecemos a encontrarle bastante pegas al juego, empezando por el extraño sistema de cámaras, por la dificultad, que aún en fácil supone algún que otro quebradero de cabeza y sobre todo por el planteamiento del juego, que nos hacen entender es el del sigilo, pero en pocas fases podremos hacer uso de él.

En definitiva, James Bond 007: Todo o Nada no es el mismo juego que vimos en GC, Ps2 o X-Box. Poco tiene que ver con esa calidad desbordante que todos comentan y que, en efecto, es real. Los usuarios de GBA son merecedores de algo más que una aventura que dura a penas 3 horas y que es ampliamente superada por Max Payne y Baldur's Gate: Dark Alliance, hasta ahora, los reyes del género.

Sólo recomendado para verdaderos fans del espía, que pese a encontrarse caras conocidas y un juego en regla general bien concebido, no conseguirán más que diversión escasa durante una o dos horas. Una pena.

  l  o   m  e  j  o  r

  • El ambiente de las películas de James Bond está implícito en el juego
  • Los gráficos, pese a algunos defectos, son bastante buenos
  • Mejora bastante los resultados de anteriores entregas del espía

  l  o    p  e  o  r

  • Las cámaras son demasiado confusas
  • El control de nuestro personaje deja bastante que desear
  • No está traducido
  • Demasiado corto y complicado en según que fases
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.