Los viejos pistoleros nunca mueren...

Cristian Viver Cuevas

El juego que consagró la cámara lenta en un videojuego regresa con una continuación que respeta las principales directrices marcadas por la primera entrega. Max Payne 2 promete recuperar toda la acción del original aportando algún que otro nuevo elemento que añade frescura a la producción de Remedy.

El juego que consagró la cámara lenta en un videojuego regresa con una continuación que respeta las principales directrices marcadas por la primera entrega. Max Payne 2 promete recuperar toda la acción del original aportando algún que otro nuevo elemento que añade frescura a la producción de Remedy. El hombre sin nada que perder regresa...

Estás cadáver...

Max Payne 2

Acción. Ese género en el que se engloban tantos y tantos títulos y al que tan pocos aportan es sin duda uno de los favoritos de la comunidad de jugones de todo el planeta. La gran dosis de emoción que estos juegos proporcionan, junto con las enormes posibilidades que el género ofrece a grafistas y programadores, hace que los títulos del género suelan encontrarse entre los más espectaculares a nivel visual. Vamos, que de originalidad, poca, pero espectacularidad, a manos llenas.

Nada que ver con Max Payne. La obra de Remedy fue toda una revolución en su momento, no tanto por su espectacular acabado gráfico sino por la brillante forma que tenía de introducir un concepto, una técnica visual, que hasta el momento tan sólo había podido ser disfrutada de forma totalmente pasiva. Nos estamos refiriendo al Tiempo Bala, esa técnica visual que Matrix puso tan de moda que, de entonces en adelante, rara es la película, de acción o no, que no contiene una secuencia en la que el personaje de turno no dispara en cámara lenta, cual moviola futbolera, remarcándose así la espectacularidad del momento.

What does it take to be #1

Max Payne 2

La prensa especializada se deshizo en elogios, y los premios empezaron a lloverle del cielo. Entre ellos, el de Mejor Juego del Año para PC. Y luego dicen que todo está inventado... Las conversiones a consola no cosecharon el mismo éxito, quizá porque la fórmula que tanto había sorprendido - y gustado - en su momento ya no tenía la misma frescura. Por eso muchos creían que esta segunda parte nunca acabaría viendo la luz. Pero se equivocaron, y ya tenemos entre nosotros Max Payne 2 para casi todos los sistemas de entretenimiento de nueva generación.

Max Payne 2

Unos cuantos años después, el hombre sin nada que perder regresa. Su segunda parte, y aunque a priori ya no cuenta con la misma capacidad de sorprender, a los fans del juego original seguro que les falta tiempo para lanzarse a la calle a comprar esta nueva entrega. Con la aparición estelar de Mona en forma de segundo personaje jugable, Max Payne 2 - The Fall of Max Payne, es sin duda uno de los títulos más esperados por los amantes de la acción para este período de fiestas navideñas.

Si estáis leyendo ésto seguramente será porque no tengáis claro si os vais a comprar o no este título. En las próximas líneas intentaremos explicaros qué es lo que os encontraréis en el caso de que finalmente os decidáis a donar vuestros duramente ganados euros a las arcas de Rockstar Games, la productora del título que nos ocupa. Ésto es lo que Remedy ha tardado casi 3 años en preparar.

g  r  á  f  i  c  o  s
La arena va cayendo...

Max Payne 2

El Max Payne original basaba gran parte de su apartado gráfico en el espectacular Tiempo Bala. Este efecto, que seguro que habéis visto incluso más veces de las que os gustaría, constituía la punta de lanza de un título cuyo acabado general era de muchos kilates. A pesar de que, indudablemente, el Tiempo Bala ha perdido el impacto visual con el que otrora contara y de que el motor gráfico es casi el mismo - retoques aparte - que ya se vio en la primera entrega, The Fall of Max Payne continúa siendo, como ya lo fue su predecesor, un título muy elegante a nivel visual.

Lo que es cierto es que no consigue formar parte de la élite gráfica del género, como sí que lo hizo la precuela en su momento. A primera vista, los personajes parecen estar como chafados, como si no estuvieran del todo proporcionados. Sin embargo, si os fijáis bien os daréis cuenta de que realmente es un problema de la perspectiva escogida - en tercera persona - la cual da un punto de vista no especialmente favorecedor para el protagonista de la creación de Remedy.

Max Payne 2

El efecto de recorrido de los proyectiles estilo Matrix que algunos mods de la primera entrega trasladaban con gran acierto no se ha incluido, como tampoco se ha implementado la conseguida "Bullet View". Ésta se activaba cuando Max Payne conseguía impactar con un rifle de francotirador al cuerpo de un enemigo; sin duda era uno de los highlights de la primera entrega, pero, como ya hemos dicho, no se ha conservado. Una lástima.

La muerte os sienta tan bien...

Max Payne 2

Hay sangre, pero tampoco demasiada, y los cuerpos no son 'moldeables' cual muñeco de plastilina a base de disparos. El gore de títulos como Soldier of Fortune, o incluso el cartooniano planteamiento de XIII de Ubi Soft no encuentran réplica en Max Payne 2, un juego en el que, a pesar de que la muerte es uno de los ejes principales del argumento, no se recrea en la parte más oscura de toda guerra: las víctimas. Los cadáveres, eso sí, permanecerán en el suelo sin desaparecer.

Donde sí se han permitido algún que otro virtuosismo técnico es en la implementación de la física. Los personajes, al caer abatidos, no estarán rígidos, sino que interaccionarán con su peso y tamaño con el entorno. Los objetos también responderán al paso de los personajes, saltando por los aires o simplemente rodando ante el paso del bueno o malo de turno. En ocasiones podréis aprovechar la distribución de los objetos para vuestro propio beneficio, haciendo explotar depósitos de gasolina estratégicamente ubicados cerca de la localización de algunos matones, o partiendo las patas de una mesa sobre la que hay unos cuantos bidones para hacer que éstos caigan sobre esos tipos duros que intentan por todos los medios haceros pasar un mal rato.

Decoración ¿minimalista?

Max Payne 2

Los mosaicos de los suelos de los pisos - con sus hiper realistas diseños -, así como las texturas de las paredes, tienen un acabado muy creíble. Qué lastima que se vean tan poco afectados por los disparos de Max. En cuanto al diseño de los edificios, es decir, su distribución, concepto y acabado, decir que son simplemente perfectos, y que dificilmente encontraréis un juego en el que los grafistas hayan tenido más cuidado a la hora de implementar las localizaciones en las que transcurre la aventura.

Así, la implementación de determinados niveles, como la comisaría o el nivel de la casa del terror son impresionantes, difícilmente mejorables. No nos referimos tan sólo a la calidad de las texturas, que también podríamos debido a su acabado fotorrealista, sino al gran número de detalles mediante el cual han sido implementados. Un grandísimo trabajo que, por desgracia, no todos los ojos sabrán apreciar.

Max Payne 2

El attrezzo de los niveles también será de calidad, con plantas, cuadros y demás adornos decorando las pantallas a la perfección. Realmente, en ocasiones parecerá que estáis viendo una película de cine negro en vez de estar jugando un juego. Un 10 para Remedy por continuar dotando de un acabado gráfico de tanto nivel a la segunda entrega de su Obra Maestra.

Cuéntame...

Max Payne 2

Y es que a la ambientación no se le puede poner casi ni un sólo. Inquietante por momentos, agobiante en otros muchos, el suspense en Max Payne 2 es una constante gracias a la combinación de argumento + fxs + gráficos oscuros. Mención especial para la caseta del terror del parque de atracciones, un prodigio de saber hacer que conseguirá poneros los nervios de punta en todo momento.

La historia de Max Payne no es una excusa para presentar tanto tiroteo - en principio - sin sentido. El argumento desarrollado por Remedy se erige, como ya sucedió en la primera parte, como uno de los puntos fuertes del juego, aunque en esta ocasión sea algo más confuso. Para que los jugadores no os vayáis a perder ni un sólo giro del Script que justifica la última producción de los de Grand Theft Auto, entre pantalla y pantalla presenciaréis secuencias al más puro estilo cómic - del mismo corte que las vistas en la primera entrega. Para que los que no jugaron al Max Payne inaugural, decir que son del estilo de las de XIII, pero sin animar. Es decir, 100% viñetas de tebeo, con música tétrica y efectos de sonido acompañando la narración en off del pobre de Max.

Un motor recuperado

Max Payne 2

Como ya hemos comentado anteriormente, el engine de Max Payne 2 es el mismo que el de la primera entrega. Modificado, eso sí, pero sustancialmente es el mismo. ¿En qué se traduce? Pues que para los jugadores más sibaritas, jugar a The Fall Of Max Payne será como echar unas partidas a cualquier mod de ampliación. Aquí no hay lugar para los amantes del virtuosismo técnico de vanguardia, ni para aquellos que valoren más la espectacularidad gráfica que la jugabilidad. Max Payne 2 es un juego muy correcto a nivel visual, pero no destaca por ello. La mejor cualidad de este apartado es haber orquestado un entorno gráfico perfecto, en el sentido de que es 100% coherente con la historia y con el estilo impuesto por las cintas del género del séptimo arte.
¿Cosas malas? Pues alguna que otra.

La tasa de frames irá variando ante vuestros ojos a lo largo de los niveles, pues, dependiendo del número de enemigos en pantalla, efectos en acción y complejidad de las texturas presentadas, el motor gráfico gestionará más o menos rápidamente toda la información. En cualquier caso nos extraña que en todo el tiempo que han tenido, no para crearlo, porque ya lo estaba, sí para depurarlo, no hayan podido hacerlo mejor. Ese carácter multiplataforma... Otro de los problemas, aunque menor, es el control de colisiones. En determinados casos os encontraréis con Max atravesando objetos gráficos como si, símplemente, no estuvieran allí. Ésto ocurre con elementos móviles con los que Payne podrá interactuar pero que, al situarse cerca de otros cuya interactividad es nula, consiguen despistar al engine y hacerle creer que, simplemente, no están allí. Por fortuna, tan sólo sucederá en contadas ocasiones.

Dame fuerzas...

Max Payne 2

Al igual que en la primera entrega y como en tantos otros juegos de acción, la palanca derecha servirá para cambiar el punto de vista de la acción y poder seguirla desde la perspectiva más adiente en cada momento. En Max Payne 2 este punto de vista determinará también el lugar al cuál estaréis apuntando, pues con la susodicha palanca lo que estaréis moviendo será el hipotético punto de mira de Max. Comentar que este punto puede ser configurado desde el menú de opciones, escogiendo tanto su aspecto visual como si preferís que la palanca derecha tenga invertido el eje vertical al estilo de los simuladores de vuelo o que, por el contrario, mantenga las coordenadas por defecto.

Relacionado con la perspectiva y el control manual de la cámara, mencionar uno de los problemas que el jugador se encontrará al utilizar el Tiempo Bala a la vez que se lance realizando la acrobacia asignada por defecto al gatillo izquierdo. Dependiendo de la posición en la que se encuentre Max Payne antes de arrojarse por los aires, la cámara podrá estar más cerca de la cuenta de Payne, provocando que el cuerpo del otrora defensor de la Ley y el Orden se interponga entre vosotros y el objetivo, impidiendo durante unos segundos que tengáis contacto visual directo con los enemigos de turno. Ésto, que se hubiera podido solucionar con un efecto de transparencia, constituye uno de los únicos puntos negros del control de perspectiva de Max Payne 2, por otra parte muy eficiente en lineas generales.

s  o  n  i  d  o    f   x
Como una película de John Woo...

Max Payne 2

The Fall of Max Payne es una gran producción en todos los sentidos. Los efectos de sonido no iban a quedarse atrás, y en este apartado nos encontramos con un montón de fxs cuyo acabado rivaliza con los mejores títulos del género, e incluso con los de alguna película de esas que se estrenan en los cines cada fin de semana.

Para empezar, decir que los enemigos hablarán entre ellos mientras intenten freiros, avisándose entre ellos cuando lancen una granada, o gritando al advertir vuestra presencia. Los "Payne!!!" o "!Está allí!" nacidos en la boca de los que no tardarán mucho en morder el polvo serán una constante en este juego. Cuando oigáis uno, más os vale activar el tiempo bala y localizar a los agresores potenciales, porque sino las balas que os disparen se encargarán de que tengáis que cargar la última partida que hayáis guardado.

Un premio Nobel por descubrir...
Además, algunos personajes estarán enfrascados en conversas casi filosóficas que podréis escuchar - y disfrutar - si estáis atento y no montáis demasiado jaleo de buenas a primeras. Aunque para discursos los monólogos de Max Payne, un auténtico poeta urbano capaz de utilizar la expresión 'Licencia para matar' como metáfora de su atracción sexual para con Mona. Impresionante.

Max Payne 2

Pero donde realmente se encuentra la calidad de los sonidos de Max Payne 2 es en cada uno de los efectos especiales que se encargan de recrear el mundo del condenado en vida. El chirriar de las puertas, o el sonido de un cartucho al ser introducido en vuestra arma, por poner sólo dos ejemplos, son totalmente sobrecogedores. Otros fxs que no podemos dejar de mencionar son el efecto de sonido mediante el que se ha recreado la lluvia -es impresionante-, o el de las sirenas de policía entremezcladas entre el ajetreo típico de cualquier ciudad en plena ebullición. Y cada arma con su propio efecto de detonación y de recarga... Vamos, un apartado de cine.

m  ú  s  i  c  a
Tócala otra vez, Max...

Si en el apartado visual no hemos podido dejar de mencionar el gran parecido visual de esta seguda entrega con respecto a su predecesora, aquí nos encontramos en la misma situación. The Fall Of Max Payne recupera el que se ha convertido en el tema central de la serie y lo vuelve a poner en escena con unos cuantas notas de más y un toque más oscuro, si cabe.

Max Payne 2

Durante el juego en sí no habrá ninguna melodía sonando, sino que tan sólo en aquellos momentos en los que se vaya a producir un avance en la historia y aparezca la correspondiente secuencia de viñetas alguna canción emergerá de los altavoces de vuestro sistema de entretenimiento doméstico. Eso no impide que sea posible encontrarse con algunos momentos auténticamente impagables, como enemigos que se pondrán a tocar el piano mientras esperan para freirnos, o incluso Max reinterpretando las notas del propio tema principal del juego.

j  u  g  a b  i  l  i  d  a  d
Munición infinita y una licencia para matar...

Max Payne es un tipo muy diplomático. Bueno, tampoco se le puede echar en cara al hombre que se dedique a enviar al otro barrio a todos los tios que no le saluden por la calle; su historia es la de un hombre atormentado por su pasado, por la muerte a manos de unos drogadictos de su mujer y de su hija. Desde entonces se ha dedicado a vagar por el mundo en busca de venganza. Venganza que encontró, finalmente, al finalizar la primera entrega, mandando al otro barrio a los responsables de la organización criminal que fabricaba la droga de la cual eran adictos los que le arrebataron a Payne lo que más quería.

Max Payne 2

Si queréis más detalle de lo que aconteció en la primera entrega, desde el menú de opciones podrán acceder a un cómic narrado en primera persona por el mismísimo Max Payne, gracias al cual conoceréis todos los entresijos que el episodio inaugural tenía reservados para los afortunados jugones que lo disfrutaron en su momento.

Max Payne 2

El argumento de esta segunda entrega recupera algo de esa personalidad más 'rebelde' de Max, por lo menos en los primeros coletazos. Pero si el primer Max Payne era una historia de venganza, este The Fall Of Max Payne se basa en una relación turbulenta, a contra marea y con tintes obsesivos entre Mr. Dolor y Mona, una mujer de armas tomar que poco -o nada- tiene que envidiar al protagonista de la saga en cuanto a recursos para mandar a la gente al otro barrio.

Mike aka Boris Becker
Si hasta el momento no hemos dejado de encontrar puntos en común de Max Payne 2 con su predecesor, aquí llegamos al que puede considerarse como principal diferencia de esta secuela con su antecesor: los personajes secundarios. Éstos intervendrán en la historia de muy variadas formas, llegando al extremo de que Max Payne no será el único controlable. Mona aparte, las abuelas con rulos fans del cuerpo de policía y los matones de poca monta con la gorra al revés serán una constante en la aventura y servirán para añadir ese toque de frescura ante tanto enemigo que parece salido de La Guerra de los Clones por lo similar de su aspecto comparado con los 1.000 tios a los que habréis hecho pasar a mejor vida previamente.

Max Payne 2

Otros, por su parte, ayudarán de una u otra forma a Max, ya sea ofreciendo sus consejos o, incluso, empuñando armas en contra de los malos de turno. Y no os penséis que únicamente pegarán tres tiros y caerán muertos a las primeras de cambio, sino que desplegarán tácticas de ataque y de defensa para ayudar lo máximo posible al bueno de Payne.

Un día en el Parlamento...
El arsenal de armas es muy parecido al de la primera entrega. Las MP5 y las Desert Eagle, acompañadas de las metralletas Ingram y algún que otro juguetito más seguirán siendo los principales argumentos de Max a la hora de intentar convencer a los malos malísimos que la vida que están llevando no es la más conveniente para su salud. Muchas de esas 'herramientas', al igual que en la primera entrega, podrán utilizarse a dos manos, multiplicándose por dos la espectacularidad de los intercambios de 'razones' en los tiroteos.

Max Payne 2

Uno de los handicaps de esta versión es que en consola no se podrá disfrutar de la enorme cantidad de mods que a buen seguro aparecerán para exprimir al máximo el juego de PC. En la primera parte el modding alcanzó cotas que casi tan sólo se han visto en Counter-Strike, llegando al extremo de diseñar nuevos modos de juego absolutamente brutales en los que tan sólo los más hábiles podían sobrevivir.

Dispara con moderación...
Cuando caigáis al suelo tras ejecutar un salto acrobático, si continuáis disparando una vez hayáis aterrizado Max Payne se quedará tumbado en el suelo. Desde esa posición podréis apuntar mejor, y si os lo montáis bien estaréis protegidos tras algún elemento decorativo. Eso sí, contad que cuando se os acabe el cargador de la munición que se encuentre en la cámara del arma del personaje que estéis controlando, éste se erguirá automáticamente.

Max Payne 2

Está claro que poder usar el Tiempo Bala os da una ventaja muy importante ante vuestros enemigos. El poder apuntar mientras todo - incluidos los movimimientos de Max, no así el control del punto de mira - va a cámara lenta será la mayoría de las veces la única forma de acabar con las oleadas de enemigos que os esperarán detrás de cada esquina. La barra de Tiempo Bala no es ilimitada, pero se irá rellenando cada vez que acabéis con algún enemigo.

Para los que no jugaron a la primera entrega, decir que hay dos tipos de Tiempo Bala: el producido al saltar en plan piscinazo o uno en el que se sumirá el personaje y que afectará a todos sus movimientos. Ambos tipos atacarán a la misma barra de Tiempo Bala, así que os tocará administrarla con cuidado si no queréis quedar desprotegidos a las primeras de cambio.

Interactúa con el entorno...
Max Payne podrá abrir cajas, armarios, cajones, taquillas, etc. En la búsqueda por municiones o paquetes de energía el bueno de Payne podrá investigar por los niveles gracias al botón de acción, el cual le permitirá encontrar un buen número de ítems sin los cuales no duraría ni medio suspiro en las peligrosísimas calles del universo creado por la gente de Remedy.

Max Payne 2

La Inteligencia Artificial de los enemigos es bastante limitada, y sus patrones, predecibles, os allanarán el camino. Tan sólo determinadas rutinas - implementadas por exigencias del guión - tendrán algo de interés, como por ejemplo cuando entren en escena furgonetas repletas de mercenarios con muy malas pulgas. En el resto de ocasiones, utilizar el control manual de la cámara para intentar ver qué es lo que hay tras una esquina será la mejor forma de evitar sorpresas desagradables.

Los que jugaron a la primera entrega recordarán, con distinta valoración, aquellos niveles en los que Max se internaba en un sueño extraño. En ellos el jugador debía enfrentarse a dificultades más propias de un juego de plataformas, como saltar de baldosa en baldosa, etc. Esa voluntad de la gente de Remedy de no limitar a su juego a un simple mata-mata, aunque -por fortuna- no aparece con tanta intesidad en esta segunda entrega, se traduce en que Max no siempre irá con los pies 'en el suelo'. En muchas ocasiones tendrá que desafiar a las alturas saltando de repisa en repisa, o encaramarse a sitios muy elevados para ganar una ventajosa posición de tiro para acabar más fácilmente con sus enemigos.

Mi Reino por un Tanque
Aunque la mayoría del tiempo tan sólo os tendréis que preocupar de no quedaros sin munición para responder con su propia medicina a aquellos individuos que os quieran llenar de plomo, en momentos muy puntuales tendréis que ejecutar determinadas acciones, como accionar mecanismos o encontrar la forma de superar ciertas barreras. Serán los menos, por lo que los jugadores que odien eso de darse cabezazos contra la misma pared una y otra vez no deberían perderse Max Payne por miedo a quedarse encallados.

Max Payne 2

La partida se podrá grabar en cualquier momento, y de forma rapidísima. Gracias a la opción de Quick Save, en apenas un segundo podréis guardar vuestros avances y continuar exactamente desde el punto al que hayáis llegado la próxima vez que introduzcáis el juego en vuestra Xbox. También se posibilita el guardado tradicional, mediante el cual podréis tener un control de vuestro progreso de una forma más ordenada, facilitando así el acceso a una fase determinada.

Tened cuidado al recoger las armas que dejarán caer los enemigos, o aquellas que encontréis desperdigadas por los escenarios, pues automáticamente pasarán a convertirse en el arma principal de Payne. Y dada la intensidad de los tiroteos, más os vale daros cuenta de ésto antes de que sea tarde, pues entrar en combate contra varios enemigos con un arma cargada únicamente con el cargador que se encuentra en la cámara es realmente un problema.

La Traviatta

Max Payne 2

Considerando el tempo de los niveles, destacar que The Fall Of Max Payne carece del control de la primera entrega. Así, os encontraréis en ocasiones en medio de un tiroteo contra varios tipos para luego estar un rato sin dispararle a nadie, dando vueltas por el escenario buscando la siguiente tarea a realizar. Y eso, en un juego de acción, es muy peligroso, pues puede conducir al aburrimiento tempranero del jugador menos paciente.  Sobre todo en los primeros niveles os encontraréis con que a la acción le cuesta arrancar, aunque a partir de la segunda-tercera pantalla las cosas mejorarán sustancialmente y recuperarán el ritmo que tan buenas críticas le deparó a la primera entrega.

c  o  n  c  l  u  s  i  ó  n
Max Payne fue elegido como el mejor juego del año para PC por la mayoría de la prensa especializada de todo el planeta. Su novedosa fórmula, que tan sólo había aparecido hasta el momento en las pantallas grandes gracias a la película de los hermanos Wachowsky, catapultó a la obra de Remedy a lo más alto de las listas de éxitos y de ventas. Con unos antecedentes así, más de uno creería a pies juntillas que la segunda parte no tardaría en ver la luz.

Tardar, lo que se dice tardar, ha tardado bastante. Unos 3 años, que dudamos que se hayan invertido en su totalidad al desarrollo de un título que, aunque dista mucho de ser decepcionante, no ofrece esa dosis de genialidad con la que sí contaba la primera entrega. Por fortuna, conserva los puntos fuertes que ya se podían disfrutar en el Max Payne original, y por eso mismo los fans del primer título podrán continuar disfrutando como enanos con la segunda.

¿Qué es lo que debe aportar una segunda entrega? ¿Saber reinventarse? Nosotros creemos que no. Si se cambia la fórmula que se utilizó en el episodio predecesor, una secuela no es tal. Max Payne 2 lleva esta premisa hasta las últimas consecuencias, y a excepción de la presencia jugable de Mona, todo continúa igual. Y, aunque nos hubiera gustado que el motor gráfico hubiera evolucionado situándose al mismo nivel de los juegos referencia en ese sentido, Max Payne 2 no nos ha decepcionado lo más mínimo. Los amantes del Tiempo Bala están de enhorabuena. Si te sentiste decepcionado por Enter The Matrix porque te pensabas que sería tu reencuentro perfecto con la acción más elegante, atrévete con Max Payne 2: The Fall Of Max Payne. A los fans de la primera entrega no les decimos nada, pues seguro que ya no nos están leyendo, sino que han salido a comprarlo... No les culpamos.

l  o    m  e j o  r

  • Es un Max Payne 100%.
  • Compra obligada para los fans de la primera entrega.
  • El acabado de superproducción.

l  o    p  e  o  r

  • Sin extras.
  • Que no haya evolucionado apenas gráficamente.
  • Que no se puedan utilizar mods.
  • Las armas son casi las mismas.