Crazy Taxi
Crazy Taxi
Carátula de Crazy Taxi

Un clásico de Sega para PC

Gerardo Manuel López Fernández

Ha llovido mucho desde que Crazy Taxi llegó a Dreamcast, pero ahora el juego de Sega a nuestros PC. Poco a poco van llegando las primeras conversiones de recreativas a nuestros compatibles, entre ellas una de las mejores recreativas de los últimos años: Crazy Taxi.

Desde la salida al mercado de la consola de Sega Dreamcast, aquellos que no poseían la máquina suspiraban por poder jugar a las conversiones de recreativas con que nos regalaba Sega. Sólo dos años después, Dreamcast cayó en desgracia y Sega se convirtió en una empresa desarrolladora multiplataforma. La tristeza de aquellos que tenemos la consola se convierte en alegría para quienes tienen cualquier otra máquina, incluido nuestro querido PC. Poco a poco van llegando las primeras conversiones de recreativas a nuestros compatibles, entre ellas una de las mejores recreativas de los últimos años: Crazy Taxi.

Desde tiempo inmemorial, que en videojuegos son más de veinte años pero menos de treinta, todos los jugadores del mundo suspiran por jugar en sus casas a los juegos de las recreativas. Desde aquellas "máquinas de las moscas" y los "petacos" hasta Virtua Fighter 4 han pasado muchos años, la técnica avanza que es una barbaridad, pero siempre se ha perseguido que las máquinas caseras --que nacieron con aquel entrañable Pong y se hicieron más conocidas a partir de las Atari y sus contemporáneas Colecovision, etc-- llegasen al nivel de los juegos del bar de la esquina primero y del salón Arcade después. Siempre han existido las conversiones, que en cada momento nos parecían tan buenas, pero que nunca llegaban a la perfección, excepto en máquinas muy posteriores a la recreativa. Quizás la llegada de la Megadrive hizo pensar a muchos, tratándose de una máquina con el poderoso Motorola 68000 en sus entrañas, el mismo procesador de los System de Sega, que al fin había llegado el Mesías. Pues no, buenas conversiones, conversiones mediocres, conversiones fantásticas,... pero nada de recreativas en casa.

Fue la NeoGeo la que llevó el milagro a nuestro hogar, o más bien a unos pocos hogares, pues los precios eran prohibitivos, del orden de las 20000-40000 pesetas por juego, y casi 80000 la consola, a principios de los noventa. Nuestro gozo en un pozo; años después Saturn y PlayStation llegaron como un huracán, seguidas de N64, pero ninguna de ellas superaba los juegos punteros de Sega en sus MODEL 2 o 3, teníamos calidad en nuestras casas una vez más, pero no recreativas. Y por fin Sega obra el Último Milagro: Dreamcast. Se trata de una recreativa, una placa NAOMI, pero en formato casero. Las únicas diferencias son los muebles, y la RAM en algunos casos, pero los juegos son exactamente los mismos. ¡Por fin!, pero parece que no todo el mundo quiere pagar por las recreativas, y Sega se hunde poco a poco a causa de las pérdidas que le provoca Dreamcast por culpa de la piratería. Muchos habréis oído que no perjudica a los fabricantes de consolas; como podéis ver, nada más lejos de la realidad.

Así, después de jugar recreativas como Ferrari355, House of The Dead 2 o Crazy Taxy , nos quedábamos con un palmo de narices. No nos preocupemos, Sega, en ocasiones, toma decisiones acertadas;  en este caso ha decidido traernos los mejores juegos de los últimos años a nuestros PC, haciendo posible que todos podamos disfrutar de recreativas en casa.

Debo deciros que lo que tenemos aquí es, básicamente, la recreativa de hace dos años  Crazy Taxi, pero con los extras de la versión consolera en Dreamcast, y más tarde en todas las consolas de nueva generación. Por tanto, se trata de llevar a gentes de bien a sus lugares de destino por una módica cantidad de dinero, todo ello en el menor tiempo posible y utilizando cualquier camino posible o imposible.

Audio/Vídeo

Por un lado tenemos las ciudades que en esta versión son dos: la del arcade y una llamada Original. Los mapeados son realmente grandes y complejos. Cada ciudad consta de los típicos distritos de cualquier ciudad occidental moderna, si bien están basadas claramente en el estereotipo estadounidense. Así nos encontraremos una zona residencial, su gran barrio comercial, parques y terrenos recreativos, además de instalaciones deportivas. Todas estas zonas, y unas cuantas más, se enlazan perfectamente por medio de multitud de calles, generalmente de planta rectangular, pero con variantes y callejones, así como vías curvas o de ángulos mayores y menores a los noventa grados. En la ciudad original podemos encontrar incluso una especie de isla rodeada de agua poco profunda, a la cual sólo se llega saltando un puente levadizo, que en este caso está levantado, o bien practicando submarinismo.

Cada barrio tiene unos edificios diferenciados, con un estilo distinto y apropiado, muy fácil de reconocer y asimilar a nuestros propios entornos o mejor a las películas estadounidenses. La ciudad en que se basa la ciudad del modo arcade parece ser San francisco, pues contiene las cuestas que tan famosas se hicieron en la serie "Las calles de San Francisco", muy apreciada por los mas viejos del lugar por sus persecuciones con los enormes Dodge 3700 y similares volando por las calles empinadas y perdiendo tapacubos en cada curva o aterrizaje. Pues todo eso lo tenemos aquí, pero a lo bestia, con multitud de tráfico y los inevitables tranvías subiendo y bajando. Aunque sin perder los tapacubos...

No sólo hay variedad, sino que además se han incorporado multitud de detalles, como las terrazas de ciertas cafeterías, con sus mesas y sillas, cabinas telefónicas, puestos de venta ambulante, bancos en los parques, etc. Además al chocar con estos elementos los destruiremos, haciéndolos saltar por la pantalla, de una forma realmente espectacular. Los edificios, por su parte, tienen una gran variedad de tamaños y texturas, aunque la calidad y resolución de las texturas no sea demasiado alta, si que logran dar credibilidad a cada distrito de la ciudad. Edificios más altos en la zona de oficinas, chalets adosados y mansiones en la zona residencial, todos con un estilo tan característico, que inmediatamente son reconocidos.

Por su lado, el abundante tráfico está formado por unos cuantos modelos distintos de turismos, todoterrenos , furgonetas, autobuses e incluso camiones de gran tonelaje. Si bien existe una buena cantidad de ellos, tampoco es para echar cohetes, dado que la cantidad de coches en pantalla es tan alta que se repiten continuamente, y os encontrareis adelantando a lo loco a dos autobuses, o camiones de "taitantas" ruedas , totalmente idénticos en la autopista. Los modelos,  aparte de repetitivos, son aceptables en cuanto a aspecto, pero no esperéis texturas foto-realistas y de gran resolución, o modelos detallados. Son buenos, dada la cantidad de ellos que vemos a la vez, pero no son lo que podría esperarse hoy en día una persona que cuente con un equipo medio-alto. Eso si, los modelos de todos los vehículos, incluidos nuestros amados taxis, son indestructibles, y resistirán todos los choques, algunos verdaderamente terroríficos, que sea de rigor. Es curioso ver los accidentes que provocamos, en los cuales se ven inmersos multitud de vehículos en ocasiones, volcando, saltando y chocando por todas partes, pero ni un solo cristal roto, ni una abolladura, nada.

Más fácil de entender resulta que los peatones no sean atropellados en ningún caso, escapando de los vehículos con la habilidad de verdaderas cabras montesas en celo, incluso atravesando --literalmente-- los vehículos en una de las más fragrantes muestras de "clipping" que he visto, todo para no ser criticado por violento. La verdad es que al juego lo que menos falta le hace es sangre o vísceras. Prefiero unos ciudadanos increíblemente ágiles y veloces, y algo fantasmales, a algo que desmerezca el desenfado y sana diversión del juego.

Respecto a nuestros felinos ciudadanos, tenemos que decir, al igual que los coches, que existe una buena variedad de personajes, si no fuese porque la cantidad de gente en pantalla es enorme. De este modo, llevaremos a personajes idénticos desde distintos puntos del mapa. Pero da igual, porque ver saltar al taxi a un cura, o ver las prisas que tiene un chaval, con ramo y todo, por llegar a una cita con su amada, es realmente divertido. Los personajes tienen unas animaciones correctas, aunque robóticas, pero siempre divertidas y desenfadadas, en la línea general del juego.

Por último, y en este caso lo más importante, nos encontramos a nuestra herramienta principal de trabajo, el taxi. Existen cuatro modelos, con sus respectivos conductores. A saber:

-Axel: Un guaperillas, el típico chuli-playa. Es rápido el tío.
-BD Joe: Este es más típico todavía, es como los jamaicanos que siempre vemos en las películas, o incluso anuncios, bailando todo el día al ritmo de HipHop.
-Gena: La chica del grupo. Guapetona y de cuerpo escultural.
-Gus: Este hombre, ya talludito, parece el futuro de Axel. Sin duda es el mas manejable, aunque también el más lento de todos.

Los taxis, por su parte, son todos modelos más bien antiguos, desde el de Gus, de los '50 por la pinta, hasta el de Axel que es el típico "barco" de los '70, también muy de la serie de los policías de San Francisco, por cierto. Están bastante detallados, pero nada comparable a lo visto últimamente en juegos de PS2 o Xbox. Lo que más destaca son sus movimientos: la suspensión, aunque no sea del todo realista, es espectacular, y las reacciones del coche son, cuanto menos, exageradas. Muy espectacular, como debe ser en un furioso arcade como éste.

En la parte negativa, además de lo anteriormente dicho, se encuentra el evidente "popping", que aunque no es tan importante como en la versión Dreamcast, sigue existiendo. En realidad, como suele ser habitual, se puede aumentar o disminuir la distancia máxima de dibujado, según la potencia de nuestro computador, pero no desparece ni en la máxima distancia. También permanece el "clipping" de los peatones y vehículos con los edificios, en ocasiones los peatones que escapan de nosotros, atraviesan los edificios como si no existieran, y nuestro coche puede enterrarse en el suelo o los edificios en ciertos momentos como si fuesen agua. En realidad no afecta a nivel jugable, pero sí queda feo. Otros problemas son las ralentizaciones, que se producen de vez en cuando, aunque no son demasiado importantes. En fin, que el juego estéticamente, se encuentra anticuado y no utiliza los enormes recursos de los PC actuales, y además no ofrece el rendimiento esperado.

No nos engañemos, el juego tiene algo más de dos años, y realmente la evolución para esta versión de PC es realmente pobre. No se observa nada que realmente marque diferencias con la versión original, a excepción de un mipmaping lineal, mucho mejor que el que nos solía ofrecer DreamCast, que era mucho más evidente. También se han añadido algunos detalles más, pero cosas poco importantes y que casi ni se notan.

Si hay algo que destaca en este juego, incluso por encima de su fantástica jugabilidad y diversión, es la música. El juego cuenta con las siete canciones "de serie" en todas las versiones. Tres de ellas de OffStpring y otras cuatro de Bad Religion. Son realmente espectaculares, y muy apropiadas al estilo, tanto en estética como en jugabilidad, del juego. Le otorgan un "plus" de calidad y desenfreno, que mejora el juego de forma determinante. Pocas veces una música ha sido capaz de instigar al jugador a seguir peleándose con el mando, hasta tal punto. Lo malo --suele haber algo malo-- es que son sólo siete canciones, una de ellas solo para los créditos del final, por lo que se repiten con bastante frecuencia. Es una pena, pero es comprensible --hasta cierto punto-- dado el , supongo, alto precio que habrán tenido que pagar por los derechos. De todos modos, es difícil cansarse de esta música, siempre que no la odies ya, claro.

Por su parte los efectos no son realmente destacables, se limitan cumplir sin más, sonido para el motor del coche, chirridos en los derrapes, choques, etc., pero nada verdaderamente destacable, aunque tampoco deficitario. Sin embargo las múltiples exclamaciones de nuestros pasajeros, en inglés desgraciadamente, son realmente divertidas. Nos jalean cuando hacemos algo espectacular, mientras que nos llamarán de todo cuando choquemos contra algo o cuando no les llevemos a su destino en el tiempo estipulado.

Desarrollo

Parece bastante obvio el desarrollo de un juego con este nombre, se trata ni más ni menos de ser taxista. Es decir, recorremos las calles hasta encontrar un cliente, en este caso los peatones que quieran nuestros servicios tendrán a su alrededor una circunferencia de color y un símbolo del dólar sobre sus cabezas, además de llamarnos a voz en grito. El círculo es de diferente color según la distancia al objetivo. Desde el Rojo que significa un par de calles más abajo, hasta el verde que se traduce en casi un minuto de recorrido. Al contrario del anuncio, aquí no cobramos lo mismo por ir a la esquina que por ir a Lugo, la cantidad de dinero es mayor al crecer la distancia, y el tiempo disponible también es mayor. Al comenzar la partida tenemos una cantidad de segundos, que podemos aumentar o disminuir en cierta cantidad desde el menú de opciones, a los que se suma una cantidad fija según el color del cliente que recogemos. De este modo, si hacemos nuestra carrera en menos tiempo, habremos ganado unos segundos, que pueden crecer aún más si nos damos verdadera prisa, ya que el cliente nos recompensará con más segundos extra.

La cantidad de dinero que cobramos crece al realizar maniobras arriesgadas con éxito, como saltar por encima de los coches, pasar rozándoles pero sin tocarles o realizar los derrapes especiales "crazy difts". Todas estas acciones provocan el delirio en los pasajeros, que nos regalan propina tras propina, propina que se va sumando a la cantidad que cobraremos si conseguimos llegar a tiempo. Si se termina el tiempo asignado a cada distancia, el cliente airado y llamándonos de todo menos guapos, salta del coche en marcha y nos quedamos sin nada.

Entre las curiosidades del juego, se encuentra la de los destinos de los clientes: entre los lugares que solicitan se encuentran algunos tan conocidos como una tienda de "Levi's" o el "Pizza Hut". Es un guiño a la realidad, pero más que nada una publicidad que otorga unos ingresos extra a Sega.

Mientras hacemos carrera tras carrera, y nuestros ingresos crecen sin parar, en pantalla se nos informa del puesto que ocupamos en el ranking de beneficios del juego, siempre en la modalidad que hayamos elegido dentro de cada ciudad. Las posibilidades son el modo normal, esto es, intentar mantener nuestro marcador de tiempo, y otras tres en que jugaremos un tiempo fijo, que será de tres, cinco o diez minutos. También existe la posibilidad, mediante un truco, de jugar en el modo, "another day", es decir "Otro Día", que nos propone las mismas ciudades pero con los clientes en distintos lugares y con distintos destinos.

Para darle mayor variedad al juego, y un poco más de vida, se incluyó en la versión Dreamcast, y por extensión en todas las que le siguen, un modo de pruebas llamado "Crazy Box". En dicho modo, intentaremos concluir con éxito distintas pruebas de habilidad con nuestro taxi. Al principio tenemos la posibilidad de jugar en nueve pruebas, que se incrementan al terminar tres en línea; las pruebas se encuentran ordenadas en tablas, denominándose 1-1, 1-2,1-3,2-1,.... a modo de matriz, y al terminar los tres consecutivos, en ambos sentidos, se abre una nueva prueba.

Las pruebas vas desde saltos, llevar a clientes a su destino en un tiempo límite, hacer un recorrido difícil en un tiempo determinado sin salirnos de una calzada, realizar piruetas, etc. Cada vez son más complicadas, llegando a ser realmente difíciles.

Es interesante jugar estas pruebas, pues aprenderemos movimientos especiales, como el turbo y el derrape, muy útiles en el modo de juego principal. Aquí nos dicen cómo hacerlas, ya que son imprescindibles para llegar al final de algunas de las pruebas. Además el mejoramos el manejo general del vehículo, lo que nos permitirá ganar valiosos segundos en el modo arcade. Por supuesto las pruebas son muy divertidas e intentareis mejorar vuestros récord, o los de vuestros amigos, pero a la larga son monótonas, pues se parecen bastante entre ellas y al modo general.

Jugabilidad

Sin duda, dado que ya he calificado el juego como arcade en varias ocasiones, todos os esperareis un manejo muy arcade de los coches. Pues habéis acertado, el coche se maneja de un modo muy sencillo, huye de cualquier relación con la realidad que suponga una cortapisa a la diversión. Así, la respuesta a los mandos es rápida, instantánea diría, y muy exagerada en altas velocidades. Si bien el coche derrapa y se va en las curvas, lo hace de modo muy poco realista, aunque muy agradecido y divertido. De esta manera es posible realizar maniobras imposibles de forma sencilla, conducir a toda velocidad entre los coches, realizando cambios de dirección sin disminuir prácticamente la velocidad, con una respuesta del coche totalmente absurda, pero enormemente intuitiva y divertida. Vaya, si sois amantes de los simuladores, no será tan "intuitiva", pero enseguida se acostumbra uno a este tipo de control.

Por otro lado, el turbo y el derrape ayudan mucho a que el juego mejore con el tiempo, según seamos capaces de utilizar ambos movimientos de forma óptima, junto a la buena elección de los clientes, y la habilidad para eludir a los cientos de vehículos que atestan las calles. Los coches no suelen reaccionar ante nosotros, excepto ante los choques, si bien se detecta cierta tendencia a cambiar de carril, al nuestro por supuesto, cuando nos acercamos. Pero es curioso seguir a uno de los coches y observar como utiliza el intermitente para cambiar de carril o de dirección, a una baja velocidad, aunque no siempre respetando las normas, pues se producen accidentes que no provocamos nosotros... Además en muchos casos, se encuentran vehículos aparcados de forma que molesten lo máximo posible, y nos vemos obligados a tomar atajos, o chocar con todo lo que venga.

Respecto a los atajos, es un buen detalle, y algo divertido a la larga, encontrar y utilizar los atajos de forma ventajosa, como el túnel del metro o del ferrocarril, unas galerías comerciales, etc. Pero es necesario conocer la ciudad palmo a palmo, porque en ocasiones es peor el remedio que la enfermedad.

De todos modos, la jugabilidad es realmente buena. El juego es muy divertido, y siempre apetece echarse una partidita, pasarán los meses y os apetecerá cada pocos días, incluso a diario, cargar el juego y haceros unas carreras, locas en este caso, con vuestro taxi favorito. Precisamente por esa diversión le he otorgado un notable al juego, pero un notable bajo, porque el juego se ha quedado desfasado técnicamente y en estos dos años podrían haber realizado muchas más mejoras, teniendo en cuenta además la cercana salida al mercado de la tercera parte en Xbox. Además, y en el lado positivo, están los 30 euros a los que sale el juego, si mis informaciones no son erróneas. En fin, es un juego divertido, incluso muy divertido, pero no por mucho tiempo, pero lo peor es el apartado técnico. Y más cuando en su momento era uno de los juegos más espectaculares que se podían ver en los salones recreativos. Se merecía mucho más.

Comparándolo con

Realmente este juego no es comparable a nada, lo único que se me ocurre es Driver o Midtown Madness, pero sólo porque podemos conducir por ciudades a toda velocidad, pero los "tempos", y fines, de estos juegos son realmente distintos al de "Crazy Taxi", y personalmente me parece que este juego ha creado un nuevo género, el de juegos tipo "Crazy Taxi", que más adelante recibirá un nombre anglosajón si salen suficientes imitadores, como ya pasó con los juegos tipo "Doom".

Estrategia y trucos

La verdad, y dado que el juego no es excesivamente longevo, dado su carácter marcadamente arcade, prefiero no deciros nada, sólo que os fijéis especialmente en los colores de los clientes, y que intentéis dominar los mapeados, para saber lo que os vais a encontrar.

Lo que está bien

- Jugabilidad y diversión en estado puro.
- Música bestial. Perfecta.
- Las ciudades son muy grandes.

Lo que no está tan bien

- Gráficos anticuados.
- Rendimiento mejorable.
- Muy corto, aunque apetece echarse una partida de vez en cuando.
- Los comentarios de los pasajeros en castellano serían mas graciosos, al menos para los que hablamos castellano...